miércoles, 10 de abril de 2024

Muñeca

Estaba llegando a mi solitario hogar al anochecer, dándome cuenta de un silencio sorprendente que no parecía natural, conmigo debía de vivir alguien más por lo que esperaba oírla desde fuera de casa, en cambio el silencio me hizo preocupar por un momento.
De verdad creí y temí que mis planes habían fracasado, preocupado de abrir la puerta y revisar la casa sin encontrar a esa chica problemática. Afortunadamente para mí, la situación era opuesta a a lo que temía, regalándome una imagen que me hizo sonreír lleno de satisfacción.
En cuanto subí las escaleras hacía mi habitación, pude escuchar una agitada respiración que me atrajo, haciéndome abrir la puerta y mirar hacía el suelo para encontrar una lasciva bienvenida de mi mascota.
-Bi..bienvenido a casa...mi querido...Señor...-
Oí decir a una tembloroso y aguda voz desde el suelo, disfrutando de mirar hacia abajo para encontrar a la dueña de aquellos susurro y jadeos; estaba casi desnuda, sus únicas prendas eran un collar de cuero y joyería colocada en su cuello, orejas y los más encantadores pezones que había visto.
Estaba de rodillas con la cara lo más pegada al suelo, aunque con sus enormes pechos no lograba que su frente tocará el piso. Sin embargo, se veía muy linda y muy sumisa al intentarlo, esa expresión en su rostro lo decía todo, al punto que dar unas cuantas palmadas a su cabello como recompensa fue inevitable.
-Bien dicho pero recuerda que debes hacerlo en la puerta principal, como lo haría una buena mascota, ¿Quedo claro?-
-S-sí...amo...-
-Bien dicho. Vayamos a la cama, tengo un montón de sueño-
Comencé a sacarme la ropa formal para ponerme el pijama notando hasta varios minutos después que la pequeña mascota intentaba decir algo pero no tenía el valor para hacerlo.
La seguí ignorando hasta que antes de entrar en la cama, ella me habló.
-Señor...se...se que no tengo permiso pero...¿Podría hacérmelo? Lo sé, como un castigo usted me feminizo y me dejó de esta forma, y por no obedecerlo tengo que soportar el afrodisíaco en mi cuerpo pero...pero...¿No ha sido suficiente castigo? Llevo un par de semanas siendo obediente, no he intentado escapar y tampoco me he tocado yo sola. ¿No he sido buena chica? ¿Soy una mala pertenencia? Dígame cómo mejorar pero por favor, deme un poco de satisfacción antes de que me vuelva loca. No pido ser su novia o pareja, me conformó con ser su muñeca de juegos, una simple mascota, así que por favor...por favor juegue conmigo, ¿Si?-
Una vez más puso su cabeza lo más cerca del piso para rogar y suplicar con sinceridad, o más bien, desesperación que le pusiera fin a su castigo para que pudiera disfrutar de su cuerpo y de sentirse como una mujer por primera vez.
De hecho, ahora que la veo con atención su cuerpo está con un poco de sudor y sus jadeos son un poco más intensos que de costumbre, ¿Me habré pasado con el afrodisíaco? No lo creo, él se lo buscó en primer lugar, no estaríamos en esta situación si él no la hubiera provocado pero al menos me da gusto ver como poco a poco está por llegar a su fin su voluntad.
-¿Recuerdas esa habitación a la que no puedes entrar?-
-Sí, señor-
-Ahí está lleno de todo tipo de juguetes para complacerte aún más, querida-
Acaricie su mejilla mientras le levantaba la cara, sus ojos tenían un brillo como nunca antes pues mis palabras parecían indicar que conseguiría lo que quería, y así sería, por primera vez en mucho tiempo se veía llena de ilusión, alegría y esperanza.
-¿Significa que-
-Significa que si en verdad quieres hacerlo, debes aguantar hasta mañana. Esta noche dormiremos juntos, tengo ganas de abrazarte y tocar un poco pero si terminas por algo así, olvídate del sexo por todo el mes y tendrás doble dosis de afrodisíaco-
Su mirada llena de esperanza pronto se llenó de miedo y nervios, tratando de arreglar la situación, cosa que no le permitiría.
-Pero señor yo-
-Sin peros, si de verdad quieres que te complazca tienes que aguantar hasta mañana. Nada de tocarte tú sola o de emocionarte esta noche en la cama, si tu obedeces esto y mañana me recibes en la entrada de la casa como lo hiciste hoy, te prometo que serás la mujer más feliz del mundo, ¿Quedó claro?-
-....sí, señor.. gracias por aceptarlo...-
Obviamente no se veía tan contenta por tener que esperar hasta mañana pero así lo había decidido y cuando le decía "¿Quedó claro?", era una señal para ella de obedecer o aceptar un castigo, por fortuna para ambos aprendió rápido eso, es una muñeca muy lista.
Después de la breve charla, entré a mi cama para poder descansar, invitando a mi futura y desesperada muñeca a entrar conmigo. Ella sabía que debía abrazarme y hoy especialmente debía quedarse quieta para cumplir su deseo el día de mañana.
Si es que lo logra no me quedará duda alguna de que él se ha rendido y ha aceptado su nueva vida como ella, como mi mascota, como mi única y exclusiva muñeca que cumplirá con todos mis caprichos.
Puede que su cuerpo muestre cuánto desea que lo hagamos, pero yo lo deseo aún más, ha sido muy difícil contener las ganas de irme sobre ella en más de una ocasión. Pero si logra su cometido y cumple con mi orden, mañana por la noche no descansaremos hasta que salga el sol y podré dar inicio a un nuevo día a día en compañía de mi bien entrenada muñeca.
Créditos a quien correspondan.

martes, 9 de abril de 2024

La hermana menor

-Ya me voy-
-¡Que te vaya bien y que tengas un lindo día de clases, hermanita!-
-¿De nuevo estás con eso? Ya te dije que no me trates como una niña, se supone que soy tu hermano mayor, yo te he cuidado por años, más de lo que me cuide a mi mismo-
-Y quizás por eso acabaste en esta pequeña y adorable presentación, ¿Quién diría que el chico de la farmacia iba a confundir tu medicina con esta extraña droga que te convirtió en chica?, no solo eres una chica, ahora eres una niña pequeña y la más adorable hermanita que cualquier hermana del mundo desearía tener-
-Tú pareces disfrutarlo mucho, ni siquiera te molestas en ocultar tu alegría-
-Bueno ahora que soy yo la mayor me hace feliz poder cuidarte tanto como lo hiciste tú conmigo y siendo honesta siempre me emocionó tener una hermanita menor-
-Que exagerada eres. No te acostumbres demasiado a verme así, que en 2 meses me darán la dosis de medicina que me vuelva a la normalidad-
-Sí pero dos meses pasan lentamente y por mucho que quisieras no podía dejarte sin ropa apropiada para tu cuerpo ni mucho menos dejarte ir a trabajar. Por ahora seré yo quien cubra tu lugar como sostén de la casa y trabajaré donde tú lo hacías. Sin embargo, por reglas del departamento no puedo dejarte sola en casa ni ocultarte 2 meses del arrendador, así que con tu cuerpo de niña pequeña, lo mejor que pude conseguir es mandarte a la escuela más cercana mientras te ves de está manera-
-Y lo entiendo, en serio que agradezco tu ayuda en todo esto pero eso no significa que disfrute ser una niña y que mi hermanita me cuide, todo esto es un poco embarazoso-
-¿Por que?-
-Porque me compraste ropa de niña, me enseñaste a peinarme e ir al baño, incluso ahora me prestaste tu viejo uniforme y mochila para ir a la escuela. No tiene nada de malo lo que haces, de verdad que lo agradezco pero estar al cuidado y ser yo quien dependa de alguien es muy nuevo por ahora-
-Ni lo menciones, hermanita, solo hago lo que tú me enseñaste para volverme la mujer que soy ahora. Fuiste un buen hermano mayor, así que déjame ser una buena hermana mayor mientras necesitas ayuda-
-Ya veo…supongo que hice un buen trabajo cuidándote... y confío en ti, por lo que cuento contigo-
-Por supuesto que hiciste un buen trabajo, hermano, muchas gracias por ello pero hasta que todo vuelva a la normalidad deja que yo me encargue. Empezando por decirte que te ves muy linda para ir a la escuela pero es mejor que bajes tu falda para que los niños no vean tu osito teddy-
-¿Qué? ¡No! ¿Desde hace cuánto tengo la falda arriba?-
-Desde que te pusiste la mochila, ten más cuidado para que eso no se repita, en especial si estás en la escuela, ¿Vale?-
-Lo tendré en mente... aún debo acostumbrarme a las faldas así que estaré precavida. Pero basta de charla o se me hará tarde para ir a la escuela y a ti se arreglarte para el trabajo, ya me voy-
-Sí, con cuidado, ten un lindo día, hermanita-
Créditos a quien correspondan.

lunes, 8 de abril de 2024

Prima poseída

-Prima, estás hermosa, me sorprende cuánto has crecido en todo este tiempo, estás perfecta y mucho mejor de lo que te recordaba pero veamos un poco más, espero que me sigas sorprendiendo-
Me decía a mí mismo con la melodiosa voz de mi prima, la cual tengo como prisionera en su cuerpo sin poder moverlo ni controlarlo, gracias al hechizo de posesión que encontré en Internet.
No fue muy difícil utilizarlo, estando solos y ella ejercitando en su cuarto me fue sencillo recitar el conjuro que justo al terminar expulsó mi alma de mi cuerpo para dejarme mover como un simple espíritu, yendo desde la biblioteca en la casa hasta el piso de arriba donde estaba mi prima encerrada en su alcoba, ella dice que la miró como un pervertido cuando hace deporte pero no es mi culpa que ella se vea tan linda y seductora, tal como lo hace ahora que puedo verla sin que ella tenga idea.
Lleva su cabello amarrado en un par de coletas, su figura es muy delgada pero sexy, lo único malo es que es plana como una niña pero lo que le hace falta arriba le sobra en la parte de abajo; tiene un trasero y unos muslos impresionantes, haría lo que fuera por poder usarlos como almohada, aunque eso solo es el inicio de muchas de mis fantasías que tengo con su cuerpo.
Apenas atravesar la puerta de su habitación pude ver como ella ejercitaba, gozando de la vista por unos instantes antes de entrar en su cuerpo por su espalda, poseyéndolo de forma rápida y precisa para controlar su cuerpo en tan solo unos momentos; sentir que entraba a su cuerpo fue extraño, también lo fue comenzar a moverme, era como si hubiera despertado tras un largo y profundo sueño al que empezaba a acostumbrarme; pensé que mi prima pondría alguna clase de resistencia o algo así al poseer su cuerpo, pero fue muy sencillo dominar su cuerpo como si fuera mío.
Lo más parecido a "resistirse" que está haciendo mi prima, es murmurar en mi cabeza, puedo oír lo que piensa como: ¨¿Qué me está pasando?, ¿Por qué no puedo moverme? Quiero que alguien venga a ayudarme, ¿Cómo puedo llamar la atención de mi primo?" entre otros pensamientos que de vez en cuando llegan a mi cabeza, en especial cuando comienzo a hacer algo pervertido con su cuerpo, tal como ahora al quitarme algo de su ropa y posar frente a su espejo.
Seguro que escucharé todavía más de sus pensamientos y deseos de detenerme, pues no pienso conformarme con solo ver su cuerpo en ropa interior, quiero hacer de todo con su cuerpo, tomar fotos y vídeos y toda clase de cosas que mi prima no haría para mí.
Esta es la primera y maravillosa foto que tome de su cuerpo; presumiendo sus largas piernas y su gran trasero, destacando aún más por la tanga de corte alto que llevaba bajo su ropa de gimnasio, la cual no solo es cómoda para ir al gimnasio, también es perfecta para destacar todas las cualidades que mi prima entrena al ejercitarse; al levantar su sudadera pude ver su plano abdomen, se notaba que su cintura de ensueño era producto de su arduo entrenamiento y aunque no tenía abdominales, no dejaba de ser una vista espectacular del cuerpo de mi querida prima; la parte más esperada para mi, era ver los pechos de mi prima, su tamaño podía ser modesto para mi gusto pero no dejaba de ser atractiva la idea de quitarme la sudadera para ver sus tetas en sostén y luego al desnudo; cada que pienso en eso los pensamientos de mi prima gritan que me detenga por lo vergonzoso que es, algo que solo me motiva a llegar más lejos al explorar su cuerpo.
Sus pensamientos resuenan cada vez más fuerte en mi cabeza, como una voz que me dice que no debería de hacerlo, solo que ignorar esa voz es sumamente sencillo comparado con la emoción y satisfacción de conocer cada parte de su cuerpo.
La sesión de fotos estaba por comenzar, preparando el cuerpo de mi prima para hacer poses y expresiones que jamás pensé serían reales, dejando el recuerdo de estas en mi memoria y en mi teléfono por las fotos y vídeos que pienso compartir con mi propio móvil como un valioso tesoro.
Ya puedo imaginar todo el proceso; primer un par de fotos más con la ropa que tengo, luego me quitaré la sudadera, después me quitaré la ropa interior y para terminar de la mejor forma, buscaré en sus cajones la lencería y ropa más atractiva para hacer una pasarela preciosa y sexy que solo yo disfrutaré.
Una vez que terminé de jugar con el cuerpo de mi prima, simplemente volveré a mi cuerpo de chico y le haré creer que todo el tiempo que ella estuvo "entrenando" en su habitación, yo me había quedado dormido.
¿Podré hacerla creer que fue un sueño? Tal vez funcione; puedo fingir que estuve dormido todo el tiempo y que nunca haría algo que la incomode, también borraré toda la evidencia en su teléfono y la ocultaré aún mejor en el mío; sin ninguna prueba, quizás pueda convencerla de que está enferma o que estaba soñando algo muy raro. 
Una vez que la convenza de que nada fue real, podré disfrutar sin preocupaciones de todo el contendido exclusivo que mi amada prima hizo para mí.
Créditos a quien correspondan.

domingo, 7 de abril de 2024

Falla de atuendo

-Que mala suerte, no se supone que esto me dejará así para siempre-
Me repetía un poco decepcionado al ver como quedó mi cuerpo tras usar ese atuendo.
Siempre quise saber como es que se sentía ser una chica, al menos físicamente deseaba verme como una hermosa mujer de buenas curvas y grandes senos, pensé que verme linda o sexy podía ser divertido, aunque también pensaba que tener tetas grandes podría ser cansado por su peso, entre muchas otras tonterías buenas y malas que solo podría responder, si me convertía en una mujer.
Para salir de mi duda y curiosidad sobre tener un excelente cuerpo femenino, pensé en comprar un traje de piel en línea, descubriendo en el proceso lo costosos que son esos atuendos, haciéndome buscar opciones más baratas aunque fueran de menor calidad para poder costearlo.
Mi búsqueda de página en página estaba comenzando a ser frustrante por la falta de resultados, no quería rendirme y seguí intentando, hasta que finalmente una página apareció con un precio que podía pagar, además de que garantizaba darme una sensación femenina que jamás podría olvidar o igualar. Sus palabras parecían algo exageradas, pero por el precio que costaba, mi elección fue obvia.
Una vez que ordene y pagué el traje, solo tuve que esperar unos pocos días para darme cuenta que mi paquete había llegado hasta la puerta de mi casa.
No quería perder más tiempo, sacando con emoción todo lo que había en la caja; había un collar de seda con joyas de imitación hermoso; lo acompañaba un traje de baño bastante atractivo de color rosa claro y un diseño que apenas cubriría lo mínimo de mi cuerpo con el traje de piel, la idea de usarlo me emocionaba, pero lo que más me emocionaba era mi nuevo traje de piel; con rasgos de una chica asiatica, cabello negro, y quizás un cuerpo más pequeño de lo que imaginaba y que esperaba se viera mejor una vez me vistiera; todo era mejor de lo que esperaba, solo hacía falta usarlo.
Me quite toda mi ropa lo más rápido que pude, ansioso de entrar en mi nuevo traje de piel que conforme recorría mi cuerpo, comenzaba a sentirme diferente; inicie por mis pies, luego las piernas, en el torso comenzaban a verse mucho más los cambios, después deslice el traje por mis brazos y terminé por la cabeza que se sentía como una máscara muy realista; el último detalle para mi transformación era subir el cierre que recorría toda la espalda baja hasta llegar a mi nuca, ocultando el mismo cierre con el collar de seda y con mi nueva cabellera oscura que cubría gran parte de mi espalda.
Me sentí algo raro cuando cerre el traje, como si algo que no entendía hubiera cambiado, estirando y moviendo mi cuerpo poco a poco en busca de que el traje terminará de ajustarse por completo y de que yo me sintiera más cómodo con el atuendo. Con cada movimiento que hacía, sentía como lograba mi propósito aunque fuera un poco hasta que mi figura masculina desapareció por completo, viéndome de pies a cabeza como una mujer. 
Verme tan parecida a una mujer me hizo muy feliz, sentía que la piel era más suave, el cabello largo era muy ligero y sedoso, además que me sentía un poco sexy con el bikini, aunque  mi nuevo cuerpo no era capaz de llenar por completo el traje de baño. No soy un experto en ropa femenina pero los pequeños trozos de tela que cubren las partes más íntimas de mi cuerpo no deberían quedar colgando. 
Percatarme que mi cuerpo y traje de baño no coincidían, me hizo pensar que tal vez hubo una falla en el atuendo; los pechos deberían ser lo suficiente grandes para apretar y presumir el bikini, no para que quede colgado; además que al quedarme grande de la parte del pecho, la parte de la cintura también se veía un poco grande y caída, menos mal que los detalles del bikini impiden que la parte inferior llegue hasta el suelo, de lo contrario dejaría mucho más a la vista de lo que me gustaría.
La experiencia no es mala del todo, sin duda es realista la sensación femenina que me da este atuendo pero no cumple con lo que decía la descripción en línea así que pensaba  devolverlo para recibir un producto sin fallos. 
-¿¡Qué!? Dime que no es cierto, ¡Rompí el cierre del traje!-
Al intentar quitármelo para meterlo de nuevo a la caja sentí como el cierre se desprendía del traje para quedar en mi mano, dándome otro ejemplo de los fallos que tiene este atuendo, y que ahora debo averiguar como me lo puedo quitar para no quedarme como una chica por más tiempo del que mi curiosidad pueda soportar.
Créditos a quien correspondan.

sábado, 6 de abril de 2024

El cambio de Komi-san: Final Té en mal estado

Después de un buen tiempo tras haber intercambiado de cuerpos y que cada uno asumirá su nueva vida, parecía que todos vivían de forma tranquila y contenta por parte de la familia Komi y el joven Tadano.
Lamentablemente, un factor importante y que nadie pudo predecir, había entrado a escena sin que ninguno de los involucrados en el cambio de cuerpos fuera consciente de ello.
Todo comenzó por un té que preparó la madre Shuuko Komi, el cual hizo posible el intercambio de cuerpos entre su hija, el mejor amigo de su hija y la misma Shuuko. Sin embargo, dicho té no tuvo la preparación correcta, fue hecho como cualquier otro té de la señora Komi, quien al no saber este pequeño pero vital detalle, agregó un efecto nuevo a su bebida.
Exponer las hojas de la planta a fuego durante mucho tiempo podría agregar un efecto hormonal que aumentaría con el pasar del tiempo, de forma tan imperceptible, que quien haya bebido el té, pensara qué son deseos naturales de su nuevo cuerpo, haciéndolos caer en una búsqueda intensa de placer que puede nunca terminar.
Dicho de otra manera, el té que preparó y bebieron, además de hacerlos intercambiar de cuerpos, producía un efecto afrodisiaco.
El primero en ser influenciado y dominado por sus bajos deseos, fue el antiguo Tadano Hitohito; comenzando por buscar más a su nuevo esposo, abrazándolo, besándolo, amándolo; al mismo hombre que evitó durante meses a pesar de ser su esposo, ahora estaba desesperada por tener su atención todo el tiempo, y tratando de convencer al padre de familia, de tener un último bebé mientras Shuuko aún se siente joven y bella para criarlo; la personalidad elegante que había desarrollado la nueva Shuuko Komi, se vio influenciada por sus nuevos deseos, los cuales la dominaron por completo hasta volverla una mujer atrevida y apasionada que su marido apenas puede controlar. O mejor dicho, apenas podía controlar.
El padre de Shoko intentó seguir el ritmo de su esposa, pero con sus apasionada muestras de amor, el hombre de pocas palabras se vio sobrepasado en poco tiempo. Y aún con todos los esfuerzo que ponía Shuuko para controlarse, no tardó en buscar diversión y quién pudiera darle un hijo en todos y cada uno de sus vecinos apuestos o bien dotados para hacer feliz a la eternamente joven mujer, quien desde hace un par de semanas esta en un "viaje de chicas", donde ella es la única chica.
Al no poder controlar más sus deseos, y con un esposo agotado que no podía seguir su paso, Shuuko tomó la decisión de irse a la playa por su cuenta en búsqueda de emoción y de que todas sus necesidades sean satisfechas por un buen tiempo.
Diariamente la mujer bajaba a la playa en algún atuendo bastante atrevido, como lo es hoy un micro bikini rojo que apenas cubre lo mínimo de sus intimidades para no ser expulsada de la playa por ser una exhibicionista, paseándose de esa forma orgullosa y descarada como la reina del lugar en búsqueda de algún guapo joven que pueda cumplir cada una de las fantasías de una pobre y linda señorita necesitada de amor.
Normalmente, satisfacer sus deseos le consume unos 4 o 5 príncipes diarios, pero en está ocasión la mujer de maduros atributos apenas puede contener la emoción al ver que se ha sacado la lotería con dos chicos que podría entretenerla hasta dejarla satisfecha y que así Shuuko Komi, vuelva a su vida hogareña como una ama de casa llenar de amor para su familia, misma que espera muy pronto vaya a aumentar de integrantes gracias a la ayuda de unos amables caballeros.
Créditos a quien correspondan.
La prolonga ausencia de Shuuko Komi en su hogar, también terminó por afectar y dar distintas oportunidades a su hija Shoko Komi-san, oportunidades que tal como su madre, no pudo dejar pasar.
La antigua Shuuko Komi, ahora en el cuerpo de su hija Shoko, empezó a sentir un apasionado amor por Tadano Hitohito, no importaba cuanto lo intentará, todo pensamiento de la chica llegaba hasta sus deseos de estar en la cama con su amado príncipe de cabello oscuro.
Shoko, para evitar liarse con quien alguna vez fue su hija, decidió distanciarse.
La ausencia de la nueva Shuuko Komi, le dio el pretexto a la nueva Shoko Komi de ir a su casa temprano todo el tiempo, ya que a falta de su madre para cumplir las labores del hogar, la hermosa hija estaba dispuesta a encargarse de todo sin aceptar nunca que el nuevo Tadano Hitohito le ayudará o entrará a su antigua casa, mucho menos quedarse a solas.
Shoko en serio que intentaba concentrarse en las labores del hogar donde antes era tan buenas, pero sus bajos deseos la hicieron descuidar dichas labores cada vez más, en beneficio de pasar más tiempo a solas en su habitación para dar un poco de rienda suelta a los apasionados sentimientos que tenía la señorita.
Inició con un dedo que apenas se frotaba por encima de la ropa, no tardó mucho en meterlo de forma cuidadosa, después con un par de dedos más rápidos y agresivos, cuando eso no fue suficiente se compró un pequeño juguete para ayudarla ahí abajo, y una vez que su juguete dejó de ser suficiente tuvo que buscar uno más grande, aumentando cada vez más sus reprimidos deseos, los cuales una vez se cansaron de juguetes, Shoko tuvo que rendirse y buscar a Tadano con la esperanza de que él logrará dejarla satisfecha.
Sin embargo, para total sorpresa de la adolescente, el amor de su vida la había rechazado, pues después de tanto tiempo ausente en la vida del chico, Tadano no estaba dispuesto a cumplir con los caprichos de la necesitada Komi-san, que para empeorar más su humillante situación, no tuvo mejor idea que empezar a pasar el rato con cada compañero y compañera de su escuela, en un desesperado intento de que su amor logrará calmar los deseos de cuerpo y los sentimientos de su corazón.
Fue así que después de terminar las clases, cada día el "Club de adoración a la Diosa Komi-San" daba inicio a sus actividades; en las cuales algún afortunado o afortunada, elegidos por la misma mano de su Diosa, podría tener el honor de intentar satisfacer todas las necesidades y caprichos carnales que su majestad pudiera tener.
De esa forma y con varios juegos previos que cambiaban día con día, Shoko Komi usa su antigua libreta de comunicación para declarar quien y de que forma podrían hacer feliz a su diosa, que humildemente les permite hacerla llegar al clímax de su placer todos los días, en intento de controlar sus más bajos impulsos, esperando con anhelo que un día desde su pervertido trono, la diosa Komi-san vea entrar a su amado Tadano Hitohito, para poder elegirlo a él como el único capaz de darle amor, placer y satisfacción que se le fue negado tras su rechazo.
Créditos a: TOFUUBEAR
Para desgracia de los profundos deseos en el corazón de la nueva Shoko Komi, la antigua Shoko Komi, quien desde hace meses se había convertido en Tadano Hitohito, también fue afectado por la mala preparación de la planta de intercambio de cuerpos en conjunto de todas las situaciones que estaban viviendo el resto de afectados en el cambio de cuerpos.
Tadano, la antigua Shoko Komi, sentía un profundo amor por el antiguo Tadano en el cuerpo de Shuuko, al mismo tiempo que su cuerpo masculino soñaba con tener un momento privado con su antiguo cuerpo femenino, un desastre total en la mente y emociones de la anterior Komi-san. 
Sin embargo, Shuuko Komi se fue de viaje durante un largo tiempo sin forma de comunicarse con ella, al mismo tiempo que Shoko Komi se distanciada de Tadano. 
La antigua Komi-san se sentía sola, cada vez más desesperada de amor y de placer, surgiendo de una vieja amiga, un sentimiento y relación que jamás en su vida imagino poseer. 
Rumiko Manbagi era una vieja amiga de Tadano, que al ver solo a su amigo, comenzó a acercarse, a volver a hablar y hacerse más cercanos, cada vez un poco más unidos, haciendo que los deseos y amor que Tadano sentía, empezarán a dirigirse a su nueva amiga.
Hitohito se estaba enamorando, al estar cada vez más cerca de su amiga rubia de piel bronceada y personalidad extrovertida, la antigua Komi-san terminó siendo flechada por la apasionante y cariñosa Rumiko, que sin dudarlo correspondió a los sentimientos de Tadano par volverse pareja a las pocas semanas de recuperar su vínculo, el cual paso de amigos a un romántico noviazgo.
Las que alguna vez fueron interminables horas en soledad para Hitohito, rápidamente se volvieron en interminables horas llenas de amor, lujuria y romance con su nueva novia. 
Rumiko no solo lleno de confianza a Tadano, también lo lleno de besos, abrazos, cariños y atenciones que nunca imagino vivir, pero que ahora que lo estaba haciendo, haría todo lo posible para no perderlo. 
Tadano se convirtió en un confiable caballero que llenaba de mimos y atenciones a su amada pareja, la cuál después de clases, había conocido todo el potencial que Tadano tenía para dejarla contenta en la privacidad de la habitación de la chica.
Lo que comenzó como un desesperado intento de la antigua Shoko de no estar sola, se convirtió en una romántica historia de amor adolescente que al caer la noche, se volvía una intensa novela de amor erótica entre los jóvenes enamorados.
En algún momento, su vieja amiga Shoko Komi intentó declararse a Tadano y tener una relación con él, a lo que el chico la rechazó con delicadeza diciendo que llevaba meses en una relación increíble con la mejor chica que podría desear, y que ni siquiera por la mismísima diosa Komi-san, él estaría dispuesto a dejar a su novia.
Shuuko Komi, Shoko Komi y Tadano Hitohito, cada uno de los afectados por el té en mal estado habían asumido sus nuevas vidas hace meses, yendo cada uno por sus propios caminos con el pasar del tiempo.
La madre Shuuko Komi volvió a ser una madre amorosa y hogareña, leal a su querido esposo con quien estaba muy feliz de estar casada, en especial ahora que estaba embarazada y su camino para ser madre estaba a punto de iniciar.
Shoko Komi siguió con su incuestionable reinado en la escuela, donde cada día después de clases, algunos de sus compañeros o compañeras tenía el honor de hacerla sentir lujuria y placer hasta más no poder.
Y por parte de Tadano Hitohito, el continuó su relación con Rumiko, comenzando a vivir juntos y mostrarse su amor en cada vez más lugares y posiciones, haciendo todo lo posible para amarse y apoyarse, con un Hitohito ansioso del día que termine la escuela para casarse y comenzar a formar una gran familia con su asombrosa y sexy pareja quien nunca imagino seria la mujer de sus sueños.
Créditos a quien correspondan.

viernes, 5 de abril de 2024

Mi vecina

Mi vecina es tan linda, tan sexy, tan hermosa, toda mi vida había querido tenerla y ser feliz con ella, pero al ser menor que ella nunca se había interesado en lo más mínimo por mi persona, no es que mi vecina fuera grosera conmigo o algo así pero no me veía con los ojos de amor que yo solo tenía para ella. Y aunque me dolía mucho, respeté su decisión y seguí mi vida tratando de no causarle molestias o incomodidad por lo que sentía.
Pero esta mañana cuando me desperté, todo estaba raro, sentía frío por todo mi cuerpo y casi me tragaba algunos cabellos que entraban a mi boca y que fueron lo que me despertó en primer lugar.
Entre más segundos llevaba despierto, más raras me parecían todas las cosas que veía o que sentía, hasta que finalmente lo noté. No sólo estaba en el cuarto de mi vecina, yo poseía el cuerpo de mi vecina, el frío que sentía por todo mi cuerpo era debido a que había dormido solo en lencería, y su largo cabello había entrado por accidente en mi boca, o su boca, lo que me hizo despertar para darme cuenta de la situación.
No entendía lo que sucedía pero un espejo frente a mi me confirmaba que yo estaba en el cuerpo de mi vecina, al imitarme por completo en el reflejo del espejo con lo que yo hacía en el femenino cuerpo.
Fue en ese momento donde estaba viendo mi nuevo cuerpo frente al espejo, cuando comenzó a sonar el teléfono celular, parecía que llegaban una serie de mensajes los cuales pude leer al desbloquear el móvil con la huella dactilar.
Esos mensajes venían de un número desconocido y que parecía conocer muy bien lo que estaba pasando al decir que no me preocupara por nada, ni siquiera debía de preocuparme de darle las gracias, ya que ese había sido un regalo de su parte al darme el cuerpo que siempre había deseado. También me aseguro que nadie más sabía del cambio de cuerpos, y que mi propio cuerpo anterior seguiría su vida como si nada hubiera pasado.
En otras palabras, con la larga serie de mensajes que había recibido pude entender que alguien fue el responsable de mi situación, y aún más importante, podía saber que para el resto de personas, incluso mi cuerpo anterior, yo siempre había sido mi vecina, dándome total libertad de re hacer mi vida.
Por curiosidad intenté llamar y mandar un montón de mensajes a ese celular que se comunicó conmigo sin tener ningún tipo de respuestas, esa persona nunc respondió a las llamadas y tras unos minutos ni siquiera podía llamar o mandar mensajes porque el número no existía. Hubiera sido inteligente anotar el número pero tampoco pude volver a verlo.
Por donde sea que intentará mirar, todo lo que me sucedió fue extraño, no había una lógica o sentido a este evento, incluso la "explicación lógica" se sentía tan irreal que me costaba aceptarla pero la podía confirmar a cada segundo que me veía en el hermoso cuerpo de mi vecina.
Y si fuera poco tener el cuerpo de mi vecina, para hacerme saber que había cambiado de cuerpos, un sonido en las afueras de mi hogar también me hizo aceptar esta realidad.
Con mis propios ojos pude ver desde la ventana como mi cuerpo de chico cerraba la puerta y caminaba por el pasillo, llevando una mochila con sus cosas para la escuela. Aunque ya me lo habían dicho, fue muy diferente leer y ver que mi cuerpo de hombre seguía con su vida como si nada hubiera pasado.
Yo no quería esto, al menos no de esta forma, pero la realidad era que me había convertido en mi vecina por alguna razón, y que ahora podía hacer lo que quisiera con su cuerpo y con su vida, algo que comenzaba a emocionarme y a pensar que podría no ser tan malo.
Si en algún momento yo volvía a mi propio cuerpo de hombre o algo por el estilo no me quejaría, pero sí me quedo por el resto de mi vida en el cuerpo de mi vecina,  me convierto en la mejor versión de ella y saco ventaja de su cuerpo de ensueño para cumplir mis fantasías, es algo de lo que tampoco me quejaría.
Créditos a quien correspondan.

jueves, 4 de abril de 2024

Programa de estudio

-Vamos, hermanito. Tú prometiste que estudiarías con nosotras si hacíamos esto, Joseph y yo nos transformamos en estas jóvenes hermosas solo para ayudarte a concentrarte, así que ahora te toca a ti cumplir tu parte-
Decía la chica de cabellera castaña, abrigo negro, blusa blanca y mini falda oscura, con las piernas cruzadas y un libro de álgebra y geometría en su mano derecha. 
-Es cierto, Ricky, un hombre cumple lo que promete, por algo me volví una chica y estoy usando esta ropa, créeme que usar tacones no es tan sencillo como parece, nuestra hermana me estuvo ayudando con esto desde la noche anterior solo para cumplir con mi promesa-
Agregaba la otra joven mujer, también de cabello castaño, muy parecida por a la primer chica; ella usa un abrigo blanco, una blusa roja junto a tacones y falda oscura con una mano apoyada en la barbilla y en la otra mano un libro de historia. 
Ambas hermanas habían cambiado gran parte de su apariencia en las últimas horas por el bien de su hermano menor; el mayor es Joseph de 19 años, seguido de Susy de 17 y por último Ricky de 14 años. 
Este último hermano tenía que presentar un examen muy importante que definiría su futuro, y de cierta forma también el nombre de la familia, la cual contaba con que los tres hermanos lograrán ingresar a una buena academia; Joseph y Susy lo habían logrado, y ambos eran perfectamente conscientes de que su hermanito Ricky era capaz de hacer lo mismo, sin embargo, Ricky era demasiado flojo como para hacerlo, haciendo dudar a sus hermanos mayores del destino de su familia en caso de que el hermano más joven fracasara.
El chico no estudiaba como era debido, se distraía con facilidad, ponía excusas sobre sus calificaciones y un sin fin más de pretextos que hacía o ponía para evitar el esfuerzo de estudiar para su examen.
El hermano y la hermana mayor preocupados por su hermano menor decidieron tomar medidas drásticas al respecto, implementando un programa de estudio algo extremo pero que funcionaría según lo que Susy imaginaba.
Ricky estaba pasando una época difícil, la pubertad puede ser complicada y todos los cambios que conlleva podrían distraerlo del examen u otras metas a largo plazo que podría tener. No obstante, esta misma y aparente debilidad, es lo que los hermanos mayores pensaban utilizar para hacer que el más joven estudie como es debido.
Joseph buscando en la habitación de su hermano menor se dio cuenta que este tenía un "poco" de fascinación por las mujeres mayores, no tan mayores como su madre pero sí mujeres que ya no estudien y que sean capaces de vivir por su propia cuenta, quizás un poco pervertido para su edad pero de nuevo creyeron que era normal y al final eso mismo es lo que usarían a su favor. 
-¿Susy? ¿Joseph? ¿Qué hicieron? ¿Qué es lo que están planeado?-
-Verás hermanito, Joseph y yo usamos una pócima para convertirnos en mujeres algo mayores ¿Te gusta lo que ves? Imagino que sí, me atrevo a decir que nos parecemos a algunas chicas de tus revistas bajo el colchón, ¿Verdad?-
-Definitivamente, ni siquiera yo me he animado a tanto Ricky, pero tus gustos no nos interesan por ahora, por ahora tenemos una muy buena oferta para ti-
Hermano y hermana intercambiaban turnos para hablar mientras el menor de los tres no dejaba de mirar los espectaculares cuerpos de sus familiares. 
-Exacto, como dice Joseph, tenemos una oferta para ti: Puedes tocar, ver, pedirnos hacer o que tú no hagas a nosotras, llámanos por otros nombres o sencillamente dinos "Sensei", puedes pedir todo lo que quieras de nosotras, siempre y cuando te lo ganes-
Dijo Susy, inclinándose un poco para facilitar la visión de su escote al menor que se sonrojó. 
-¿Hablan en serio? ¿Qué quieren que haga a cambio de esto?-
Preguntó Ricky teniendo una respuesta de su hermano mayor que ahora se veía como una mujer mayor de 25 años. 
-Sencillo, tienes que estudiar y tenemos toda un plan a seguir para ello: 1 examen aprobado es igual a una petición para Susy; cuando domines 1 tema me puedes pedir a mí lo que quieras; cuando termines 1 temario ambas haremos algo lindo para ti y si estudias por iniciativa propia o nos sorprendes usaremos la ropa que más quieras por todo 1 día; obviamente hagas lo que hagas no habrá nada de sexo, si de verdad quieres eso ahí hay un problema que deberíamos de hablar, pero si quieres explorar nuestros cuerpos con la vista o tus manos estaremos de acuerdo mientras aprendas algo a cambio. Exámenes, exposiciones, ejercicios, actividades, preguntas y respuestas, tenemos un sin fin de cosas para ponerte a estudiar y una vez demuestres tu progreso nosotras te compensaremos, muy sencillo ¿No?-
-Tenemos una semana para hacerte estudiar y que entres a la academia, no hacemos esto por obligación sino por cariño y preocupación que tenemos por nuestro hermanito, así que más te vale aceptar esta oferta. Incluso estábamos hablando que si llegas a superar nuestras puntuaciones en el examen, ambas nos quedamos con estos aspectos por todo un mes y haremos lo que nos digas, no te hagas de rogar Ricky y acepta nuestra generosa oferta-
-Si no la aceptas lo entendemos, Susy y yo volveremos a la normalidad con un antídoto que conseguimos, tú no entrarás a la escuela y yo dejaré de darte dinero porque no lo mereces, menos si lo gastas para esas revistas-
-Y yo me encargaré de tirar, quemar y regalar a tus amigos y amigas todas las revistas pornográficas que te he confiscado, ¿Cómo hiciste siendo menor de edad para comprar todo eso? Apuesto a que todo mundo recordará bien ese suceso, pero supongo que no hará falta que lo haga, ¿verdad?-
La dulce y hermosa hermana mayor dio un pequeño aplauso mirando con ternura a su hermano, Susy no amenazaba, ella cumplía con su palabra y con gusto tendría esa misma sonrisa mientras quemaba todo lo que Ricky había conseguido en los últimos años.
-¿No creen que es un poco extremista todo el plan que elaboraron?-
-Por supuesto, puedes cuestionar los métodos de tu linda hermana mayor pero no los resultados que mis tácticas pueden generar-
Dijo Susy respondiendo a la pregunta de Ricky, seguida justo después por Joseph. 
-Lo mismo creí yo, pero estoy seguro de que dará resultados, así que ayúdanos a ayudarte y responde de una vez que no hay tiempo que perder ¿Vas a querer nuestra ayuda como tus profesoras o no?-
El joven lo pensó unos segundos, trago saliva y pronunció una respuesta que hizo sonreír a sus nuevas y crecidas hermanas mayores. 
-Sí, maestras, por favor enséñenme-
-Muy bien dicho-
-Joseph tiene razón, es la mejor decisión, así que siéntate, tenemos mucho que hacer-
Ambas mujeres se separaron un poco del asiento que tenían en la cama, invitando al hermanito a sentarse entre ellas para así dar inicio a sus clases especiales para aprobar el examen, que serían las más intensas que nunca ha tenido a cambio de grandes beneficios. 
Créditos a quien correspondan.

miércoles, 3 de abril de 2024

Cuestión de suerte

Créditos a quien correspondan.
-¿Ven? Les dije que era una buena idea y una genial forma de pasar las vacaciones en esta isla paradisíaca; comprar esas pócimas que feminizaron nuestros cuerpos y nos convirtieron en espectaculares chicas sin duda alguna fue maravilloso. Nunca antes me había sentido así de bien en mi vida-
Decía Stephen que ahora se hacía llamar Stephanie, dando un par de vueltas para disfrutar de su nuevo cuerpo, dejando que sus trenzas se elevarán por los aires y que su piel sintiera el calor del lugar en donde estaban, dejando a la vista el increíble paisaje y playa cristalina donde estarían los próximos días.
Su cabello era oscuro y muy largo, incluso trenzado casi que su cabello llegaba a sus glúteos bien desarrollados y que destacaban aún más por su bikini; el atuendo era uno muy sencillo, un bikini blanco y ajustado, con la parte inferior pareciendo una tanga y la parte de arriba un bikini blanco sin tirantes que estaba sujetado con un listón justo entre sus grandes pechos; el traje de baño por sencillo que era, destacaba todas las cualidades del nuevo cuerpo de Stephanie, quien lucía más que satisfecha por el resultado obtenido al convertirse en una mujer. 
Ella no parecía avergonzada o nerviosa, de hecho se le veía bastante confiada con su cuerpo, disfrutando de lucir el pequeño atuendo frente a sus amigas que también eran chicos convertidos en mujeres, y que cada uno tenía sus propios sentimientos al haberse convertido en chicas para sus vacaciones.

Créditos a quien correspondan.

-Eso dilo por ti mismo, yo no quedé tan conforme con mi cuerpo. Quiero decir, ¡mira estas cosas!, ¡son enormes!, siento que se saldrán en cualquier momento del sostén, además me estorban para ver y andar, con tetas tan enormes será insoportable nadar...si con tan solo caminar son molestos no me quiero imaginar como será correr o nadar con estas cosas-
Añadió Peter con tristeza y suspirando, saliendo del vestidor no muy contento por el aspecto femenino que le había tocado.
Decir que su cuerpo como chica era grande no era precisamente un halago para él en estos momentos; el cabello rubio se extendía casi hasta sus muslos, por lo que tuvo que amarrarlo con varias ligas para que no fuera tan molesto, su cuerpo era alto para una chica y sus proporciones algo exageradas.
-¿Qué talla imaginas que son estas cosas? Aunque tuve fantasías de estar con una chica con pechos tan grandes, ahora que yo los tengo no puedo creer lo pesados que son. Este bikini fue el único que conseguí para mis pechos, y aún así me aprieta-
Cada que el chico suspiraba, sus pechos rebotaban con entusiasmo, el bikini azul que usaba apenas podía mantenerlos en su lugar, dejando bastante que mirar por cualquier lugar del bikini que presumía los grandes atributos de la rubia. Puede que sus caderas, muslos y trasero también fueran atractivos, en especial con el bikini azul alto que vestía la rubia, sin embargo, nada de ella se podía comparar con el gran tamaño de sus pechos que eran el encanto de quien los viera, y el mayor castigo de quien los tenía.
El chico levantó sus pechos con ambas manos y los soltó mientras suspiraba, provocando que sus dotes femeninos una vez más rebotaran y presumieran de su grandioso tamaño dentro del bikini que tenía varios nudos para no fallar en su labor.
-Que pésima suerte he tenido-

Créditos a quien correspondan.
-Venga ya, deja de estar llorando, Penny. Acordamos que esto sería a la suerte, todo fue cuestión de suerte; las pócimas que compramos en esa tienda eran diferentes y se nos dijo desde un principio, todo lo que pudimos hacer para no pelear por las pócimas fue dejarlo a la suerte, incluso los bikinis los elegimos según nuestros gustos pero sin saber que tan bien o mal nos quedaría. Sí, fuiste un desafortunado esta vez, pero le pudo pasar a cualquiera, todos estábamos listos para asumir ese riesgo-
Comentaba Cristian, o mejor dicho Cristina, la joven de cabellos rosados atados y cubiertos con un estilo oriental que harían mucho más sencillo entrar al agua, aunque para entrar tendría que quitarse los anteojos que llevaba y que no escondían su mirada presumida, bastante orgullosa de su cuerpo y situación. En realidad, Cristian siempre había sido presumido pero ese modesto cuerpo cubierto de aceite para bronceado y con un bikini rosado de pliegues por arriba y por abajo, le terminaba dando toda una actitud y confianza que ni siendo chico podía presumía, parecía la típica chica sexy y arrogante, algo que iba como anillo al dedo para el chico presumido. 
-Sé que fue cuestión de suerte, Cristina, y por eso dije que mi suerte me ha fallado. Intentaré disfrutarlo, no creo poder hacerlo tanto como tú disfrutas de tu cuerpo de princesa pero en serio trataré de verle el lado bueno a esto-
Contestó la rubia, ganándose una vuelta arrogante del cuerpo que ahora tenía Cristian, quien no dudo ni un momento de sacudir las caderas, pechos y trasero para demostrar cuán seguro estaba de su actual cuerpo, viendo a sus dos amigos y cruzando los brazos antes de seguir hablando de forma orgullosa y arrogante.
-¿Qué te puedo decir? No esperaba que mi cabello fuera tan largo ni rosado, tampoco creí que necesitaría lentes para una buena visión pero ¿Eso qué importa? Me fascina mi nuevo cuerpo y ten por seguro que compraré más de esa pócimas a aquellas chicas con tal de verme así más tiempo, le sacaré un montón de provecho a este cuerpo cuando volvamos a casa, amiga-
Con una nalgada en su propio trasero y sacudiendo cada parte erótica de su cuerpo, Cristina comenzó a reír con un montón de confianza y empezando a generar planes para su futuro en forma femenina una vez dejaran la playa. 

Créditos a quien correspondan.
-Veo que como siempre estás haciendo planes para el futuro, Cristina pero por ahora concéntrate en el presente y como nos divertiremos juntas...es un poco extraño hablar de "nosotras" y como chicas pero supongo que me acostumbrare en estos días-
Saliendo de los vestidores apareció Javier, ahora Julieta, quien era la última del grupo en salir con su nuevo cuerpo y atuendo para reunirse con sus amigas. 
Ella tenía un cabello castaño atado en una larga cola de caballo que cubría su espalda, vistiendo un bikini verde de tiro alto y con pequeños triángulos detallados para ocultar sus intimidades. Su actitud era muy parecida a la de Stephanie, calmada ante la situación y a su nuevo cuerpo, moviendo un par de veces las tiras que sostenían su traje para asegurarse de que no se cayera y tratando de acostumbrarse a la sensación de tener senos y trasero tan al aire con ese traje, una sensación muy diferente a cuando un chico anda sin camiseta pero que no le resultaba del todo desagradable.
-Finalmente apareces, Julieta. Por un momento creí que tendríamos que sacarte a la fuerza de los vestidores, y si eso pasaba no me haría responsable de quitarte el bikini o manosear tu cuerpo en el proceso.
Decía con algo de malicia Cristina, moviendo sus manos alrededor de la recién llegada, cosa que la castaña intentó ignorar para hablar con el grupo. 
-Perdón por la demora, tuve unos problemas al ponerme mi atuendo y a decir verdad también me distraje viendo mi cuerpo, es increíble que esas cosas que compraron de verdad funcionan, ¿Quién diría que las pócimas fueran reales?-
-Yo siempre creí en esto, por eso les dije que lo compráramos y tuve razón, fue todo un éxito y ahora todas somos hermosas chicas en una playa reservada para nosotras a precio especial solo por ser chicas; podemos nadar, pescar, jugar con los balones y en la noche podemos hacer una fogata y comer a la orilla del mar, ¿No es genial? Aunque también, si cada una quiere explorar su cuerpo a solas o acompañada tienen todo el día para pensarlo, nadie juzga a nadie y con tantos años de amistad sobra decir que no habrá problemas ¿Verdad?-
Dijo en respuesta Stephanie quién planeó todo el viaje de vacaciones y ahora daba un pequeño esquema de lo que podían hacer durante sus vacaciones, añadiendo una idea que hizo a todos los chicos comenzar a pensar en pasar el rato a solas en algún momento.
Todas las chicas gritaban con emoción a lo desconocido del lugar y de sus cuerpos pero con la certeza de que se llevarían buenos recuerdos de ello, empezando con el mar y la playa hacia donde todas corrían con alegría para así dar comienzo a sus vacaciones femeninas. 

martes, 2 de abril de 2024

La maestra Bella

-¡Bella, ven aquí! Voy a revisar tu pañal, amor-
Me gritaba con un tono juguetón mi mommy, a lo que de inmediato y con vergüenza me tuve que acercar hasta ella, dejando mis juguetes en la caja de arena donde estaba jugando para ir con ella.
Sussie, el verdadero nombre de mi mommy, hizo que me agachara un poco, levantando mi trasero y así ella pueda revisar todo con mayor facilidad, explorando todo lo que quería hasta quedarse satisfecha.
-Bien, bebita. Parece que por ahora estas limpia así que puedes seguir jugando-
Dijo tras tocar bastante mi pañal y luego dar un par de palmadas más en mi trasero, dándome permiso de poder ir a jugar nuevamente a la caja de arena o algún otro sitio del parque donde me había traído. No podía contestar por el chupete que me había atado a la boca pero asentí tímidamente para caminar de regreso a la zona de juegos donde mamá usualmente me trae después de las clases, al mismo tiempo que recordaba toda mi situación.
Sussie en realidad es una de mis alumnas más problemáticas en la universidad, y cansada de siempre estar peleando con ella, yo había decidido que no se graduará hasta mostrar ser una buena chica, cosa que no le agrado cuando le dije abiertamente durante la clase que estaba reprobada sin importar cuanto hiciera para intentar aprobar ya sea con la mínima calificación.
Ella estaba furiosa pero todo iba normal, yo seguía siendo una maestra respetada y severa en la universidad mientras que Sussie asistía a mi clase, aún sabiendo que tendría que repetir el año escolar debido a mi materia. En ese momento pensé que ella asistía a clases como un último intento de redención para que decidiera aprobarla, sin embargo, de tener la más mínima idea de cuales eran sus verdaderas intenciones, nunca me hubiera metido con ella.
Un día sin previo aviso, en cuanto terminó la última clase, estaba lista para ir al baño, a lo que Sussie se interpuso en mi camino dando una orden bastante extraña: "No se preocupe, no hace falta que vaya al baño, profesora. Usted solo recuéstese en su escritorio y cuando este lista, le voy a cambiar el pañal sucio, será toda un placer cambiarle los pañales a mi maestra pervertida". 
Todavía recuerdo cada una de sus palabras que me hicieron estremecer, y que intenté negar sin ningún éxito, ya que al regañarla y decirle que no tenía idea de que estaba hablando, Sussie respondió con silencio, mostrándome un pañal rosa que me dejó congelada, pues al buscar en mi bolsa, no podía encontrar mi otro pañal por ningún lado. Sin dudar sabía que mi alumna se las arregló para tomarlo de mi bolsa en algún momento, y aunque intenté amenazarla, ella me destrozó: "Por favor, profesora, piense bien lo que va decir, ¿En serio piensa castigarme diciéndole a los directores que robé sus pañales? ¿Qué pensaran los otros profesores, los directores, padres y alumnos de que usted use pañales como pasatiempo? Puede que yo me meta en problemas, pero la hundiré conmigo, y honestamente a usted le irá mucho peor que a mí".
Desde entonces nuestra situación cambió drásticamente, y aunque Sussie aceptó guardar silencio y seguir siendo mi alumna frente a la clase, apenas salir del salón, los roles cambian de forma dramática.
En cuanto suena la campana de final de clases, Sussie y yo nos vamos a mi hogar bajo el pretexto de que ella está haciendo trabajos extras para no reprobar mi clase, aunque eso solo es una mentira, lo primero que tuve que hacer para que ella guardará mi secreto fue poner un sobresaliente en sus notas.
Una vez que llegamos a mi casa, Sussie deja de ser mi alumna problema para convertirse en mi mommy; vistiéndose con un precioso vestido negro con tacones altos que la hace lucir madura y genial, actuando tal como lo haría una madre o una mujer un poco mayor cuidando de su hija; es sorprendente lo linda que puede ser cuando se lo propone y como cuida tan atentamente de mi, al punto que no puedo evitar pensar en cuando mi madre me cuidaba de niña o cuando me cuidaban las maestras de jardín de niños, me hace sentir tan vulnerable y dependiente, al mismo tiempo que protegida y amada.
Con Sussie bajo su papel de mi mommy, elegante, cariñosa, bien vestida y preparada, ella viene para cargarme hasta mi cama, desnudándome de pies a cabeza y eligiendo cual será la ropa que usará su bebita por el resto del día; pasando de de faldas elegantes, abrigos de marca y blusas de la mejor calidad, a quedar completamente desnuda para que Sussie me levante las piernas y me ponga talco y un pañal nuevo, en compañía de cualquier conjunto vergonzoso y humillante de bebé que ella me haya podido conseguir gastando mi dinero.
Sussie me había chantajeado para que una ve terminen las clases, ella sea mi mommy y yo volverme su niña pequeña que depende totalmente de la voluntad de su madre, quien comienza por vestirme, luego por peinarme y quitarme el maquillaje, cuidarme toda la tarde, y acostarme a dormir hasta la mañana siguiente.
Así han sido mis días desde hace unos meses, donde cada día es diferente, y por humillante que sea, tengo que admitir me he ido acostumbrando, por lo que mommy eleva sus cuidados y peticiones un poco más con cada día para seguir consiguiendo nuevas reacciones de mi parte.
Hoy después de ponerme mi pañal, mi mommy se las arregló para gastar más de mi dinero en un body azul con falda hecho a mi medida, con un gorro de bebé a juego, era lo más ridículo que me había hecho usar pero ni siquiera pude protestar, sintiéndome avergonzada por lo ajustado que estaba el atuendo a mi cuerpo, con frío en mis piernas que prácticamente estaban desnudas y con una humillante imagen mental mía al verme con un gorro de bebé y un chupete azul atado a mi boca para que no pueda hablar durante el resto del día.  Cada que me pone el chupete en la boca no puedo evitar recordar el castigo que me hizo digna de está cosa, en un intentó de impedir que este juego siguiera, le dije a Sussie que le daría cartas de recomendación para cualquier universidad con tal de que se marchará sin revelar mi secreto a nadie, a lo que ella respondió dándome este chupete y prohibiéndome hablar sin su permiso, amenazando con llevarme vestida de bebé a la universidad la próxima vez que intenté darle una orden a mamá.
Yo soy más alta, y con lo delgada que Sussie es, creo que soy un poco más fuerte, después de todo ella apenas puede cargarme en brazos. Perfectamente podría quitarme el chupete y obligar a Sussie a usar pañales y no yo, ella debería ser la bebé y no yo. Sin embargo, ya sea por miedo o que comienzo a acostumbrarme a toda está retorcida situación, simplemente no puedo hacer algo en contra de Sussie.
No sé en que momento sucedió pero me di cuenta de estos pensamientos que divido en dos; por una parte estaba el temor hacía Sussie, el miedo de que ella revele mi secreto y todo lo que hace conmigo en la escuela, lo cual haría que mi imagen de maestra perfecta se volviera una burla al estar vestida como una bebé y siendo cuidada por su alumna, no podría soportar la humillación de que eso suceda; y por otra parte, esos mismo humillantes y vergonzosos pensamientos, comienzan a sentirse emocionantes, haciéndome sentir y pensar que no podría arreglármelas sola sin mi mommy, quien hace todo por mi desde que salimos de la escuela hasta el anochecer, convirtiendo lo que era vergüenza en una sádica emoción que no quiero abandonar.
Me di cuenta de estos pensamientos la primera vez que mommy me llevó al parque a finales del segundo mes, yo estaba aterrada de que alguien me reconociera, pero ella me tranquilizo y me ánimo a ser como una niña más; fue emocionante hacerlo, por momentos disfrutaba de jugar en la arenas y los juegos del parque, y en otros momentos todo mi cuerpo temblaba de vergüenza y emoción al oír que alguien estaba cerca. Sin embargo, cada que alguien estaba cerca, mommy se aseguraba de ocultarme para que nadie me viera, ella siempre me sonreía y lo que era una humillante experiencia de castigo, se comenzó a volver en algo emocionante y en tiempo que disfrutaba con una chica que se convirtió en algo más que una alumna; al cuidarme, darme de comer, bañarme, cambiarme, jugar conmigo, mimarme, humillarme, castigarme y muchas cosas más, cada día veo más a Sussie como mi mami, una que no quiero perder.
Llevamos casi 3 meses con este secreto, donde mommy ha cumplido su parte y no le ha dicho de esto a nadie, cuida con recelo de mí, y yo apenas puedo controlarme en clases como una adulta, ansiosa de que suene la campana para correr a los brazos de mi mami para no separarme de ella y que cuide de mi hasta que caiga la noche.
Supongo que no hay vuelta de hoja, no quiero dejar a mi mommy ni dejar de ser su bebita, quiero que ella me siga cuidando y mimando todo el tiempo a cambio de obedecerla y ser suya plenamente para siempre.
La idea era soportar este castigo por un año, y una vez que Sussie se gradué dejar guardado este secreto en lo más profundo de mi vida, sin embargo, a este paso me volveré totalmente dependiente de ella, por no decir que ya estoy comenzando a serlo y no quiero dejarlo. 
Apenas han pasado 3 meses desde que me volví su pequeña bebita Bella y varias veces durante la semana, pienso en pedirle que no vuelva a ser mi alumna, que no vaya a la universidad y que se quede conmigo para cuidarme todo el tiempo que quiera. Es el deseo más egoísta que nunca en mi vida he tenido, pero a estas alturas, estoy tan perdidamente enamorada de ella que puedo renunciar a mi vida como adulta para convertirme en su niña pequeña.
Solo necesito un poco más de tiempo y valor para decirle a mi mami que es lo que más deseo.
Créditos a: ROSIE-BRS.DEVIANART.COM

lunes, 1 de abril de 2024

Faldas y deseos

-Dios...no de nuevo-
Me murmuré viendo que otra vez tenía que pasar por unas escaleras para llegar a mi destino, lo cual no me sería un problema de no ser por lo estúpidamente corta que era mi falda, obligándome a esperar que no hubiera nadie cerca para que no viera mis bragas al subir y bajar las escaleras.
-Sí tan solo pudiera bajarla un poco...supongo que deberé comprar una nueva para mañana la escuela, no quiero pasar otro día sintiéndome de está manera-
Suspiré y con la cara avergonzada puse mi mano para intentar cubrirme un poco ahí abajo, subiendo rápido con la esperanza de que la vergüenza termine pronto, pero también siendo cuidadosa para no levantar mi falda y dejar a la vista mis pantys blancas. Lo único peor que ser vista por algún pervertido, es que yo misma sea la pervertida que va mostrando sus bragas y trasero a todo mundo por subir rápido las escaleras.
-Cuando pedí volver a la escuela no me imaginaba que sería de está forma....-
Me dije a mi mismo, o mejor dicho a mi misma, ya que desde ahora debería acostumbrarme a llamarme como a una chica, todo gracias a mi maravilloso y tonto deseo que intentaré revertir.
Hace poco ingresé en la facultad de química de mi ciudad tal como quería mi padre, y justo como no quería yo. Yo quería estudiar diseño pero con tal de complacer el capricho de mi padre, sacrifique mi sueño por algo que ni me gusta ni entiendo por completo, estoy bastante seguro que de no ser porque presenté el examen de conocimientos generales no hubiera entrado en esta dichosa escuela en la cual apenas tengo lo necesario para seguir al corriente.
De verdad que intenté tomarle el gusto o cariño a la carrera, solo que era horrible para mi, no entendía nada, todo se me complicaba, me quedaba dormido en todas las clases y si llegaba a reprobar, cosa que iba a pasar, estoy seguro de que papá me echaría de la casa por ser un fracaso ante sus ojos.
Por todas esas preocupaciones, cuando vi un pozo de los deseos en mi camino a casa, no dudé en lanzar una moneda pidiendo lo que más deseaba: "Tener otra oportunidad en la escuela y estudiar lo que yo quisiera".
A la mañana siguiente cuando desperté, toda mi recamara se había transformado a tal punto que parecía la habitación de una chica, tal como yo que había dejado mi cuerpo normal para verme como una hermosa chica de cabello azabache.
En cuanto me miré en el espejo, dándome cuenta que soy una chica por donde sea que me vea, no pude contener mis ganas de gritar y hacer un escandalo, el cual llamó la atención de mi padre que sin dudar entró para "consolar a su princesa"; dándome un abrazo que logró tranquilizarme y diciendo que no fuera a la escuela si me sentía mal, algo que acepté con timidez por la extraña situación que estaba viviendo.
Una vez me dejó a solas pude comprobar muchas cosas, como que mis cajones tenían lencería y mi armario faldas y vestidos, mi escritorio tenía maquillajes al igual que fotos "mías" desde pequeña hasta ahora, una estudiante a punto de elegir carrera, misma en la cual papá no interfiere diciendo "Mi hija es tan linda y buena, que será increíble en lo que sea".
-Si tan solo me hubiera dicho eso cuando era chico...-
Si hubiera hecho eso cuando era un hombre me hubiera ahorrado este deseo al pozo que me convirtió en mujer, así no tendría que acostumbrarme a ser una chica, maquillarme, cuidar mi cabello, incluso ir al baño tal como lo hace una dama, junto a muchas ideas más que poco a poco aparecen en mi cabeza.
Sin tener muchas ideas de que hacer, terminé por ponerme lo que parecía ser mi nuevo uniforme escolar, era el mismo de cuando iba en la preparatoria, solo que ahora tenía una falda en lugar de pantalones y un lazo rojo en lugar de mi corbata.
Una vez vestida, decidí no asistir a la escuela para ir a buscar ese pozo de los deseos, con la esperanza de volver a pedir un deseo que me devuelva a la normalidad.
En mi ignorancia, pensé que mi ropa era normal, que yo me veía como una chica ordinaria, y aunque ese pensamiento era verdad, también pude notar que usaba una mini falda bastante corta y mal puesta en comparación de otras estudiantes y mujeres que vi por la calle, dejándome oír a las chicas susurraban con desprecio al verme y los chicos sonreían mientras pasaba a su lado, era obvio que lo había arruinado, no debería usar una falda tan corta, pero ya era muy tarde para dar la vuelta.
-¡No!-
Una fuerte brisa de aire sopló y mi reacción fue juntar mis rodillas, agacharme y sujetar la falda para que nadie viera lo que llevaba debajo, algo tan dramático y vergonzoso que solo había visto en las películas, pero donde ahora yo era la protagonista de esa penosa situación.
-Me podré acostumbrar a muchas cosas si me quedo como chica, pero no pienso aceptar esto todos los días-
Comenté para ponerme de pie y seguir mi camino, pensando en lo bueno y lo malo que me había traído este deseo;  puede que ahora sea una chica lo cual no fue de mi agrado pero me devolvió a mi escuela favorita donde nunca me aburría, me ha dejado la posibilidad de conocer nuevas personas, incluso podría mejorar mis notar al ya haber cursado todas esas materias y conocer a los profesores previamente, podía volverme una alumna destacada en notas y belleza sin problema alguno para que así mi camino hacía una carrera profesional sea mucho mejor que el anterior.
-La escuela de diseño gráfico...no otra vez-
Sonreí al pensar cuál sería mi nuevo destino el próximo año, una escuela y carrera que en verdad disfrutaría, lo cual me alegraba y hacía sonreía de tan solo pensar. Sin embargo, esa emoción se cortó al ver como la avenida principal estaba cerrada por obras lo que me dejaba una única opción para llegar a ese pozo de los deseos, los puentes.
-Tranquila, cuando llegues a casa tiraras esto...probablemente ¿¡Probablemente!?-
¿D-de verdad iba a tirarla? Era una falda muy linda y sería un desperdicio tirarla...puede ser un poco vergonzosa pero mis amigas dicen que tengo buenas piernas y debería lucirlas...y bueno, dicen lo mismo de mi trasero pero no estoy lista para eso, ¿Qué tal si los chicos me miran y les gusta? ¿O a mí me gusta? 
-Papá no dejaría que toquen a su princesa....¿Eh?¿Que cosas estoy pensando? Dios, la vergüenza me provoca esto, ya no debo perder el tiempo, tengo que ir al pozo de los deseos y cambiarme de ropa antes de que comience a disfrutar de todo esto-
Aún tenía que llegar al pozo de los deseos y ver si recuperaba mi vida anterior, o en su defecto, llegar a casa y buscar ropa menos vergonzosa de utilizar para mi nueva vida que recién comienza.
Por desgracia, mi máxima prioridad en estos momentos era una tan vergonzosa que toda mi cara se puso roja tan solo de pensar, debía de cruzar ese puente justo frente de las obras de remodelación, intentando tapar lo mejor que pueda mis bragas y mi trasero, sujetando mi falda con una mano y tapándome con la otra, con la leve esperanza de que ningún trabajador de las obras o peatón me vea como una chica pervertida cuyo pasatiempo es ser observada.
Créditos a quien correspondan.