martes, 6 de febrero de 2024

Mis hijas perfectas

-Ruby, Zafiro, Esmeralda, bajen ya-
Pedí con una sonrisa llena de alegría, escuchando como mis 3 bellas hijas bajaban entre risas para poder verlas en las escaleras; todas estaban hermosas, bien vestidas de rosa con los atuendos que les elegí. No hay duda de que meterlas a ese campamento fue lo mejor que pude hacer.
Ruby, Zafiro y Esmeralda, antes se llamaban Rubén, Saul y Esther, quienes eran mis hijos de menor a mayor.
Los dos hermanos y su hermana mayor siempre habían sido complicados de tratar, nunca fueron las hijas que quise tener; mi primer hija era un desastre sin modales que iba de fiesta en fiesta sin llegar a casa en días, mi decepción con mi primer hija trate de aliviarla teniendo una segunda hija mucho mejor que tristemente fue un varón, mi último intento también fue un rotundo fracaso al tener otro hombre peor que el anterior.
Conforme mis imperfecciones crecieron, se volvieron aún más problemáticas; mi hija era lo opuesto a lo que quería y ella disfrutaba de retarme; mi hijo mayor disfrutaba de seducir señoritas y luego desecharlas; mientras que mi hijo más pequeño era demasiado agresivo y aprender artes marciales lejos de calmarlo lo volvió una amenaza mayor.
Mi punto de quiebre fue cuando mi hija arrojó a la basura cosas que le dije eran importantes para mí, le advertí que si lo hacía la enviaría a un internado especial donde volvería siendo toda una señorita. Supongo que se lo tomó como personal y por eso lo hizo, sin creer que la fuera a enviar a ese internado de mi amiga, una verdadera lastima para ella, ya que lo decía bastante en serio.
A la mañana siguiente vinieron un par de hombres del internado por ella, tuvieron que cargarla entre ambos para meterla en el auto y llevársela, dejándome unas hojas que rellenar para la reeducación de mi hija para que fuera la hija perfecta que siempre debió de ser.
Meses después, había regresado completamente renovada; usaba un lindo vestido rosa y su cabello estaba peinado en coletas, parecía toda una señorita que apenas verme se disculpo conmigo, me dio las gracias por enviarla a ese internado y juró que de ahora en adelante sería la hija perfecta.
No podía creer que fuera verdad, el internado de mi amiga era una maravilla, una maravilla que crecía cada vez más y se actualizaba, ya que además de un saludo de mi amiga, mi hija venía con otro mensaje, haciéndome saber que su internado también ha sido actualizado para tener a chicos y reeducarlos bajo diferentes métodos.
Eso era claramente una buena oportunidad, y ya que los chicos estaban molestos conmigo por el estado en que deje a su hermana, decidí que ellos también serían señoritas perfectas tal como siempre quise.
El proceso fue mucho más sencillo con ellos, ya que su hermana los traicionó. Ordene a Esmeralda que fingiera ser como antes y escapara con sus hermanos de la casa, ella lo hizo y ambos le creyeron, subiendo al auto que se detuvo en el internado del cual mis chicos ya no salieron.
Cada uno tuvo un método de feminizacion, Ruby quién era el más problemático confesó intentar defenderse pero los de seguridad pudieron contra él; le lavaron la cabeza con ideas para chica, al igual que cuando desobedecía era castigado, fue un proceso bastante similar al de Esmeralda con la diferencia de que a Ruby le inyectaron algunas hormonas femeninas y con cirugía la volvieron una auténtica mujer que dejó de lado las peleas por ropa linda y ser una gran bailarina de Ballet.
Saul fue el caso más sencillo de todos, ya que al ver como sus hermanos caían, él decidió rendirse y obedecer lo que le dijeran. Eso evitó que perdiera su parte más masculina, sin embargo, quedaría encerrada en una diminuta jaula rosa de castidad para que nunca la volviera utilizar. El proceso hormonal fue el mismo que con su hermana Ruby, y en vez de dedicarse a seducir chicas, Zafiro conservaría su carisma para hablar, añadiendo un toque seductor, así se volvería una hermosa modelo para adultos.
Meses después mis hijas volvieron a casa de la misma forma que su hermana mayor: con un vestido rosado y con tacones, pidiendo disculpas por su antiguo comportamiento y dando las gracias a su hermana y a mi por llevarlas a ese internado.
Desde entonces nuestra vida es mucho mejor, mis hijas son perfectas y obedecen sin rechistar, ninguna ha tenido un intento de escapar o de cambiar, el internado para señoritas es una maravilla, volviendo perfectas a cada una de mis hijas, que esperaban sus órdenes en las escaleras frente a mi.
-Madre, deja que haga de desayunar, limpie la casa y lave la ropa para que tú puedas descansar, es lo menos que puedo hacer-
Dijo Esmeralda con una sonrisa, vistiendo un bikini rosado con medias blancas y unos tacones. Debo admitir que ella es la más obediente de todas y que es perfecta al servirme tal como esperaba de mi hija.
-Mamá, gracias por el atuendo de conejita, necesitaba uno para la nueva sesión de fotos y este es perfecto, lo usaré todo el tiempo-
Zafiro era mi hija más atrevida pero justo así la deseaba, trabajaba arduamente y parte de sus ganancias me las da como una compensación por tantos años causando problemas, ahora viste un atuendo rosa de conejita, con sus orejas y cola, unas medias de red hermosas, tacones altos y algo de maquillaje para resaltar su belleza femenina.
-Mami, yo tengo un torneo de ballet próximamente así que estaré entrenando un poco más duro para ganar, no hay problema, ¿Verdad?-
Ruby no solo es la más sentimental conmigo, también era la hija perfecta concentrada en el deporte más hermoso que hay, el ballet; para ensayar viste un ajustado leotardo con una diminuta falda rosa, con el cabello bien arreglado y unas hermosas zapatillas de tacón que usa para estar en casa, cambiándolas por unas apropiadas a la hora de practicar.
-Vale, mis perfectas hijas, hoy será un día ocupado para todas, así que hay que desayunar y por la noche veremos una película, ¿De acuerdo?-
Todas dijeron que sí y empezaron con sus labores mientras yo me sentaba a esperar el desayuno de mi perfecta hija, viendo a las otras dos esforzarse en sus tareas femeninas.
Ah, de haber sabido que el internado de mi amiga era tan eficaz, hubiera tenido a mis 3 perfectas hijas desde hace mucho tiempo. Pero ahora que las tengo, no dudo ni un segundo en disfrutarlas para siempre.
Créditos a quien correspondan.

2 comentarios:

  1. Muy buena historia me preguntaba si podrías hacer una historia de una maid

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    1. Hola, Antonio. Gracias por comentar, me hace feliz que disfrute de la historia.
      Revisaré si tengo historias de maid pendientes, sin embargo, no estoy haciendo peticiones de momento. Espero tenga suerte y encuentre algo para publicarlo próximamente.
      -Nero.

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