miércoles, 13 de marzo de 2024

Madres primerizas

-Pero mira, ¿A quien tenemos aquí?¿No eres adorable?-
Decía mi hija de manera burlona, tocando mi barriga de embarazada y levantando mi blusa para dejar al aire mis crecientes pechos, cosas que obviamente me iban a avergonzar y enojar por su descaro.
-¡Iris!-
Le grite en represalia pero más allá de las palabras había muy poco que pudiera hacer al respecto para detenerla. 
-No grites, Sandra, estoy hablando con tu bebé ¿Ya estas listo para salir, precioso? ¿O debería decir preciosa? No tengo ni idea, tu mami no quiso saber que es lo que vas a ser, ¿Te imaginas que sean gemelos o más niños? Tú barriga es enorme comparada con la mía, y eso que yo tengo un mes más de estar embarazada-
Me recordaba y asustaba mi hija, quien se divertía un montón con la situación que yo vivía y que solo me hacía enojar más y más ante cada sugerencia peor que la anterior.
-Iris, te juro que si sigues con esto, te voy a castigar, ¡Soy tu padre!-
-No, no, no, no. Mi padre al igual que el de mi hijo y el de tu hijo, se largó a comprar cigarros y nunca volvió.  La diferencia es que por tu orgullo de demostrarme que fui "una estúpida callejera" al quedar embarazada en una fiesta, decidiste volverte una chica para probarme que no era tan difícil tener cerradas las piernas, y esta enorme barriga solo demuestra que no lo lograste, ¿Verdad?-
No podía contestar nada ante eso, pues fue exactamente lo que pasó; mi hija Iris me decepcionó bastante al quedar embarazada a tan temprana edad pero ahora no se lo puedo echar en cara, puesto que en menos de un mes como chica, yo también quedé embarazada de un tipo que ni siquiera recuerdo, mucho menos pude encontrar.
-Basta, Iris, solo fue un accidente-
-¿En serio? Yo dije lo mismo y tú casi me sacas de la casa y me ibas a obligar a casarme. Digo, al menos yo sé quien es el padre y decidí tener al niño sola, él me dará dinero de vez en cuando y listo, lo solucionamos como adultos. Tú, como "adulto responsable", decidiste volverte una chica, quedaste embarazada, no tienes ni idea de quien sea el padre o donde esté, por no decir que tampoco sabías nada de ser mujer o el embarazo-
Recapitulaba los hechos de manera burlona mi hija, sin dejar de acariciar y jugar con mi barriga de embarazada para total vergüenza mía.
-Por si todo eso fuera poco, al "desaparecer mi padre", tuvimos que pedir ayuda a mi tía quien cuida de nosotras; es tan gracioso y confuso; tu hermana menor ahora es tu hermana mayor, o mejor dicho tu madre, y tu hija que soy yo, ahora es tu hermana menor; ya hasta compartimos ropa y seguro que compartiremos más cosas cuando seamos madres responsables-
De nuevo, no había mucho a lo que pudiera responder ya que eso fue lo que sucedió, una vez supe de mi propio embarazo tuve que pedirle ayuda a mi hermana que por suerte nos creyó lo ocurrido pero como podía ser de esperar, su economía y día a día se vio afectado por dos nuevas "hijas" que en uno y dos meses también serían madres solteras.
El embarazo ha sido de lo más horrible: vómitos y náuseas repentinas, un crecimiento de mis pechos los cuales comienzan a dar leche y me obligan a usar sostenes para que no sean tan molestos; al igual que ropa holgada para no lastimar mi barriga que con cada mes iba creciendo; pase de tener un abdomen plano, a una barriga pequeña como si hubiera comido demasiado, hasta tener esta enorme cosa que me impide correr, cargar, agacharme y hacer muchas cosas más por muy básicas que fueran; todo esto lo viví en compañía de mi "hermanita" Iris quién en todo este tiempo me ha enseñado a ser una chica y juntas estamos aprendiendo sobre el embarazo que cada vez está más cerca de concluir para tener que criar a nuestros hijos apoyándonos entre las dos.
-Sabía que tendrías un hijo pero me hubiese gustado que fuera dentro de 10 años, Iris, pero nunca pensé que yo sería quien tuviera un hijo que parir al ser una madre soltera-
Confesé con vergüenza y algo de tristeza al vernos a ambas, y como con el tamaño de nuestras barrigas, parece que podemos entrar en labor de parto en cualquier momento. Algo que a mi, personalmente me aterra vivir.
-Espero que no sea tan malo, al menos ya estas más acostumbrada a ser una señorita, Sandra. Además, tu ya tienes experiencia en la crianza, después de todo cuidaste de mi cuando eras mi padre. En otras palabras dar a luz y dar pecho será lo único nuevo, y eso podemos hacerlo juntas, hermanita-
Estaba por intentar llegar al sofá para descansar y quitarme de encima a mi hija cuando unas pataditas en mi abdomen me hicieron estremecer, por mucho que mi bebé lo hiciera todavía no me acostumbro a ello, apenas y logré acostumbrarme a llamarlo "mi bebé".
-Oh, parece que el bebé está emocionado, al menos es mucho más activo que el mío, de cualquier forma nuestros hijos se llevarán muy bien, serán unos primos ejemplares así como nosotras seremos madres ejemplares, ¿No crees?-
Iris dio un par de palmadas más en mi barriga que por muy relajantes que fueran, no quitaban la rabia que sentía al estar tan atrapada en una situación que yo mismo provoque.
Por fortuna o por desgracia el embarazado ya casi va terminar, por cosa de semanas primero es el de Iris y luego el mío. 
Debo admitir que la idea de dar a luz me asusta pero si mi hija puede, supongo que yo también, y de primera mano se que lo más difícil va ser la crianza, todavía recuerdo las noches en vela y todo el cambió que vivió mi difunta esposa cuando Iris nació. Si como padre me sentía agotado, no puedo imaginar lo difícil que era el día a día para mi mujer tras dar a luz... Nunca mejor dicho, ya que en cuestión de unos meses, viviré en mi propia carne lo que es dar a luz y ser la madre de un recién nacido que exigirá todo tipo de atenciones.
Lo único que espero, es que este hijo o hija que vaya a tener, no salga tan burlón como lo es mi Iris, o tan idiota como lo fui yo que prefirió volverse mujer, embarazarse, dar a luz y criar a otro niño, que apoyar a mi hija que iba a vivir la misma situación, misma situación que ahora vivimos juntas y seguiremos viviendo durante mucho tiempo como madres primerizas. 
Créditos a: @VANABETTE

martes, 12 de marzo de 2024

Los placeres de una nerd

Hace un mes yo era un chico común de preparatoria quien solía hacer toda clase de experimentos, hasta que un día uno de mis experimentos más difíciles para la escuela salió mal; toda clase de químicos, compuestos y materiales se mezclaron dando como resultado un nuevo cuerpo para mi; uno femenino, delgado y de mala vista si no usaba lentes. La directora al enterarse del incidente solo me dio dinero y un pequeño cambio de identidad temporal en lo que encontraba la forma de volver a ser hombre.
Para no complicarme más las cosas, me hice una identidad de nerd sabelotodo a la cual pocos se le acercaban por gusto. Sin amistades que quisieran conocer a mi versión femenina podría seguir trabajando en como volver a ser un chico, con el único pero gran problema de que todos mis intentos de volver a la normalidad, terminaban fatal, por una u otra cosa siempre me equivocaba y mi última equivocación ha sido la mejor y peor de todas. 
Sin saber como lo hice, desarrolle el mejor afrodisíaco del mundo, el placer nunca acababa, era toda una maravilla para quien lo deseara utilizar. Lo malo de mi nuevo invento, es que la primera persona en quien lo probé fue en mi misma por accidente claro esta. 
Mi cuerpo al entrar en contacto con esa sustancia, comenzó a sentirse muy caliente y sin darme cuenta ya me estaba masturbando por primera vez en medio del laboratorio, creí que al terminar podría seguir con el trabajo y así fue un rato, pero después mi cuerpo quería volver a sentir mis dedos en mi vagina y mi mano jugando con mis pezones.
Fue así como poco a poco deje de investigar como volver a ser hombre, ese tiempo lo ocupaba masturbándome y el dinero de la investigación se iba en los muchos juguetes sexuales que deseaba comprar para más placer tras cada ocasión. Al principio fue un pequeño vibrador para mis pechos, luego fue uno para mi vagina, después compre un consolador y así sucesivamente. 
Actualmente lo que más me satisface son mis amadas cuerdas para bondage que nunca me quito ni para ir a la escuela, juguetear con mis pezones y meterme una gran cadena de bolas chinas gruesas y grandes por el culo. Con todo eso era con lo que llegaba al placer máximo por las noches en mi habitación como ahora, donde ni siquiera quiero quitarme el uniforme escolar, quiero placer y lo quiero ahora, sin saber cuanto tiempo más me sirva esto antes de buscar un nuevo tipo de placer; quizás en vez de mis manos usar pinzas o algún extractor de leche sería interesante, no creo que haya pero quizás unas bolas chinas más grandes también me gustarían; debo aprender nuevos amarres que me exciten aún más pero sobre todas las cosas, mi cerebro se empieza a llenar con la idea de ser penetrada de verdad y ser llenada de semen algo que tengo miedo y placer de hacer, siento que una vez que lo pruebe no solo dejaré por completo de intentar ser hombre sino que me rendiré totalmente a ser un juguete para los hombres.
Mientras pueda seguiré gozando mis juguetes, pero cuando necesite más, tendré que conseguirme a un chico o chicos que puedan satisfacerme hasta que llore de placer llena de sus jugos de hombre por todos lados...sí, tan solo pensar en que eso suceda me hace sentir mucho mejor, puede que muy pronto lo averigüe ya que mis placeres de nerd pasaron de libros y conocimientos a lujuria y sexo que solo puedo disfrutar como una mujer.
Créditos a quien correspondan.

lunes, 11 de marzo de 2024

Los deberes de mamá

-Entonces... ¿Qué puedo darle de comer a mamá?-
Se preguntaba de forma curiosa y algo maliciosa el pequeño Cassidy, una vez que se adueñó por completo del cuerpo de su madre Cassandra.
Cassidy era un niño que comenzaba una edad caprichosa con su madre Cassandra.
Cassandra como madre soltera, pensó que consentir a su hijo sería lo mejor para que él se sintiera como un amado rey. Sin embargo, esos años permitiendo que él hiciera todo lo que quisiera, comenzaba a pasarle factura al volverse un niño muy arrogante, tanto que hasta su propia madre que permitió ese comportamiento, ahora tenía problemas para lidiar con su hijo.
Los desacuerdos e intentos de poner reglas por parte de la madre, de inmediato se volvieron berrinches de su hijo que podían durar horas o hasta que mamá cumpliera con lo que él niño exigía.
Su última discusión fue muy temprano por la mañana, cuando el pequeño subió a la cama de su madre para despertarla al saltar y sacudir a la mujer.
El niño exigía a la mamá que hiciera de desayunar helado y galletas de chocolate, algo a lo que mamá se negó rotundamente por ser un desayuno lamentable para un niño.
Cuando mamá se negó, el niño comenzó a sacudirse y saltar mientras gritaba haciendo una de sus ya bien conocidas rabietas que mamá no podía controlar sin importar lo mucho que se esforzara.
En un intento desesperado de la mujer de ignorar a su hijo, cerró los ojos y se oculto en las sábanas para seguir durmiendo, algo que solo hizo enojar aún más al niño, quien finalmente tropezó en la cama y se dio un golpe muy duro contra la cabeza de mamá.
El silencio invadió el cuarto un momento hasta que la madre gritó, no solo por el golpe que su hijo le había dado por accidente, gritó al darse cuenta que ella estaba en el cuerpo de su hijo pequeño y malcriado.
Todo indicaba qué el golpe qué ambos se dieron el la cabeza, provocó que cambiaran de cuerpos entre si, dando una preocupación más a la madre que no sabía como reaccionar.
Por un instante se planteó darse otro cabezazo con su hijo para regresar a sus respectivos cuerpos, sin embargo, antes de que ella pudiera intentar cualquier cosa, su hijo Cassidy en el cuerpo de la mujer, ya había comenzado comenzado a moverse.
Cassidy sonrió de forma maliciosa al darse cuenta de que estaba en el cuerpo de su madre, con una expresión burlona que apuntaba a que el niño ya tenía en mente su próxima travesura, la cual su madre no iba poder detener, ya que ahora mamá es el niño, y el niño es mamá.
La madre en el cuerpo de su hijo quiso plantarle cara y detenerlo, pero con un rápido movimiento Cassidy salió de la cama y habitación de su mamá, dejando a la mujer atrapada en su propia habitación sin poder alcanzar el pestillo de la puerta para salir de ahí.
-¡Cassidy! ¡Hablo en serio, jovencito! Ábreme la puerta o estarás en graves problemas-
Amenazaba a gritos y golpeando la puerta una y otra vez la madre, quien en el pequeño cuerpo de su hijo, no era capaz de abrir la puerta de su propia habitación.
-¿En problemas? Para nada, mamá no puede ser castigada, ¡yo soy mamá ahora! ¡Y tú eres quien está castigado!-
Explicó entre risas el niño que al estar en el cuerpo de mamá, se sentía lleno de confianza, haciendo lo que quería sin cuestionarlo, después de todo, nadie puede desobedecer a mamá, y ahora que él era mamá, esperaba que su hijo obedeciera a todo o aceptará el castigo.
-Mamá sabe que odio las verduras y aun así quiso darme eso en lugar de helado, si tanto quiere comer verduras, ¡que ella las coma!-
En cuestión de segundos, el niño ya había sacado una enorme cacerola qué lleno de verduras, agua, frutas y algunos otros ingredientes que no servían de nada para una receta tradicional.
-Pondré algo de sal, ¿o debo usar azúcar? Pondré ambas cosas, seguro que sabe bien... ¿El limón es verdura o fruta? No hará daño ponerlo, ¿y si agrego helado? Apuesto a que sabe mejor y mamá se dará cuenta que sí puede desayunar helado, es la mejor idea-
De esa forma, el niño siguió agregando más y más ingredientes raros al desayuno qué preparaba y que solo se veía sabroso para él.
Una verdadera lástima que él no lo probaría, ese desayuno era para su hijo, y ya que él es un adulto ahora, puede cumplir con su capricho y comer todo el helado que quiera sin ningún problema. 
Se hacía evidente que Cassidy se puso muy cómodo con su nuevo cuerpo, lo veía como un juego; jugar a ser la madre que solo da órdenes y castiga a su hijo, se veía mucho más sencillo que ser el hijo que obedece reglas tontas o es castigado; algo a lo cual tendrá que acostumbrarse Cassandra a vivir si no encuentra una forma de volver a intercambiar de cuerpos. 
Así como van las cosas, su hijo no está dispuesto a volver a su cuerpo, se está divirtiendo mucho con su rol de mamá y hará todo lo posible para mantenerlo, por lo que Cassandra solo puede encontrar la forma de recuperar su cuerpo y volver a la normalidad, o aceptar su nueva normalidad como Cassidy y aprender su nuevo rol de hijo.
Créditos a quien correspondan.

domingo, 10 de marzo de 2024

Linaje familiar

-Rayos, debe ser una broma de mi mamá, estos no van a entrarme-
Exclamaba molesto Joaquín, un chico de 16 años que intentaba vestirse por primera vez en el cuerpo de su madre, logrando subir sus jeans hasta no lograr que subieran más, dejando expuesto su trasero y las bragas que llevaba.
Al despertar no sabía que había pasado, se levantó usando un diminuto baby doll rosado, siendo su madre por alguna razón. Dicho cambio hizo entrar en pánico al chico, haciendo que gritará y armará un alboroto por toda la situación, atrayendo así a su madre dentro del cuerpo de su hijo.
Ninguno tenía la más remota idea de que les había pasado, simplemente despertaron así y ninguno de los dos quería quedarse de esa manera, por lo que debían trabajar juntos, solo que antes de eso, Sarah, la madre de Joaquín le pidió que se cambiará, algo que aceptó sin rechistar porque era muy raro para ambos ver el cuerpo de Sarah tan ligera de ropa; para su madre ver como él andaba en su cuerpo medio desnudo y para el chico no había forma de describir lo avergonzado que se sentía al estar en el cuerpo de su madre usando solo unas bragas de encaje y una blusa semi transparente que podía parecer un vestido muy muy corto.
Sin embargo, no quería usar nada muy vergonzoso, ni ropa escotada, ni faldas por lo que su madre le pidió ir al baño mientras buscaba algo que pudiera ponerse, siendo esto un sostén deportivo blanco, con una blusa algo corta y unos jeans muy apretados que no usaba hace un tiempo.
Con total vergüenza aceptó que eso era lo mejor que podía usar en esos momentos pero ahora no podía terminar de ponerse el pantalón; intentó con fuerza bruta, en diferentes posiciones, dando brincos y hasta tirándose en el piso del baño para poder jalar con más fuerzas pero hasta el momento, no conseguía terminar de ponerse la ajustada prenda.
-Muchachito ¿Por que no sales todavía? Tendré que empezar a buscar por mi cuenta en Internet-
-Ya.. voy... tus pantalones no me quedan...-
Decía entre jadeos subiendo por momentos los pantalones para soltarlos de nuevo.
-¡Es imposible!¡No he subido de peso!...Solo mantén la respiración y levanta mis pompas...¡No me hagas dar explicaciones!-
Sin valor de preguntar, el chico no tuvo más que hacer caso a lo que su madre decía, viendo que de esa forma podían pasar su trasero, además de levantarlo un montón con la presión.
-Así que a eso se refería...si fuera una tela más delgada podrían verme todo-
Susurró penosamente, notando un montón cuanto más resaltaba el ya...llamativo trasero de su madre, sintiendo todo muy ajustado de sus caderas para abajo. 
-Espero hayas podido hacerlo...¿Todo bien?-
-Sí mamá, pero aún me falta lo de arriba ¿Cómo vas con la búsqueda de lo que nos pasó?-
-Sin mirar de más ¿Entendido?...Sobre lo otro, no muy bien, solo hay reportes sobre una extraña neblina pero encontré un artículo que bien podría ser lo que nos sucedió-
-¿Y que dice?-
-Citando, lo que dice es: "Hay algunos poco estudios de integrantes de familia que juran haber cambiado de cuerpo. A dicho fenómeno lo hemos nombrado "Linaje familiar" ya que dicho cambio solo se da entre familiares sanguíneos pero con cualquier variante posible hasta la fecha entre los integrantes."
"Los síntomas que hemos detectado varían en cada caso pero siempre se ve un estado de shock en quienes cambiaron, además de tener conductas de su anterior cuerpo junto con otras nuevas que permanecieron en el cuerpo de su familiar. En los mejores casos si hay buena comunicación entre los afectados, ambos aprenden a vivir la vida del otro sin cambios tan abruptos conservando sus memorias viejas y aprendiendo nuevas por su nueva vida. Sin embargo, en los peores casos cuando no hay buena comunicación, se fuerzan a mantener su vieja identidad o quieren hacer una nueva en su nuevo cuerpo, se ve una especie de sobre carga que hace a los individuos olvidar todo de su antigua vida y volverse por completo en la persona de su actual cuerpo. En casos que no hemos podido catalogar sucede tan buena comunicación o una vida tan plena con su nuevo cuerpo que los familiares olvidan su anterior vida y adoptar por completo la que ahora están viviendo."-
Oír todo eso congeló al chico, que solo pensaba que en el mejor de los casos viviría como su madre conservando sus propios recuerdos pero en cualquier otro caso, él olvidaría que alguna vez fue Joaquín y creerá que toda su vida a sido Sarah, asumiendo su vida e identidad.
-¡Hay más! "Si usted padece o conoce a alguien que sufra de estos casos de linaje familiar, venga con nosotros, somos investigadores que quieren parar esta enfermedad y mientras nosotros los ayudamos, ustedes nos ayudarán para crear juntos una forma de parar estos cambios", no todo está perdido, hijo, aquí viene la dirección y es a unas cuantas ciudades, con los ahorros podremos llegar, así que ponte a hacer maletas; elige la ropa que quieras para estar cómodo porque quien sabe cuanto tiempo estaremos de esta forma, con suerte no para siempre-
Tras decir eso, escuchó como su madre dentro de su cuerpo salía del cuarto, sin duda eran buenas noticias, ahora había esperanza de no quedarse así para siempre...pero ahora tendría que salir de ese modo sin mencionar que con ese cuerpo tendría que dejar su ropa holgada de chico por cosas ajustadas como faldas, vestidos y baby dolls que no se sentía lista para usar, por no mencionar que nunca ha visto que su madre tiene ropa interior algo atrevida.
No obstante, una vez más debía recordar que a menos que se acostumbrara a eso y fueran con los científicos por ayuda, tarde o temprano dejaría todo rastro de Joaquín de 16 años amante de la música y los videojuegos para volverse Sarah de 39 años amante de la joyería y la ropa, sobre todo la ajustada o atrevida para sentirse bonita, pero sobre todo sexy a pesar de su edad, un drástico y notorio cambio debido a una rara enfermedad.
Créditos a quien correspondan.

sábado, 9 de marzo de 2024

El cambio de Komi-san: Prólogo

Cuando una persona sufre de ansiedad social tiene muchos problemas para comunicarse. 
Hay que entender que no es que no quieran relacionarse con los demás, simplemente se les dificulta hacerlo.
Shoko Komi es una chica de preparatoria qué padece de un trastorno psicológico, conocido como trastorno de ansiedad social, el cual le hace muy difícil relacionarse con los demás, hablar con los demás parece imposible, y su sueño de tener 100 amigos es algo que por mucho esfuerzo que ponga, no deja de parecer una meta inalcanzable.
En un intento de mejorar su situación, Komi-san ha intentado toda clase de soluciones; consejos de personas o en línea, libros de autoayuda, y más recientemente, hasta comenzó a intentar cosas fuera de lo ordinario como lo era la magia y sus derivados.
La joven de hermoso aspecto, había escuchado sobre una planta muy especial, qué al mezclar sus hojas como si fuera un té, beberlo garantizaba cambios maravillosos qué harían realidad los sueños de la señorita.
Con esa gran apuesta, la joven de pocas palabras pudo conseguir la codiciada flor que deseaba pudiera resolver sus problemas de ansiedad social.
Sin embargo, hubo un pequeño pero gigantesco error que cambio todos los planes que tenía la chica.
Durante la visita de uno de sus pocos y mejores amigos, Tadano Hitohito, la madre de Shoko, Shuuko Komi, preparó té para los tres con las hojas que había conseguido su hija, sin tener idea de las consecuencias qué ese inocente acto traería para la vida de los involucrados. 
-K-komi-san.... ¿Qué es lo que había en ese té? ¿P-porque tras dar un sorbo terminé en el cuerpo de tu madre?-
Fueron las primeras e incrédulas palabras que salieron del chico, al darse cuenta que había intercambiado de cuerpos con la mamá de su mejor amiga, viéndose de pies a cabeza sin poder creer que algo así le había sucedido. 
-¿Fue culpa mía por hacer ese té? Lo lamento mucho, ahora que lo pienso, esas hojas no recordaba haberlas visto antes... ¿Esta es mi voz? Nunca había escuchado la voz de Shoko tan fuerte y claro, ¿No es encantadora?-
Shuuko Komi habló estando en el cuerpo de su hija Shoko, quedándose maravillada ante el intercambio qué la hizo sonreír por varias situaciones. 
-Shoko siempre ha tenido una voz hermosa, solo que le costaba mucho pode utilizarla. Incluso si soy yo quien está hablando, me hace muy feliz escuchar la voz de mi hija... Me siento tan joven y feliz por esto, ¡siempre supe que mi poder era la eterna juventud! Pero no imagine que fuera de esta manera-
A diferencia del preocupado joven Tadano, la madre de Komi parecía bastante contenta por el intercambio de cuerpos con su hija, disfrutando de ser joven otra vez y rompiendo al momento el caparazón qué tanto tiempo tuvo su pequeña al darle una gran voz acorde a la gran personalidad de su mamá. 
-Y-yo... Yo... L-lo... L-lo sien-t-to mucho...-
La última en reaccionar, con la voz la más temblorosa qué cualquiera pueda imaginar, fue Shoko Komi desde el cuerpo de su amigo Tadano, haciendo algo que dejaría impresionados al resto de involucrados en este problema.
-B-buscare... Buscaré si hay una forma de volver a la normalidad, me voy a esforzar. Esto fue mi culpa, y me haré responsable de todo lo que vaya a pasar-
Esas palabras dejaron helada la habitación por un momento, parecía ridículo y de comedia qué intercambiar de cuerpos no era lo más sorprendente en ese lugar, lo que había dejado asombrados a todos por igual, es que la chica con ansiedad social pudo hablar fuerte, claro, sin tartamudear y sin temblar en un tiempo récord ahora que estaba en el cuerpo de su mejor amigo. 
Las primeras palabras fueron algo torpes, pero en cuestión de segundos ya no hubo tartamudeos, hablaba de forma clara y precisa, y sobre todas las cosas, la joven Shoko podía expresar todo lo que sentía ahora que había intercambiado de cuerpos.
Shoko, Shuuko y Tadano se dieron cuenta de la situación, algo tan sorprendente que simplemente no se podía ignorar. Y que, a pesar de todo lo complejo de la situación y de los sentimientos entrelazados por parte de los afectados en el intercambio, parecía que estaban a punto de iniciar con algo de suma importancia.
De esa forma, madre, hija y amigo, volvieron a tomar asiento para hablar los detalles de su plan de acción, al cual llamaron su "komisión", con la cual resolvería, que es lo que sucedería ahora que intercambiaron de cuerpos.
Créditos a: @RetroSqueeze

viernes, 8 de marzo de 2024

Ama de casa

Antes yo era un hombre antes alto y fornido con una vida modesta pero todo cambio sin previo aviso, de repente un día desperté siendo una mujer joven, no parecía tener ninguna respuesta de porque eso ocurrió, pero no tenía planes de quedarme así, por lo que empecé a buscar todo tipo de ayuda o respuestas por cualquier tipo de medio para regresar a mi anterior cuerpo, solo que todas y cada una de esas opciones fueron inútiles, todo apuntaba a que mi vida sería la de una mujer joven de ahora en adelante.
Mi vida siguió de cierta forma normal puesto que empezar de nuevo en el género opuesto no era cosa fácil, aprendí a vivir en este cuerpo incluso soportando aquellos días difíciles de cada mes entre más peculiaridades que nunca antes había vivido.
Mis necesidades eran pocas y las pagaba con un trabajo a medio tiempo hasta que un día conocí a un hombre apuesto y amable, mi cuerpo sin duda sentía atracción hacía él y yo no me opuse a decir verdad, sobre todo porque él mostraba interés en mi y eso me hacía muy feliz. Después de tanto tiempo viviendo como mujer y aceptando que ese sería mi destino lo conocí mejor, empezamos a salir, tuve mi primer cita, mi primer beso y mi primer y único amor con ese hombre al que ahora llamó esposo con mucha alegría.
Apenas llevamos unos meses de matrimonio y la luna de miel no pudo ser mejor, teniendo una inigualable primera vez llena de amor. Ahora yo ya no trabajo y me limito a las labores del hogar, la cocina es lo que mejor se me da pero últimamente mi querido esposo ha estado trabajando hasta tarde y llega exhausto a casa para dormir solamente.
Aunque ya no trabajo puedo hacer un pequeño esfuerzo para animarlo y que ambos estemos felices un buen rato.
Preparé un montón de cosas en nuestra habitación además que hice su comida favorita con un pequeño condimento extra que lo pondrá activo como para hacer el amor, como toque final mi único atuendo es un delantal rosado que apenas y cubre mis pechos y entrepierna sin duda alguna no hay forma de que mi querido pueda resistirse a todo lo que tengo planeado para esta noche.
-Mi amor, ya llegué-
-¡Bienvenido! La cena ya casi esta lista pero ¿Podrías venir a la cocina para ayudarme a poner la mesa?-
-Claro muero de hambre....Querida ¿Qué significa esto?-
-Solo una pequeña sorpresa para mi querido esposo, así que espero que espero disfrutes la cena porque esta es solo una de varias que preparé solamente para ti-
Sacudí mis caderas para menear todo lo que podía ver mi marido y eso era solo el comienzo, tras su apasionada cena espero que tengamos una noche apasionada en la cama tal como si fuera nuestra primera vez una vez más.
Créditos a quien correspondan.

jueves, 7 de marzo de 2024

No debería

No, detente, esto está mal, yo no debería disfrutarlo pero el cuerpo de mi hermana no se quiere oponer, después de todo su novia es quien la está tocando y besando, es normal querer disfrutarlo, o llegar más lejos pero yo no soy su novia.
Mi nombre es Emiliano y mi hermana menor es Emilia, somos unos gemelos como cualquier otro par, que conforme su edad fue aumentando y la persona creciendo, su personalidad y gustos se fueron definiendo. Por poner un ejemplo de ello, que mi hermana guste de las chicas y no de los chicos.
Eso no tiene nada de malo, la apoyo y respeto su decisión, incluso he conocido a un par de sus novias, como la actual novia Camila.
Sin embargo ahora sí es un problema para mí, para ambos en realidad, de hecho para los 3 incluyendo a su novia.
Esta tarde mi hermana tenía una cita con su novia, iría a su casa mientras yo iba al cine en dirección opuesta, nada fuera de lo común para nosotros dos, donde lo más destacado fue que por las prisas mi hermana y yo chocamos dándonos un fuerte cabezazo; a ella no le importó mucho, se disculpó y salió corriendo mientras yo sobaba mi cabeza para tomar mis cosas e ir al cine.
Recuerdo llegar al cine, comprar mi boleto y palomitas, entrar a la función que estaba ansioso por mirar hasta que todo se puso borroso y confuso. 
La confusión que sentía crecía más a cada momento, y la enorme oscuridad del cine era cada momento más grande hasta que poco importaba la enorme pantalla, ni siquiera el brillo de la misma iluminaba mi visión.
Pensé que me había desmayado en el cine, mi primer idea al despertar fue ir al doctor, sin embargo tan pronto como recupere la consciencia, me di cuenta de que algo terriblemente inapropiado estaba pasando.
Me costaba respirar por una razón muy particular, alguien me estaba besando, pasando una de sus manos por mi cintura y la otra por mis nuevos pechos, llevándome hasta la pared donde mi cuerpo se rendía y dejaba que la otra chica hiciera todo lo que quisiera conmigo.
-Te había extrañado tanto, Emilia, me alegra tanto que al fin pudieras venir-
Me dijo Camila, la chica que me besaba apasionadamente contra la pared pensando que soy su novia; podía tener su cuerpo pero no era ella, y en ese momento donde nuestros labios se separaron la intente detener poniendo mis manos en sus hombros para alejarla, cosa que la sorprendió e hizo parar.
-¿Qué ocurre, Emi? ¿Estoy siendo muy dura?-
Me preguntó mientras se tomaba una pausa de su apasionada muestra de afecto, momento perfecto para poder hablar y donde palabras que no quería salieron de mi boca.
-No....solo quería tomar un poco de aire pero podemos continuar-
En cuanto dije eso, ella me volvió a besar con más pasión que antes, pasando su mano por debajo de la blusa y sostén, jugando directamente con uno de los duros pezones de mi hermana, quien sentía se humedecía en la parte de ahí abajo, buscando llegar aun más lejos con todo el acto que ambas estaban haciendo.
No debería, sé muy bien que no debería pero no puedo evitarlo, ni puedo controlarlo, a pesar de ser tan parecidos físicamente este cuerpo era cientos de veces más diferente al mío y parecía que Camila sabía justo lo que hacía para no dejarme salir de esta posición.
Todo en mi se estremeció al sentir la otra mano ajena bajar por la cintura hasta comenzar a meterse dentro de la ropa interior, no había duda de que ella se daría cuenta de cómo estaba, separando la unión de nuestros labios para preguntar.
-Emi, ¿Esta bien si lo hago? Te notó un poco tensa y me pareció mejor preguntar-
Esa era la oportunidad de oro que estaba buscando, todo se detuvo por completo y la chica estaba pidiendo permiso para llegar más lejos. Era el momento ideal para explicar que es lo que ocurría, pedir ayuda e ir a buscar mi propio cuerpo, pero al momento de abrir mi boca para hablar dije.
-No te preocupes, Cami, yo también quiero hacerlo así que por favor continua-
Seguido de esas palabras, separe un poco las piernas, dejando que Camila frotara su rodilla en mi zona de ahí abajo, provocando todavía más en mi el deseo que el cuerpo de mi hermana sentía en esos momentos.
De nuevo atacó con besos, tocando mis pechos, frotando la intimidad, no entiendo nada de lo que ocurre pero le pido perdón a ambas porque yo no me puedo negar. Solo pido que este momento acabe pronto y que pueda regresar a mi cuerpo, por que si su novia Camila me sigue tratando como hasta ahora, creo que algo en mi va a cambiar y quedarme como mi hermanita Emilia será lo que mas desee en el mundo, como lo hago ahora al disfrutar de este momento. 
Créditos a quien correspondan.

miércoles, 6 de marzo de 2024

Estudiante de intercambio

Esto es lo peor que me pudo haber pasado, antes solía ser el tipo fuerte y problemático que todo el colegio temía, sin embargo eso cambio brutalmente, todos estaban hartos de mí, eso les llevo a tomar una decisión que jamás imagine.
Durante un viaje escolar de algunos días, fue que desperté a la mitad del camino de regreso totalmente diferente; mi cuerpo no era el mismo, ahora parecía tener el cuerpo de una chica de la escuela con todo y uniforme e incluso ropa interior algo que simplemente no podía creer y el hecho de ni decir una palabra lo hacía más evidente.
Había una chica con un chico cuidándome, ambos se rieron ante mi confusión una vez que notaron me levante de mi asiento aún viendo mi nueva apariencia para que momentos después la chica me explicará mientras se acercaba a mi.
-Verás linda, la directora y los profesores se las arreglaron para volverte una chica, tus padres todo lo que saben es que su rebelde hijo escapó y que la escuela hace su mejor intento en encontrarlo, pero tú ,lindura, como no tienes donde ir serás parte de la propiedad de la escuela de ahora en adelante ¿Alguna duda?-
-¿Lindura? Deja de decir tanta estupidez antes de que te tumbe los dientes-
Grité notando mi nueva y más aguda voz antes de intentar irme a los golpes sobre la estudiante, apenas pudiendo controlar mi nuevo cuerpo, sin embargo, el chico no estaba como adorno ahí; él me puso el pie para que fuera a dar al suelo e inmediatamente poner una de sus manos sobre mi espalda para que no me pudiera levantar, en este cuerpo era muy débil, al menos lo suficiente para que él me inmovilizará tan fácil, enseñándome así la primer desventaja total que sentiría en este cuerpo.
-¡Idiota!¡Déjame ir tras ella!-
La chica dio media vuelta para salir del autobús gritando que la estudiante de intercambio acababa de llegar y estaba lista para que toda la escuela la conociera. Mientras ella hacía eso yo intentaba quitarme al idiota de encima pero era inútil cada esfuerzo.
Él por su parte, con su mano libre levantó mi falda, lo que me hizo sonrojar al exponer mi trasero y sin tener la oportunidad de reclamar, empezó a darme una serie de fuertes nalgadas, una tras otra que hacían cada vez más rojos cada uno de mis glúteos sin poder hacer más que gritar por el dolor.
-¿¡Que demonios haces!?¡Detente ahora mismo!¡Duele mucho!-
-¡Cállate o te azotaré más fuerte!...dios, que bien se siente hacer esto-
No podía soportarlo mucho más tiempo e incluso sentí como los ojos empezaban a ponerse rojos con la mirada cristalina mostrando que quería llorar.
-¡Haré lo que sea pero ya detente!-
-¿Lo que sea?-
-¡Sí!¡Lo que sea pero deja de lastimarme por favor!-
-Ya veo, pues hay algo que me gustaría que hicieras-
Dijo con una sádica sonrisa, una petición tan absurda y humillante que de inmediato me negué.
-¿¡Qué!?¡Ni loca!...¡Digo ni loco!-
Tras decir eso me dio una nalgada aún más fuerte que las anteriores que rápidamente me hizo cambiar de parecer.
-¡Lo siento!¡Esta bien!...Haré eso...-
-Así me gusta, aprendes rápido-
En cuanto dijo eso, me dejó levantarme un poco, para ponerme de rodillas frente a él solamente, quien no perdió el tiempo y bajo su cremallera para mostrarme su erecto pene, me sorprendió todo; desde su olor hasta su tamaño, no entendía bien porque actuaba así si yo tenía uno mucho mejor hasta hace poco pero ahora y tras cerrar los ojos empecé a lamerlo, luego a juguetear con la punta, hasta que finalmente cubría toda mi boca aumentando la velocidad cada poco, pero sin previo aviso él tomó mi cabeza y la acercó lo más posible a su verga para que tragará todo su semen, fue asqueroso y dentro de mi quise reclamar pero una fuerza mayor de miedo me hizo quedarme callada y otra más, que fue la que me asustó me hizo disfrutar de eso al tragar la mayor parte de su carga.
Ni siquiera pude terminar de comprender lo que acababa de hacer cuando me jalo del cabello para levantarme y comenzar a desnudarme a la fuerza, algo a lo que aún menos resistencia puse, dejándome únicamente con mis blanca pantys.
-Lo hiciste genial pero creo que aún es más genial esta vista, ahora date la vuelta y baja del autobús-
-¿Eh?¿Así?...Es muy vergonzoso...¿no podría ponerme mi ropa?-
-No, así bajarás a menos que quieras más azotes-
-¡No!...No más...voy a bajar...-
Al oír esa amenaza sentí mucho miedo y di media vuelta para bajar del autobús mientras cubría mis pechos con mis brazos. 
Dentro del bus no se veía nada, todas las cortinas no dejaban pasar nada de claridad que justo fue lo que me cegó al salir, solo para que al recuperar la vista, pudiera observar a cientos de estudiantes; chicos y chicas por igual e incluso algunos profesores esperándome con cámaras fotográficas y de vídeos, junto con algunos más atrevidos diciendo piropos hacía mi, parecía que toda la escuela se había reunido para esto y ante tal multitud me puse más roja y quise volver al autobús para ocultarme, algo que falló por el chico que venía siendo mi mayor abusador hasta ahora.
-¿Donde crees que vas? Sígueme que esto apenas empieza-
Asentí tímidamente y empecé a caminar a su lado con la cabeza baja, tratando de ignorar a la multitud, cosa casi imposible por todo lo que hacían a mi alrededor y unos pocos más atrevidos tocando mi trasero cuando pasaba cerca de ellos.
Así fue todo el camino hasta llegar a una habitación especial con pocas cosas para mí; una mesa con unas esposas y vibradores gigantes junto con otro tanto de accesorios sexuales, una ducha, un baño, refrigerador, guardarropas, una cama y lo más extraño que era un conjunto de cuadros con fotos de chicos y chicas de la escuela alrededor de los cuatro muros de cristal.
-¿Qué es esto?-
-Tú nuevo hogar, de aquí no podrás salir sin amo ¿Entendido?-
-P-pero...-
-¿¡Entendido!?-
-Si....-
-Ahora quítate las bragas-
Me estaba volviendo muy pasiva, prefería obedecer a ser maltratada por todos ellos...y pensar que hace días la situación podía ser al revés, pero ya no, ahora incluso todos se reunían fuera de la habitación viendo que tenía que hacer.
-Ponte las bragas en la cabeza y abre las piernas-
-¡No, basta por favor!-
Apenas volví a rogar y no dudo en volver a golpearme en uno de mis glúteos dejando su palma bien marcada en mi delicada piel. Así me hizo obedecer, abriendo un poco mis piernas y poniéndome las bragas en la cabeza para luego ver como me esposaba las manos y sin tener piedad de lo indefensa que estaba, metió esas gigantes cosas dentro de mis agujeros, ambos entraron a la fuerza mientras yo gritaba, gemía y me mojaba. 
La reacción de mi cuerpo en el fondo, muy en el fondo era de placer pero sobre todo estaba siendo humillada delante de todos sin la menor posibilidad de oponerme y que por todo lo ocurrido hasta ahora empezaba a volverse algo usual para mi.
Todo mi cuerpo se estremecía pero a la vez empezaba a disfrutarlo muy a pesar de todas las condiciones que habían.
-Bien, esta es la estudiante de intercambio, será el juguete sexual de los mejores estudiantes durante un mes, los mejores tendrán su foto en los cuadros para poder pasar y pueden hacerle lo que sea mientras sean de los mejores, de no ser así solo podrán ver que le hacen los demás, este mes es mía y de este grupo así que den lo mejor de si para hacer a esta puta su juguete sexual ¿Verdad que sí, dulzura?-
Ese fue el anuncio del chico mientras jugaba con mis pechos, y que unos tres chico más y dos chicas entraran al cuarto.
Entre asombro de lo que dijo y placer de todo mi cuerpo no pude responder, algo que cambio rápidamente al sentir como uno de los chicos acercaba otro vibrador a mi clítoris para hacer que me estremeciera más y respondiera.
-¿Eh?....S-Sí...p-por favor denlo todo...para luego darme a mí...-
No era ni consciente de lo que decía, de alguna manera dije eso mientras todos a los que alguna vez moleste se burlaban de mí o se excitaban por como estaba, todos la estaban pasando bien menos yo que ahora era una puta privada para los de mi escuela. Apenas era mi primer día y ya había sido humillada y penetrada como nunca imagine, tengo miedo de tan solo pensar en lo que los demás chicos me harían o más bien me harán, inclusive de que pasaría de mi mañana mismo pero sea lo que sea estoy segura que será peor que esto y sin embargo una parte dentro de mi esta esperando con ansias a que eso suceda.
Créditos a quien correspondan.

martes, 5 de marzo de 2024

Medidas preventivas

"Esa hija de puta si que lo ha conseguido, me la ha jugado por completo"
Pensaba al admitir que no tenía escapatoria ni forma de ganarle, ella me había atrapado y derrotado por completo, por mucho que odie admitirlo la he subestimado y como consecuencia de ello no obtendré lo que deseo.
Convencí a mi hermana Ramona de intercambio de cuerpos por un día, solo para explorar cosas del otro sexo y más ideas así fueron las que sugerí para que aceptará darme su cuerpo por un día, y yo darle mi cuerpo por un día. La única cosa que me pidió no hiciera en su cuerpo era tener sexo, ya que al hacerlo no podríamos regresar a nuestros cuerpos originales.
Sin dudarlo le mentí y prometí no tener sexo en su cuerpo, después de todo yo soy un hombre y no quería estar en la cama con otro hombre. No obstante, sí que quería estar con otra mujer y también quería quedarme con el cuerpo de mi hermana para siempre, así que una vez hiciéramos el intercambio de cuerpos yo buscaría una chica linda para tener sexo con ella y de paso volverme mi hermana Ramona para siempre al quedarme con su cuerpo, era un plan perfecto.
"O eso es lo que pensaba"
Volví a decir para mis adentros al verme en tan penosa situación.
Y es que al despertar del intercambio de cuerpos, contaba con que yo fuera el primero en despertar para hacer con el cuerpo de Ramona lo que quisiera pero no sucedió así, ella en mi cuerpo despertó mucho antes de lo previsto y tomo algunas medidas preventivas para asegurarse de que volvería a su propio cuerpo al final del día.
Cuando yo me desperté en su cuerpo fue horrible ver como me dejó; antes de cambiar de cuerpos ella tenía puesto un vestido y de ropa interior lo iba a averiguar yo, pero ahora que tenía su cuerpo bajo mi control usaba la cosa más terrible que nunca me imaginé.
Todo lo que tenía puesto era un maldito traje de castidad, repleto de candados y conectado entre si: los pechos bajo unas copas de metal, en la cintura un par de cadenas que llegaban hasta los muslos y los pechos, donde limitaban mi movimiento y se aseguraban con candados de no dejar ese lugar, pero el peor candado de todos era ese que bloqueaba la entrepierna y que por ende hacía imposible tan siquiera ver la intimidad de mi hermana.
"¿Donde demonios y por qué tendría esto guardado?"
Es lo que no puedo dejar de pensar mientras veía el ridículo atuendo con el que me dejó atrapado y humillado, no sólo porque arruinó mi oportunidad de quedarme con su cuerpo, también por lo incómodo que resulta para cualquier cosa.
Esta cosa no es muy cómoda y la ropa no ayuda, de hecho ni siquiera puedo ponerme ropa ya que los grilletes en mis tobillos no dejan pasar muchas prendas como pantalones o bragas, y por la parte de arriba hay una maldita cadena que no deja pasar prendas como sus vestidos, por no mencionar que dicha cadena conectada a un collar que limita horriblemente mi movimiento solo a la habitación de Ramona y su balcón.
Entonces sí, puede que sea una mujer y que tenga el cuerpo de mi hermana pero no voy a poder quedarme con su cuerpo, ni poder disfrutarlo, ni siquiera voy a poder salir de nuestro hogar si no me logro quitar el maldito collar pero no tengo ni idea de donde podría estar la llave, o llaves.
Apuesto lo que sea a que ella tiene la llave para quitarme todas sus malditas medidas preventivas pero tampoco sé dónde está mi hermana, ella despertó antes que yo y supongo que una vez me puso este maldito traje, salió a disfrutar de mi cuerpo, negándome la posibilidad de hacer lo mismo con el suyo.
"No cabe duda de que supo arruinar mis planes de quedarme para siempre con su cuerpo, y creo que la única forma de cumplir ese deseo mío, es que ella dentro de mí cuerpo tenga sexo con alguien más pero si puso este traje de castidad, dudo mucho en que ella tenga sexo en mi cuerpo".
Esos eran pensamientos que no dejaban mi cabeza al mismo tiempo que volvía a suspirar con tan solo mirarme, sabiendo que estaba atrapado, limitándome a aceptar que el resto del día lo pasaré en su cuerpo pero muy lejos de la diversión, simplemente estaría en su cuerpo atrapado en su habitación sin nada interesante que hacer. 
Créditos a quien correspondan.

lunes, 4 de marzo de 2024

Dinámica: números y etiquetas

Hola, muy buen día, tarde o noche, según el momento en que me estén leyendo.
Hace poco hice una sugerencia, y quienes respondieron a la publicación estuvieron de acuerdo, por lo que traigo aquí una nueva dinámica en la que puede participar quien lo desee.
No he contado con exactitud las historias nuevas que tengo pendientes por publicar, pero me preguntaba si ¿Alguno o alguna de ustedes les gustaría elegir que historia será la próxima en ser publicada?
La idea es sencilla y quien lo desee puede participar de una entre dos maneras:
La primera forma de participar es dejarlo a la suerte: pueden elegir un número entre 1 y 150, el número que elijan corresponderá a la historia que voy a publicar, si alguien corre con suerte, puede que elijan el número de una historia con múltiples partes que publicaré en el orden adecuado.
La segunda forma de participar, será mediante las "etiquetas" de nuestro blog: entrando a nuestro blog mediante la "versión web", pueden encontrarse las etiquetas de cada historia al final de la misma, o todas las etiquetas que he utilizado en algún momento, de lado derecho de la página.
Si quieren participar mediante las etiquetas, bastará con comentar que etiqueta les gustaría leer en la próxima historia y buscaré una historia acorde al tema. Por ejemplo: FOSE, cambio de cuerpos, esposo a esposa, Neblina Tg, y muchas más. 
Intentaré cumplir con las etiquetas que cada uno o una de ustedes elijan, pero no significa que haré peticiones de dichas etiquetas, espero lo tomen en cuenta.
Una vez más, cualquier duda, opinión o comentario lo estaré leyendo y respondiendo lo antes posible. Será todo un placer.
Recordatorio de último minuto: Disculpen, quien guste participar eligiendo un número, por favor escriba algo más además del número. Si solo escriben el número, blogger piensa que es spam y borra sus comentarios. Intentaré estar al pendiente, pero agradecería que escriban algo más junto al número de historia que les gustaría ver. Muchas gracias.
-Nero.
Créditos a quien correspondan.

domingo, 3 de marzo de 2024

Un sueño hecho realidad

¿Alguna vez has escuchado que un buen jugador destaca en cualquier equipo? No es por presumir, pero mi vida es una muestra de eso. 
Yo me llamaba Daniel, aunque hace dos años me volví Daniela, lo sé, no es el nombre más original pero fue lo primero que se me ocurrió después de una desagradable transformación. 
Cuando cumplí 19 años, estaba listo para hacer una gran fiesta y hacerme un tatuaje de calavera con el cual siempre soñé, todo para celebrar qué fui aceptado en la universidad de mis sueños y en el equipo de Rugby de mi futura escuela. 
Todo era una maravilla, estaba por cumplir mis metas más grandes; el primer paso era entrar en el equipo de mi universidad, después llegar a un buen equipo profesional, dedicar mi vida al deporte qué amo y retirarme tras haber ganado todos los trofeos qué me fueran posibles. 
Por desgracia, todo mi plan de vida cambió el día después de mi fiesta de cumpleaños. 
A la fecha no tengo idea de que me habrá pasado; si lo hice estando ebrio, si fue una broma o un castigo, simplemente no tengo idea de que sucedió; por mucho que lo intente, no obtuve ninguna respuesta; lo único incuestionable es que al despertar de mi fiesta, había despertado con un tatuaje ridículo en mi trasero y viéndome como una mujer de largo cabello rizado, piel bronceada, un poco más alta del promedio que favorecía a mi nueva apariencia. 
Todos mis intento por volver a ser un hombre habían fracasado, nadie sabía que me paso, y por mucho que me dolió, me hice muy rápido a la idea de que no volvería a ser un varón sin importar lo mucho que lo quisiera. 
Mi único consuelo, es que no todo estaba perdido, y a pesar que me tomó muchos meses convencerlos, logré hacerle cree a la escuela que hubo un error con mis documentos y que yo no era Daniel, era Daniela, y que no soy un jugador de Rugby, más bien una gran aspirante a serlo, no estaba feliz con negar mi vida anterior pero era más fácil decir eso a explicar que me convertí en mujer sin terminar en un manicomio. 
Tuvieron que hacerse muchos cambios a última hora, y de alguna manera conseguí hacerme con una identidad femenina la cual fue aceptada en mi universidad soñada. El único problema fue que perdí mi lugar en el equipo de Rugby masculino, algo que era de esperarse dada mi situación.
Sin embargo, perder mi lugar no me hizo perder mi deseo de dedicarme a este deporte, por lo que tan pronto como entre a la universidad, ya estaba inscrita en la liga femenina de rugby de mi colegio.
No voy a negarlo, fue raro para mi volver a ser una principiante, por no mencionar que la forma de jugar es algo distinta a cuando era chico, y que obviamente usar el uniforme femenino me mataba de vergüenza al comienzo, pero poco a poco me fui acostumbrando a todo, tanto a la forma de jugar, como a mi nuevo cuerpo y lo bien que me sentía al usar un uniforme mucho más corto y ajustado.
Ahora, a dos años del incidente ocurrido, puedo decir que me siento bastante feliz con ser Daniela, y con lo bien entrenado qué tengo mi cuerpo, el cual es producto del deseo en más de un chico y chica de la universidad.
Tal vez no era como lo esperaba, pero una vez más estoy muy cerca de volver mi sueño realidad; ahora como una chica en una liga femenina y con 21 años, a punto de comenzar las visorias anuales en mi universidad.
Estoy segura de que todo saldrá bien, sé muy bien que lo voy a lograr, y que poco me importa si es como un chico llamado Daniel o como una chica llamada Daniela, nada podrá evitar, qué vuelva mi sueño realidad.
Créditos a quien correspondan.

sábado, 2 de marzo de 2024

De nuevo en la escuela

Yo era un joven profesor que si por algo era conocido, era por ser sumamente bueno en mi trabajo, aunque la realidad es que todo eso solo era una fachada.
Ser un profesor amable, atento con sus alumnas, con el cual se puede bromear y conversar, un amigo de la estudiante, un profesor destacado incluso entre los demás docentes, una persona que siempre estaba dispuesta a ayudar, entre cientos de cosas genéricas de "chico bueno" y más, son lo que fingía diariamente para llegar con facilidad a mi objetivo: aprovecharme de las alumnas más tontas y fáciles para tener un poco de placer a costa de ellas, para irme de la ciudad y volver a hacer este procedimiento en la próxima escuela que tuviera buenas chicas a las cuales utilizar como si nada hubiera pasado.
Este había sido mi modus operandi por años, tal vez eso me hizo sentir confiado y descuidado, tentando a mi suerte al elegir como presa a una hija de un importante científico en la comunidad.
Antes de poder aprovecharme de su hija, él me descubrió, me entregó a las autoridades y por una razón que no podía entender, sin juicio previo ni nada por el estilo, se me dio la condena de muerte.
Aquel hombre no se andaba con tonterías y tuvo unos permisos para ser quien me diera la dosis letal, suplicándole que no lo hiciera mientras sentía un líquido entrar en mi cuerpo y poco a poco perdía la consciencia.
Pensé que ese era mi final, que mi muerte sería tranquila por muy repentina que fuera, pero todo el asunto cambió totalmente cuando desperté en un laboratorio, el que más tarde me entere era el laboratorio privado de aquel hombre.
Lleve mi mano hasta mi cabeza solo para darme cuenta que mis dedos eran muy suaves y que mi cabello había crecido, lo cual solo fue el inicio de mi castigo. 
Delante de mí tenía un espejo que me mostraba a una linda chica de preparatoria con cabello negro, modesta figura de pechos y culo pequeños, parecía que todavía estaba en desarrolló pero lo más notorio era mi nueva hendidura en la entrepierna. Al tocarla me estremecí totalmente mientras soltaba un gemido que reprimí de inmediato, sin duda era un cuerpo muy sensible, mi cuerpo se había convertido en el de una mujer.
Aquel científico no tardó en entrar, inconscientemente cubrí mis partes privadas con las manos mientras veía como se acercaba a mí mientras me volteaba para que no me viera, no entendía porque actuaba así pero lo hacía.
-Tranquila cielo, soy papá, no tienes de que avergonzarte así que párate y date la vuelta-
Yo no quería hacerlo pero mi cuerpo obedeció sin rechistar, no lo entendía en ese momento pero mi papá tenía el control de mi cuerpo, no podía desobedecerlo por mucho que quisiera.
-¿Qué significa esto?-
Pregunte con una aguda y tímida voz sin poder verlo de frente, solo veía el reflejo de él y de mi desnudo cuerpo ante el espejo.
-Es lo único que le diré al hombre que intentó aprovecharse de mi hija: te inyecte un virus que te dio el cuerpo que tienes ¿Muy lindo, no? Es el cuerpo de una chica un año menor que mi hija y sumamente obediente, así vivirás de ahora en adelante, ahora quita las manos-
No pude decir nada para protestar, mi cuerpo de nuevo solo asintió con la cabeza y dio las gracias a papi por darme un hogar, ya que era eso o dejarme en la calle.
Ya las cosas eran muy malas y apenas empezaban, de detrás de él sacó un traje que eran correas rojas con candados o enganches, que poco a poco me fue poniendo y ajustando al máximo. Mi cuerpo resultaba muy sensible, hacía presión en todos lados, sobre todo en mis partes intimas, lo que hacia que diera leves jadeos que fueron fácilmente callados con una pregunta.
-Te gusta tu traje ¿No es así?-
-Sí, lo adoro papi, muchas gracias-
-Ahora la última parte, abre las piernas-
De nuevo obedecí sin poner resistencia aunque solté un sonrojo moderado, era sorprendente que no podía oponerme e incluso que mis pensamientos se iban revolviendo con los de una chica de preparatoria. 
Esperando con las piernas abierta vi como sacaba un vibrador de su bata de laboratorio, yo quería llorar, era demasiado claro lo que haría pero mi cuerpo simplemente no reaccionaba. Introdujo el vibrador de un empuje que rompió la nueva inocencia que tenía; eso me hizo soltar un par de lagrimas de dolor pero poco a poco se disminuía el dolor por placer mientras que él aseguraba aquel aparato dentro de mí con el último enganche en mi entrepierna.
-Es tu castigo por ser mala, si te portas bien te lo quitaré en un mes-
-Claro, me lo merezco por ser una niña mala-
No lo podía creer, mi cuerpo incluso sonreír cálidamente a pesar de estar conociendo lo que era el placer y excitación en el cuerpo de una chica de 16 años, mi entrepierna comenzaba a humedecerse y todo mi cuerpo sentía un calor que no podía quitarme con nada al igual que ese traje que estaba asegurado con candados por todos lados.
Después de ponerme "mi ropa interior", el hombre saco un uniforme escolar igual al que usaban las chicas en la escuela que yo daba clases hasta antes del incidente. Ver esa ropa me hizo sentir humillado, al recordar lo que había sucedido, incrementando la humillación aún más cuando mi nuevo padre me ayudó a ponerme el uniforme escolar, sin preocuparse de que mi vibrador fuera más profundo dentro de mí.
Mi nuevo padre no pudo terminar de vestirme, antes de que él pudiera ponerme la falda, caí de rodillas y sentí un orgasmo como mujer por primera vez. 
Como castigo por ello, tendría que usar una semana más el vibrador en todo momento, sobre todo en la escuela donde papi me prohibió disfrutar de eso. 
Saco otro uniforme limpio y me lo puso sin problemas está vez, además de amarrar mi cabello en una coleta para después llevarnos a mi nueva hermana y a mi a la escuela.
Todo era insoportable, mi cuerpo actuaba con cierta normalidad pero por dentro yo ni siquiera podía pensar o hablar con alguna chica, ya que mi voz siempre se oía temblorosa y decían que me veía muy roja. Hablar con los chicos no era una opción, papi me prohibió tener novio o siquiera hablar con un chico volviéndome algo reservada, dependiendo todas mis interacciones de mi nueva hermana mayor con quien tengo una relación cuando menos complicada.
Llevo más de un mes siendo mujer, el hombre que había sido una vez esta en el olvido, ahora era una hija muy obediente, algunas chicas se animaron a hablar conmigo ya que soy muy linda y adorable según las demás, en cuanto a los chicos he tenido que rechazar a algunos ya que nunca desobedecería a papi o a mi hermana mayor...sin embargo soy muy torpe y olvidadiza por el vibrador que llevo, siempre me cuesta concentrarme entonces tengo malas notas. El castigo por no tener buenas notas como mi hermana es tener que usar un vibrador aún más grande y que mi traje sea mucho más ajustado. 
Ahora mismo es mi primer día con la nueva medida de vibrador y de traje que simplemente me vuelven loca, normalmente tocaría mis pechos y dejaría que el vibrador hiciera su trabajo pero ahora tengo estrictamente prohibido tocarme. Eso me vuelve aún más loca pero aunque quiera no puedo desobedecer, tengo que sacar buenas notas y no disfrutar de esto hasta que papi lo decida...pero es muy difícil, ahora estoy en mis clases de regularización pensando en lo bien que se sentiría masturbarme y no poder hacerlo es una tortura, lo más que podía hacer era seguir escribiendo las oraciones que me dictaba la profesora, si seguía sus ordenes en uno o dos meses más me quitaría el castigo...aunque quien sabe si para ese entonces quiera que me lo quite, aunque no pueda llegar al clímax es sumamente placentero, cientos como mis líquidos van por todas mis piernas con ansias de llegar al final...un mes...si soy buena niña...en un mes podré ser libre al placer....
Créditos a quien correspondan.

viernes, 1 de marzo de 2024

Una prueba

Le pedí a mi novia que me hiciera una mujer madura, que haría lo que fuera necesario para que con sus poderes de bruja me volvieron en una chica como ella. Mi petición, comprensiblemente la dejó sin palabras y no era para menos, llevábamos 5 años siendo novios y 2 años casados cuando de repente le pido eso, ella tenía muchas cosas que procesar pero comenzó preguntándome ¿Por qué quería eso?.
La verdad es que mucho sentido o explicación tampoco tenían para mi mismo, y puede que estar viviendo con ello me haya confundido o simplemente abierto los ojos.
Yo quería todo lo femenino que ella tenía: quería pintarme las uñas y tenerlas muy largas, tener un precioso cabello de lo más largo, poder usar esa bella pero sensual lencería, aprender a usar tacones, llevar bolsos a juego con mi ropa. No se si estaba mal todo eso que quería pero sin dudas sé que lo quería, y volverme una chica mediante la magia de mi novia era la forma más rápida y sencilla de conseguir lo que deseaba.
Mi novia estaba por decirme varias cosas, que al ver por donde se encaminaba el tema, decidí interrumpirla para decirlas yo mismo.
Acoso o abuso sexual, sexualización, maltratos, incluso verse "hermosa", son  cosas que estaban regidas por varios márgenes de belleza y de la cultura, junto a cientos de cosas más que como hombre no vivo de la misma manera.  Ella fue de lo más honesta, y no dijo que estas cosas no les pasará a los hombres, pero sin lugar a duda le pasa mucho más a menudo a una mujer que a un chico. Con todo eso, mi novia quería hacerme ver que volverme mujer no era algo tan sencillo o bonito como lo podía imaginar, sin embargo, estaba más que dispuesto a intentarlo aún con esos riesgos.
Esos temas de "feminidad y relacionados" lo hablamos mucho más rápido de lo previsto, hasta que llegó la pregunta que ya estaba esperando, ¿En verdad la amaba o solo quería utilizarla para que ella me volviera una mujer?
La respuesta también era obvia para mi; claro que la amaba, no quería utilizarla solamente e incluso si no me ayudara seguiría estando con ella. Estos fieles sentimientos, que aun pueden estar confusos, no eran malintencionados y me ayudara ella o no a cumplir mi deseo, era algo que quería decirle en algún momento. También le dije que si me quería dejar por todo esto lo entendería sin rencores pero que para ser honesto es algo que no me gustaría que sucediera. 
Mi novia lo pensó bastante hasta que decidió darme un "período de prueba" como medida preventiva, ella usaría un hechizo que me volvería una mujer durante 30 días, si después de ese tiempo estaba seguro de querer ser mujer, lo haríamos permanente mediante el sexo, como forma de sellar el hechizo.
Desde entonces han pasado 21 días, 3 semanas de maravilla y que me han enseñado un montón de cosas; maquillaje, modas, ropa, sentimientos y más son cosas que he logrado desde que abrace mi feminidad. Puede que todavía tenga muchas cosas que aprender, muchas que mejorar y mucha otras donde mi opinión debe cambiar o forjarse mejor, pero con todo y altibajos, ser una mujer ha sido de lo mejor.
Hoy hablaré de todo eso con mi novia en nuestra primer cita de chica a chica, lo que será toda una aventura para las dos y dejará muchos buenos temas de los cuales podemos conversar.
Nuestra cita será en dentro de una hora, la veré a ella cuando salga de su trabajo, mientras tanto yo estoy haciendo todo lo posible para verme linda; uso mi coordinado favorito, eligiendo los mejores tacones que combinen con mi vestido que esta terminando de lavarse, desde anoche pinte mis uñas, así que solo falta mi parte favorita que es peinarme y maquillarme. 
Siempre muero de emoción por este tiempo que dedico para verme atractiva, en especial hoy porque se trata de un día especial, uno donde por fin saldré con mi novia desde mi periodo de prueba; puede que mi cuerpo sea distinto pero mis sentimientos son los mismos desde que la conocí, quiero demostrarle que sin importar que sea hombre o mujer, solo tengo ojos para ella y que aun se cumpla o no mi deseo, siempre seguiré queriéndola. 
Créditos a quien correspondan.