miércoles, 20 de septiembre de 2023

Lina y Luna

-Lina.. Lina... ¿Estas aquí, amor?-
Preguntaba el joven Alexis, quien entraba a casa de su novia para hacerle una visita. Sin embargo, no encontraba a su novia por ningún lado, y eso que ella misma fue la que le pidió ir a su hogar para tener una sorpresa.
-¿Habrá salido a comprar algo de tu última hora?-
Se preguntaba el joven al sentarse en la cama de su novia, enfocando su atención en el ropero delante de él y que tras verse tentado durante algunos minutos, finalmente se acercó.
-Bueno, supongo que tengo el tiempo necesario como la última vez-
El chico sonrió con picardía mientras abría los cajones de ropa de su novia, comenzando con la interior de la cual eligió una bella y suave tanga rosa con encaje blanco en conjunto de su sostén rojo favorito qué ya dominaba el ponerse y quitárselo.
Créditos a quien correspondan
-Qué extraño... La tanga me aprieta más de la cuenta... Y por alguna razón el sostén fue más fácil de poner, como si mi espalda no fueran tan ancha-
Por unos instantes Alexis se detuvo a pensar y tratar de entender esa peculiar sensación, para luego dejarla de lado y seguir con su afición de usar la ropa de su novia. La lencería ya estaba puesta pero faltaba el resto de la ropa.
El chico eligió una falda rosa, tan delgada y transparente qué se podían ver sus piernas y ropa interior. Esa falda en definitiva no era para usar en cualquier momento, solo en los momentos más íntimos y privados, dejando así que el chico sintiera una increíble satisfacción al sentir la falda por sus caderas, el aire en sus piernas y como se movía todo con el más mínimo movimiento.
-Después sigue esto-
De otro cajón, el chico saco una blusa ajustada y diminuta, qué con su elegante diseño de encaje, parecía un corset qué se ajustaba a la medida de la chica que lo utilizará. Algo extraño para Alexis, quien por primera vez sentía algo de peso y de ajuste con aquella atrevida prenda. En definitiva iba a mirar que pasaba pero no sin antes ponerse la gargantilla floreada en su cuello.
Créditos a quien correspondan.
-¿Por qué me siento tan raro? ¿¡Lina eres tú!? ¿Esa voz? ¿¡De donde viene!?¿¡Es mi voz!?-
Alexis de golpe dejó de disfrutar de la ropa de su novia para llenarse de miedo y preocupación, una abrumadora sensación que no sabía identificar, pues apenas en unos minutos, estaba ocurriendo tantas cosas que él no sabía cómo reaccionar, especialmente cuando se miro al espejo.
-¿Lina?... ¿Es Lina? No... Soy yo... Yo soy Alexis...-
Decía el chico con vergüenza e incredulidad, tocando su nuevo y suave rostro de chica que estaba maquillado con un gran labial rojo, sombras cálidas y un delineado magnífico, junto a su largo y teñido cabello rubio y un cuerpo que resaltaba cada atributo con el atuendo qué eligió. El reflejo del espejo mostraba a Alexis como una copia idéntica de su novia Lina, si no es que hasta mejor que la propia Lina.
-No estoy alucinando, ¿Verdad? ¿Cómo es que sucedió? No es la primera vez que me pongo su ropa... Esto no tiene sentido....-
No lo había notado hasta ahora. O más bien, aunque lo notó, Alexis estaba tan ocupado usando la ropa de su chica que no quiso ponerle atención a esas señales; el ajuste de la ropa y que cada prenda le quedará cada vez mejor no era un detalle a ignorar, pero él lo hizo y ahora vive las consecuencias de sus actos.
El sostén y su blusa apenas podían con sus enormes pechos que parecía iban a salir en cualquier segundo, también tenía una delgada y perfecta cintura qué era la fantasía de muchas chicas, terminando con la sorpresa que en su entrepierna; la tanga rosada de encaje ya no tenía un bulto, había una suave y apenas visible hendidura qué sólo confirmaba más lo que Alexis ya se había, se había convertido en una chica, más específico en una chica sexy idéntica a su novia.
-¿Como arreglo esto?-
Se preguntaba al apoyarse en el espejo, viendo su femenino reflejo en el espejo y notando por primera vez a la persona detrás de si mismo, viendo toda la escena con paciencia y satisfacción desde la puerta de la habitación.
-Eso lo puedo hacer yo-
Créditos a quien correspondan.
Alexis ahora como mujer estaba más avergonzado qué nunca cuando su novia lo encontró, era como verse en un espejo solo que Alexis temblaba, ocultaba la cara y no quería que le vieran de esa forma mientras su confiada novia, dominaba por completo la situación e intentaba ver con lujo de detalle a su pareja.
-Cielos, no sabía si en verdad esto iba a funcionar pero me alegra mucho no haber sido estafada, luces preciosa, nena-
-Lina.. No me digas así, no quiero quedarme así ni ser tu "nena", ¿Qué ha sucedido?-
-Eso es fácil, ya me estaba cansando de que siempre hicieras un desastre con todo mi armario. Al comienzo no le di importancia, ni siquiera lo note pero... Tus sorpresas eran cada vez más notorias, así que mi amiga se le ocurrió esta forma de hacerte un castigo-
Decía la rubia chica que acarició la mejilla de Alexis antes de seguir con su explicación.
-Ella sabe algo de magia y me ayudo a hechizar mi ropa o algo así. Por lo que, si alguien que no fuera yo se la ponía, ¡lo convertiría en una copia idéntica de mi persona! ¿No es genial? Ahora sí que luces justo como yo, la ropa te queda mucho mejor de esa forma, Luna-
La chica dio un beso en la mejilla de su novio, qué ahora como una copia de su novia, estaba sin palabras para reaccionar.
-Pero no te preocupes, hay una forma de que vuelvas a la normalidad-
-¿De verdad?-
-Sí, pero para darte tu cuerpo de nuevo, deberás obedecerme y cumplir todo lo que quiero con ese lindo cuerpo, señorita-
Alexis se sonrojo y pensó en protestar pero sabía que era una terrible idea, solo su novia lo puede volver a la normalidad.
-¿Y si me niego?-
-Mejor por mi, de esa forma te quedas como chica para siempre y todo el mundo olvidara a Alexis pero recordarán a mi linda gemela Luna, apuesto que ser hermanas será mucho más divertido qué ser pareja. Si somos hermanas en definitiva podrás usar toda mi ropa y yo la tuya, así podemos ponernos bonitas para buscar novios-
Dijo con una sádica y burlona sonrisa Lina, a lo que Alexis solo suspiro y aceptó su derrota.
-Esta bien... Prometo no volver a usar tu ropa, Lina... ¿Qué se supone debo de hacer?-
Lina sonrió al sentirse triunfadora y agregó.
-Haremos de todo, amor. Será una sorpresa para ti pero te aseguro que este día y lección no la olvidarás jamás-
Créditos a quien correspondan.

7 comentarios:

  1. Gracias por subir historia más seguido en serio gracias!!!!

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    1. Gracias por comentar, LectorAnonimo. Por su reacción quiero creer que es usted quien pidió está historia, así que espero la haya disfrutado. Y aunque no puedo prometer cosas a un futuro lejano, espero que los próximos meses pueda seguir publicando diariamente, espero lo disfrute.
      -Nero.

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  2. Respuestas
    1. Muchas gracias, anónimo. Me alegra que le guste está petición.
      -Nero.

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  3. Xmarilix

    Me pareció muy divertida la historia

    Me encanto como Alexis cayó tan fácil en la trampa de su novia bueno en estos momentos hermana gemela

    Me pareció tan mágico como mientras se ponía las delicadas prendas de ropa de su novia era lentamente transformado en una copia de ella

    Solo puedo imaginar todas las situaciones a las cuales Lina logrará exponer a su gemela luna

    Me fascinó que los involucrados en la historia conservarán su memoria

    Siempre es divertido ver a un chico transformado en una delicada mujer luchar para dominar moverse en su nuevo cuerpo

    Verle ser tratado con delicadeza por el sexo opuesto y tener que soportar esas cosas siempre serán vistas por la persona que le ocasionó el cambio como algo divertido

    Y hay un sin fin de cosas que pueden ocurrir

    Cómo que estando solo el chico se encuentre con el novio o esposo de la persona a la cual en esos momentos está suplantando

    Y que está al no saber la identidad del chico solo le confunda con su pareja y la lleve a la cama pese a sus súplicas o extraña historia sobre que el no es en realidad su novia o esposa



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