lunes, 25 de diciembre de 2023

La mascota de navidad

-¿Pero que? ¿Qué significa esto? ¿Por qué todo es tan oscuro? ¿Estoy atada? ¿Por que me cuesta tanto moverme?-
No puedo entender nada de lo que esta pasando, todo es oscuro y no puedo moverme, tengo todo el cuerpo atado, además de que siento estar dentro de algún lugar apretado pero ¿Cómo me ha pasado? Anoche volví a casa, tomé algo para cenar y me fui a dormir, después de eso no tengo la menor idea de que esta pasando.
De repente, la luz apareció sobre de mi, en un pequeño marco cuadrado de donde un par de manos me levantaron y sacaron de la caja de regalo en la que estaba metida.
-¿¡Oni-chan!? ¿Por qué me haces esto? ¿¡Estoy desnuda!? ¿Y por qué tengo estas cosas? No me veas, por favor-
Al salir de la caja no pude tener las respuestas que tanto quería, solo tenía muchas preguntas más, que eran más difíciles de responder que las anteriores.
Estaba en mi casa en definitiva se trataba de mi hogar pero estaba adornado con cosas navideñas, algo sin sentido cuando anoche estábamos a mediados de agosto.
Eso no era todo, ya que de donde me sacaron, era de una caja de regalo, y todo lo que retenía y apretaba mi cuerpo eran lazos navideños para envolver regalos; estas cosas apretaba mis pechos, mis piernas, mis muslos y mis manos, al punto que cuando mi hermano tomó el lazo para sacarme de la caja, ya ni siquiera me podía mover ni ocultar la penosa forma en que me veía.
Estaba casi desnuda, solo tenía puestas unas bragas blancas, unos guantes y unas botas del mismo color pero mis pechos, mis pezones, mi cuerpo estaba desnudo frente a mi hermano sin la posibilidad de ocultarlo. La vergüenza hizo que la cola se escondiera un poco, haciéndome consciente que ahora tenía una cola que sobresalía de mi cuerpo, al igual que tenía unas orejas felinas que reemplazaba a las mías, sobresaliendo por encima de mi cabello. No eran meros accesorios, esos atributos felinos parecían ser de verdad.
-¡Una gatita! Por dios, es adorable, aunque creo que se enredó con todos esos lazos dentro de la caja-
-No me digas "gatita", soy tu hermana mayor, ¿Qué no te das cuenta?-
-Cuánto ronroneas, ¿Será que tienes hambre? ¿O será por las ataduras? Ya te desató para darte algo de comer-
-¡Oni-chan! Yo...-
Mi hermano empezó a acariciar mi barbilla y mi cabeza, haciéndome ronronear y sacudir la cola con alegría, volviendo a mi misma cuando sus caricias se detuvieron.
-Oni-chan, me pondré furiosa si esto es una broma, no es nada divertida y no deberías hacerle esto a una chica, ¿En serio solo me oyes ronronear? ¿Oni-chan?-
-Ya voy, ya voy purpurina, no estés tan ansiosa-
-¿Purpurina? No me digas que-
Un jadeo se escapó de mis labios, el tonto de mi hermano apretó mucho un lazo en una zona delicada que me hizo estremecer pero aún más importante, mientras más hablaba, más cosas me dejaba conocer.
Supongo que él en serio no me puede entender, solo me escucha ronronear, y que a sus ojos me veo como un gato muy especial para él, su pequeña purpurina.
Hace muchos años, en una navidad, mi hermano tuvo de regalo una gatita preciosa de colores oscuros a la que llamó purpurina, y a la que cuidaba con recelo hasta que un día desapareció.
Creo que es muy pronto como para poder sacar tantas conclusiones pero si estamos en navidad, si mi hermano se ve mas joven y si yo me veo de esta forma, lo único que puedo entender es que yo soy la mascota de Navidad a quien tanto amo, por alguna razón me he convertido en su precisada Purpurina sin que él lo notará.
-¿Pero en serio es verdad? ¿Cómo viaje en el tiempo y me convertí en una chica gata? Oni-chan, te lo digo en serio, si todo esto es una rebuscada broma-
Un gemido se escapó de mis labios haciéndome arder todo el cuerpo por la vergüenza, aunque pareció no darse cuenta de ello.
-Lo siento, purpurina, está muy bien atado pero ya casi te liberó. Después de esto te aseguro que solo habrán cosas buenas-
-¿Miau?-
Me pregunté sin pensar, viendo como mi hermano me sonreía al terminar de desatarme, a su nueva mascota. Sigo creyendo que todo esto se trata de un mal sueño o una horrible broma pero de no serlo, no estoy segura de poder recuperar mi vida como su hermana mayor, o si me quedaré para siempre como su gatita Purpurina. 
Créditos a quien correspondan.

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