lunes, 25 de septiembre de 2023

Educación física

-Cómo odio educación física, sí ya es malo tener que usar falda es mucho más malo usar estas medias y las bermudas tan cortas, siento las miradas de los chicos por todas partes...y pensar que es el primer día de la apuesta-
Kevin y Katy son dos hermanos como cualquiera que usualmente pelean. En esta ocasión peleaban porque Katy se quejaba de la clase de educación física y sobre todo el uniforme, cosa que le molestaba a Kevin diciendo que no era para tanto. Siguieron discutiendo hasta que Katy ya enojada le dijo que si era tan sencillo él debería probarlo. Kevin se empezó a burlar y dijo que con gusto lo haría si fuera chica a lo que rápidamente su hermanita menor sonrío y dijo que podía haber una forma, una pócima que vio en la TV de medianoche y que compró, la cual haría que quien la bebiera fuera una copia exacta de otra persona, en este caso de Katy.
Incrédulo de que eso fuera posible decidió apostar con su hermana, si el soportaba una semana llevando la vida escolar de Katy, ella tendría que hacer todo lo que le ordenará por un mes y lo llamaría amo, oni-chan o cualquier cosa que fuera vergonzoso para ella y le subiera el ego a él. Por otra parte, si Kevin perdía se tendría que quedar todo el mes como chica y obedecer cualquier orden de su hermana mientras usaba un traje de maid.
Cuando todo quedó listo, Kevin bebió la pócima para que a los pocos segundos se volviera una replica exacta de su hermana. Las chicas se quedaron sorprendidas de ver que sí funcionó pero la Katy original rápidamente llevo a su habitación a su hermano para enseñarle a vestirse, sentarse, maquillarse y todo lo de la escuela. Les tomó todo el día pero llegada la noche Kevin pudo explorar cada rincón de su cuerpo hasta llegar al clímax. Después de su primera masturbación daba por hecho que ganaría la apuesta y que el cuerpo de su hermana estaba muy bien.
Sin embargo, solo bastó con levantarse al día siguiente para darse cuenta que no sería tan fácil; en las mañanas hacía mucho frío y con la falda que usaba no se podía cubrir mucho, en los tiempos libres intentaba actuar con naturalidad con sus amigas que en más de una ocasión le preguntaban si se encontraba bien ya que parecía confundida. Pero lo peor de todo eran las miradas de los chicos y sus intentos de coqueteo, no tenía idea de que su hermana fuera tan popular como para tener uno o dos chicos tras de ella en cada clase, si pudiera desde su primer intento los mandaría al diablo pero la linda y angelical Katy jamás haría eso así que tenía que responder de forma evasiva y tímida tal como hacía su hermana.
Ahora venía lo peor, la clase de gimnasia donde tuvo que cambiar su uniforme solo para darse cuenta de la razón que tenía su hermana sobre el uniforme deportivo; el frío era aún mayor por las cortas bermudas y sus largas medias blancas no ayudaban mucho, cada que intentaba correr o hacer algo sus pechos y cabello se movían por todos lados, lo que le dificultaba todo, sobre todo concentrarse en la clase e ignorar las sucias y perversas miradas de los chicos sobre ella.
-Esto es un infierno helado...pero si no soporto esto mucho menos voy a soportar ser la maid de Katy...ojala me pueda acostumbrar...-
Decía para sí misma mientras se terminaba de poner las apretadas medias y amarraba su cabello en coletas, ya había pasado una hora de clase de gimnasia pero aún le faltaba otra ese día y aún más por el resto de la semana.
Créditos a quien correspondan.

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