viernes, 29 de septiembre de 2023

Nueva experiencia

-¡Ni de broma!¡Ni siquiera yo he llegado tan lejos, Elizabeth!-
-Tranquila, seguro que te va gustar. Además, recuerda que soy Cristian, así que no me llames Elizabeth, esa eres tú-
Gritaba entre gemidos de placer la sensual pelinegra, mientras que su marido acababa de venirse dentro de su vagina y ahora quería probar una nueva entrada, tratando de convencerla sutilmente. Parecía una simple nueva experiencia en un matrimonio ordinario, con algo de resistencia por parte de la dama pero la realidad no era nada tan simple. Elizabeth y su esposo Cristian habían intercambiado de cuerpo entre ellos para saber que se sentía tener sexo siendo del género opuesto, y ahora están teniendo más de un sentimiento encontrado durante la experiencia.
Cristian era un hombre de piel oscura, grande y muy fuerte, con una verga de las mismas características mientras que Elizabeth era una delgada y esbelta mujer de buena figura con cabello oscuro lo que haría el cambio muy notorio para ambos.
En un comienzo ser dominado era extraño para Cristian, después de todo siempre había tenido el control pero su mujer sabía aprovechar el cuerpo de su marido para dominarlo y sobre todo conocer su mismo cuerpo para saber exactamente donde sería todo lo más placentero para su marido quien poseía el cuerpo de ella y resultaba tal como creía, conforme el sexo avanzaba se fue acostumbrando a ser la perra sumisa que estaba en 4 gimiendo hasta llegar al éxtasis tras un rato de buen sexo.
Sin embargo, sentir como la enorme verga se quería abrir paso por aquel sitio para entrar era bastante doloroso para Cristian y extrañamente placentero para Elizabeth que parecía estar disfrutando mucho de su posición fuerte y dominante, de ser quien penetrara, como para hacer lo que quisiera con su pareja, como sexo anal.
-¡Ah..!¡Basta que no quiero!-
-Tranquila, verás que te va gustar, en unos minutos estarás gimiendo de placer de nuevo-
Usando un poco de su fuerza se abría paso por la entrada de su pareja que aún estaba recuperándose de su primera vez como mujer y resultaba ser como decía. Al principio gritaba fuertemente con leves gemidos que con el paso aumentaba su volumen mientras se acostumbraba al pene que entraba y salía de su ano, que aunque resultaba muy apretado era aún más excitante. El cuerpo reaccionaba a la par que Cristian dejaba de poner su leve resistencia para dejarse guiar por el placer de la situación que experimentaba en ese cuerpo para finalmente empezar a disfrutarlo. Tal como iban las cosas ser la mujer sumisa en la relación sería una nueva experiencia muy difícil de olvidar.
Créditos a quien correspondan.

2 comentarios:

  1. Xmarilix

    Una manera interesante de experimentar el sexo con la persona que amas

    Me gustó mucho la historia

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por comentar, Xmarilix. Me alegra que está historia haya sido de su agrado, fue de las primeras que hice para el blog y me alegra volver a publicarla con algunas cuantas mejoras en lo que a mi respecta.
      -Nero.

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