viernes, 4 de agosto de 2023

Una vida tras la clinicswap FINAL

Hola, Yuridia. Me encontré a mi hermano cuando iba saliendo y yo entraba, ¿Todo bien?-
-Todo bien, tal como te prometí, ese asunto tan molesto esta terminado-
Anunciaba con la sonrisa más pura, linda y perversa qué podía dar, podía ser desconcertante como había una expresión tan tierna en mi cara al mismo tiempo que una audacia y malicia en perfecta armonía, tal como la típica adolescente hermosa que es una pesadilla para todos pero es la niña de papi. 
-Ya veo, me alegra que te hicieras cargo de eso, aunque debo admitir que me hubiera encantado ver la cara de Yuridia al saber que nunca iba a recuperar su vida-
Omar, mi amado esposo, se acercaba a mi con determinación, tomando mis mejillas y levantando mi rostro con cuidado para besarme con amor en los labios, algo que respondí con un abrazo. 
-¿Querías ver mi expresión? Yo nunca he perdido mi vida, cielo. Pero, si querías ver a tu hermano, deje una cámara oculta en un rincón de la habitación-
Omar rio ante mi comentario lleno de una falsa inocencia, ya que ambos sabíamos la verdad de la situación, una qué no parecía ser su prioridad. 
-Eres asombrosa, y puede que más tarde vea esa grabación, pero justo ahora quiero verte a ti-
En ese momento me separe un poco de mi amado, posando con orgullo para que él viera cada atributo encantador de mi cuerpo, el cual resaltaba aun más por el vestido morado ajustado qué usaba; con un escote prolongado, una parte baja corta y un ajuste en la cintura y trasero qué permitía ver el contorno de mi lencería, era una elección qué había dejado babeando a mi marido al verlo, y que ahora que lo estoy usando, se ve todavía más contento. 
-Luces preciosa, amor-
Dijo mientras acariciaba suavemente mi mejilla, momento que disfrute unos segundos antes de que yo misma guiará esa mano hasta el escote de mi vestido, como una invitación a ir más lejos todavía. Era algo que yo quería, qué necesitaba, y que mi marido me había vuelto loca cada noche durante mucho tiempo para volverme una adicta a este cuerpo.
Créditos a: Sirena69
Ahora que lo recuerdo mejor, yo no estaba del todo segura con esta decisión cuando ocurrió. La de cambiar de cuerpos. Creo que fue una decisión apresurada qué tome para poder cuidar de mis sobrinas... Después de todo, si yo me negaba a cambiar de cuerpos con Yuridia, ella podría buscar a otra persona, y esa otra persona podría ser una molestia para mi hermano y sus hijas. 
Acepte cambiar de cuerpos en secreto, Yuridia tomaría mi vida y yo tomaría la suya. 
Sin embargo, ese secreto se descubrió de inmediato, ya que Yuridia no era la más lista y cuando "mi marido" me confrontó acerca de un recibo exagerado en su cuenta bancaria de una "clínicswap", mi hermano mayor Omar termino por descubrir la verdad. 
-Así que, eres Diego en el cuerpo de Yuridia, ¿Verdad? Ella te debió convencer de hacer esto, ¿O te ofreciste tú?-
-Un poco de las dos para ser honesto... No quería pero me preocupaban tus hijas y tú pero si ya sabes la verdad, tal vez podamos-
De un momento a otro, mi única esperanza para volver a la normalidad se había desvanecido cuando mi propio hermano mayor, me arrinconó contra la pared pared de la habitación y comenzó a besarme mientras me quitaba la ropa. 
-¡Omar! ¿Qué te pasa? ¿¡Qué estás haciendo!? Ya te lo dije; soy tu hermano Diego en el cuerpo de Yuridia, ¡no deberíamos hacer esto!-
-Dices eso pero tu cuerpo es muy colaborador, ¿no crees?-
-Es... Es porque todavía no me acostumbro, ¡idiota! Ya déjalo-
Mis protestas eran débiles ante sus fuertes y dominantes palabras, mi pequeño cuerpo no dejaba de estremecerse de una forma que nunca imagine cuando mi hermano me besaba y tocaba ciertos puntos exactos de mi nuevo cuerpo, qué simplemente me hacían sentir de manera extraña ahí abajo, cortando todo deseo de irme y solo querer disfrutar mucho más. De esa forma, poco a poco me arrastró hacia el sofá de la sala, donde entre besos y caricias de su parte, me contaba algo que no sabía, y que me dejaba aun más incomoda al estar en el cuerpo de su esposa. 
-¿Sabes, hermanito? Yuridia era una idiota; era una molestia, una mujer interesada en mi dinero y que una vez comenzó a tener responsabilidad, simplemente quiso huir de todo como una niña pequeña. Sus berrinches, gastos, caprichos y su pésima forma de cuidar a mis hijas y la casa mientras yo trabajaba, nos estaba llevando cada vez más cerca del divorcio-
Aquella larga historia y muy personal de mi hermano, me era revelada mientras me quitaba la ropa, mostrando como mis nuevo pezones estaban duros y mi intimidad femenina estaba cada vez más lista para algo más. 
-Honestamente, yo también quería el divorcio, ya no la aguantaba, era como un parásito en mi vida. Un parásito con el cuerpo de una super modelo, ¡Joder! Deberías mirarte, incluso tras tener cuatro hijas, luces igual de joven que cuando te conocí hace unos 10 años, apuesto que esas tetas deben verse enormes desde tu perspectiva-
Murmuró en mi oído haciéndome estremecer y bajar la mirada, donde buena parte de mis pies desaparecían gracias al abundante tamaño de mis pechos, los cuales estaban más que firmes, y que debido a los embarazos de Yuridia, todavía podían lactar, algo que para mi fortuna todavía no habían hecho delante de mi marido. 
-El único momento donde no discutíamos desde hace unos meses, es cuándo teníamos sexo. Y vaya que era buena, con una sola noche en la cama con ella, me hacia cuestionar firmar el divorcio o no-
Para este punto, mi hermano ya me había desnudado por completo, y mi cuerpo no podía estar más ansioso, en especial cuando mi hermano se desnudo también, revelando cuán contento estaba su cuerpo por la situación; era mi hermano y no quería ni verlo pero... Pero mi cuerpo se estremecía de alegría y saboreaba con deseo todo lo que venía con tan solo verlo recostarse en el sofá. 
-Hermano... Omar... No... No deberías... No deberíamos... Pero...-
Ignorando mis protestas por completo, él me sujeto por las caderas de una forma que casi me hacen gemir a todo pulmón y que hizo a mi cuerpo obedecer lo suficiente como para sentarme encima de él. 
Esto era tan atrevido, repentino y lascivo. 
Yo apenas llevaba unos días en el cuerpo de Yuridia, adaptándome a su vida... Y ahora estoy desnuda con las piernas abiertas encima de mi hermano, el cual ha provocado esta situación y que se niega a detener. 
-Supongo que Yuridia para salirse con la suya, decidió hacer este intercambio de cuerpos, ¡me alegro por ella! Ya qué me ha dejado lo que más deseo, su cuerpo-
-Hermano, hablo en serio, no creo que-
Mis protestas fueron calladas una vez más de forma súbita, al sentir como la punta de la intimidad de mi hermano, acariciaba la mía...eso era enorme, no quería verlo ni reconocerlo pero instintivamente mi cuerpo reaccionaba, se estremecía y se preparaba para tener dentro esa cosa en cualquier momento.
-Esto es lo que haremos: tú eres Yuridia. No hay más-
-No es gracioso, hermano... No quiero hacer esto...-
Mis quejas eran débiles y sumisas mientras toda mi atención se centraba en el leve movimiento de caderas qué hacia mi cuerpo, buscando que aquella cosa de mi hermano, acabará en lo más profundo de mi nuevo cuerpo.
-No me importa que quieras, se hará lo que yo quiero y lo que quiero es que tú te olvides de tu vieja vida; no eres más Diego, eres Yuridia, y a diferencia de la otra inútil qué sólo tenía buen cuerpo, tu serás un ama de casa dedicada, una buena madre y una excelente esposa que todos los días me deje contento, ¿entendido?-
A estas alturas, ya ni siquiera me podía quejar, Omar había deslizado solo unos centímetros de su virilidad en mi cuerpo, dejando mi cabeza hecha un lío con el único deseo de llegar al clímax de la forma más placentera posible.
-No me importa cuanto quieras negarte, tendremos el sexo necesario para re educarte; solo mírate, bastaron unos besos y caricias para tenerte encima mío moviendo tus caderas. Te volverás una amante del sexo, y tendremos un par de bebés más, con suerte me darás al niño que siempre he querido pero si tengo más princesas tampoco me quejo-
Yo comencé a gemir y jadear mientras más de mi hermano entraba en mi y él decía las reglas de mi nueva vida.
-Seré paciente pero duro contigo, más te vale no intentar regresar a tu vida. Ahora eres Yuridia, y haré lo necesario para que ames tu nueva vida, y sea la esposa perfecta que siempre soñé-
Desde ese día, donde tuve la primera vez con mi hermano, como su mujer, todo comenzó a cambiar.
Créditos a: Sirena69
Fue bastante rápido en realidad, bastaron algunos días para que sus cambios y reglas en mi comenzarán a surtir efecto y que poco a poco yo me olvidara de mi antigua vida para abrazar con mucho cariño, mi vida como Yuridia.
Cada día le recordaba que no era Yuridia y que no era una mujer, qué era su hermano atrapado en el cuerpo de su esposa pero poco le importaba, y con el pasar de los días, también a mi. Sus constantes palabras, besos, caricias y sobre todo, el sexo qué me daba, hacían qué volverme más femenina y acorde a lo que Omar quería, se volviera un poco más sencillo día con día. 
Comencé a usar lo que le gustaba, aprendía a maquillarme como le encantaba, jugaba y educaba a las niñas cuando estaban en casa, y sentía nervios por la incertidumbre de cuando iba a quedar embarazada. Después de todo, mi marido no usaba protección, por lo que era cuestión de tiempo quedar embarazada. No obstante, todavía estaba conociendo el cuerpo de una mujer, y no estaba seguro de muchas cosas que también tuve que aprender para ser una madre, mujer y esposa ideal. 
Esa vida tan dura y extraña de la que poco a poco me enamore, era algo que no iba a perder por culpa de la antigua Yuridia, la cual con lo molesta que es, mi amado esposo estaba seguro de que volviera a estorbar tarde o temprano. Sin embargo, mi marido también es muy inteligente, y tenía bien desarrollado un plan para ahuyentarla de nuestras felices vidas si se atrevía a regresar.
Yuridia volvió pero fracasó de una forma tan aplastante, qué no tuvo de otra más que irse derrotada para aceptar su nueva vida, mientras yo, disfruto de mi vida.
Créditos a: Sirena69
-¿Te gusta? Esto también lo compre pensando en ti-
Mi guapo marido finalmente me había quitado el elegante vestido, revelando mi atrevida lencería negra que resaltaba mis pechos y cadera, algo que a él le fascinaba. Tal como una buena esposa, he aprendido cada pequeño detalle y gusto de mi marido para volverlo realidad, y hoy que finalmente se ha quitado un horrible pasado de encima, pensé recompensarlo como mejor sabía.
-Me encanta, Yuridia. Tú si qué sabes como hacerme feliz-
Dijo al poner sus manos sobre mis caderas, llevando sus manos hasta mi trasero para dar unas suaves pero firmes nalgadas mientras me besaba, una acción qué me volvía loca.
-Es el trabajo de una buena esposa, además, las niñas están en la escuela todavía y muchos vecinos trabajan a esta hora-
Mi marido comenzó a reír cuando dije todo eso, era evidente para él que había pensado en algo más que quitar de en medio a la vieja Yuridia, también había pensando en un momento íntimo entre ambos de los que tantos nos encantan y que son difíciles de aprovechar; con 4 hijas de diferentes edades y mi marido trabajando todo el día, hoy quise recompensarlo con mi cuerpo como tanto le fascina. Y a su vez, recompensarme a mi y recordar cuanto es que amo a mi maravilloso esposo.
Él no tardó en quitarse la ropa, y fue aun más rápido en quitarme la mía para llevarme a la cama y hacerme sentir como toda una mujer, justo como el día en que me tomó como suya para volverme su pareja por primera vez.
Me tomo algo de tiempo pero, una vez disfrute del sexo, no hubo vuelta de hoja; cada día me volvía más femenina, aprendía más cosas para ser buena madre, buena esposa y mejorar en mi vida como mujer, algo de lo que me enamoraba más y más. No sólo por el sexo, cuidar de mis hijas y estar con mi marido, es fantástico. De hecho, no recuerdo cuando lo deje de hacer pero cuando comencé a llamarlo por apodos como "cariño", "cielo", "amor" y cosas así, me di cuenta que ya no veía a Omar como mi hermano, lo veía como mi esposo, el cual hacia muy feliz a su esposa Yuridia, en quien me acepte convertir por completo desde hace un tiempo. Y que cada vez que tenemos sexo, me recuerda esos profundos sentimientos que tengo hacia él, lo amo y él a mi, y lo demostramos cada que podemos en acciones, tal como en estos momentos al entregarnos al amor.
Créditos a: Sirena69
Tras ambos quedar satisfechos, después de hacer un enorme lío en la cama, yo fui la primera en levantarme para poder darme una ducha y ponerme de vuelta la lencería, en ese momento mi marido despertó.
-¿Qué haces, Yuridia? Estaba listo para otra ronda-
-Lo siento, amor. Pero debo ir por las niñas a la escuela, llevarlas a sus clases extras y luego ir de compras-
Soy una mujer, pero también soy una madre y mis niñas son mi responsabilidad, una qué no iba a desatender. Al menos hasta oír a mi marido con su fantástica idea.
-¿Y que tal si te acompaño? Vamos en el auto por las niñas, las dejamos, nos olvidamos de las compras, y tenemos una cita romántica esta noche-
Mi marido no tuvo que convencerme, asentí con alegría y dije.
-Esta bien, hace tiempo no salimos como familia, las niñas estarán contentas de vernos llegar por ellas, y una vez que estén en sus clases, podemos seguir trabajando en darles una hermanita más-
Yo dije al sacudir de forma provocativas mi trasero frente a mi marido, quien respondió.
-¿Otra niña? Me gustaría tener un hijo-
-Bueno, yo no decido esas cosas, cariño. A mi me gustaría tener una hija, ya sabes, amo a mis niñas pero no he vivido personalmente el ser madre de una princesa... Quisiera tener una hija.. Pero si tu quieres un caballero, supongo que podemos intentarlo hasta tener ambos-
Mi sonrisa atrevida e inocente enamoraba más a mi marido, qué entró a la ducha para arreglarse y tomar mi palabra como un desafío a completar por el resto del día.
Sí, ser esposa es agotador, tener 4 hijas de quienes cuidar, también una casa que mantener es mucho más complicado de lo que imaginé, y pensar en un bebé que cambie mi cuerpo está por demás mencionar todos los cambios que va a provocar en cuerpo, en mi vida y la vida de todos en mi familia. Sin embargo, estoy feliz de ser Yuridia y de la maravillosa vida que tengo gracias al clínicswap.
Esta es mi vida, estoy orgullosa de tenerla y la disfrutaré como más quiera hasta el último momento.
Créditos a: Sirena69

4 comentarios:

  1. Excelente historia, y al final, el hermano gozo mejor la vida de Yuridia, que la propia Yuridia

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    1. Muchas gracias por comentar. Kiwi. Me alegra saber que le gusto la historia.
      -Nero.

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  2. No estuvo mal, aunque no me gustó el cambio de persona de las imagenes

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    1. Gracias por comentar, Adita. Espero poder leerla más a menudo.
      Lamento que el cambio de persona no fuera de su agrado, pero como fue una petición especial, fue un cambio solicitado.
      -Nero.

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