lunes, 31 de marzo de 2025

Guardiana lunar

    Era una hermosa noche de luna llena, el cielo estaba despejado por lo que fácilmente se podía ver la luna en todo su esplendor cerca de la media noche. No suelo hacer este tipo de cosas tan raras como simplemente salir de mi cama para admirar a la luna en el momento más profundo de la noche, pero algo llamaba mi atención en aquella luna, lo que me hizo quedarme un buen rato conteplandola junto a su cielo estrellado.
    Tras un buen rato, justo cuando termine de verla y estaba por entrar a mi habitación de nuevo, algo me lo impidió, no sabía que ocurría pero no podía avanzar, por mucho que me moviera o lo intentará, simplemente no me movía de ese lugar y cuando una vez más mis ojos se enfocaron en la luna, algo sin precedentes ocurrió.
    Mi cuerpo comenzó a brillar haciendo imposible que lo pudiera ver, pero eso era solo el comienzo ya que, aún sin poder moverme, podía sentir todo lo que estaba pasando.
    Mis piernas y trasero crecieron de golpe, cambiando mi pijama por unos altos tacones con botas largas junto a unas calcetas hasta los muslos, y justo por debajo de una muy corta mini falda, aparecía una tanga que apretaba toda mi piel. 
    Mi cintura y brazos se redujeron por completo mientras dos enormes pechos aparecían en segundos en mi cuerpo, luego cambió la parte superior de mi ropa por unos guantes que cubrían todo el antebrazo y un ajustado vestido de marinera o algo así; la falda era azul y corta, con todo el torso blanco hasta los pechos donde sobresalía un rojo listos y cambiaba el patrón de la prenda por uno azul con dorado, adorando mi cuello con un collar rojo y un adorno dorado.
    No podía verlo pero podía sentir como mi rostro había cambiado y como mi cabello crecía tanto que incluso con coletas altas podía sentir los mechones hasta mi trasero, más allá de unos lazos rojos que ataban mi cabello rubio, también sentía unos aretes y una especie de diadema o corona cuyos adornos sobresalían en mi frente.
    Al final de la presentación y transformación me di cuenta que estaba posando de una forma bastante llamativa y vergonzosa para cualquiera que lo viera, dándome cuenta así de que toda la transformación estuve posando como si de una modelo se tratará: moví suavemente las piernas cuando estas cambiaban, sacudía las caderas para preparar mi falda, extendí los brazos mientras el atuendo y los pechos aparecían, levante la cara para que apareciera el collar y este largo cabello, terminando todo con una enorme sonrisa en el rostro mientras posaba con mi nuevo y femenino look.
    No solo mi ropa se había convertido en la ropa de una chica muy extraña, yo también era una chica ahora, con solo tocar mi cuerpo podía darme cuenta de que todo lo que había cambiado, había cambiado en verdad, dejándome atrapado con este aspecto de una guardiana lunar o algo así.
    Digo, todo comenzó porque estuve viendo la luna, ¿No es verdad? Quizás la luna sea la causante de todo esto y de mi aspecto actual pero ¿Como seria eso posible? ¿Y porque lo haría? Aún si tengo razón señalando a la luna como culpable, no tengo idea de porque lo hizo ni como revertirlo.
    De cualquier forma no tengo de otras más que acostumbrarme a este cuerpo, a la ropa rara y poses extrañas que hace antes de notarlo, hasta que pueda hallar la forma de volver a la normalidad, para recuperar mi vida como cualquier otro chico normal y no ser una guardiana lunar o princesa estelar o lo que sea en que me haya convertido, además de una hermosa chica con un atuendo extravagante...me preguntó si podré cambiarme o tendré que usar esto todo el tiempo, ya lo averiguare en mi habitación.
    Juro por la luna que hallare como solucionarlo. 
Créditos a quien correspondan.

sábado, 29 de marzo de 2025

Gata domestica 3 FINAL

    Al final, supongo que no puedo quejarme por completo, de verdad que me gustaría quejarme de algo con respecto a esos días en la casa de mi novio, pero después de mi primer castigo donde me amarró y me cogió hasta más no poder, no tuve más que buenos momentos bajo el cuidado y supervisión de mi amo; todo el tiempo se preocupó por mí, me consintió, me alimentó, me lo hizo tan rico cada que teníamos oportunidad y cientos de cosas más que me dieron una experiencia maravillosa por el bajo costo de ser su mascota, lo cual visto de otro modo incluso me beneficiaba; no cocinaba, no me preocupaba por nada, no tenía responsabilidad alguna puesto que mi amo hacía todo para mi mientras yo dormía o estaba acostada; mientras yo fuera una buena mascota para él, él sería un buen amo para mi, un trato que muy fácilmente acepté antes de darme cuenta.
    A pesar de que mi idea inicial era volver a la normalidad, ser yo quien domine en la relación y por supuesto que debía averiguar como es que mi novio descubrió que lo engañé, antes de notarlo ya me estaba acostumbrando a la vida como una simple mascota, me estaba acostumbrando a este nuevo papel que cuando el fin de semana estaba por terminar recién recordé todo lo que no hice, y también me sentí triste de que mis días como Kitty llegaran a su final.
    Recuerdo que estaba acostada en el regazo de mi amo quien me besaba y acariciaba a cada momento, yo estaba ansiosa por lo que haríamos en cualquier instante, así habíamos pasado el fin de semana, y cuando finalmente pensé que tendría mi recompensa, mi amado señor se levantó de la cama para entregarme mi mochila y decirme que debía de cambiarme y volver a mi propia casa.
    Fue hasta ese momento que me di cuenta de lo fácil que me adapte a la vida como una mascota, y lo triste que sería dejar de ser mimada y atendida todos los días para volver a ser una mujer adulta que quizás se había quedado soltera.
    Sin protestar me baje de la cama para cambiarme por mi misma después de varios días sin hacerlo, me peine, me vestí, me puse algo de maquillaje y camine hasta la puerta principal para salir del apartamento de mi señor, quien antes de dejarme ir dijo unas bellas palabras a las que no me pude resistir.
-¿Te gustaría volver a venir?-
-Por supuesto-nya-
    Respondí sonriendo y guiñando un ojo a mi novio, hablándole de esa forma tan ridícula que a él le encantaba, y que de cierta forma yo también comencé a disfrutar, pues cada vez que actuaba como una felina, era un recordatorio más de que solo soy su pequeña gatita, y que a pesar de mis pequeños errores, él todavía quiere tenerme en su vida.
Créditos a quien correspondan.
    Desde entonces vuelvo a casa de mi amo cada que tengo oportunidad, haciendo todo lo posible para quedarme a su cuidado por lo menos todo el fin de semana, llevando poco más que mis llaves para volver a casa, porque todo lo demás que pueda querer o necesitar, mi amado amo me lo dará mientras sea una gatita buena para él.
    En cuanto entró a su departamento, me desnudo para ponerme mi ropa de gata doméstica a la cual me he acostumbrado a la perfección, incluso mi collar me resulta cómodo y me gusta como me veo, no hay nada que no me guste o que cuestione, cuando se trata de mi amo y esta vida como su mascota es como si simplemente no lo pudiera rechazar, vivir bajo su cuidado es lo máximo, y de forma genuina espero nunca separarme de este estilo de vida que si bien comenzó como un castigo, se ha convertido en una bendición.
    Una vez bien vestida y con el permiso de mi amo, me subo al sofá y me pongo de rodillas para gritar lo que mi amo me ordenó para cada vez que llegará a su casa.
-He regresado-nya, amo por favor cuide de su pequeña kitty-nya-
    Siempre que digo eso el amo no tardar en salir de su habitación para jugar conmigo, acariciar mi cuerpo, morderme el cuello o hacerme de todo previo al sexo.
-Bienvenida, ahora sube al regazo de tu amo, siéntate en sus piernas-
    Me ordenó sonriendo, acariciando mi cabeza y besando mi mejilla para que se sentará a mi costado, dándome así la oportunidad de obedecer lo que me ordenaba.
    Sentada en su regazo podía sentir su enorme miembro apretado en la ropa siendo restregado en mis nalgas lo cual solo era un pequeño y divertido juego previo a lo realmente interesante donde me pone a su merced, como la simple mascota lasciva que soy.
    Mi amo no perdió el tiempo y empezó a morder, lamer y besar mi cuello mientras acariciaba con libido mis muslos hasta abrirme las piernas, momento en que no dudo en pasar una de sus manos por encima de las bragas para provocar aún más humedad dentro de mi.
    Mi espalda chocaba con su pecho, las piernas me hormigueaban previó a saber lo que se me venía, instándome a mover el culo y dar pequeños brincos para provocar aún más a mi amo y su miembro que estaban tan felices de verme.
    En poco tiempo me corrí solo con el juego previo, tomando un poco de aire en lo que el amo me rompía la ropa para dejarme desnuda, en cuatro sobre el sofá y metiéndome su hombría de una estocada que me haría sentir por las nubes.
-¿Cómo se dice, Kitty?-
-Muchas gracias por el sexo-nya, por favor amo, úseme cuanto quiera-nya, yo soy de su pertenencia-nya-
    Con eso dicho por mi parte, el amo me sujetó del cabello para embestirme con más fuerzas mientras me hacía ver al techo perdiéndome en las maravillas de este sexo. 
Créditos a quien correspondan.
    Seguimos así por más de 2 horas, nuestras aventuras se volvían más intensas tras cada ocasión, con cada visita a la casa del amo, la resistencia de ambos va en aumento y eso me fascina y me deja con la curiosidad de ¿Cuánto tiempo más podremos aguantar en el futuro? Me muero por averiguarlo.
    Futuro.... el futuro... creo que este no es el futuro que me había imaginado hace algún tiempo... y ahora que lo recuerdo, ¿Cómo fue que llegué a esto? Recuerdo vagamente que comenzó como un castigo, un castigo por ser infiel a mi novio... ¿Cómo dijo que lo había descubierto? ¡Magia! Dijo que magia...
    La cabeza me duele un poco al recordar, es como si quisiera mantenerme centrada en mi nuevo lugar y satisfacerlo, y aunque eso me parece muy importante, todavía quiero recordar que más sucedió.
    No estoy segura, pero creo que ese libro brillante tuvo algo que ver al respecto; por ese libro descubrió mi infidelidad, dice que él mismo me vio, pero si era un lugar solo de chicas ¿Cómo le ayudó el libro?
    Además de eso, también es cosa del libro que me sienta tan caliente y sumisa, ¿No es así? En otras condiciones yo nunca hubiera aceptado esta vida, no sería tan sumisa, mi novio nunca estaría encima de mi, y aunque tiene sus cosas buenas, yo no hubiera aceptado la vergüenza de ser rebajada a una simple mascota. 
    Sí... puede que ese libro tenga algo que ver... lastima que lo destruí por accidente la otra vez... ¿O en serio fue un accidente? La cabeza está matándome, y las embestidas de mi novio no me ayudan a mantenerme concentrada, recién lo acabamos de hacer y ya me siento muy ansiosa por repetir ese momento.
    Supongo que ese libro pudo ser el responsable de mi cambio.... o quizás yo simplemente cambié... y una vez que mi novio me puso en mi lugar, entendí que ser la gatita sumisa es algo que de verdad me gusta, y que me gusta tanto como para abandonar por completo mi vida y ser completamente suya gran parte de la semana.
    No lo sé, realmente no lo sé, solo sé que esto se siente muy bien... y si lo estoy disfrutando, ¿De verdad debería preocuparme por los detalles? No lo sé, creo que pensar en eso solo arruinaría la magia y nuestro momento de amo y mascota, algo que no quiero perder.
    Por ahora me dormiré un rato, después del sexo mi amo me ha dado un agradable baño y un lindo atuendo para que pueda descansar y compensar el traje que recién me acaba de romper por jugar pesado. Este nuevo traje también es muy lindo, y un poco más apretado, me gusta, en especial la huella en la parte trasera, apuesto a que mi amo le encantará azotar en ese lugar. 
    Mientras mi amo se baña por su cuenta y yo tengo oportunidad de descansar, creo que he decidido que no me voy a preocupar tanto por lo que pasó antes de ser su mascota: si fui una mala novia, si lo engañé, si es por la magia o simplemente porque él es muy bueno, sea el motivo que sea, creo que vivir como su mascota no es tan malo, me gusta demasiado, y quiero jugar más y más con mi amo, quiero ser el juguete de mi amo y que él haga lo que quiera conmigo, quiero ser su mascota para siempre, ser su pequeña gatita domestica todo el tiempo me haría la mascota más feliz del mundo, así que cuando el amo salga de bañarse y si yo sigo despierta, le suplicaré que me haga suya para siempre y que así podamos tener una nueva y maravillosa vida de amo y mascota.
Créditos a quien correspondan.

viernes, 28 de marzo de 2025

La más femenina

-Vaya, ya no te ves tan seguro ni confiado, amor, ¿Que ocurrió?-
    Decía con burla la imponente ex novia de Tim, Jessica, quien estaba castigando a su ex novio por toda la red de mentiras que había hecho desde hace un tiempo.
    Jessica descubrió que desde el comienzo Tim estaba saliendo con otra chica llamada Isabella. Por si el hecho de estar saliendo con ambas y engañarlas fuera poca cosa, también hablaba mal de cada una a sus espaldas diciendo que podían ser "más femeninas" y que pensaba terminar con ambas para buscar mejores chicas. Claro, antes de que ese momento llegará, el cretino chico tendría un poco de diversión con las dos para luego chantajearlas un tiempo, y finalmente largarse de sus vidas tras haber causado un desastre.
    Cada chica tenía ciertas sospechas por algunas conductas de su novio compartido, pero cuando por fin se vieron cara a cara, podían estar segura que ni una ni la otra eran las villanas de la historia, sino quien orquestaba todo, su novio, y que si debían vengarse de alguien en esa situación era del chico que las estaba engañando al mismo tiempo. De esa manera, darle una lección a Tim se volvió una meta compartida entre las chicas, quienes con alegría empezaron a pasar tiempo juntas y a elaborar un buen plan con el cual harían pagar al chico por todo lo que había hecho.
    Jessica invitó a su amado y preciado novio a un motel donde se iban a divertir, por lo que el ingenuo chico no lo pensó dos veces antes de aceptar esa invitación. No obstante, el concepto de "diversión" era bastante distinto entre el novio y la novia, siendo esta última quien le demostraría a que se refería.
    En cuanto Tim llegó, Jessica lo convenció de probar algo nuevo, dándole una pastilla que le daría energía y vigorizante para aguantar toda la noche, algo que sin dudar y sin preguntar el joven aceptó. Tim tomó la pastilla, sintiendo igual de rápido los efectos que no eran del todo honestos según lo que había dicho su pareja, una de sus parejas; ciertamente la pastilla iba dar energías para toda la noche como dijo Jessica, pero también tenía una fuerte carga de hormonas femeninas que modificarían su cuerpo y lo harían más sumiso y femenino para que tuviera una oleada de deseos nuevos a los que muy difícilmente se podría resistir, en especial teniendo a su novia tan cerca.
    Una vez debilitado, Jessica le puso un traje de conejita, lo ató de sus manos y comenzó a jugar con el trasero de su femenino chico gracias al juguete de gran tamaño que la joven de cabello azul había comprado para disfrutar aún más de la ocasión. Sin nada que hacer, Tim tuvo que verse indefenso, recibiendo múltiples nalgadas y embestidas de su novia, que una vez vio sometido a su lindo novio, comenzó a jugar de forma aún más descarada con él, haciéndole saber que todo esto no era solo una extraña idea o accidente, era una venganza muy bien meditada para que saliera a la perfección.
-¿Y bien? ¿No vas a contestar? ¿No dirás nada? En serio lo debe estar disfrutando, señorita-
-Yo no-
    Una fuerte nalgada impidió que Tim continuará hablando, haciendo aún más evidente, que quien mandaba en ese lugar era su ex pareja.
-Tú sí eres una señorita justo ahora, una con un adorable trasero que podría azotar toda la noche. De no ser porque tengo otras cosas que hacer ten por seguro que te azotaría todo la noche, pero ya que estoy ocupada hay que divertirnos esta última noche juntos, viejo amor-
    Jessica dio un suave beso en la mejilla del chico, una más en su cuello y un último en su espalda antes de tomar con fuerzas las caderas ajenas, obligarlo a levantar el trasero y embestir con energía por más de una hora haciendo que terminará varias veces en el proceso hasta que Jessica se cansara sacando su juguete del chico y se empezará a cambiar la ropa.
-Lo hiciste bastante bien para ser tu primera vez, felicitaciones, puedes tomar un descanso mientras me visto y me voy-
-¿C-cómo que te vas? ¿Planeas dejarme así?-
-Básicamente esa es la idea, ya me divertí contigo, así que no te quiero volver a ver, hasta nunca, y si te atreves a volver a cruzarte en mi camino, lo próximo que te haga no se podrá comparar con está ocasión-
    Decía la peliazul terminando de ponerse un atuendo más discreto, colocando una mordaza en la boca del chico y dándole una segunda dosis de medicina justo en el trasero de ex novio a quien dejó ahí a solas atado un buen rato, hasta que alguien más llegó.
Créditos a quien correspondan.
-¡Oye! ¡Oye! ¡Oye! ¡No te rindas, cariñito! Apenas llevamos media hora y pagué por esta habitación 2 horas más, ¡No me decepciones!-
    Decía de forma energética Isabella, la otra ex novia de Tim quien también quería vengarse de su antiguo novio, dandole una dosis parecida del castigo de Jessica pero a la manera de Isabella.
    En cuanto ella llegó a la habitación y vio a su derrotado novio, sonrió y cambió el atuendo de conejita por un traje de natación, y a diferencia de Jessica que lo había sujetado por las caderas, Isabella levantaba un poco el cuerpo ajeno a la par de que estrujaba sus crecientes pechos producto de la medicina que Jessica le había dado.
-Veo que las hormonas empiezan a surtir efectos, tus pechos poco a poco empiezan a crecer y tu cuerpo poco a poco se moldea. Jessica y yo pensamos en algo maravilloso, si ambas no éramos tan femeninas como para tenerte feliz, tu castigo sería ser más femenina que nosotras dos; haré que tengas grandes pechos, delgadas caderas, uses vestidos, un largo cabello y un montón de cosas para que te vuelvas la chica más femenina que te puedas imaginar, ¿Estas de acuerdo?-
    Tim negaba con la cabeza, se sacudía e intentaba hablar para convencer a su pareja de que abandonará esa idea, pero con la mordaza en su boca era una causa perdida de la que se aprovecharía Isabella.
-No escuche un "No" por respuesta, así que vamos a divertirnos. Toda chica debe ser obediente y saber complacer a su caballero así que eso te estoy enseñando, debes estar agradecida por todas las molestias que me estoy tomando: una vez acabemos aquí te daré un baño y depilare con cera todo el cuerpo, luego te pondré hermosa y te maquillare para que salgas de aquí como toda una chica y finalmente cuidare de ti y te enseñaré cómo volverte una buena señorita, serás todo lo femenina que siempre buscaste-
    A diferencia de Jessica que usaba su fuerza y su altura para someter a su femenino ex novio, Isabella era mucho más energética, moviéndose con intensidad y sin parar para no darle ni un respiro a su chico, que muy pronto convertirá en su chica favorita.
-Jessica no quiere volver a verte, dijo que no tenía paciencia para esto. Sin embargo, yo tengo mucho tiempo libre, y darte un castigo más largo no me será ningún problema; ya sea días, semanas o meses, no me importa cuanto tiempo tenga que invertir, te prometo que al final serás toda una señorita sumisa tan linda y siempre como siempre la soñaste; deberías agradecer, ni Jessica ni yo ni ninguna chica podría soportarte a ti o tus estándares, por lo que el mejor castigo y solución, es volverte la damita más femenina, que algún día podrá hacer feliz a un verdadero hombre; hasta que ese día llegué, estarás en mis manos-
    Con esa amenaza y promesa dicha, Isabella se siguió divirtiendo mientras Tim poco a poco se resignaba a aceptar su destino, uno que parecía ser mucho peor del que pudo haber imaginado.
Créditos a quien correspondan.

jueves, 27 de marzo de 2025

Las vacaciones de Katie y María

-¡Katie! Sí viniste. Me sorprende un poco que lo hicieras, y aun más me sorprende que uses ese bikini, ¡Luces preciosa! Aunque supongo que no es lo que te gustaría...-
    Decía María, una amiga de la infancia de Kevin, a quien temporalmente transformó en una hermosa chica rubia para salir juntas de vacaciones.
    Kevin estaba de acuerdo en ir de vacaciones con su querida amiga, pero nunca consistió ser transformado en una chica para ello, por lo que completamente furioso cuando se vio convertido en mujer, el chico se fue en su temporal cuerpo femenino lejos de su amiga. 
    María intentó buscar y contactar a su amigo para disculparse, después de todo ella no lo hacía con mala intención, pensó que sería una broma divertida, una experiencia distinta, y no fue hasta ver la reacción de Kevin donde ella se dio cuenta de que en verdad lo había hecho enojar, siendo la gota que colmó el vaso cuando María sugirió llamar a su amigo Katie durante las vacaciones y mientras el mismo se veía como una mujer.
    Ante los comentarios y la enorme travesura que hizo María, Katie estaba furiosa, por lo que todo el primer día de sus vacaciones las pasó por su cuenta, en completa soledad, haciendo lo posible para evitar cruzarse con su amiga.
    No obstante, algo extraño había pasado para la mañana siguiente, cuando María pudo encontrar a su amigo feminizado cerca de la playa, y para sorpresa de la chica de cabello castaño, Katie estaba usando un hermoso bikini ajustado y colorido, con lentes de sol y algunos otros accesorios en muñecas y sus orejas, además su larga cabellera rubia estaba peinada para no ser un problema a la hora de nadar. 
    No solo se veía impresionante, también su actitud era un mundo completamente diferente a lo que se había visto el día anterior, puesto que al ver a Katie se notaba mucha confianza en si misma, seguridad, orgullo y un carisma entrañable que la convirtieron en el centro de atención en el lugar, dispersando un momento a los chicos y chicas cerca de ella cuando María apareció buscando disculparse y hablar con su amiga de una manera más discreta.
-¿Por qué te sorprende? Veníamos a la playa para divertirnos juntas, y ya que soy una hermosa chica, creo que debería usar algo apropiado, ¿Te gusta? Es lindo, ¿No?-
    Preguntó la carismática chica rubia posando un poco y sonriendo, sorprendiendo una vez más a María que no podía creer que su amigo actuaba tal como una chica. A pesar de haberse negado fuertemente a ser mujer el día anterior, hoy lo encontraba usando un bikini y siendo el centro de atención, algo que sin duda era raro para María quien sentía que se había perdido de algo y por ende no lograba entender del todo la situación.
-Sí... sí, tu bikini es bastante lindo, pero Kevin, quería disculparme por todo; no debí transformarte en chica ni obligarte a estar de esa forma, fui una pésima amiga y yo-
-No digas más, María. No hace falta que te disculpes, creo que yo también exagere un poco al reaccionar así y ni siquiera di oportunidad de saber que se sentía ser una mujer-
    Fueron las palabras con las que Katie interrumpió a su mejor amiga, misma a la que le explicaba un poco más de como se sentía.
-Ayer cuándo me fui por mi cuenta pude pensar más en esto de ser una mujer, y ahora solo me queda darte las gracias. No hay rencores amiga, sé que lo hiciste con buena intención, así que yo también te ofrezco una disculpa y espero disfrutar del resto de nuestras vacaciones contigo-
    María estaba sin palabras ante una sonriente Katie que había cambiado por completo su opinión de ayer por la de hoy, tenía curiosidad de saber que fue lo que ocurrió para cambiar totalmente su perspectiva, pero no pudo preguntar, ya que Katie la tomó de la mano para caminar con rumbo a la playa.
-No te quedes ahí, María. Los sitios buenos se van a terminar y yo quiero broncearme un poco, nunca lo he hecho y a ti te gusta, supongo que puede ser divertido intentarlo juntas, ¿No lo crees?-
-¿Espera? ¿Sufres un golpe de calor o efecto adverso por la transformación? Nunca pensé que quisieras hacer algo como broncearte, Kevin-
    Intento protestar una vez más la joven de cabello castaño, a lo que su femenina y rubia amiga respondió.
-Por favor, llamame Katie mientras me veo de esta forma, tú misma me pusiste el nombre al transformarme y será mejor utilizarlo. Ya hablaremos más detalles de eso cuando estemos en la playa, más te vale haber traído un poco de bronceador para las dos-
-Vale...creo tener más que suficiente para ambas, Katie-
-Asi me gusta, entonces andando que todavía tenemos un par de días por delante en nuestras vacaciones-
Créditos a quien correspondan.

martes, 25 de marzo de 2025

Como si fuera su esposa

    Entonces será de esta forma, por lo que queda del día tengo que actuar como si fuera su esposa para no meternos en problemas, después de todo, nos tacharan de locos o algo por el estilo si decimos la verdad.
    Mi mejor amiga y yo nos conocemos de toda la vida, fuimos vecinos desde pequeños, crecimos juntos y aun cuando cada uno se casó y formó su vida con su respectiva pareja, ambos mantuvimos el contacto. Era tal nuestra amistad que más de una vez se pensó que teníamos una aventura, cosa que nunca ha sido verdad porque cuando de amor se trata ella y yo sin duda nos amamos, pero no podemos decir de una manera romántica y ya ni hablar de tener una genuina aventura amorosa. Más bien, mi mejor amiga y yo lo que intentamos tener al menos una vez por mes, es alguna buena historia o alguna idea loca que queramos probar juntos, esas son nuestras aventuras.
    Para está ocasión, escuchamos sobre unas raras pastillas que intercambian el cuerpo de las personas que las consumen por algunas horas, y tras planearlo algunos días, decidimos intentarlo en su casa para tener una nueva perspectiva sobre nosotros mismos y nuestra amistad de muchos años.
    Las pastillas funcionaron de maravilla, veía mi propio cuerpo junto a mi, sentía la altura que me daban los tacones junto a lo pegado que se volvía el vestido en mi cuerpo, era un poco raro pero estaba siendo divertido, dándonos instrucciones mutuas sobre cómo ayudarnos en los cuerpos ajenos para actuar como lo haría el verdadero dueño del cuerpo, y por supuesto, conocer un poco más de como se siente tener un cuerpo del sexo opuesto.
    Estábamos por pensar que es lo siguiente que podíamos hacer o donde podríamos salir a divertirnos cuando la puerta se abrió y el esposo de mi amiga llegó a su casa, nos sorprendió bastante pues solía llegar más tarde, pero justo hoy decidió salí temprano del trabajo para sorprender a su mujer.
    Eso complicó las cosas tanto para ella como para mi, pues aún si se quedaba mi "mejor amigo" un rato más en casa, tendría que irse en algún momento y me dejaría a solas con su esposo. Con eso en mente, vimos una película y matamos todo el tiempo que pudimos, pero cada uno seguía en el cuerpo del otro, suplicando en silencio por volver a la normalidad antes de que el esposo de mi amiga se diera cuenta de nuestro intercambio.
    Por desgracia seguimos conversando, pasando el rato, cenamos, y finalmente "mi mejor amigo" tuvo que decir adiós para ir a casa a ver a "su propia esposa", dejándome a mi solo y atrapado en su cuerpo femenino para pasar el rato "con mi marido".
    Tenía muchas emociones encontradas para ese momento. Por el lado amable, mi amiga y yo nos conocemos tan bien y tuvimos unos últimos consejos que no tengo dudas de que ella podría actuar justo como yo lo hago para que mi esposa no sospeche del intercambio, de igual manera yo me siento lista para estar en sus tacones y que el marido de ella no descubra quien soy yo realmente. Sin embargo, poder fingir ser mujer, o ser mi mejor amiga, no sería tan cómodo, mucho menos estando a solas con su pareja, y apuesto a que mi amiga se siente de la misma manera al dejarla atrapada dentro de mi cuerpo y con la compañía de mi esposa.
    De solo pensarlo la cabeza me da vueltas, ahora sí nos metimos en un serio problema para el cual no encuentro una buena solución; si nuestras parejas descubren que mi amiga y yo cambiamos de cuerpos nos dejarán de inmediato, o quizás piensen que estamos locos, o una vez más la idea de la aventura sentimental estará sobre la mesa; entre más lo pienso, peores escenarios vienen a mi cabeza, donde la única "solución" posible que encuentro es fingir que soy ella y que ella finja ser yo hasta que cada uno vuelva a su respectivo cuerpo sin que nuestras parejas se den cuenta.
    Todavía faltan algunas horas para que volvamos a la normalidad, y tal como estoy haciendo, debo seguir dando lo mejor de mi para tomar el puesto de mi amiga con su marido, y aunque estoy evitando algunos escenarios, dadas las horas es cuestión de tiempo para que "mi esposo" me pida unirme a la cama con él, y eso si de verdad quiere dormir, en serio que solo sea para dormir. Hace poco pensé en bañarme para quemar tiempo pero él intento unirse, por lo que tuve que usar una mala excusa para evitarlo, algo que por su expresión no lo dejó muy contento, supongo que la idea de llegar a casa temprano para estar con tu esposa y que esta te rechace no es bonita, ¿Cierto? Sin embargo, lo tengo que hacer porque yo no soy su esposa, solo tomé prestado su cuerpo por algunas horas y ese es un secreto que mi amiga y yo nos llevaremos a la tumba.
    Se me acaban las excusas, pero si resisto un poco más actuando como lo haría mi amiga, será cuestión de tiempo para volver a la normalidad... pero si las cosas no funcionan, y no logró volver a la normalidad a tiempo, temo que no tendré de otra más que asumir por completo el papel de esposa para no arruinar la vida de mi amiga... así que si no regreso a mi cuerpo a tiempo, no tendré más remedio que ser toda una buena esposa para mi marido con tal de salvar a mi amiga y nuestro valioso secreto.
Créditos a quien correspondan.

sábado, 22 de marzo de 2025

Gata domestica 2

    Los lascivos azotes se oían con fuerzas al igual que mis gemidos ante cada embestida que mi culo recibía, totalmente inmovilizada y sumisa al placer que mi hombre me daba con tantas fuerzas para hacerme correr una y otra vez sin descanso, desde hace más de una hora como consecuencia de la desobediencia y de intentar hacer una escena contra "mi amo", quien no mostraba compasión al mostrarme cual es mi lugar a partir de ahora.
    ¿Cómo fue esto posible? Hasta hace unas horas solo era una visita a casa de mi novia, quien me confrontó con evidencias por haberlo engañado con alguien más. Incluso al ser atrapada, no quise reconocer mi error, y lejos de disculparme, intente convencerlo de que él era quien estaba cometiendo un error al llevarme la contraria, que debía disculparse de inmediato y que solo después de comprarme algo a la altura de la mujer que soy, pensaría en quizás perdonarlo. Estaba segura de que él se doblegaría ante mis amenazas, ¡Él siempre lo hace! O mejor dicho, siempre lo hacía para tenerme contenta, pero está vez no resultó como esperaba, y muy lejos de disculparse o de cumplirme mis caprichos, mi novio se mantuvo muy firme en su postura de disciplinarme porque dentro de su casa soy su mascota. 
    Como era de esperar, yo nunca sería sometida a tal ridiculez ni le dejaría a él ser quien lleve las riendas de nuestra relación, pero muy poco importó mi opinión una vez que él sacó ese viejo y extraño libro.
    Recuerdo que después de nuestra discusión, mi novio con mucha confianza tomó el libro con una mano y comenzó a leer sus páginas, provocando así que todo el libro emitiera un intenso brillo que me asusto un poco. Un libro no tenía porque brillar, menos cuando él lo estuviera leyendo en un idioma que no entendí, y que cuando finalmente terminó su lectura y cerrará el libro, un montón de extraños sucesos comenzaron a suceder dentro de mi.
    Era como si estuviera hechizada o algo así, estoy segura de que ese libro tuvo alguna clase de efecto sobre mi, porque en el momento que él dejó de leer, fue que me percaté de todas esas sensaciones en mi cuerpo.
    Me sentí más dócil de lo que nunca imaginé, ver a mi novio era como ver a una imponente figura de autoridad frente a mi, y aunque hace unos momentos yo quería verlo de rodillas disculparse por acusarme de algo que sí hice, después de que él leyó todo lo que podía hacer era agachar la cabeza debido a la vergüenza de mis acciones, esperando a que él diera una orden o indicación para obedecer.... era muy raro y humillante de pensarlo así, pero era como una niña pequeña que hizo algo malo, y ahora quiere enmendar las cosas con su padre para que ya no esté enojado. De un momento a otro, mi novio dejó de verse como un debilucho al que podía dominar a completa voluntad, a alguien muy poderoso del cual debía sentirme agradecida por tener en mi vida, y que lo menos que podía hacer para él, era portarme bien.
    Además de una extraña sumisión ante la presencia de mi novio, había algo más en mi, algo que ni en mis peores momentos había sentido... un deseo tan intenso... de hacerlo, que me daba vergüenza reconocer lo caliente que me sentía una vez que terminó de leer ese libro. 
    Sentía mis pezones duros, mi entrepierna ponerse húmeda, frotaba mis muslos el uno contra el otro con la cara toda sonrojada mientras hacía mi mayor intento de mantener concentrada y no ceder ante lo que mi cuerpo quería tan desesperadamente de un momento a otro.
    Sentí que me faltaba el aliento, me costaba ver a mi novio, me costaba aún más pensar con claridad, y entre todo ese remolino de emociones tan intensas que sentía, vi como mi novio se acercaba para sujetar mi collar y comenzar a caminar hacía su habitación, cosa que en completa sumisión acepté, caminando en silencio detrás de él tal como una mascota haría al salir de paseo con su amo.
    Dentro de su habitación, mi novio ya tenía prepara la siguiente parte de su "castigo para disciplinarme", puesto que consiguió un juguete muy especial donde me acercó, encadenó mis muñecas y tobillos, para posteriormente quitarme el pervertido atuendo que él mismo me colocó. 
    De solo ver el lugar donde recibiría disciplina todo mi cuerpo se estremeció de emoción, no había experimentado tal sentimiento antes, y no puse nada de resistencia en el momento que él me ató ni mucho menos cuando me desnudo para darme algo que deseaba de forma desesperada.
    No puedo estar segura de si todo esto fue obra suya o el libro tuvo que ver, alguna clase más de duro y directo efecto de lo que sea que él intentó conmigo. Sin embargo, fuera todo mérito de mi novio o no, tengo que reconocer que ha sido la mejor noche de mi vida en la cual sacó su lado más salvaje y dominante para mi, que tal como su deseada "gatita sumisa", disfruté desde una nueva perspectiva tan placentera como degradante. Ni yo misma podría creer que era una mujer dominante que siempre le gusta llevar el control en estás situaciones, porque justo ahora y debajo de mi novio, no pude hacer más que gemir, disfrutar y pedir más de todo lo que él tenga para darme mientras escucho y obedezco cada palabra dada por mi amo.
-¿Vas a obedecer?-
    Me pregunto con completa autoridad, a lo que con completa sumisión le respondí.
-¡Ah! Sí, sí lo haré-
    Una nalgada me hizo retorcerme de placer, solo para recibir otra igual a los pocos momentos, sin detener ni un segundo las embestidas que me hacía suplicar por más.
-¿Si que? ¿Qué harás?-
-Obedecer a mi amo-
-Bien dicho, eres una linda y cachonda gatita, así que como premio podrás elegir si lo quieres dentro o fuera-
    Algo que en otro momento nunca hubiera permitido, ahora me parecía la mejor recompensa, a la cual respondí de inmediato y sin ocultar mi entusiasmo.
-¡Dentro! ¡Dentro! ¡Lo quiero dentro, por favor!-
    No podía creer lo que de mi voz salía, hasta suplicaba por eso y lo pedía por favor, algo que en ningún otro momento haría, ahora lo hacía por culpa del buen sexo de mi novio, y muy seguramente por culpa de su libro también.
-Para ser la primera vez que intentamos por este lugar lo haces como una campeona, pero mi linda gatita lo tendrá todo a dentro y después seguiremos negociando como vivirás el resto del fin de semana para que no olvides la lección, ¿Entendido?-
    Sintiendo como su miembro palpitaba dentro de mí y mis piernas me fallaban con la entrepierna totalmente húmeda, tuve otro orgasmo al sentir como mi amo terminaba en lo más profundo de mi, deteniéndose solo unos segundos antes de iniciar el siguiente round sin importarle que yo estuviera lista o no, eso también era parte de su ejemplar castigo.
Créditos a quien correspondan.
    Horas, después de largas horas de dura y severa disciplina por parte de mi novio, él finalmente se había quedado sin energía, algo que le tomó mucho más tiempo que a mi, que incluso si no podía estar de pie, no lo detuvo de seguir dándome un castigo que tal como buscaba, no podré olvidar con facilidad... Supongo que para bien o para mal, ni yo lo quiero olvidar.
    Al menos una vez que terminamos, mi novio estaba dispuesto a soltarme del juguete en donde me metió para "negociar" como sería mi vida bajo las ordenes de mi amo siempre que estuviéramos en su casa, lo cual parecía sería mucho tiempo como compensación por haberlo engañado, algo a lo que por muchos motivos no me podía negar.
-De acuerdo, empecemos por algo sencillo: quiero que mi kitty cada que quiera hablar ronronee o diga "nya" al final de sus frases, eso la hará aún más linda y no olvidará tan fácil su lugar dentro de mi casa-
    Aunque mi instinto buscaba pelear y quejarme de la petición de mi novio, por alguna razón me puse completamente roja ante sus palabras, necesitando un momento para armarme de valor y responder.
-Eso... eso... eso sería muy humillante...-
-Exacto, esa es la idea-
    Mi intento de protesta fue cuando menos patético, después de eso no pude decir nada más para negarme a su cruel y unilateral decisión, dando pie a que él pudiera seguir aumentando sus exigencias.
-Otra cosa que quiero es que siempre me llames "amo", nada de apodos o usar mi nombre, si lo haces serás castigada-
    Una vez más intenté hablar, estoy segura de que moví mis labios, pero de mi boca no salió palabra alguna.
-Además, el amo tiene total control sobre su mascota, así que él decide que comer, vestir, hacer y como cuidar de su gatita-
    Una de sus manos, la misma con la que tantas veces me azotó hace poco, ahora acariciaba mi barbilla con cariño tal como haría cualquier persona al mostrarle afecto a un animal del hogar. En otro momento le hubiera quitado la mano de un golpe o lo hubiera mordido, pero en está ocasión solo pude levantar la barbilla y acercarme a su mano para que él me mimará de una forma muy distinta a la habitual. Cuando me di cuenta de eso y como lo disfrutaba, intenté retroceder, pero el daño ya estaba hecho y mi novio había sido testigo de cada una de mis reacciones.
-Por último, y no por eso menos importante: cualquier intento de desobediencia al amo, por muy pequeño que parezca, deberá y será castigado como el amo quiera. Por está ocasión el castigo fue uno bastante íntimo, pero no esperes que siempre sea tan amable contigo-
    ¿Eso fue ser amable conmigo? Tengo todo el trasero adolorido, las piernas temblando y apenas recuperé el aliento. Si a eso lo llama "ser amable", la sola idea de enojarlo de verdad o recibir un peor castigo, hacía que mi cuerpo temblará y que la idea de ser "una buena gatita" se sembrará más y más dentro de mi cabeza tal como una doctrina que se debe obedecer al pie de la letra y sin realizar cuestionamientos.
-No te preocupes, gatita. Si te portas bien, recibirás caricias, podrás dormir en mi regazo, te compraré cosas lindas y disfrutarás mucho de tus días en mi apartamento, pero no te portes mal, porque no tendré problema en encerrar a mi gatita traviesa dentro de su juguete favorito por todo el fin de semana-
    De solo pensarlo pude sentir como mi piel se erizaba, y por mucho que me humillará reconocerlo, ser una linda y obediente gatita para mi novio sería cosa mucho más sencilla que soportar la vergüenza y dureza de su castigo al dejarme expuesta dentro de nuestro juguete que tanto placer me ha dado está ocasión.
    Con las reglas establecidas, el amo se acercó un poco más a mi y se agachó para mirarme a la cara.
-¿Alguna objeción, Kitty?-
    Incluso si la había, no es como que pudiera decirla, no tenía objeciones en estos momentos, por mucho que me doliera, me humillaría y me sometería a sus reglas. Sin embargo, solo una vez más pude hablar, y lo hice para preguntar algo que de no tener respuesta, no me dejaría tranquila por el resto de mis días.
-¿Cómo?-
-¿Perdón?-
-Cómo me descubriste?-
    Aún si eran pocas palabras, me tomó un gran esfuerzo poder decirlas. No obstante, ese esfuerzo fue respondido por una burlona sonrisa de mi novio.
-Si lo dices de forma correcta, quizás tengas respuesta-
    Toda mi cara se tiñó de rojo al oír eso, puesto que sabía de sobra a que se refería mi pareja. Fue un debate breve dentro de mi, el cual tuvo la respuesta que mi novio deseaba.
-¿Cómo... cómo me descubriste... nya?-
    Contra todo mi orgullo y buen juicio, dije justo lo que mi pareja quería, "recompensando" mi esfuerzo con unas cuantas caricias más.
-Solo fue un truco de magia, Kitty-
-¿Un truco de magia?-
-No tienes de que preocuparte, pero si quieres saber los detalles, tendrás que ser una buena gatita por lo que queda de visita-
    Sin dejarme responder, mi novio me desató y me metió a la bañera, donde cuidadosamente me limpió, me vistió y posteriormente me acostó sobre su regazo para descansar un rato. No era exactamente lo que quería como respuesta y recompensa, pero con todo el cuerpo cansado y adolorido, supongo que una siesta es necesaria para en otro día seguir descubriendo como él se dio cuenta de mi infidelidad, y como fue capaz de dominarme a completa voluntad. Solo espero ser capaz de hallar toda la verdad, antes de que este juego de ser su gatita llegué demasiado lejos, puesto que una vida como su gatita sumisa dentro de su apartamento es algo que difícilmente creo ser capaz de soportar.
Créditos a quien correspondan.

viernes, 21 de marzo de 2025

Un mal presentimiento

    Pensaba que no era un buen día mientras entraba a los vestidores de chicas, había varias cambiándose su ropa deportiva a algo más casual, o como yo iba a hacer, tomando su ropa para meterse a la ducha del gimnasio antes de cambiarse. No había sudado demasiado, pero nunca estaba de más ver a las auténticas mujeres al desnudo en la ducha, incluso puede ser que ahí tenga mejor oportunidad para ver, tocar o hasta salir con alguna y así cumplir mi meta, además de quitarme este horrible mal presentimiento que tengo desde que llegué al gimnasio este día.
    Mi modus operandi era el mismo desde hace tiempo: merodeaba por algún sitio durante semanas para aprender los horarios de las chicas y una vez localizada mi presa, o sencillamente para pasar el rato, me tomaba una píldora que me transformaba en chica para así hacerme pasar por una de ellas y ver que conseguía; verlas, tocarlas, besarlas y mis favoritas, poder tener un poco de sexo con ellas. Claro, aunque ellas pensaban que sería cosa de una vez entre una chica y una chica, la realidad era que cuando llegábamos al hotel o un lugar solitario, me quitaba los efectos de la píldora para poder divertirme con ellas como todo el hombre que soy. Ellas no siempre estaban de acuerdo en que en secreto un hombre fuera la persona con quien pasaron todo el día y con quien estaban por tener relaciones, pero a esas alturas no tenían escapatoria, y simplemente lo hacía con ellas para marcharme del sitio y repetir el proceso en algún otro lugar con alguna otra pobre y hermosa víctima.
    Esta vez, el lugar que escogí hace tiempo fue un gimnasio femenino al otro lado de la ciudad, perfecto para mí en tantos sentidos y con varias chicas hermosas con las que creía tenía una oportunidad de satisfacerme cada que lo viera necesario.
    Sin embargo, cuando tomé la pastilla y entré al gimnasio con mi versión femenina de mi cuerpo, no había ninguna de las chicas por quienes me sentía atraído. Fue un poco decepcionante y sorprendente darme cuenta que todas las chicas a quienes quería justo hoy había faltado al gimnasio, pero esos imprevistos suelen pasar y ya que había tomado la pastilla, sería un desperdicio no quedarme a observar o ver si conseguía algo interesante de segunda categoría.
    Trabajé todo mi cuerpo femenino un buen rato para no levantar sospechas, charlé con otras chicas en búsqueda de alguna que fuera interesante, y cuando finalmente me pensaba ir, entré a los vestidores por mis cosas para ir a las duchas, nada malo había pasado, pero me era imposible quitarme esa sensación de que algo andaba mal.
    Un buen baño despejaría mi cabeza y desnudándome por completo entre a una sección de regaderas vacías, el resto estaban llenas o fuera de servicio por lo que tuve que irme a las más alejadas y solitarias a limpiar mi cuerpo y con algo de suerte también quitarme esa extraña sensación de que algo sucedía sin que me diera cuenta.
    Recién abría las llaves y empezaba a mojar mi bondadoso cuerpo desnudo, cuando escuche que alguien más se acercaba y decía.
-No hay duda, es ella-
-¿Perdón? ¿Que ocurre?-
    Pregunté dándome la vuelta y viendo a tres mujeres de piel bronceada, mayor altura que la mía y una marcada figura acercándose a mi, todas me tenían a la mira y en mi estado total de sorpresa, solo se me ocurrió actuar de buena manera.
-¿No nos recuerdas? Por qué nosotras a ti sí te recordamos-
    Dijo una de cabello rubio con quien estuve ejercitando.
-Son las chicas con quienes me ejercité un rato, ¿No? Mica, Sabrina y Cecilia-
    Las tres comenzaron a reírse mientras me rodeaban y cerraban la puerta de las duchas, poniéndome cada vez más nervioso en el proceso.
-Sí, pero igual que tú, tenemos otra identidad, te daré una pista de la mía: Diciembre 17, boda en un yate-
    Esa respuesta tan precisa me estremeció y aumentó la ansiedad que sentía desde muy temprano por el día, no tenía idea de cómo pero ella sabía quién era en realidad y yo supe quien era en realidad, puesto que fue una chica con quien me acosté a la fuerza en esa fecha, aunque se ve muy diferente a aquella vez donde la engañé y fue muy tarde para echarse atrás.
-¿Y te acuerdas de mí? Quizás sin el parche me recuerdes mejor, pero por las dudas: Octubre 23 en un centro comercial-
    La chica del más largo cabello oscuro y arreglado en una trenza se quitó el parche, revelando un ojo rojo que era imposible de no recordar, lo "hicimos" en la salida de emergencias del lugar que ella mencionó, y mi forma de seducirla fue con cumplidos por la diferencia en el color de sus ojos.
-Por último, yo fui la más reciente, el 12 de enero en el estacionamiento, y quiero creer que he sido la última desde entonces-
    Comentó la última chica con el cabello arreglado en rastas y siendo, tal como dijo, la chica más reciente de quien me había aprovechado.
-P-pero...¿Cómo es posible?-
    Pregunté antes de chocar mi espalda contra la pared de las duchas, dando oportunidad a las chicas de acercarse aún más, siendo la de octubre quien empezaría a hablar.
-No creo que te merezcas una explicación, pero en resumen, nosotras nos conocimos, descubrimos ser tus víctimas y decidimos vengarnos. No lo supiste entonces, pero yo tengo mucho dinero, este gimnasio es de mi propiedad, un sitio perfecto para atraer al idiota que siempre usa su misma forma de mujer sin importar el sitio. Un mal movimiento para alguien que estaba siendo desagradablemente inteligente-
    Todas empezaron a desnudarse frente a mi, haciéndome enrojecer y temblar al ver que tenían debajo de sus atuendos justo en la entrepierna.
-¿Te gustan? Eso espero porque tendrás los 3 a la vez. Nosotras también podemos jugar ese juego de cambiar de sexo, aunque más bien fue de aspecto; las pastillas que nosotras utilizamos nos cambian un poco físicamente, nos vuelven más fuertes y claro, nos dan un dotado compañero para utilizarlo en una pobre damisela indefensa como tú-
    En ese momento quise huir echándome a correr pero ya era demasiado tarde, sujetando mi cabello volvieron a ponerme contra la pared y a merced de aquellas mujeres sedientas de venganza.
-¿Por qué tanta prisa, querida? No podrás escapar de ninguna de nosotras, y aún si sales de las duchas, nadie en este lugar se molestara en ayudarte, así que solo portate bien y vuélvete nuestro juguete por un rato tal como tú hiciste con nosotras-
    Dijo la mujer de rastas quien me lanzó el frasco de pastillas que me volvían mujer, no sabía para qué me lo daban, pero mi duda fue resuelta por la rubia casi de inmediato.
-Tómate todas las pastillas, no hay riesgo de sobredosis, lo único que pasará al tomarlas es que te volverá mujer mucho más tiempo, creo que quedaban unas 20 pastillas lo que nos dará tiempo de jugar contigo por el resto de la semana, con suerte un poco más-
-¡P-pero no! Aguarde, si tomo tantas pastillas no solo se prolonga el efecto, también hay un mayor riesgo de embarazo y si eso sucede, me quedaré como mujer para siempre-
    Proteste con un miedo genuino esperando algo de clemencia de las mujeres, cosa que nunca llegó y que sólo provocó las risas de las mismas.
-¿No es un poco hipócrita que nos digas eso? Todas te pedimos que pararas, que no lo hicieras o que al menos tuvieras cuidado con ello pero a todas nos ignoraste, ¿Por qué nosotras deberíamos hacerlo? Para nada, te pagaremos con la misma moneda y mismos riesgos, solo que tú tendrás que soportarlo más tiempo y con 3 chicas a la vez. Hablando de eso, será nuestra primera vez con este tipo de relaciones así que tendrás que perdonar si somos un poco duras, ¿Listas, chicas? Enseñemos le a ese idiota como se siente-
-No, por favor, aguarden, debe haber otra manera así que-
    Todas asintiendo y se acercaron, interrumpieron mis palabras para hacerme tragar las pastillas y sin importar todo lo que decía, ellas me sometieron y hablaban de que agujero usarían, como me llamaría, como me tratarían y detallaba con palabras y lujo de detalle todo lo que viviría como venganza por el infierno que les hice vivir a todas esas damas hasta convertirme en una de ellas.
Créditos a quien correspondan.

jueves, 20 de marzo de 2025

Puerta Tg

 -Oh por dios, ¿¡Que es lo que me ha ocurrido!? ¿¡Cómo es que me veo como una chica!?-
    Me decía a mi mismo cuando entré al baño, sintiendo un repentino cambio en todo mi cuerpo que de inmediato noté gracias al espejo frente a mi y al cual corrí a verme de forma ridícula por mi poca habilidad con los tacones de aguja que llevaba puestos.
    Una poca habilidad que me duro muy poco tiempo, puesto que al avanzar hacía el espejo, entre más me movía, más hábiles se hacían mis movimientos, lo cual aunque me ayudaba, también me hacía sentir que me había convertido en una chica no solo por mi aspecto, también por mis conductas. Sin embargo, aún más importante de si se actuar como chica o si me veo como una chica, no tengo la menor idea de por que me había convertido en una chica.
-¿En serio esto me paso solo al cruzar la puerta?-
    Me pregunté viéndome al espejo una vez, notando ahora como voy vestido, con un atuendo tan llamativo y pegadito a mi cuerpo por donde se me viera que me hacía poner rojo de la vergüenza por vestirme de está manera, incluso si no lo quería, no tenía de otra más que usar está provocativa ropa.
    Muchas ideas llegaron a mi cabeza para responder a la incertidumbre de como termine viéndome de está forma, como por ejemplo algún truco de magia o maldición, karma, mala suerte, un deseo oculto o muchas otras tonterías más, pero no había nada que me hiciera sospechar en especial de alguna de todas estas ideas que se me ocurrían, no había pista alguna, era como si solo me hubiera convertido en una chica tras pasar la puerta del baño, lo cual si me detengo a pensar, me recordó a una teoría de Internet que escuché hace mucho tiempo.
    Según algunos lugares, personas y creencias, se dice que una puerta es un umbra hacía otro mundo, otra realidad, otro universo, incluso algo que distingue entre la vida y la muerte, llevándote a sitios inimaginables con respecto a lo que cada uno conoce, y que simple y sencillamente es algo que le pueda pasar a cualquiera en cualquier momento.
-Pero.... No hay forma de que me haya ocurrido eso a mi, ¿Cierto? Eso es solo un cuento... no hay manera en que sea verdad...-
    A pesar de las palabras dichas por mi nueva y aguda voz, ni yo mismo podía darme confianza, ya que por muy absurda que sonará la explicación, ¿Qué otra cosa pudo haberme convertido en mujer? Algo igual o aún más ridículo que haber cruzado una puerta hacía otro lugar y con otro cuerpo.
    Entre más lo pienso y más busco una explicación, peor suena la idea de que me convertí en mujer cuando quise entrar al baño, pero no encuentro alguna explicación. Quiero decir, hasta hace unos instantes yo era un joven adolescente en medio de una grandiosa fiesta y con solo cruzar la puerta del baño, mi cuerpo cambió por completo a esta impresionante mujer que lejos de verse como una adolescente, parece una preciosa universitaria por la que cualquiera en la fiesta se moriría por pasar el rato.
    Mi cabello ahora está azul o teñido de azul; tengo enormes pendientes dorados a juego con un collar elegante en mi cuello; mis labios tienen un color rojo muy intenso junto con un agradable aroma a fresas, por no decir que toda mi cara está bien maquillada; sin embargo, lo más sorprendente para mi no es mi rostro o mi cuerpo, es mi atuendo, ¿Que onda con todo mi atuendo? Voy con una blusa y una falda tan pero tan, ajustadas que siento se romperán en cualquier momento, ¿Qué tipo de tela es la ropa que estoy usando? Es reluciente y me oprime por todas partes, los pechos se ven tan ajustados, más bien los pechos están apretados, tanto que incluso el sostén lo siento presionar todo mi cuerpo. Esta especie de blusa además de apretada es corta, deja todo mi vientre a la vista, y parece que en lugar de usar más tela para tapar todo mi cuerpo, parece que hicieron la ropa tan corta con tal de hacer estos extraños guantes rojos a juego que también se pegan a mi piel. Una vergüenza y fastidio por donde se me miré.
    Luego de ver mi cintura desnuda empieza la mini falda roja, también llevo un cinturón de puro adorno porque con la presión de la falda ni me hace falta utilizarlo, siento por todos mis muslos y trasero la ajustada tela de mi ropa, y si puedo sentir tan claramente todo en mi cuerpo, puede que no lleve bragas debajo de la falda, ¡Es imposible no sentir unas bragas o una tanga con este atuendo! Solo para estar seguro eche un vistazo, con el cual confirmé la ausencia de mi ropa interior con este lascivo cuerpo.
    Lo único bueno de esta falda es que nadie podrá ver lo que llevo debajo por accidente o algo así, aunque claro, yo me moveré como tortuga y mi culo estará marcado con cada paso. Y eso si es que me puedo mover, los tacones de plataforma que ahora llevo me están haciendo la vida imposible, con cada paso hasta el espejo me tambaleaba como nunca y aunque mi andar mejoró, no creo ser capaz de aguantar este calzado por el resto de la noche.
    Puedo intentar quitarme los tacones pero debo tener un sitio donde sentarme porque ni de broma podré mantener el equilibrio con una sola de estas cosas y si me tiro al suelo para sacarlos estoy seguro de que romperé mi ropa. Lo único peor que usar este atuendo, sería usarlo roto o tener que dejar de usarlo y andar semi desnuda como toda una pervertida.
    Ya llevo unos minutos viéndome frente al espejo y sigo sin creerlo como en el primer momento que me di cuenta de mi nuevo aspecto y la problemática situación en la que estoy atrapado, pero hasta que no averigüe cómo volver a la normalidad tendré que adaptarme a verme de esta forma, con este cuerpo.
    Caminaré lo mejor que pueda y con suerte tras cruzar la puerta volveré a la normalidad pero si eso no funciona, tendré que vivir el resto de mi vida de esta forma o hasta que sea capaz de hallar una solución.
Créditos a quien correspondan.

martes, 18 de marzo de 2025

Problemas de otro tiempo

-Lo haces excelente, mucho mejor de lo que esperaba. Sabía que tener una mujer negra no sería inútil después de todo, hasta una estúpida e inferior persona como tú es capaz de tratar a un hombre adecuadamente. Adelante, si continuas haciendo un buen trabajo con tu sucio cuerpo puede que te de un aumento-
    Decía aquel hombre golpeando directo a mi orgullo masculino mientras yo estaba desnuda y a sus pies cumpliendo con la orden de que chupará su miembro, cosa que por mucho que no quisiera hacer, tenía que hacer, ya que ahora yo era "inferior" a él, por no decir que soy de su propiedad. Por esas mismas razones no tuve más remedio que desnudarme al instante frente a él para ponerme de cuclillas y obedecer la orden. Su pene rápidamente se puso duro cuando me vio quitándome la ropa y creció en mi boca cuando comencé a utilizarla para darle placer al presionar mis labios alrededor de su falo y movía mi lengua para hacer un trabajo mejor para "mi dueño".
    Todo mi cuerpo se sacudía al hacer este humillante acto, especialmente mis pechos que por mucho que odiara admitirlo, se habían puesto duros por el sexo oral que estaba dando mientras me sujetaba de la hombría del señor al que sirvo y doy placer, mirándolo hacía arriba con una expresión dócil en mi rostro o cuando menos no desafiante para evitarme más problemas.
    A juzgar por sus reacciones que veía desde mi inferior posición, podía decir que lo estaba disfrutando, ya sea por el buen trabajo que hacía con mi boca o por el simple hecho de que él disfrutaba de humillarme, cosa que hacía cada que podía. Por fortuna para mi, está vez tenía mi cabello amarrado para que no me estorbe en mis labores, porque de no tenerlo atado, lo más seguro es que mi señor me tomaría del cabello para marcar el ritmo que él desea para sentirse mejor sin importarte que yo pudiera soportarlo o no.
    A pesar de la denigrante posición en la que estoy, siendo la "sirvienta" de piel negra de este mezquino hombre, hasta hace poco yo no era una mujer, ni era una sirvienta, ni mucho menos pertenecía a esta época tan horrible que quedo grabada en los libros de historia.
    En estás condiciones me da vergüenza admitirlo, yo era un hombre blanco en sus 60 años y mi nombre era Jacob, dueño de una compañía multinacional que generaba dinero por muchas ciudades en todo el país, ganando un montón de dinero, reconocimientos y empleados felices que dedicaban su vida a hacerme más rico a cambio de las migajas de mi dinero. Todo era perfecto, y esperaba que muy pronto mi compañía llegará fuera del país para tener aún más éxito. Sin embargo, siempre tiene que haber un obstáculo en la vida, ¿No es así? Y ese obstáculo en mi vida vino en la forma de mi personal de limpieza.
    Al parecer, las mujeres de mi compañía se quejaban de que mi empresa era machista y racista, al no dar oportunidades laborales a las mujeres ni otras razas más allá de ser personal de limpieza, que no importaba si tuvieran muchos estudios o grandes habilidades, si era mujer o de otra etnia, todo lo que ofrecía mi empresa para ellas era ser personal de limpieza o probar suerte en otro sitio.
    Aunque no estaba de acuerdo con eso de "igualdad de derechos"  y otras cosas modernas que me parecen innecesarias, deje que algunas mujeres tuvieran otros puestos donde como secretarias ganaban un poco más de dinero por verse bonitas, llevar las copias y cafés a los trabajadores de verdad que hacer algo real en mi compañía.
    Por alguna razón, eso solo enfureció más a las empleadas, que poco a poco fueron menos al comenzar a cansarme de esas alborotadoras que solo querían hundir mi arduo trabajo, provocando ellas mismas que yo tuviera que tomar la decisión de despedirlas, algo completamente innecesario si ellas se hubieran limitado a cumplir y obedecer con lo que les pedía, como hacían las mujeres en mi época.
    Si de alguna manera no ha quedado claro, para mi todo eso que ellas querían era un problema, para mi no había ningún problema en separar hombres de mujeres, así como buenos de malos elementos, por lo que intenté ignorar sus quejas, luego les di la oportunidad de mejorar, y cuando pidieron aún más, tuve que ponerme firme y despedir a todas esas mujeres que no aportaban nada a la empresa, algo que con gusto volvería a hacer para salvaguardar la integridad y prestigio de mi compañía.
    Con este creciente problema, un buen día una vieja compañera de la universidad apareció en mi oficina, era imposible olvidarla; era de las pocas mujeres que entró a la universidad en esa época, y además de terminar la licenciatura, también completó una maestría y doctorado, por lo que además de ser hermosa, estaba bien capacitada a pesar de ser una mujer.
    Aquella compañera llegó a la empresa ofreciendo su ayuda para mediar la situación, pedía un puesto en mi compañía como asesora para poder mediar la situación con las trabajadoras, mejorar la imagen de la empresa y hacer que mi dinero creciera todavía más en poco tiempo. Sus estudios, diplomados y constancias eran certificados de garantía sobre lo que ella podía aportar a la empresa si le daba la oportunidad, cosa a la que rotundamente me negué porque no había forma de que una mujer como ella pudiera lograr por su cuenta, acusándola de inmediato sobre que todos esos reconocimientos académicos los había logrado al acostarse con doctores y maestros muy aventureros al mezclarse con una mujer tan particular como lo era ella, por lo que en bajo mi supervisión como dueño de la compañía, el mejor puesto que le podía otorgar era como jefa de intendencia.
    Esos comentarios enfurecieron por completo a mi ex compañera de piel oscura, quien con un largo suspiro dijo algo sobre como personas como yo y esa clase de pensamientos hacen un gran daño a la sociedad, que quizás en otra época eran aceptados o hasta bien vistos, pero que hoy día no, que pensar de esa manera solo me traería problemas y que sentía mucha lástima por las personas que "tenía que lidiar con un hombre del siglo pasado". Ante semejante falta de respeto hacía mi persona, llamé a seguridad para que la escoltarán afuera, algo que por desgracia no hizo falta ya que ella se limitó a darme las gracias por mi tiempo y salir de mi oficina acompañada de cerca por los guardias.
    En ese momento sentí que yo era el ganador, quien tenía dinero y una empresa era yo, solo tenía que buscar nuevos empleados para que todo siguiera el curso natural de la vida, creí que el problema ya se había terminado, pero recién ahora me doy cuenta de que eso solo fue el inicio de mis problemas y que quizás mi forma de pensar no era la indicada, ya que a la mañana siguiente de ese evento, no desperté ni en mi casa, ni en mi habitación, ni mucho menos en mi propio cuerpo.
    Cuando me desperté, yo estaba en una pequeña choza de madera vieja, sobre una pésima cama que parecía caerse a pedazos, con sábanas delgadas e incomodas que provocaban picazón en todo mi cuerpo. Por si esa humillación fuera poca, bastó con mirar alrededor para ver que mi lamentable choza solo tenía unas pocas prendas gastadas de mujer junto a escobas y trapos para hacer la limpieza.
    Al ver la ropa de mujer, tuve un horrible presentimiento por lo que baje la mirada, dándome cuenta que yo estaba usando un viejo camisón que cubría casi todo mi cuerpo, por lo que de inmediato me lo quité para confirmar lo que tanto me temía, mi nuevo cuerpo no solo era el de una mujer, también mi piel tenía un tono más oscuro del que jamás me gustaría tener, haciendo que fuera difícil para mi decidir que era lo peor y más degradante de mi aparente nuevo aspecto.
    No me gustaba la idea, pero tuve que vestirme con esa vieja y gastada ropa que había en mi miserable habitación, usando ropa interior blanca y muy distinta a las que usan las mujeres hoy en día, junto con una falda verde que me llegaba hasta los tobillos, unas botas de cuero grandes y viejas, con una blusa de un blanco desgastado cuyas mangas llegaban hasta mis muñecas, terminando de vestirme al usar una especie de trapo en la cabeza para mantener atado mi largo y oscuro cabello de mujer.
    Con aquella humillante vestimenta tuve que salir de esa asquerosa choza, solo para encontrarme con un mundo diferente, uno del cual recuerdo por los lejanos libros de historia junto a los relatos que mis familiares más viejos me contaban sobre como era el mundo en sus tiempos; sin autos o televisión, mucho menos celulares o wi-fi; las personas se movían en carruajes o con caballos por caminos de tierra; con vestimentas tan extrañas y antiguas como la mía, con mujeres usando faldas largas, corsets y dejando apenas a la vista la piel, y con hombres usando pantalones blancos, grandes cinturones y solo algunos de estos, usando abrigos teñidos de color que despertaban el interés del resto de las personas. Todo era tan raro como impresionante, me sentía atrapado en otra época, misma en la cual me vi obligado a tener una nueva perspectiva de vida, cuando descubrí que en este tiempo y en este lugar, todavía era posible comprar a una persona como si fuera una mera propiedad.
    Aún recuerdo como en mi primer día aquí, un hombre blanco me ordenó cocinar y limpiar para él, algo a lo que no solo me negué, también le respondí y me intenté marchar, cosas que me enseñaron por primera vez la terrible desigualdad a la que muchas personas fueron sometidas en esa época, y que de cierta manera, es un problema que persiste a la fecha.
    En consecuencia de mis actos, ese hombre me castigó al momento, no estaba nada contento con mi respuesta y me "enseñó mi lugar" a base de azotes en mi trasero y limitando mi comida durante unos días. Esas cosas nunca las había vivido, nunca pasó por mi cabeza que pudiera experimentar algo así, y por supuesto pensé que solo estaban exagerando las historias, pero al menos para mi todo esto es demasiado real, lo suficiente para que después de unos pocos intentos más, yo comenzará a ser más obediente y disciplinada con ese horrible hombre blanco que solo me trataba como si yo fuera un objeto, algo que me duele admitir, yo hacía de cierta forma con todas las mujeres que llegaban a mi empresa. Quizás nunca les puse un dedo encima ni me acosté con ellas, pero eso no significa que excluirlas, pagarles menos y limitarlas a verse bonitas y hacer la limpieza era un problema que no quería reconocer. Yo era un hombre problema y por ende, mi empresa también causaba problemas a muchas mujeres que solo querían ganarse la vida de manera justa.
    Tuvo que ser de la peor manera para mi, pero con todo el dolor en mi orgullo, no tuve de otra más que aprender a vivir en mi nueva posición, yo era una mujer "negra e idiota" que no sabía leer, ni escribir, ni hacer operaciones matemáticas básicas, lo único que "sí podía hacer" era la limpieza del hogar de ese hombre, lavarle la ropa, cocinar para él, y ahora hasta satisfacerlo hasta que mi amo se sienta contento.
    Con el tiempo atrapado aquí, mi espíritu se rompió un poco cada día, comencé a dudar de lo que hice en mi vida anterior y entendí que no había marcha atrás de este lugar, que alguna fuerza mística o astral o lo que fuera me castigó de esta forma por las acciones e ideas en mi vida antigua, y sinceramente no creo que haya una forma de solucionarlo por lo que debo acostumbrarme a que esta es mi vida ahora. Quiero decir, llevo meses aquí viviendo como una mujer negra en una época antigua, y aún después de aprender mi lección, no creo volver a despertar en mi anterior vida. A veces no hay segundas oportunidades o cosas tan buenas, por lo que día con día que despierto aquí, me hago más a la idea de que está es mi vida ahora y para siempre.
    Todo lo que me queda es aprender a hacer un buen trabajo como "sirvienta", casi todas las labores del hogar ya las hago a la perfección, sin embargo, la más importante que es complacer a este hombre todavía no la domino muy bien, soy una simple y tonta aprendiz que usará su cuerpo para tener feliz a su dueño las veces que este se lo ordene, con la esperanza de mejorar un poco en cada ocasión, y así quizás en un lejano día, ganarme mi libertad.
    Al verme obligado a hacer esto no puedo evitar ponerme sentimental y recordar que en algún momento mi yo pasado mataría por tener a una mujer así, obediente, sumisa y a su completa disposición para ordenarla en lo que sea. Nunca me imaginé que yo me volvería esa "mujer perfecta" de mis fantasías, que de perfecta no tiene nada, puesto que dedicar mi vida a satisfacer a su hombre no es para nada como lo imaginaba... Mi forma de pensar no era la que imaginaba... Muy tarde entendí que cometí muchos errores en mi vida pasada, y quizás estar atrapado en este cuerpo y en esta época era la única forma de que me daría cuenta de todos los daños y males que cometí... Si tuviera una segunda oportunidad, me gustaría enmendar todos los errores que cometí y de los que recién soy consciente... pero si nunca llega esa segunda oportunidad, no tengo de otra más que seguir con mi nueva vida en esta época y lugar.
Créditos a quien correspondan.