viernes, 8 de septiembre de 2023

Protocolo de protección periodística

-Ven, hijita-
-Rebeca, deja de llamarme así ¡Soy tu padre!-
-Vaya, vaya, que niña tan desobediente ¿Te recuerdo porque pasaste de ser mi padre a mi hija?-
-No...-
-¿"No" que?-
-No, mami-
Hace unas semanas yo era el padre de esta atrevida chica, mi nombre es Edgar y mi ocupación era algo riesgosa como un periodista realmente bueno en empezar rumores entre las personas famosas o de quienes me pidieran un escándalo para bajar su reputación o por el contrario, llamar su atención.
Sin embargo, en mi último encargó todo salió mal, debía mostrar la infidelidad de un hombre peligroso a su esposa y a pesar de que lo logré, fui descubierto por las personas, escapando por los pelos de todos sus matones de seguridad para no perder mi nota y mi sueldo cuando menos.
Al llegar con mi agencia les explique todo, normalmente sería ganador de un despido pero  yo resultaba ser el mejor reportero que tenían y no podían darse el lujo de despedirme, menos con tal noticia así que no hubo de otra más que activar el protocolo de protección periodística, mi cuerpo quedaría bajo protección de la agencia y si en todo caso algo le sucedía yo estaría en otro cuerpo del cual nadie sospecharía. Pero para mi mala suerte el único disponible era el cuerpo de una niña de poco más de 10 años, muy linda pero que a final de cuentas era el cuerpo de una niña para un hombre como yo. En un principio me negué rotundamente pero bastó con hacerme recordar lo que paso con el último paparazi atrapado para que yo aceptará el cambio, siendo este intercambio todo un éxito, dejándome dentro de cuerpo de niña por un tiempo.
Todo era muy extraño, la ropa, estar mucho más pequeño, verme y oírme diferente pero no había de otra manera que pudiera estar a salvo.
Estaba por irme cuando los guardias de la empresa me lo impidieron y a pesar de que les explique todo, al ser ahora una niña necesito alguien que me cuidé y para mi mala suerte, la única opción disponible es la alocada de mi hija. No me malinterpreten, la amo, es mi hija pero su forma de ser y actuar no es la mejor todo el tiempo.
El mejor ejemplo de esto, es que al recibir la noticia y venir por mi no dejo de mimarme como si fuera una niña de verdad, incluso me hizo ponerme la ropa interior, zapatillas y vestido idéntico al de ella para ir a la par, con la diferencia que por donde lo vea mi cuerpo no se compara con el de una joven mujer en sus veinte y pocos años-
-Así esta mejor, que lindo es ser madre, siempre quise vestir a mi hija igual que yo ¿Verdad que nos vemos hermosas, Becky?
-Si...¿Pero no crees que la falda es un poco corta, mamí?-
-¿Para ti o para mi?
-...Para ambas...-
-Ya veo...en ese caso sube al auto pequeña Becky, pasaremos por mucha ropa para ti y quizás algo para mi-
-¿De que tipo?-
-De niña obviamente; faldas, medias, blusas, vestidos, zapatillas, ropa interior y todo lo que necesites mientras seas mi hija, Becky-
-¿Cuanto tiempo tendré que serlo?-
-Umm como medio año, quizás más, quizás menos, pero te prometo que en todo ese tiempo te vas a divertir-
Dicho eso mi mami me tomó de la mano para correr al auto, ella estaba ansiosa por empezar su vida como mi madre mientras que yo me moría del miedo por todo el tiempo en que estaría bajo su cuidado y sobre que enseñanzas, traumas o hábitos de niña me dejaría...mientras no fuera para siempre.. estaría bien... espero.
#diarioideal
Créditos a quien correspondan.

4 comentarios:

  1. Me encanto esta historia , por favor haz más historias donde padres se vuelvan niñas y se vuelvan hijas de sus propias hijas

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Gracias por comentar. anónimo. Lo tendré en mente, tengo algunas ideas pendientes sobre ello así que, no se sorprenda de verlas en un futuro cercano.
      -Nero.

      Borrar
  2. Xmarilix

    Me pareció fascinante la verdad me encantó que este hombre maduro fuera reducido a una niña pequeña y además siendo obligada a ocupar el lugar como la hija de su propia hija

    Es demasiado genial me encanto

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por comentar, Xmarilix. Siempre es un gusto leerlo, y me hace feliz que está historia fuera de su agrado.
      -Nero.

      Borrar