viernes, 21 de julio de 2023

Siempre juntas. Ruta Stephanie

-Lo siento chicos, no importa que digan, tengo un mal presentimiento acerca de esto, no debimos molestar a aquella bruja tímida y espero que yendo directo con ella a disculparme, al menos no nos lance algún hechizo o haga algo más contra nosotros-
Se decía Esteban, el único chico del grupo que estaba preocupado por lo que les pudiera pasar. Él siempre estuvo en contra de la idea de molestar a la bruja, en especial porque no parecía la típica bruja de cualquier libro, película o leyenda.
No podía ignorar aquella sensación, ni la incertidumbre de cuando o como volverían a la normalidad. Por lo que, apenas sus amigos tomaron sus caminos, el camino de Esteban, era volver a entrar en aquella tienda mágica para intentar encontrar alguna solución.
-P-pero, maestra. No se moleste tanto conmigo, sé que actúe mal pero estaba muy nerviosa y no todo está perdido, ¡P-p-puede qué al menos uno de esos chicos vuelvan! ¡Confíe en mi hechicería!-
Pedía de forma tímida y nerviosa la joven de cabello rosa, esa es la bruja a la que molestaron y que ahora hablaba con una mujer de cabello negro, ropas rojas y ajustadas, enorme sombrero y aura intrigante. Bastaba con solo verlas para saber quien estaba al mandó.
-Okey, entiendo que te asustaste, nunca has sido muy buena con las personas pero ¿En serio fue la mejor idea agregar tu hechizo a mi magia? ¿Qué te hace pensar que alguno de ellos en serio volverá? Los hubieras convertido en sapos para próximos hechizos o algo así. La magia y pócimas para volverlos chicas es muy valiosa, ¿Sabes cuán difícil será-
-M-maestra...-
-Ni se te ocurra interrumpirme o te daré un escarmiento-
-Pero maestra... Uno regresó-
Decía la pelirosa tras esconderse detrás de su maestra, quien estaba tan concentrada en regañarla qué ni siquiera había notado al "cliente" qué entró a su tienda, pero ahora que lo había hecho, una sonrisa maliciosa y las puertas cerrándose de golpe, demostraban donde estaba toda su atención, haciendo estremecer al chico por completo. 
-Vaya, vaya. Mi pequeña alumna ya no es tan pequeña, de hecho me impresionas, ¿Cómo pudiste combinar mi magia con la tuya? Una cosa es hacer dos pócimas o hechizos por separados pero tú enlazaste mi magia con la tuya, de verdad estoy impresionada-
La chica pelirosa solo se sonrojo y retrocedió hacia el mostrador mientras que su maestra, aquella mujer de ojos esmeralda y ropajes rojos carmesí, cada vez se acercaba más a Esteban. Ahora Esteban era más pequeña que ella, y por todo lo que había dicho y hecho, sabía que correr sería imposible, así que solo se quede quieto hasta que ella tomó la suave  mejilla de la señorita y preguntó.
-Hola, acosador de estudiantes de magia. Dime, ¿Quién eres tú y que demonios buscas ahora? Me sorprende que tras hacer llorar a mi alumna, tengas el valor de venir a dar la cara-
Créditos a: @nk0290141
Su risa y presencia eran escalofriantes, podían quitarle el valor y la confianza a cualquiera, incluido Esteban que ahora como chica se sentía más te moroso qué antes. Ahora el chico entendía porque la bruja pelirosa estaba temblando cuando hablaba con su maestra. Y si ella como su aprendiz estaba temblando, Esteban que fue uno de los chicos que molesto a dicha aprendiz, no tenía idea de como le iría contra su maestra.
-L-lamento mucho lo sucedido... Mi nombre es Esteban, o por ahora Stephanie... Venía a pedir disculpas y buscar una solución a lo ocurrido; mis amigos se dejaron llevar y no los pude detener, por eso he venido por mi cuenta a disculparme y preguntar ¿Cómo podemos volver a la normalidad?-
Intentó sonar lo más serena posible pero con todo el cuerpo temblando al igual que un muy bajo nivel de voz al hablar, la bruja solo seguía sonriendo con arrogancia.
-Además de un bully, también eres un mentiroso... Al menos a medias, diría yo-
Su respuesta le hizo abrir los ojos como platos, y oír su siguiente afirmación dejó aún más sorprendido al chico en cuerpo de mujer.
-No seas mentiroso, tú también estabas interesado, por eso no los detuviste. Y aunque detectó una muy leve pizca de culpa y nobleza en tu aura, estas bajo el encanto de mi querida alumna, por lo que eres muy fácil de lidiar-
-¿Encanto?-
Preguntó el chico con temor, a lo que la bruja respondería con detalle sus dudas.
-Así es, un encanto: ciertamente mi aprendiz usó mi hechizo para volverlos chicas y así se largaran pero también agregó un encanto; por lo que veo hará que sus hormonas femeninas les dominen por completo, además de dar la sensación de que "Falta algo".... Lastimosamente, son ordenes contrarias, ¿Sabes? Así que o tu cabeza queda hecha un lío y te vuelves mujer, o vienes directo aquí para disculparte y recibir un castigo al pensar como hombre-
En ese momento la bruja volteó a ver a su alumna con anteojos, qué tomaba notas rápidamente a pesar del evidente cansancio y estrés que tenía, algo que dejaba satisfecha a la pelinegra que domaba la situación con las manos en la cintura cuando no estaba haciendo ademanes al hablar.
-La próxima vez ten cuidado con dar ordenes contradictorias, y por supuesto, de usar mucho de tu poder. Te vendría bien descansar el resto del día, deja que tu maestra se encargue de esto. Mi parte favorita es dar los castigos-
En ese momento, la bruja de mayor rango chasqueó los dedos y cambio por completo el vestir de Stephanie, quien con vergüenza ni siquiera entendía que sucedía.
-Espera, ¿Por qué tengo un uniforme escolar? ¿Y de que castigos están hablando?-
Momentos después de decir eso, la chica cayó de rodillas, sintiéndose más y más cansada pero con una cálida sensación de placer y alivio por todo su cuerpo. Esteban intentaba resistirse pero Stephanie quería todavía más de esa sensación adictiva.
-Del castigo por molestar a mi estudiante, por supuesto. Tú serás mi emisaria, estas tan afectada por la magia qué apenas me tomará esfuerzo controlar tu mente y tus recuerdos para que me ayudes a castigar a todos tus amigos-
Su sonrisa maliciosa desapareció por un leve segundo, mostrándose pensativa antes de hallar una solución al problema que estaba pensando.
-Por tu parcial honestidad, he decidido qué tu castigo sea el menor de todos; reunirás a tus amigas para un plan muy específico qué tengo en mente, si lo haces bien muchos de mis problemas se solucionaran de golpe, tus amigos recibirán si castigo y tu serás libre, ¿Qué te parece?-
-¿yo seré libre? Pero no...-
Cuando Esteban intento negarse, una oleada de placer y excitación invadió su cuerpo totalmente, apretando los dientes y tensando su cuerpo para no llegar al clímax en ese momento. Y tras esa fuerte oleada de placer, un lado más dócil de ella apareció tras recibir un leve golpe en la frente por parte de los nudillos de la bruja.
-Idiota, quise ser piadosa y así me lo agradeces. No hay remedio, supongo que te castigare al igual que a tus amigas-
-Por supuesto, ama. Eso me haría tan feliz, quiero ser castigada y estar junto a mis amigas por siempre-
Stephanie suplicaba de rodillas ante la bruja a quien ahora llamaba ama, dejando en evidencia lo fácil que la bruja pudo manipularle a él hasta convertirlo en una chica obediente en cuestión de segundos.
Pero eso sería muy aburrido para la bruja, cada tanto quitaría y pondría el hechizo para que Esteban viera como sus amigas caen en sus trampas poco a poco, y como el mismo, se convierte en una linda y sumisa Stephanie, quien será la obediente mascota de la bruja y cumplirá todos sus caprichos, como lo era atrapar y reunir a todos sus viejos amigos.
-Muy bien, Stephanie. Ya tienes lista tu misión, también te prestare a unos amigos para tus amigas y espero los resultados en no más de un año. Después de todo, incluso tú podrías hacer esta misión con todas las facilidades que te estoy dando-
-Entiendo a la perfección, mi ama. Como su leal sirviente completaré mi misión y le serviré con devoción, ¿necesita algo más?-
-Por ahora no, pequeña. Lo único que te pido es completar la misión, después de eso, tendrás tu recompensa-
Con la misión grabada en su cabeza, poco o nada importaba qué quisiera o pensara Esteban, lo único que le importaba a Stephanie era cumplir su misión y hacer feliz a su ama, de esa forma, puede que ella en un futuro también haga aun más feliz y que disfrute aun más su nueva vida la renovada y servicial Stephanie.
La ruta de Stephanie tiene un repentino cambio que da más preguntas que respuestas.
¿Podría afectar a las demás? La aparición de la bruja ¿Será el comienzo o el final? O tal vez, ¿Solo es un factor de caos? La próxima actualización ¿Con quien continuará la historia? ¿Marie, Cristina o Daniela?
Créditos a quien correspondan.



2 comentarios:

  1. Con Marie, la científica del grupo que no cree en la magia espero que tenga un buen castigo por no creer

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    1. Muchas gracias por comentar, Adolf. Espero le guste la ruta de Marie, en un rato la publicaré.
      -Nero.

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