domingo, 24 de marzo de 2024

La única manera

-Estela, cariño... ¿Estas segura de que esta es la única manera?-
Preguntaba con vergüenza Julián, quien todavía no estaba convencido de que cambiar de cuerpos fuera la mejor idea. Sin embargo, las dudas que él sentía eran nimiedades a lado de la confianza absoluta qué desbordaba su novia Estela, especialmente ahora que se probaba ropa hermosa para hacerla destacar tal como dice su nombre.
-Absolutamente, es la única manera de que tú y yo sigamos juntos sin preocupaciones, ¿o acaso prefieres que estemos en la calle?-
-Por supuesto que no, Estela... Solo que todo esto es un cambio abrumador para mi-
Suspiró el antiguo joven que ahora era una mujer de casi 60 años, aunque gracias a un montón de tratamientos, podía verse unos 10 años más joven.
-Es difícil creer que ahora soy tu madre y no tu pareja-
Una vez más Julián suspiró, viendo sus pechos ya algo caídos por la edad, al igual que su figura, que aun con los años destacaba como hermosa, especialmente por el vestido negro que llevaba puesto hecho a la medida para resaltar lo mejor de la mujer.
Julián y Estela eran una joven pareja cerca de sus 30 años, quienes después de estar en una larga relación, estaban listos para casarse y sentar cabeza.
Sin embargo, ambos vivieron una vida de derroche, gastando miles de dólares más de lo que se podían permitir, dándose cuenta muy tarde que eso sería un problema para la vida tranquila que quería ahora.
Estela, fue corriendo a pedir más dinero a su multimillonaria madre Estrella, quien sin dudar se negó a apoyar a su hija, debido a su descarado estilo de vida el cual no pensaba solventar.
En su desesperación y terquedad, Estela tuvo una retorcida idea para seguir teniendo su cómodo estilo de vida sin la necesidad de trabajar.
Para ello, solo necesito convencer a su novio de beber una pócima con la cual él podría poseer el cuerpo de la persona que quisiera, la persona en cuestión, sería la madre de Estela. De esa forma, no solo tendrían una enorme riqueza, también tendrían una casa, varios autos y la vida asegurada por el resto de su vida.
El plan por muy elaborado que fuera, no dejaba tranquilo a Julián, que prefería trabajar duro algunos años para luego descansar, el chico hasta se ofreció a tener dos trabajos para que Estela no tuviera que trabajar y pudiera seguir con el estilo de vida que tan importante era para ella.
Lamentablemente, la hermosa joven de cabello rubio había tomado una decisión, dando un ultimátum a su novio: o Julián poseía el cuerpo de Estrella y seguían su relación de esa manera, o terminaban la relación.
Fue una decisión muy complicada para el chico, y tras pensarlo por muchos días, el resultado había sido claro.
-A todo esto, Estela, ¿por que no fuiste tú quien poseyó el cuerpo de tu madre?-
La rubia solo negó con la cabeza un par de veces antes de responder.
-Porque no quería volverme vieja tan pronto, y porque sería aún más raro tener una relación con mi propio cuerpo. Si la idea de estar con mi madre ya es complicada, la idea de darte mi cuerpo y yo estar en el de mi madre es mucho peor-
-Supongo que tienes razón. Aunque sigo pensando que no era tan malo trabajar un tiempo para hacer las cosas a nuestro ritmo-
-Para nada, Julián. Trabajar no era una opción, y por mucho que te esforzaras, ¿Qué tiene de malo que tomemos mi herencia un poco antes de lo previsto? Yo soy la única heredera, no veo el problema en tomar algo que de todas formas iba ser mío-
Como ya era costumbre, el chico suspiró, sabiendo que era inútil discutir con su pareja, pues con lo caprichosa que es Estela, no se queda contenta hasta que las cosas se hagan a su manera.
-De cualquier forma, ¿ya estas lista para nuestra cita?-
Preguntó la joven rubia tras terminar de ponerse un vestido de noche, que tal como el vestido de su madre, estaba hecho a la medida de Estela para resaltar cada uno de sus atributos.
-Supongo, ¿el sombrero es necesario? Me hace sentir más vieja-
Dijo Julián que hizo lo mejor que pudo para ponerse el vestido de noche junto a sus guantes largos y un sombrero oscuro, con algunas correcciones finales en su vestimenta por parte de Estela.
-Es muy necesario, te da un toque más elegante y sofisticado. Ahora tienes que aprender a vestir como una dama, por fortuna mamá solo tiene ropa elegante y a la medida, por lo que solo te enseñaré como vestir bien, a maquillarte, peinarte y algo de modales-
-¿Solo eso? Es un alivio-
El sarcasmo y sorpresa eran evidentes en la forma de hablar de Julián, algo que solo hizo reír discretamente a su caprichosa novia.
-No seas tan duro, será divertido. Será una forma nueva de acercarnos aun más-
Estela sabía muy bien que cosas decir para que su novio la obedeciera, y vendiendo la idea de una nueva forma de estar juntos, la rubia ocultaba de forma habilidosa su emoción de tener a su novio como un juguete personal al cual le enseñará a ser una auténtica dama, y a tratar a su novia de la única manera que es debida, como una reina. 
-De acuerdo, usaré el sombrero y aprenderé a ser una dama con el tiempo, ¿por ahora nos vamos, corazón?-
-Por supuesto que sí, mamá. Te demostré que este fue el mejor camino que pudimos tomar-
Créditos en la imagen.

sábado, 23 de marzo de 2024

El cambio de Komi-san: Ruta Shuuko Komi

Cuando una persona sufre de ansiedad social tiene muchos problemas para comunicarse. 
Hay que entender que no es que no quieran relacionarse con los demás, simplemente se les dificulta hacerlo.
No obstante de está precisa definición sobre el trastorno de ansiedad social, este mismo ya no es un problema en el día a día de la señorita Komi-san. Después de todo, la comunicación nunca fue un problema para la señora Shuuko Komi, quien ahora responde en el cuerpo de su hija bajo el nombre de Shoko Komi.
Madre e hija intercambiaron de cuerpos hace algunas semanas, como resultado de beber un té de lo más singular, aceptando este cambio de vidas como parte de la komisión cuyo objetivo era hacer a feliz a Shoko, cumpliendo su sueño de una manera fuera de lo ordinaria.
Te preguntaras ¿Cuál es esa misión, o más bien, Komisión?
Veras, tras intercambiar de cuerpos por accidente, la señora Shuuko Komi estaba más que contenta de estar en el cuerpo joven de su hija Shoko, quien ahora en el cuerpo de su amigo, se dieron cuenta de un enorme cambio más allá del cuerpo.
Gracias al joven Tadano, ahora en el cuerpo no tan joven de la señora Shuuko, pudieron descubrir que Komi-san no tenía más problemas de comunicación, parecía que con el intercambio de cuerpos, su trastorno de ansiedad social había desaparecido, algo que alegro a todos por igual y los hizo pensar si hacer el intercambio de cuerpos permanente o si deberían de buscar una solución.
Tadano y Komi-san estaban bastante pensativos acerca de la situación, mientras que la señora Komi parecía haber decidido que quería desde el primer momento.
Como toda madre, la señora Komi estaba llena de orgullo y alegría de poder oír a su hija hablar tal como ella siempre había soñado. Tal vez no fue como ella imaginó, y para poder comunicarse, necesitaba de un cuerpo distinto, pero aún si ahora su hija estaba en el cuerpo de un chico, la señora Shuuko estaba contenta de oír a su hija hablar. 
Además, Shuuko no solo estaba contenta de que su hija superará sus problemas de comunicación, la mujer estaba especialmente feliz por dejar de ser la señora Shuuko Komi, para volver a sus días de juventud en el cuerpo de su propia hija, una joven y hermosa Shoko Komi que podía usar su propia voz como nadie nunca imaginó.
Para Shuuko la respuesta era clara, y en cuanto Hitohito Tadano sugirió quedarse con los cuerpos intercambiados, ella aceptó la propuesta para beneficio propio y de su hija, aprovechando la enorme ventaja que tenía en el cuerpo de su niña.
A diferencia de Shoko Komi que apenas y podía comunicarse por el trastorno de ansiedad social que padecía, la señora Shuuko Komi no mostraba ni el menor atisbo de vergüenza, ansiedad o preocupación en el cuerpo de su hija.
La realidad podía ser misteriosa o decepcionante según como uno la prefiera ver, pero Shuuko era una persona extrovertida por naturaleza, una mujer carismática y segura, juguetona, risueña y hasta algo coqueta. Quizás está fuerte personalidad suya, era motivo suficiente para superar el trastorno de ansiedad que tenía su primogénita, haciendo que todos estos rasgos que caracterizaban a la madre y ama de casa, pudiera seguirlos expresando tal y como siempre a pesar del intercambio de cuerpos.
Así, los involucrados decidieron intercambiar de cuerpos y llevar una vida tal como lo haría el dueño del cuerpo. Al menos, así fue hasta el primer día en la escuela por parte de la nueva señorita Komi-san.
Shuuko en verdad intentó actual tal como haría su hija, pero apenas entrar al salir de clases, saludó a todo el salón y gritó buenos días con una gran sonrisa que dejó sin palabras a toda su clase.
La respuesta de todos sus compañeros fue inmediata, Komi-san ya destacaba como la más bella de toda la escuela, y ahora que no solo tenía una personalidad nueva, también podía hablar, la diosa Komi-san llegaban a un nuevo pico de popularidad que superaba los cielos y galaxias.
¿La explicación a este cambió en Komi-san? A nadie le importaba realmente, cualquier cosa que dijera Shoko, todos le iban a creer. Después de todo, sin que la diosa Komi hablara, todo el mundo estaba a sus pies. Ahora que no para de hablar, no hay quien la detenga ni mucho menos que la cuestione.
El cambio de cuerpos para Shuuko fue bastante sencillo, quizás su don de la eterna juventud la hizo encajar de inmediato, de esa forma no solo se sentía como una chica de 17 años, ahora literalmente se había convertido en una chica de 17 años hermosa como ninguna y con toda una escuela bajo su encanto.
Shuuko Komi se había convertido en su hija Komi-san sin dificultad alguna; conocer los detalles de su vida no era un problema, además que disfrutaba mucho de volver a vivir su vida diaria como una joven de bachillerato qué en cuestión de días, ya se había hecho amiga de toda la escuela que la trataba como una reina, misma que disfrutaba de reinar en el lugar.
Sin lugar a dudas, no solo para ayudar a su amada hija, Shuuko Komi esta muy feliz de haber intercambiado de cuerpos y volver a vivir días llenos de diversión y juventud, ahora bajo el nombre y vida de su amada hija que hace mucho dejó sus problemas para socializar.
Créditos a quien correspondan.
Lamentablemente, no todo es tan perfecto como parece en la nueva vida de Shuuko, con un problema que estaba por cambiar el hermoso día a día que vivía, trayendo sentimientos complicados desde el fondo de su corazón.
Todo parecía ir de manera ideal; Shuuko se hizo amiga de toda la escuela, rechazando diariamente a chicos y chicas por igual que intentaban coquetear con ella, participando en toda clase de clubs y hasta teniendo un grupo de fans iniciado por una chica bastante rara y yandere.
Ignorando ese pequeño grupo, que más bien parecía un culto, la vida no podía ser mejor.
Solo que, cada vez que Shuuko dirigía su mirada o estaba a solas con el nuevo Tadano Hitohito, su corazón se aceleraba.
Shuuko entendió de inmediato que era esa sensación, era identico al primer amor que ella vivió en su cuerpo con el que era su esposo, y que ahora esta reviviendo en el cuerpo de su hija con quien es su primer amor.
Sin embargo, por muy bien que conozca esa emoción, no la podía aceptar. Aceptar esos sentimientos, aceptar que quería estar con Tadano Hitohito, significaba que muy en el fondo, la antigua señora Komi estaría en una relación cu su antigua hija Shoko. Sí, puede que ahora sean compañeros de clase y que sean chico y chica, pero muy en el fondo de su corazón, aceptar que está "enamorada" de su hija, es algo que no puede decir.
No es ansiedad social, no es un trastorno del cual se deba preocupar, sin embargo, la nueva Shoko Komi-san está tan avergonzada de lo que siente, que simplemente no se puede expresar con el nuevo Tanado Hitohito, corriendo a esconderse para evitar la verguenza de hablar con la persona que más ama cada que se quedan a solas.
En está situación Komi-san no puede ni quiere comunicar lo que siente, porque sabe muy bien que confesar estos sentimientos puede cambiar por completo su dinámica tanto con "su amigo" como con "su madre", quienes sospecha todavía resguardan sentimientos previos del intercambio de cuerpos.
Shoko Komi era la diosa de su escuela, frente al público ella era la imagen misma de la perfección.
Pero a altas horas de la noche, una vez que se asegura que toda su familia está dormida, Shoko busca como consolar o reprimir esas emociones tan fuerte que quiere transmitir, sin saber cuanto tiempo más podrá ocultar todo lo que siente antes de generar un problema que podría marcar el antes y después del intercambio de cuerpos que están viviendo.
Créditos a: @kuromaruart

viernes, 22 de marzo de 2024

Lo mejor para la relación

-¿Dónde estará? ¿Por donde estará? ¿En donde rayos se habrá escondido, Emma?-
Me preguntaba una vez más, después de llevar horas buscando a mi novia. Bueno, en realidad es mi novio pero la situación ha escalado demasiado en poco tiempo por lo que es difícil de explicar.
Verán, aunque no lo quiero admitir, creo que soy un poquito celosa con mi cariño Emmanuel, un chico increíble con quien salgo desde el año pasado y que nunca me ha engañado, qué yo sepa. No, él no me ha engañado... Es solo que me parece tan lindo, tan apuesto, tan seguro de si mismo y tan valiente, qué sin duda es un imán para chicas, algo que él nunca he querido reconocer.
Eso nos ha traído algunas dificultades, muchas en realidad, pues cada que alguna chica intenta algo con él, yo no respondo de la mejor manera, solo intento protegerlo a él y nuestra relación, pero en el proceso me gané la reputación de ser posesiva y celosa, especialmente cuando insulte a su hermana menor al ver que lo abrazaba.
En un intento de arreglar las cosas, pagué este viaje a la playa con mi novio para limar asperezas y prometer qué cambiaría para mejorar nuestra relación. Sin embargo, apenas llegar me di cuenta que había cientos de personas atractivas, especialmente más mujeres, lo cual me hizo tomar una medida de seguridad para que mi novio se quedará conmigo y que ninguna chica le pusiera un ojo encima.
Use una medicina que convierte en mujer a todo hombre que la tome, engañando a mi novio para tomarla y volverlo mi linda noviecita durante nuestras vacaciones.
Ella luce adorable, incluso cuando estaba roja de rabia al decir que yo estaba loca y que lo devolviera la normalidad, cosa que no podía hacer ya que el efecto de la medicina duraba una semana.
Yo intente ser mucho más linda y amable para hacerle ver que ser mujer no era tan malo, incluso le di algo de ropa y le cambie el nombre a Emma, algo que solo provocó qué ella me arrebate la ropa y salga de la habitación.
Eso fue ayer por la tarde, y aunque la he buscado sin descanso y llamado a su teléfono, no la he podido encontrar.
Esta mañana, seguí con mi búsqueda, y justo antes de tomar un descanso la pude ver.
-¡Emma! ¡Ahí estabas!-
Mi humor cambió por completo, nuevamente me sentía muy contenta y no dude en correr donde mi novia pero conforme me acercaba, me tuve que detener al no entender lo que veía.
-¿Emma?-
Pregunte al verla de espaldas y que mi intención de abrazarla fuera cortada, al ver que un montón de chicos la rodeaban para besarla y tocar su cuerpo.
-¿Disculpa? ¿Eres tú, Emma?-
Pregunte con miedo y timidez, acercándome lentamente al grupo de hombres que rodeaban a mi novia, la cual sin duda era Emma al centro de todos.
-Maldición, esperaba que dejaras de molestarme desde anoche-
Respondió con crueldad y una sádica sonrisa, mirándome de arriba a abajo antes de reír dándome la espalda.
-Emma, ¿Qué te paso?-
Pregunte una vez más, sin poder creer lo que veía: su cabello oscuro había sido teñido de blanco, el cual combinaba perfecto con su blanca piel qué lentamente comenzaba a estar bronceada por el intenso sol, llevaba un bikini negro bastante más corto y ajustado y que sin dudas yo no le regale, junto a unas sandalias y gafas de sol de diseñador.
Para mi pesar, lo más increíble no era su cambio físico, resultaba aun más impresionante ver que tenía un tatuaje bastante sugerente en uno de sus glúteos, mismos que recibían nalgadas y toqueteos de más de un sujeto, en total 5 hombres musculosos la estaba tocando, y Emma parecía de lo más feliz con sus tratos. 
-Emma, di algo, ¿Qué significa todo esto? ¿Quiénes son estos sujetos?-
Mis preguntas eran fuertes, no quería gritar pero sin duda levante un poco la voz, misma que se me comenzaba a quebrar, en especial por sus sádicas e indiferentes respuestas. 
-Como molestas... Ellos son mis amigos, ¿Verdad, chicos?-
Risas y algunos gritos se escucharon de los hombres, quienes dejaron seguir hablando a la albina. 
-Irme de la habitación es lo mejor que me ha ocurrido. Al poco tiempo de salir, encontré a estos guapos chicos que amablemente se ofrecieron a pagarme una habitación, comida, ropa y algunas cosas más, a cambio de pasar el rato con ellos, si sabes a lo que me refiero-
Emma me guiñó un ojo y me mostró su lengua de manera burlona, lo cual vino acompañado de más risas de los hombres quienes seguía toqueteando a mi novia. 
-Ellos te obligaron a eso, ¿verdad? Cariño, no estoy molesta... Debes estar confundida, volvamos a la habitación y-
Antes de terminar mis palabras, una fuerte y burlona risa de Emma resonó por el lugar. 
-¿Molesta? ¿Tú? ¿Todavía tienes el puto descaro de culparme de todo esto?-
Emmanuel por muy molesto que estuviera nunca me había alzado la voz, y nunca había usado groserías conmigo, así que ahora que lo hacía no sabía como responder. 
-Te recuerdo que tú fuiste la maldita qué me engañó para beber eso, ¿Y ahora quieres echarme la culpa? Estas más enferma de lo que pensaba-
Sus palabras era duras y dolorosas, donde lo peor era que por mucho que me gustaría responder, no sabía que palabras decir para convencerle del mal entendido y que solo intentaba hacer lo mejor para los dos. 
-No es así... Yo solo quería pasar tiempo a solas contigo, no quería que vieras a otra chica que no fuera yo-
-Y no te preocupes por eso, te aseguro que con estos chicos, no volveré a ver a ninguna chica-
Los hombres se rieron ante su cruel burla, lo cual solo me hundía y me hacia sentir más nerviosa. 
-Emma... Debes estar confundida, tal vez la medicina-
-Droga, se llama droga lo que me diste y drogarme fue algo que tú hiciste, y ahora que no quiero estar cerca de ti, no vengas llorando por las consecuencias-
Las risas de los chicos cambiaron por una expresión algo sería, todos me juzgaban con la mirada, a lo cual solo supe decir. 
-Yo... Yo solo quería lo mejor para la relación...-
Una risa más salió de los labios de Emma, quien dijo las palabras que más temía desde el fondo de mi corazón. 
-¡A la mierda tú y tu relación! No quiero volver a verte en mi vida, ni siquiera quiero decir tu nombre, la única forma de mejorar nuestra relación es terminando; yo disfrutaré de mi vida, y tú te puedes ir a la mierda mientras le explicas a todo el mundo que fue lo que me hiciste; todos saben que eres una celosa de lo peor, así que lo mejor que puedes hacer es desparecer antes de dar la cara en la ciudad-
A este punto, no sabía cómo es que todavía no estoy llorando ante sus brutales palabras. 
-Emma... Para... Debes estar confundida por la medicina...-
-No, es momento de pararte a ti y que dejes de arruinar mi vida, he perdido demasiado por tu culpa, y no pienso perder más tiempo contigo. No te molestes en volver a buscarme, qué la próxima vez no seré tan amable, has lo que quieras con tu vida y tus vacaciones, qué yo haré lo mismo con mi vida y vacaciones-
Emma no dudo en darme la espalda, escuchando un poco la conversación que tenía con esos hombres que la rodeaban. 
-¿Esa chica hizo todo eso? Se veía bastante linda para ser verdad-
Dijo uno de los hombres, a lo que Emma de forma burlona la respondió. 
-A mi también me engañó la primera vez, pero es una bruja controladora de lo peor, si se vuelve a cruzar en mi camino, ustedes me protegerán, ¿Verdad?-
Una respuesta al unísono de los chicos, me hizo saber que me metería en muchos problemas si intentaba volver con Emma, a quien sinceramente no puedo reconocer. 
-¡Hasta luego, perdedora! ¡Disfruta de tus vacaciones!-
La escuche gritarme mientras se marchaba con su séquito de hombres, dejándome de rodillas y sintiendo impotencia ante la situación, donde no sabía si Emma cambió por culpa de la medicina y en algún momento mi Emmanuel volverá conmigo a la normalidad... O si Emmanuel esta usando como excusa volverse Emma para alejarse de mi lado... Creo que no importa mucho cual sea el caso, no puedo hacer mucho al respecto, él o ella ya tomó su aplastante decisión sobre que es mejor para nuestra relación.
Créditos a quien correspondan.

jueves, 21 de marzo de 2024

La jefa

-Vaya, una pequeña luciérnaga se ha colado en mi guarida, ¿Quién lo diría? Eso es algo que no sucede muy seguido. No suele haber personas tan idiotas que intenten molestarme-
En medio de la oscuridad de una enorme tienda, una voz dulce se podía escuchar, era una voz amable y alegre, con un tono especialmente juguetón que a su vez daba una mala sensación, la joven mujer hablaba de una manera que parecía muy buena para ser cierta, generando angustia en quien la escuchaba.
-¿Cuándo fue la última vez que eso sucedió? En serio que no lo recuerdo, después de todo, ¿Qué clase de persona sería tan imbécil como para meterse en mis asuntos?-
Su forma de hablar era desconcertante, por muy linda y juguetona que quisiera sonar, había momentos donde su enojo era más que evidente, expresándolo con malas palabras y una áspera voz como si estuviera cansada de tanto gritar.
De un momento a otro, la literna se apagó, llenando totalmente de oscuridad el lugar, algo que solo hizo reír a la mujer.
-¿Mi luciérnaga ya no puede brillar? Es una lástima que renuncies a tu única oportunidad de escapar. En la oscuridad será más sencillo atraparte-
La voz parecía estar por todas partes, a veces tan cerca del intruso que parecía susurrarle al oído, a veces a lo lejos como si hablará desde fuera de la tienda, en otros momentos por un lado, y al siguiente segundo del lado opuesto de la tienda, especialmente cuando comenzó una clásica canción de cuna, que solo podía provocar angustia en una situación digna de pesadillas.
-¿Quieres que te cante? Soy muy buena, así que podrás escuchar algo lindo antes de que acabe contigo... Estrellita, ¿Dónde estás?... Quiero verte tintinear....No, tengo una letra apropiada para la ocasión-
La risa sádica y burlona de la mujer interrumpió la clásica canción, solo para seguir con la melodía en compañía de una letra bastante distinta que resonaba por toda la habitación.
-Ladronzuelo, ¿Dónde estás?
Me pregunto que serás
Nunca podrás escapar
Tu vida mía será
Ladronzuelo, ¿Dónde estás?
Ya te quiero castigar
Mi magia te hechizará
Juro que no habrá piedad
Ladronzuelo, ¿Dónde estás?
Tu sentencia inicia ¡YA!-
La canción generaba un malestar absoluto por muchas razones; la retorcida letra hacía una canción infantil era desconcertante, la hermosa voz hablando de sádicos planes, repitiéndose cada vez más fuerte y con varias más voces idénticas a la principal a cada segundo que transcurría la melodía, todo acompañado del sonido de cadenas deslizándose por la habitación hasta que la canción terminó, atrapando al ladrón con una cadena roja que rodeaba su cuello.
-¡Aquí esta mi pequeña luciérnaga!-
Decía llena de emoción la sádica maga de ropas rojas, que arrastraba al chico hacía ella por medio de la cadena, con una mirada lujuriosa digna de una cazadora, emocionada por tener una nueva presa a la cual atraía jalando la cadena.
-No te levantes, los ladrones y yo no estamos al mismo nivel-
Cuando el chico intentó ponerse de pie, ella no dudó en pisarle la cabeza con sus duras botas para obligarlo a estar en el suelo.
-¿Lo ves? Así está mejor, desde ahí abajo puedes suplicar todo lo que quieras, aunque no tendré piedad bajo ninguna circunstancia-
Sonriendo y sin dejar de pisar al chico, la maga dejó su tono bromista al hablar para tomar uno bastante más serio, y que pocas personas habían escuchado de ella.
-Te reconozco, para tu mala suerte sé muy bien quien eres-
La mujer pudo sentir como su pie se estremecía ya que el chico comenzó a temblar y a disculparse, algo que la maga ignoró por completo para seguir hablando, pisando un poco más fuerte al chico para que no pudiera moverse.
-Eres un miserable, ¿sabes? De lo peor que ha pisado mi tienda por muchas razones, pero la que más detesto, es que hiciera llorar a mi aprendiz-
Un pisotón más, junto a apretar más la cadena del chico fueron la reacción natural de la maestra al recordar la situación reciente.
-Eres un miserable exigente, pidiendo un hechizo tan jodidamente específico de inmediato como si fueras la gran cosa. Lo peor de todo, es que mi aprendiz en serio estaba dispuesta a hacerlo, pero apenas te pidió dinero para pagar los materiales, hiciste una escena como un maldito mocoso de 5 años que no obtiene lo que quiere, solo te hizo falta tirarte al piso y llorar para coronar tu jodido berrinche-
El grosero y sádico tono con el que la mujer hablaba, se vio interrumpido por una de sus risas al decir.
-Deberías agradecerme, ya te dejé en el suelo, ahora solo llora como el maldito mocoso mimado que eres-
Un par de risas más en compañía de pisotones resonaron por la habitación, hasta que la maga volvió a su forma de hablar más severa para retomar la conversación donde había quedado.
-No conforme con ser la mayor molestia que ha pisado mi tienda en meses, ahora intentas robarme de la forma más patética que he visto, ¿Entrar a escondidas por la noche? ¿En serio? Ni siquiera tengo insultos para algo tan aburrido, simple y genérico, ¡Qué hiciste mal!-
La maga comenzó a mover su mano libre, provocando que varias pócimas comenzarán a flotar cerca de ella para así mezclarlas en una botella desgastada.
-Sí, sí, sí, ya te oí, es imposible no escucharte, ¡no dejas de quejarte todo el tiempo!-
Ignorando por completo al chico, desde sus suplicas hasta sus insultos, la maga siguió mezclando sus pócimas en una nueva pócima que no parecía nada agradable.
-¿Puedes dejar de ladrar un momento? Estoy terminando tu premio, perdedor-
La mujer finalmente dejó de pisar la cabeza del chico, concentrándose un momento en mezclar su nuevo invento.
El ladrón intentó huir en ese momento, la maga dejó la cadena para centrarse en la pócima, la oportunidad parecía perfecta. Solo que, apenas dar unos pasos, la cadena se retrajo con fuerzas, haciendo caer de espaldas al chico bajo los pies de la maga cruel de ropas rojas.
-Wow, increíble, la inteligencia y habilidad personificada, por un momento creí que escaparías y esas cosas-
Dijo la maga de forma sarcástica sin siquiera mirar al chico, ya que su interés estaba en terminar de crear su nueva pócima, la cual una vez concluyó, hizo sonreír a la dama.
-Muy bien, terminé. Abre grande, insecto-
Pidió con una gran sonrisa engañosa, pues por muy linda que pudiera verse la mujer, su forma de hablar era como la de una persona hacía un animal que apenas puede entender algo de lo que ella dice.
Como era de esperar, el chico se negó y suplicó, prometiendo que nunca volviera a molestarla o hacer algo indebido. Sin embargo, tal como la mujer prometió, no había palabras o acciones que la hicieran cambiar de opinión.
-¿Sabes algo? Me da mucho gusto haber tenido este encuentro, hace tiempo quería saber que ocurría si mezclaba ciertos ingredientes, y sobre todo, me dio la oportunidad de desahogarme-
La mujer lenta pero firmemente comenzó a jalar la cadena, haciendo que el chico fuera arrastrado hacia ella, dejándolo de rodillas frente a ella, apretando la cadena con más fuerzas a cada segundo hasta que el chico abrió la boca y le obligó a beber la pócima.
-Ya estaba agotada, ¿Sabes? por muy mágica que sea, también tengo limites, y ciertamente tú fuiste la gota que colmó el vaso-
La mujer hablaba de forma tranquila, metiendo la pócima en la boca del chico sin darle oportunidad de negarse a beberla, viendo como la pócima de un rosa sucio y negro poco a poco disminuía del frasco, al mismo tiempo que veía al chico deglutir.
-Quiero que te grabes esto en la memoria, recuerda muy bien mis palabras o juro que lo lamentaras: está bien que yo intente ser amable y que mi trabajo sea hacer felices a los demás, sin embargo,  nunca en tu miserable vida olvides que la que manda aquí, soy yo-
Créditos a quien correspondan.
-¡Estimados clientes!¡Valiosas compradoras!¡Y toda persona que visite hoy nuestra tienda! Déjenme invitarlos a conocer a ¡Vanessa! La nueva integrante de nuestra tienda que solo estará por tiempo limitado-
Anunciaba con entusiasmo la dueña de la tienda, gritando a los cuatro vientos acerca de su nueva atracción.
La maga no solía protagonizar este tipo de eventos, por lo que verla anunciar ella misma las novedades, hizo que todo mundo estuviera interesado por lo que había preparado, su mera presencia era una garantía de calidad y que sería asombroso lo que sea que tuviera entre manos.
-Vannesa es el resultado de mi nueva creación, ¡Es una pócima asombrosa que combina la feminización, la obediencia, la sumisión y algunos rasgos dignos de mascota!-
Explicó con alegría la maga de la tienda, omitiendo los detalles pertinentes.
-La pócima puede ser algo fuerte para probarla en uno mismo, pero sus fuertes efectos son perfectos para deshacerte de alguien, castigar a un enemigo o simplemente jugar con la persona que tú quieras, los efectos son permanente así que podrías tener una novia, amante o incluso mascota que haga todo lo que tú quieras, como tú quieras, a la hora que tú quieras sin cuestionar ni rechistar. Ella te agradecerá de la mejor manera posible, si sabes a lo que me refiero-
Con una broma subida de tono, y una forma de hablar encantadora, la gerente de la tienda ya tenía cientos de personas escuchando la presentación de su nuevo producto, que podía ser interesante para más de uno.
-Si alguien, por alguna razón, tiene dudas acerca de mi extraordinario producto, ¡Vanessa es la solución!-
La maga señaló una habitación, adornada con corazones y lindas palabras invitando a todos y todas a entrar.
-Vannesa es una feliz voluntaria que probó la pócima, ella es la muestra de los efectos de está pócima, y quien estará encantada de recibir y obedecer a toda persona que entre en su habitación. Podría seguir hablando por horas de los maravillosos efectos de la pócima, pero, ¿Para que decirlo si ustedes pueden verlo?-
La puerta se abrió un poco solo un momento, dejando ver el bello y sumiso rostro de Vannesa, con una mirada perdida y una expresión absolutamente sumida en el placer, con una cadena roja rodeando su cuello como única vestimenta, siendo una descarada pero precisa invitación para conocerla.
Tan pronto como la puerta se abrió, se cerró, solo algunos clientes atentos y cerca del ángulo correcto, pudieron ver a la joven, haciendo crecer las expectativas en ella.
-Tal parece que están emocionados por conocerla, ¿No es así?-
La pregunta de la maga fue respondida por gritos de emoción, que una vez terminaron, dejaron a la pelinegra terminar de hablar.
-Perfecto, estoy segura de que Vannesa ansía conocer a todos y agradecerles por pasar el rato con ella. Si están interesados o interesadas en la nueva pócima, pueden conocer a Vanessa para asegurarse de lo que están buscando y desea; pueden hacerle lo que quiera para ponerla a prueba, ella estará muy feliz de mostrar sus capacidades. Sin embargo, ¡Quien la rompe, la paga! Si alguien se excede, espero se hagan responsables de Vanessa. Y si alguien quiere algo más que un momento con ella, puede venir conmigo para hablar de una estancia con ella más prolongada-
Las sádicas ideas de la maga eran presentadas de la forma más agradable posible, terminando su presentación para comenzar a platicar con más de una persona interesada en sus nuevas pócimas y el primer ejemplar producto de las mismas.
Mientras eso ocurría, las personas comenzaban a formar una fila para poner a prueba a Vannesa, quien por muy sumida en el placer y los deseos pueda verse, en el fondo conserva las memorias de su vida pasada, obligando a verse de esa nueva manera y a recordar que nunca se debe de hacer enojar a la jefa de la tienda.
Créditos a quien correspondan.

miércoles, 20 de marzo de 2024

La vida de Kurumi

-¿Pero...que me ha sucedido?-
Me preguntaba a mi misma, o mismo, viéndome en el reflejo de la ventana que estaba limpiando hasta que los borrosos recuerdos llegaron a mi cabeza.
Yo era, o soy el dueño y patrón de este hotel y acababa de despedir a esta chica asiática por el simple hecho de que no me agradaba. No es que hiciera mal su trabajo o hubiera quejas del personal o de los huéspedes, sencillamente a mi no me agradaba y quería deshacerme de ella cuanto antes.
Esta mañana la llamé a mi oficina y sin molestarme en explicar le daba las gracias por su servicio, ella pidió explicaciones y me rogó que no lo hiciera porque era lo único que tenía pero poco me importaba su situación, exigiéndole que se largue de mi oficina.
Estaba a punto de llamar a seguridad para que la sacaran del hotel cuando una luz me cegó y de repente esto pasó. Se siente como si despertará de un largo sueño para entrar en una pesadilla donde mi cuerpo es el de la persona que más detesto, y con un "uniforme" muy diferente al del hotel pues todo lo que vestía era la diadema, unos tacones y un bikini negro con tiras blancas. Por un momento pensé en quitármelo pero estar desnudo en este cuerpo sería peor.
-Veo que has despertado, Kurumi-
Escuche decir a mí mismo detrás de mí. Es decir, era mi cuerpo masculino pero yo no lo controlaba y pensando tan rápido como podía, si yo estaba en el cuerpo de ella, entonces ella debería estar en el mío.
-¡Yo no soy esta estúpida asiática! Soy Andre Rott, el dueño de este hotel y tu antiguo jefe-
Declaré con todo el valor que pude, aunque con un impacto mucho menor al que esperaba por lo débil de la voz de este cuerpo.
-No, ese soy yo y tú eres Kurumi Susumi, una chica asiática lejos de su hogar; sin estudios, ni familia ni dinero como para sobrevivir sola en este lugar, por eso mismo aceptaste este nuevo puesto-
Confundido por tal afirmación no pude evitar preguntar.
-¿Qué puesto?-
-El de ser mi esposa por supuesto. He decidido tener un montón de hijos y una mujer obediente que los pueda criar, además de hacerse cargo de las labores del hogar-
-Debe estar loca, ¡Yo nunca!-
-Guarda silencio-
-Sí, querido-
Oí decir de mi propia boca femenina al mismo tiempo que me quedaba quieto, poniendo total atención a lo que diría mi antiguo cuerpo.
-Tú tendrás a mis hijos, aprenderás a ser una buena esposa, a cocinar, a limpiar y mucho más. No te estoy preguntando si quieres o no hacerlo, tú vas a hacerlo. Esta es tu nueva vida, Kurumi, ¿Te quedó claro?-
-Quedó claro, querido-
Dije haciendo una reverencia, no podía evitarlo, no controlaba del todo este cuerpo, especialmente cuando Kurumi en mi cuerpo me daba una orden lo que me hacía obedecer o contestar sin cuestionarlo.
-Bien, me alegra que lo entiendas, apuesto a que con el tiempo te acostumbraras a ser mujer, incluso si no te acostumbras, serás mi mujer. Pero por ahora, ¿Qué tal si sigues limpiando las ventanas? Asegúrate de mover bien ese trasero que me fascina, en definitiva ese bikini que usas como uniforme resalta tus encantos-
No podía decir nada al respecto, quisiera decirle que era arrogante y no me trataba bien pero las palabras ni salían de mi boca. Todo lo que pude hacer fue volver a sonreír y cumplir con lo que me ordenó; levantando lo más que podía el trasero mientras limpiaba de las ventanas con un pañuelo, asegurándome de sacudir las caderas tanto como podía para deleitar a mi antiguo cuerpo.
Mientras limpiaba la ventana pude ver mi nuevo reflejo, el reflejo de este cuerpo pequeño y de piel blanca, con largo cabello, con busto pequeño, con un buen trasero, con la amenaza de que me volvería la sumisa madre de muchos niños algún día y ser una sirvienta por el resto de mis días, todo eso dentro del cuerpo de la chica que más odiaba, mientras ella en mi cuerpo se apoderaba de mi fortuna, de mi cuerpo e incluso de su cuerpo al tenerme atrapado. 
Viendo mi nuevo y femenino reflejo al cual me tendré que acostumbrar, también pienso si nada de esto me hubiera pasado de no haber sido un cretino con esta pobre chica que ahora cobra venganza conmigo. 
Puede que nunca lo sabré.
Créditos a quien correspondan.

martes, 19 de marzo de 2024

Gata en celo

Hasta hace poco yo era un chico normal pero todo cambio cuando la gata de mi hermana desapareció. Le dije a mi hermana que su gata se había ido por su culpa, ya que no la cuidaba bien, algunas veces olvidaba alimentarla y cuando estaba en celo la rociaba con agua para que se callara, entre otros malos tratos que me hicieron rechazar de inmediato su idea de tener otra gata para reemplazar a la que escapó.
Tantas fueron nuestras peleas que un día de repente me ofreció un trato: si ella podía cuidar bien de una mascota por todo un mes, yo le compraría un gato nuevo, pero si fallaba ella jamás volvería a pedir una mascota y me presentaría a la hermana mayor de una de sus mejores amigas, chica de mi edad y de la que siempre había sentido curiosidad de conocer, llevándome a la idiota idea de aceptar el trato y formalizarlo estrechando las manos por capricho de mi hermana.
En ese momento una luz brilló en todo mi cuerpo y poco a poco rasgos de mi cuerpo se volvieron más finos en unas partes y más grandes en otras hasta que termine con un aspecto femenino con grandes orejas, un collar rosado que dice "Kitty" y una enorme cola blanca que se mueve según como me sienta.
Intenté pedirle ayuda a mí hermana menor pero ella solo sonrió y explicó que yo sería su gata por todo el mes y cuidaría de mi, además dijo que no podía entenderme, según ella no escucha mis palabras y solo son maullidos, por lo que no tenía de otra más que aceptar que este sería mi cuerpo por todo un mes.
Llevamos dos semanas del trato y por más humillante que sea, mi hermana menor ha cuidado bien de mí; ya que no soy una gata totalmente hay cosas que puedo hacer yo sola como ir al baño o alimentarme, pero hay veces en que mi hermana me baña, me prepara de comer o simplemente me acaricia hasta que empiece a ronronear o me duerma sobre su mano.
Pero hoy es diferente, mi cuerpo se siente muy caliente, por ratos junto mi trasero o entrepierna sobre algo y mi cola se mueve como loca sin bajar, cuando fui a buscar a mi hermana ella me empezó a acariciar y decir que estaba en celo y que en unos días pasaría, algo que no estaba orgulloso de vivir pero que no tenía de otra más que soportar.
Sin duda, era lo más humillante hasta el momento sobre todo porque si un chico viniera a la casa me iría sobre él por estas malditas hormonas, para mí buena suerte ella y yo somos las únicas que vivimos aquí entonces solo me queda aguantar dos semanas más de esto para volver a la normalidad y darle o no la estúpida gata que tanto quiere.
Créditos en la imagen.

lunes, 18 de marzo de 2024

Cuerpo y mente de mujer

-Bien, Reese, ya me transformaste en una chica, ¿Ahora que se supone que haga?-
Le preguntaba a mi amigo, quien veía por primera vez al igual que yo, mi cuerpo femenino: cabello blanco y largo, usando un uniforme deportivo nada llamativo, junto a unas deportivas para andar cómoda. Pero aún con este fantástico resultado al volverme mujer, parecía que sólo era el comienzo de lo que planeaba mi amigo para poder ayudarlo en lo que sea que estuviera planeando.
-Solo mira este reloj, nos va ayudar un montón. Puede que te veas como una chica pero te falta aprender a pensar y actuar como una, ¡Debes ser toda una señorita! Vas a ser una chica en cuerpo y mente antes de que seas consciente. Solo observa-
-¿En serio, Reese? No... Creo...funcione...eso...-
¿Qué estaba diciendo? ¿Qué es lo que pensaba? No tengo idea, solo empecé a mirar el reloj tal como dijo mi amigo y todo se puso borroso en mi cabeza, creo que algo ma....más que grandioso esta por comenzar, solo debo atender y aprender todo lo que mi novio Reese me diga.
Fue así como hace 2 meses me transforme en Penny, tanto en cuerpo como en mente, incluso diría que en alma, todo se volvió lo de una chica siguiendo al pie de la letra las indicaciones que mi ex novio Reese me había dicho y que cumplo cada día, incluso si ya no es con él a mi lado.
De hecho sus mismas indicaciones fueron las que nos hicieron terminar: "más que una mujer, vas a ser una prostituta, te encanta el maquillaje y la ropa corta, que te traten duro y te llamen zorra, no puedes hacer otra cosa por dinero que no sea satisfacer a un hombre, una vez que te aburras o le saques todo, podrás divertirte tú sola hasta encontrar otro hombre que complacer". Justo eso fue lo que hice, aprendí a ser mujer, aprendí todo para ser una zorra y una vez que le quite todo a mi ex novio Reese, simplemente desaparecí y fui por otro chico que pudiera darme placer y yo a él. Supongo que Reese no pensó bien como abrirme los ojos mediante la hipnosis, debió creer que sólo me quedaría con él y muy tarde se dio cuenta de lo equivocado que estaba, después de todo ¡le robe hasta el reloj con el que me enseñó a ser mujer!
Desde el mes pasado comencé a rentar un pequeño departamento donde mi pago lo hago con sexo al guapo dueño del departamento, y todo hombre que llevo me da joyas, dinero o sexys atuendos que usaré con mi siguiente hombre para así seguir ganándome la vida y muchas riquezas.
Esta vida de ser una chica prostituta es genial, me hubiese fascinado empezarla antes. Estoy segura de que la hipnosis que pase no me cambió, más bien, me hizo entender quien soy en realidad para que dejara de jugar a ser un chico o una refinada dama, yo no soy más que una puta cualquiera que le dará su culo al mejor postor o a la verga más grande que encuentre en su camino.
Soy una sucia prostituta, una zorra caliente como cualquier otra pero te prometo que mi cuerpo es de otra categoría, no cualquier puta te hará sentir lo que yo te puedo hacer sentir, cariño.
Si tienes dinero o semen que darme soy toda tuya, llevo un par de horas sin coger así que estoy ansiosa como nunca.
No te hagas de rogar y dame todo lo que tengas, para eso es lo que sirvo. ¿O no te gusta lo que ves? Eso sería inaudito: llevo mis tacones favoritos, unas apretadas calcetas hasta la mitad de mis muslos y el minivestido y joyería más cara que puedas imaginar.
Mis bragas también puedes verlas, que mi perfecto trasero no acapare toda tu atención, puede que mis bragas no sean las más llamativas pero no puedes culparme por amar el rosa, además que si observas con atención te darás cuenta de otra cosa.
Y todo esto es solo el principio de lo que puedo darte, cariño, así que no te hagas el difícil, si vienes conmigo a mi departamento puedo mostrarte mucho mas y como es que en verdad, en cuerpo y mente, me he vuelto una señorita adicta al sexo y lo que solo un hombre puede darme.
Mi nombre es Penny, y soy la mejor chica que nunca jamás habrás podido conocido.
Créditos a quien correspondan.

domingo, 17 de marzo de 2024

La nueva dominante

-Por favor no pares, ve más rápido y duro-
-Te acostumbraste muy rápido a esto amor y pensar que al inicio no estabas muy seguro. Ahora puedo oír tus dulces gemidos-
Comentaba con una sonrisa dulce Andrea mientras movía sus caderas de atrás hacía adelante para arremeter contra su novio, convertido en una linda chica de cabello rubio temporalmente.
Era el cumpleaños de Andrea una linda y esbelta chica de cabello oscuro y la piel bronceada, con un maravilloso y atractivo novio, que prometió como regalo de cumpleaños, hacer lo que Andrea quisiera por ese día.
El mayor deseo que podía tener Andrea, era tener sexo con otra chica aunque sea una vez. Sin embargo, no quería que fuera con una chica cualquiera, ni tampoco quería engañar a su novio, por lo que su mejor opción era pedirle a su novio tomar unas pastillas capaces de cambiar al sexo opuesto de manera temporal.
Roberto, su novio, estaba incrédulo tanto de la situación como de la eficacia de dichas pastillas, pero él había hecho una promesa y si eso era el deseo de su novia, se armó de valor para tomar las pastillas de cambio de género.
Al poco rato en su habitación, el chico se comenzó a sentir mareado y pasados unos minutos, los cambios en su cuerpo se empezaban a reflejar; sus caderas se ensanchaban ligeramente, sus pechos y el cabello le crecía, también su cuerpo se hizo más suave y pequeño, entre muchos cambios más que dejaron asombrados al chico, pero especialmente, dejaron fascinada a su novia, quien llena de emoción se limito a ver como el hermoso y varonil cuerpo de su novio, poco a poco se convertía en el precioso cuerpo femenino con el cual se divertiría toda la noche.
Su novio apenas empezaba a entender que era una mujer temporalmente gracias a las pastillas que tomó, tocando su cuerpo con cuidado para comprobar su estado con sus finas y suaves manos que recorrían desde su largo cabello rubio hasta sus nuevos pechos que le hacían estremecer con tan solo tocarlos.
Roberto quería poner resistencia, al menos hasta conocer un poco más su propio cuerpo, pero todas esas sensaciones que le recorrían ahora como mujer, eran mucho más fuertes que él y en consecuencia, dejó de oponerse a las caricias que le daba su amada, quien de forma habilidosa y amorosa, llevó a Roberto hasta su cama para ir por un pequeño juguete que Andrea había guardado para la ocasión.
-Amor...todo esto me ha gustado pero...¿No crees que usar uno de esos es demasiado?...-
-Para nada, además, ni siquiera es uno de verdad como para que te preocupes, así que solo déjame todo a mi y disfruta de esto, Rebeca-
Sin decir más, Andrea se acercó de manera seductora para dar unos cuantos besos a su actual novia antes de ponerla en cuatro contra la cama y colocarse el arnés que sujetaba el enorme dildo que estrenaría Rebeca.
Su cuerpo estaba listo, la temporal chica estaba muy húmeda por lo que el juguete intimo entró sin problemas y acompañado de unos gemidos con algo de dolor que rápidamente pasaron a ser de placer con cada arremetida que le proporcionaba su querida novia dominante. Roberto o más bien Rebeca, realmente estaba disfrutando de su cuerpo y de todo el placer que podía darle su novia mientras ella siguiera gimiendo.
-No tenía idea de que así se sentía...podría volver a ser chica si tú lo quisieras amor...-
-Y pensar que tú me hacías gemir hasta hace unos días...supongo que si mi linda Rebeca lo quiere puedo seguir complaciéndola por mucho tiempo...-
Apenas era su primera vez y a ambos les estaba gustando. Andrea estaba siendo dominante algo que nunca había ocurrido pero que sin duda alguna le estaba gustando mientras que Rebeca complacía todos los caprichos que su novia tenía y de los cuales seguramente vendrían más.
Por ahora le queda una larga noche de placer a ambas para celebrar el cumpleaños de Andrea, en el cual ambas chicas han tenido el mejor regalo que nunca pudieron imaginar.
Créditos a quien correspondan.

sábado, 16 de marzo de 2024

El cambio de Komi-San: Ruta Hitohito

Cuando una persona sufre de ansiedad social tiene muchos problemas para comunicarse. 
Hay que entender que no es que no quieran relacionarse con los demás, simplemente se les dificulta hacerlo.
Sin embargo, ese ya no es un problema para la señorita Komi-san.
Si un repaso es necesario, es importante recordar que Shoko Komi es una adolescente qué sufre de ansiedad social, lo cual le dificulta cumplir su sueño de tener 100 amigos.
No obstante, hace un tiempo Komi-san, su madre Shuuko Komi, y su mejor amigo Tadano Hitohito, terminaron intercambiando de cuerpos entre sí, dando como resultado qué los tres pensaran y llevarán a cabo un plan que llamaron Komisión.
¿En que consiste ese plan? Bueno, es un poco complicado de explicar pero los resultados obtenidos no se pueden cuestionar por ninguno de los felices involucrados.
Comenzando por Tadano Hitohito, o mejor dicho, la señorita Shuuko Komi, la mejor esposa, madre y ama de casa, cuyo poder es la eterna juventud.
Antes de continuar, una pequeña clase de lenguaje no estaría mal, ¿Sabías que "Tadano Hitohito" es un juego de palabras que significa "persona normal"? Pues bien, el joven estudiante Hitohito le hizo honor a su antiguo nombre, por lo que vivir una vida tranquila y ordinaria como ama de casa, fue algo a lo que pudo adaptarse sin problemas y sin ser descubierto por su nuevo esposo o su hijo.
Tadano-kun no solo es alguien ordinario, también es muy bueno para leer el ambiente y observar a los demás, por lo que fue el primero en percatarse que haber intercambiado de cuerpos, ayudó de forma inmediata a que su querida amiga Shoko Komi, pudiera superar su problema de ansiedad social.
La decisión parecía dura al comienzo, en especial cuando se ponía a comparar su vida ordinaria como adolescente, contra su posible vida como ama de casa, dejando su cuerpo común de joven, para aceptar el cuerpo de mujer de Shuuko Komi.
El chico intentaba tomar la mejor decisión, pensando en todo lo que podía, creyendo firmemente que lo mejor para él sería volver a su cuerpo de chico. Sin embargo, sabía que lo mejor para su amiga Komi-san, era quedarse con el cuerpo de Tadano. Dejarle su antiguo cuerpo a su mejor amiga, era algo que el chico estaba dispuesto a hacer si con eso Komi-san podría ser capaz de comunicarse con los demás para cumplir con su sueño de tener 100 amigos. 
Al ver que dejar su vida y su cuerpo, para tomar el cuerpo de la propia madre de Shoko, era un precio muy alto pensó en echarse para atrás, no obstante, la felicidad que podía tener su amiga al darle su cuerpo, era un precio que no dudó en pagar.
De esa forma, Tadano pasó de ser un chico de preparatoria a ser una mujer casada, con un amoroso pero muy silencioso esposo, un hijo apuesto al que no le gusta hablar, y una hija que en realidad, antes era la dueña de ese maduro cuerpo en el que ahora Tadano pasa su día a día.
Las tareas del hogar fueron la parte sencilla para la nueva vida de Hitohito bajo el nuevo nombre de Shuuko Komi. 
La parte más complicada de su cambio de cuerpo y de vida correspondió al cuidado de su familia; cuidar de su hijo era lo más difícil pues no siempre entendía lo que su hijo decía o quería antes de que el joven se marchará sin decir nada; ahora también tenía un esposo del cual cuidar, y aunque él era mucho más silencioso que la misma Shoko Komi, no dejaba de ser un esposo que buscaba dar y recibir afecto de su maravillosa esposa, la cual tras algunos "días malos" poco a poco se acostumbraba a tener un marido cariñoso; por último, Tadano tenía que acostumbrarse a cuidar y llamar "hija" a la que un día fue la madre de su mejor amiga, pero que ahora que Shuuko Komi cambio de cuerpos con su hija Shoko Komi, Tadano en su nuevo papel de madre, tiene que cuidar de su nueva hija en más de un sentido.
Tadano ahora como madre, cada día intentaba que los "cambios" de su hija pasaran desapercibos, diciendo a todo mundo que la nueva actitud de su hija, se debía a que finalmente superó su trastorno de ansiedad social. 
La realidad era que Shuuko Komi, estaba actuando tal como Shuuko Komi, con la diferencia de que ahora está en el cuerpo joven de su hija, Shoko. Al mismo tiempo que la nueva Shoko no pasaba desapercibida, su madre se encarga de cubrir el desastre que deja a su paso para que nadie sospeche del cambio de cuerpos que hubo entre los tres.
Créditos a quien correspondan.
Por si el pobre y antiguo Tadano Hitohito no tuviera suficiente trabajo como madre cuidando de su familia, también debe preocuparse de si mismo con su nueva identidad.
Así como muchas personas notaron el repentino cambio de Shoko Komi, muchas más notaron que la señora Shuuko Komi de una personalidad extrovertida y radiante, se había empezado a convertir en una persona más madura y reservada, lo cual Tadano intentó usar a su favor para dar un toque más elegante a la bella mujer, que ahora más que nunca, parecía todo un modelo a seguir de mujer tradicional, perfecta e inalcanzable que todo hombre desearía tener como esposa y madre de sus hijos.
Lamentablemente, está imagen de mujer perfecta, era algo que en el fondo Tadano sabía que era mentira por un pequeño y molesto detalle que todavía no podía controlar.
Sí, el chico había construido por completo su identidad femenina y desempeñaba su papel como madre a la perfección, al menos para que todo el mundo pudiera ver lo mejor de ella y que el intercambio de cuerpos pasara inadvertido.
Por desgracia para el chico, había una imagen completamente distinta a lo que pasaba dentro de su habitación, en los pequeños ratos que podía estar sola, momento donde los deseos internos de la señora Komi, no podían ser retenidos. 
El cuerpo de Shuuko quería sentirse joven, y para cumplir ese deseo, Tadano intentaba toda clase de cosas en la intimidad de su recamara; comenzó por algo de maquillaje y verse en el espejo, después empezó a posar y a probarse más ropa femenina que antes evitaba, con el tiempo se dedicó a tomar la ropa de su hija a escondidas para usarla y sentirse viva tal como en sus días de adolescente, entre muchas cosas más que día con día, la hacen sentirse más tentada de probar la intimidad ahora que es una mujer.
El problema más grande en está situación, no es tener relaciones, el problema es ¿Con quien?
El cuerpo de la señora Komi desea estar con su esposo y tener un nuevo bebé, pero el corazón de Tadano quiere estar con su amiga Komi-san sin poder decir a cual Komi-san quiere tener; si quiere estar con el cuerpo de Komi-san donde ahora está Shuuko Komi; o si quiere estar con la antigua Komi-san que ahora reside en el cuerpo masculino de Tadano.
El joven Hitohito, o más bien, la señora Shuuko Komi, todavía es incapaz de esclarecer esos sentimientos tan profundos, y hasta que logré armarse de valor para dar el siguiente paso con cualquiera de sus opciones, ella seguirá poniendo a prueba su feminidad para que pueda ser la mejor mujer que cumple con cada capricho de cualquiera de sus amores al momento de que tome su ansiada decisión.
Créditos a quien correspondan.

viernes, 15 de marzo de 2024

Aceptación

No puedo creerlo, al fin está sucediendo, creo que después de tanto tiempo al fin me estoy rindiendo.
Ya no puedo controlarme, ni negarlo o disimularlo, lo estoy disfrutando, cada vez disfruto más del sexo como chica; me fascina la sensación de un pene embistiéndome, es tan duro y caliente, incluso puedo sentir como palpita dentro de mí cuando está a punto de venirse. En esos precisos momentos es cuando más loca me vuelvo, sacudo mis caderas y aprieto tanto como puedo para no dejar salir ni una gota de semen de mi cuerpo.
Antes pensaba que era cuestión de tiempo para volver a la normalidad, y así como desperté siendo mujer un día, algún día podría despertar y volver a verme como el hombre que siempre fui.
Pero desde aquel día nada volvió a ser como era para mí, cada día me ocurría algo, cambiaba algo y muchas ocasiones ni siquiera me daba cuenta hasta varios días después, donde sin importar lo que hiciera, no podía corregirlo.
Por ejemplo, todo mi armario rápidamente se lleno de faldas, vestidos, sostenes y muchas cosas más, tenía maquillaje por todos lados y cada producto sabía utilizarlo por alguna razón. En una ocasión tiré todo a la basura, y desde ese día durante varios días posteriores, paquetes llenos de más productos, lencería y ropa llegaban a mi puerta. No importaba que no los recibiera, los dejaban fuera de mi casa y no había alma que los tocara más allá de decirme que eran míos.
Tengo novios, muchos novios, de la mayoría no recuerdo ni el nombre ni el rostro pero no tengo duda de que son mis novios, y que vienen únicamente a mi casa para cogerme. Ni siquiera recuerdo como fue mi primera vez, con todo el sexo que he tenido, y todo lo que me han hecho durante el mismo, de lo único que estoy segura es que pocas cosas son las que no he vivido o experimentado a lado, arriba o abajo de varios hombres noche tras noche.
Sin embargo, aún con este día a día tan complicado, nunca perdí la esperanza de despertar de este mal sueño y volver a la normalidad, o al menos eso creía.
Esta mañana desperté abrazando desnuda a uno de mis novios, él se fue al poco rato, dejándome tiempo para tomar una ducha y ponerme algo de ropa, un coordinado rosa que a mi novio de hoy sé que le encanta y que hará más sencillo para mi algo que se volvió rutinario. Llegada la hora, mi chico llamó a la puerta, le abrí, me dio un beso apasionado mientras me abrazaba y acariciaba mi trasero, diciendo que fuéramos a la cama tras darme una nalgada.
Caminé rápido, con ansias de llegar a la cama, desnudándome y poniéndome en cuatro para hacerlo; mordía la almohada, jalaba las sábanas, gemía con ganas y todo mi cuerpo sudaba, con un ritmo constante de embestidas que hacían rechinar mi cama y gozarlo como loca para llegar al clímax junto a mi pareja, por primera vez de varias veces que faltaban esa noche.
Mi novio del día tomaba un respiro, dándome besos por toda la espalda, acariciando con cuidado mi cuerpo, diciendo cuanto me amaba y como quería seguir conmigo para siempre puesto que yo soy la única que lo satisfacía.
Me preguntó si él me satisfacía y si era contenta, a lo que entre jadeos respondí que sí; ni siquiera la pensé, fue algo inmediato y que no se si dije por obligación o si en verdad estaba contenta con lo que se había convertido en mi vida.
Desde entonces llevamos teniendo sexo ya un par de horas, él está más inspirado que nunca y mi cuerpo se está dejando guiar, pero en mi cabeza solo puedo pensar sin poder responder ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Desde cuándo me volví una chica? ¿Cuándo aprendí a maquillarme? ¿Por qué tengo tantos novios? ¿Por qué sólo él me satisface y hace sentir contenta? ¿Desde cuando lo estoy disfrutando? ¿Cuándo fue que acepte por completo volverme una chica? Por mucho que me haya negado, a estas alturas, es ridículo seguirlo haciendo.
Debo aceptarlo de una vez por todas, desde hace mucho tiempo me convertí en toda una chica, o al menos gran parte de mi se ha vuelto una chica dócil que busca y disfruta del placer que cada uno de sus novios le puede brindar, destacando a este apuesto chico por encima del resto.
Tengo tantas preguntas sin responder, y que por ahora seguirán sin respuesta, porque lo único que sé con certeza, es que este novio que ni conozco me está volviendo loca y que mientras estemos teniendo sexo, mi cabeza y cuerpo solo buscarán satisfacerlo.
Pero en serio, una vez que salga el sol y terminemos con nuestro maravilloso sexo, voy a buscar las respuestas que tanto quiero, o simplemente voy a aceptar lo que ahora soy y seré feliz con ello, lo que sea que pase primero, yo lo acepto. 
Créditos a quien correspondan.

jueves, 14 de marzo de 2024

Experimento secreto

Hank era un hombre que trabajaba para una pequeña empresa que quebró, dejándolo desempleado y que por más que buscaba trabajos en distintos lugares nunca era aceptado, al menos hasta ver un anuncio que solamente decía que se pagaría miles de dólares a quien estuviera dispuesto a ser el sujeto de pruebas de un experimento secreto. 
La situación de Hank era de las peores, tan desesperada que con tan poca información fue a la dirección en la hora indicada en el anuncio en búsqueda de que esa extraña oferta pudiera cambiar su futuro.
El edificio era un gigantesco laboratorio lleno de científicos que pasaban de un lado a otro ignorando su presencia hasta que uno finalmente le prestó atención y se le acercó.
-¿Tú eres el sujeto de prueba?-
-Sí  supongo que sí, ¿Qué debo hacer?-
-Ve a la habitación del fondo, desnúdate y ponte el traje que hay ahí y después te sientas en la silla que preparamos-
Antes de que pudiera preguntar algo más, el científico que le explicó que hacer se fue y ya que de verdad aquel hombre joven necesitaba el dinero no tuvo de otra que seguir las indicaciones. 
Camino hasta el último laboratorio para hacer lo que le ordenaron, la habitación era oscura así que no fue problema desnudarse sin ser visto para luego ir por el traje colgado en el gancho que era lo único con relativa iluminación, pero que de igual forma no servía mucho como para identificar de que se trataba, era uno muy raro ya que parecía una piel de mujer con un cierre en la espalda, mucho más pequeña que el hombre pero que tuvo que ponerse. Mientras iba colocándose la piel, la misma se fue adaptando a su cuerpo, los pechos cobraron su peso, la voz cambió y muchos cambios más que se definieron al subir el cierre del traje para darle ese aspecto totalmente femenino que proporcionaba el traje.
-Wow, mi voz es aguda y me siento tan diferente...pero lo que sigue es sentarme en esa silla-
Tras dar unos torpes pasos llegó a la silla para sentarse, y sin saberlo, empezara el experimento secreto, encendiendo luces que lo cegaron unos momentos y que al recuperar la vista clara se daría cuenta de que había un montón de científicos tras una ventana bastante amplía tomando notas frente a un panel de control en el cual presionaron un botón y de inmediato empezó a sacar todo tipo de instrumentos que inmovilizaron a Hank y otros tantos que iban directo a sus nuevas partes intimas que en poco tiempo le hicieron empezar a gemir y disfrutar cada uno de esos placeres femeninos.
-¿Cómo te sientes?-
-¡Genial!¡Me siento genial!¡Más por favor!-
-Parece que su cuerpo es muy sensible....se volverá adicto a esto igual que el sujeto anterior...hay que hacer modificaciones pero veamos que tan lejos llega el experimento esta vez-
Hablaban entre si los científicos viendo como a cada instante el sujeto disfrutaba más de su situación como la vez anterior, corrompiendo cada parte de su ser masculino hasta volverse una mujer totalmente pasiva y adicta al sexo, al menos esta vez era menos eficaz, en el sujeto anterior apenas se puso el traje comenzó a masturbarse y a suplicar por ser penetrada haciendo nulas algunas pruebas.
-Aguanta lo más que puedas, si superas el tiempo sin perder la consciencia mandaremos a un hombre contigo-
-¡Sí!¡Soportaré el tiempo de necesario pero tráiganme un hombre de verdad!¡Ya no puedo esperar!-
No había duda de que el dinero ya no le importaba, ni siquiera volver a ser hombre, gracias al experimento secreto del que se volvió prueba, lo único que quería ahora era experimentar lo que era tener un pene de verdad dentro y no un consolador u objetos sexuales que midieran sus capacidades, tan solo pensar en que un enorme pene entrará por sus piernas y la llenará de su semen le hacía que se mojará más y tuviera más determinación a ser la mejor en las pruebas que vinieran.
Créditos a quien correspondan.