jueves, 5 de octubre de 2023

Un mal deseo

Créditos a: LeraHimera
Cuando encontré una lámpara mágica en medio del desierto, no creí que en verdad al frotarla un genio saliera de esta, dispuesto a cumplirme 3 deseo que sin pensar pedí al momento para mejorar mi vida.
-Deseo tener una princesa con un castillo que disfrutar todo el tiempo, deseo tener mucho dinero para el resto de mi vida y deseo que tú seas feliz así que cumple cualquier deseo que te venga en gana genio-
Así fue como gaste mis 3 deseos que de inmediato empezaron a cumplirse, envolviéndome por completo en una bruma hasta que está despareció como muestra de que todo estaba hecho, mis deseos de habían vuelto una realidad.
Cuando ya no había bruma a la vista pude ver el fantástico castillo con luces y decorados fantásticos, era incluso mejor de lo que jamás había imaginado pero tan pronto dejé mi asombro y alegría por el palacio que ahora tenía pude darme cuenta de algo más que no tenía contemplado. 
Andaba en bragas y sujetador de encaje azules celestes, era mucho más delgado, con curvas de ensueño, suave piel y una larga cabellera atada en una coleta, envuelta en una tela delgada. Por alguna razón, ahora era una mujer y una bastante buena a decir verdad pero no era nada de lo que quería.
-¿Qué demonios me pasó?¿Por que ando con esta ropa?¿Por que soy una mujer?-
Preguntaba sin ser capaz de reconocer mi cuerpo, aunque lo movía a la perfección seguía sin entender cómo es que ahora era mujer de pies a cabeza.
Créditos a LeraHimera
-Eso es fácil, fue por tu asombroso deseo-
Oí una voz conocida y volteando a ver de quién era supe que era el genio de la lámpara quién ahora tenía un cuerpo musculoso con larga cabellera dorada, ropas elegantes y claro, lejos de su lámpara de dónde lo había sacado.
-Yo no desee ser mujer-
Afirme viendo que incluso mi cuerpo ahora tenía ademanes femeninos que de inmediato quise ocultar para verme imponente ante ese guapo hombre.
-No, deseaste tener una princesa todo el tiempo y ahí la tienes, eres una bella princesa todo el tiempo-
-Esto es ridículo y rebuscado, deseo que me regreses a la normalidad-
-Me temo que no posible, princesa. Usaste todos tus deseos y de no ser por regalarme el último, podrías volver a intentar tu deseo-
Afirmaba burlonamente mientras se acercaba a las escaleras donde yo estaba para entregarme un atuendo bastante atrevido.
-Pontelo princesa ¿O será que quieres ir de esa forma tan vergonzosa?-
-Con o sin esta ropa estaré avergonzada, digo, avergonzado además no sé quién te crees para darme órdenes-
Dije para luego arrojar el atuendo lejos y provocando las risas del antiguo genio.
-Es curioso que lo digas, pues el deseo que me regalaste lo utilice para volverme príncipe de todo un reino con mucho dinero y un gran castillo, príncipe que se enamoró de una chica cualquiera por lo linda que es y sacándola de las calles para compartir su Castillo y fortuna con ella. Claro que si mi princesa se quiere ir puedo dejarla ir sin nada de todo lo que por ley es mío, creo que a estas alturas ya sabes quien es la afortunada en volverse una princesa ¿Verdad?-
Todo eso me dejó aterrado, era claro que la princesa en cuestión era yo y si no cumplía con lo que quería, él podía arrojarme a la calle sin un lugar a donde ir como antes de encontrar su lámpara, añadiendo el peligro de lo que los hombres quisieran hacerme algo, o a este cuerpo para su propia satisfacción.
-Vamos, anímate, mientras seas una buena princesa te daré la vida que te mereces llena de lujos y caprichos, solo tienes que obedecerme ¿Lo harás?-
-...Está bien...lo haré-
Créditos a LeraHimera
Susurré en total derrota por haber cometido tan grave error en los deseos.
-¿Cómo, princesa? Ni pude oírte, además que tampoco pude oír como me llamaste-
-Dije que te obedecere, mi dulce príncipe-
-Así me gusta pero ahora date la vuelta y levanta esa ropa, quiero que te vistas delante mío con mucha sensualidad ¿Entendido?-
-Sí, mi príncipe-
Podía ver y oír la completa emoción del antiguo genio porque su malvado plan le estaba saliendo a la perfección y por más humillante que esto fuera no quería volver a las calles, menos en este aspecto como para que alguien abuse de mí, aunque aquí el príncipe también lo está haciendo, usandome como su objeto personal para poder divertiste como ahora que se deleita viendo mi apretado trasero mientras empiezo a vestirme.
No tengo idea de cuánto más podrá pasar pero a menos que consiga otra lámpara mágica, debería ir haciendome la idea de quien soy ahora y que mi única obligación es tener feliz al príncipe que me da un hogar y lujos a costa de disfrutar mi bello cuerpo de princesa.

9 comentarios:

  1. Me gusta, puedes hacer una segunda parte ???

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  2. Me encanta, aún tengo el recuerdo de haberla leído hace años, gracias por traerla de vuelva. <3

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    1. No tiene idea de lo feliz que me hizo su comentario, anónimo. Me hizo sentir alegría y nostalgia, no pensé que después de tantos años alguien recordaría mis historias, ni mucho menos pensé que me lo agradecería después de tanto.
      No tengo más que decir, además de gracias.
      -Nero.

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  3. Xmarilix

    Una manera muy interesante como a quedado atrapado en sus propios deseos

    Me fascinó como el genio le dió la vuelta a toda la situación para ser el el beneficiario en todo ese embrollo mágico

    Por otro lado me gustó que la nueva princesa aceptará tener un mejor comportamiento frente a su nuevo hombre

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    1. Muchas gracias por comentar, Xmarilix. Uno nunca se puede fiar de los genios, y ahora la princesa no tiene más que asumir las consecuencias.
      -Nero.

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