martes, 10 de octubre de 2023

La secretaria Susana

-Susana, ven para acá, necesito tu ayuda-
-¡Voy señor!-
Respondía con entusiasmo e inocencia mi voluptuosa secretaria que a cada paso que daba hacia rebotar sus pechos o trasero que destacan de sobremanera en aquel atuendo de oficina.
Tacones negros en perfecto estado, una minifalda ajustada que a cada paso que daba se podía ver el tipo de bragas que llevaba apretando su cuerpo, una blusa blanca que no podía abotonarse más debido al gran tamaño de sus pechos imposibles de ignorar, al igual que al rojo sostén que lleva puesto hoy y que tiene la titánica tarea de soportar esos enormes pechos de donde sobresalía su credencial de empleada.
Su tarjeta estaba conectada a un gafete azul, casi tan azul como su precioso y corto cabello bien peinado, con un rostro sin imperfecciones, maquillado levemente con tonos rojos en mejillas y labios que favorecían a sus ojos y anteojos, tan rojos como un rubí y tan fuertes como el sostén que le iba a juego.
Cualquiera que la viera pensaría que es una mujer perfecta para la oficina; bonita, elegante, inteligente, bien vestida, obediente y que cumple con diligencia cada una de las tareas que se le es asignada.
-Menuda decepción ha resultado ser-
Dije con una pequeña risa al no saber que más decir, puesto que a pesar de su aspecto perfecto para un puesto importante de oficina, hacer algo tan básico como contestar el teléfono o incluso traer un café, Susana se las puede arreglar para hacerlo mal; ya sea mezclando documentos, repartiendo información incorrecta o avances de forma errónea, o si por alguna milagrosa razón no derrama el café, siempre traerá algo que no se le ha pedido; una vez incluso llegó con una gaseosa vertida en una taza de café y un sobrecito de té sin poder explicarlo. 
Afortunadamente nada de eso pasó esta ocasión y logró subir las escaleras hacia mi oficina sin ningún inconveniente, entregando la carpeta con documentos que llevaba en su mano de forma exitosa.
Abrí la carpeta y encontré la verdad, donde todo era muy bueno para ser cierto. Los documentos sí que estaban ahí pero tenían dibujos y garabatos por todos lados, además de que unas hojas estaban repetidas y otras tantas hacían falta.
-No me digas que ya entregaste esta cosa a todos los pisos del edificio-
Pedí suspirando y tratando de pensar en una solución que no haría falta pero no por algo tan bueno en realidad.
-¡No se preocupe, jefe! En realidad no lo hice, no encontré más hojas de papel así que no hice el resto de copias ni las entregue-
Susana inflaba el pecho con tanto orgullo que pensé iba a reventar su blusa pero más importante que eso, no sabía si agradecer que no entregó los documentos o regañarla por no haberlos entregado.
-Me sorprende que alguien que no sabe ni sacar copias iba a dirigir esta empresa....-
Confesé con algo de miedo y decepción, que rápidamente fue contraatacado con un leve momento de inteligencia por parte de Susana.
-¿Lo siento? A Samuel también le preocupaba la compañía de su padre, él nunca fue bueno para dirigir la empresa y aunque intentó negarse al puesto, su padre ya había tomado la decisión. La única forma de salvar esta compañía de las malas manos de Samuel, era que Samuel no estuviera. Sinceramente me considero mucho más útil siendo la secretaria Susana que siendo Samuel, el hijo del jefe de esta compañía que iba a heredar-
Tras oír hablar de forma coherente y elocuente a una Susana que hasta su postura cambió al hablar, no pude evitar dejarle la mirada encima por varios segundos hasta que ella se dio cuenta y preguntó con nervios.
-¿Q-que sucede? ¿Dije algo malo? Creí haber dicho y hacer lo correcto, tú mereces mucho más este puesto que yo-
-No, lo explicaste muy bien y justo eso me sorprendió, no todos los días dices algo inteligente o tan coherente-
-¡Gracias, jefe!-
Acomodo sus anteojos de forma arrogante, volviendo a esa personalidad mucho más vacía y tonta con la cual se caracteriza Samuel y que por alguna razón se potenció con Susana. De igual forma pese a actitudes más acordes a alguien inteligente por leves momentos, puede que Susana no entendiera ni la mitad de lo que hacía. Pero lo poco que sí entendió me dejó sin palabras, debo admitir fue un acto sorprendentemente honesto y altruista, no cualquier persona renunciaría a su sexo, vida y la jefatura de una empresa millonaria para volverse una pésima secretaria que apenas vive el día a día, con ciertas comodidades vale señalar.
-¿Estas seguro de esto, Samuel?-
Pregunté con curiosidad, reflexionando sobre la situación tan complicada que vivía desde hace algunas semanas con mi ascenso a jefatura y acostumbrarme a mi nueva secretaria, algo que hizo reaccionar en un instante mi torpe secretaria que hoy de torpe parecía tener poco, resultando sorprendentemente competente en su labor, o al menos como consejera. 
-Por favor llámame Susana, esa soy yo ahora y no tengo dudas en mi decisión. No necesitas decírmelo, hasta yo sé que soy un desastre como secretaria y manejar una compañía esta totalmente fuera de mis manos, tú mismo lo has mencionado, si tareas tan sencillas como traer un café las puedo hacer mal, no imagino el esfuerzo y dedicación que requiere tomar decisiones en una empresa-
Susana suspiró viendo hacia la planta baja, donde muchos de los empleados corrían de un lado a otro para hacer su labor. Fue ahí cuando agregó. 
-Si fracasar solo me afectará a mi esta bien, de hecho creo que aún llevando a la quiebra a la empresa, tendría dinero para mi y futuras generaciones en mi familia, pero muchos de los empleados no pueden hablar igual, ellos necesitan sus empleos y que la compañía siga creciendo, si a la empresa le va bien, a ellos también. Así que, encárgate por mí, ¿Si?- 
Me pidió con la sonrisa más honesta y torpe que Susana podía dar antes de seguir hablando. 
-Tú sí que te has preparado y esforzado muchos años para este puesto, no hay persona más capacitada para este puesto que tú, solo mi padre te supera y siendo honesta creo que es cuestión de tiempo para que los papeles se inviertan ya que él se ha quedado con ideas a la antigua, innovar también es necesario y eso lo puedes hacer, todo lo puedes hacer, señor jefe-
Tras esas palabras motivaciones, unos golpecitos con su codo para hacerme reaccionar, y hacerme soltar una risa tras ese horrible apodo, las preocupaciones sobre la oficina disminuían un poco, aunque no necesariamente disminuía la preocupación por mi secretaria. 
-Todo sería más fácil y estaría mucho más tranquilo, si alguien, no se la pasara equivocándose todo el tiempo en su trabajo, ¿Verdad, Susana? Si trabajarás la mitad de bien que tu forma de motivar, se contaría otra historia-
Ahora ella era quien reía, haciendo sacudir su gran pecho unos momentos hasta responder.
-¿Que te digo? La oportunidad era buena más no perfecta, a cambio de ser el jefe tienes que darme un empleo como secretaria por todo el tiempo que quiera, es el puesto donde menos daño hago a la compañía y así ganarme la vida, después de todo al volverme mujer perdí mi identidad-
-Ya veo, ahora que lo mencionas, ¿No es difícil esta vida? Vienes de una casa enorme donde se te daba todo y ahora tienes que trabajar todo el día para ganar algo de dinero, ¿No te molesta? Podría darte un aumento si lo deseas para que tu vida sea más cómoda-
Una vez más mi secretaria rio.
-Para nada, es justo lo que quería, agradezco a papá por darme casa, educación y muchas cosas más pero yo quiero vivir mi vida y no ser una extensión de la suya, así que trabajar como secretaria me viene de maravilla....eso sí, si quisieras darme un aumentito o mas días de vacaciones no me quejaría-
Susana intentó poner ojitos tiernos ante su petición que parecía chantaje pero más que sus ojos, sus grandes pechos que casi salían de la blusa fue lo que llamaron mi atención, aceptando su petición. Hoy se lo había ganado. 
-Vale, los detalles del aumento luego hablamos, por ahora puedes irte a descansar-
-Hoy no-
-¿Y eso?-
-¿No es obvio? Todavía tengo que sacar las copias y entregarlas antes de la junta, además de traerle su café americano, ¡Soy su secretaria y mi labor con usted todavía no ha terminado, jefe!-
Su responsabilidad y sentido de compromiso eran buenos, si tan solo también tuviera un poco de cerebro.
-No me gusta el café americano y después de todo el tiempo que hemos perdido aquí, no creo que puedas sacar las copias a tiempo-
-No ha sido tiempo perdido si ha aprendido algo, señor. Y acerca de las copias, lo vamos a averiguar, ¡Nos vemos!-
Con eso dicho mí secretaria salió corriendo de mi oficina, sin importar que llevara tacones o que si su falda no se rompía por el esfuerzo, lo haría su sostén, o tal vez antes de que eso pase se estrelle con alguien pero sea como sea, creo que Susana no es tan mala secretaria. 
Créditos a quien correspondan.

lunes, 9 de octubre de 2023

Madre milf gruñona

-Por dios, ¿En serio hiciste algo tan bobo, tonto e infantil? Si me la pasó regañándote no es porque sea tu madre, idiota. Soy tu compañero de piso y solo me gusta que nuestro hogar este limpio-
No se dejen engañar, esa hermosa milf gruñona no es mi mamá, tampoco es una mujer, se trata de Stuart, mi insoportable compañero de habitación en la escuela donde comparto dormitorio.
Él es un buen estudiante pero es demasiado rígido, se molesta por cualquier cosa, así que ponernos juntos en una recámara fue la peor idea que cualquiera pudo tener. Yo soy André y soy mucho más desorganizado; suelo dejar mi basura o ropa sucia por toda la habitación y mis libros o cosas de la escuela también son un caos, haciendo que Stuart cuando llegue se vuelva loco y empiece a gritarme diciendo que limpie todo el desorden, a lo que yo respondo con sarcasmo y obedeciendo de mala gana. 
Ahora no fue diferente, el lugar estaba patas arriba mientras yo leía en mi cama un libro de hechicería que encontré en la biblioteca, cuando él llegó y vio todo se puso como loco a decir que no era posible vivir así.
-Tranquilo Stuar, no es para tanto, deja de portarte así, ya entiendo porque no tienes novia-
-No tengo novia por elección pero tú ¿Papá dónde está? Cierto, los dejó y mamá por si sola no pudo criarte mejor-
Eso fue un golpe bajo hasta para mí, se había vuelto personal pero si empezábamos una pelea ambos seríamos expulsados, con mucha más facilidad yo a decir verdad, así que seguí hablando por hablar.
-Lo dices cómo si pudieras hacer lo que mi padre o algo mejor que mi madre, me encantaría verte intentar-
Tras decir eso una luz salió del libro, dejándonos calmados viendo que ocurría. Dicha luz de repente entró por el pecho de Stu haciéndolo brillar y dejando en su lugar a una mujer de grandes pechos, muy delgada y sexy, con lentes y cabello pelirrojo atado en una coleta. Estaba a punto de hablar cuando ella lo hizo, siguiendo con el regaño del comienzo.
-¿Eres tú, Stuar? Estás jodidamente buena, eres toda una milf-
-Claro que soy yo y no se te ocurra llamarme así, ahora regrésame a la normalidad, no me quiero quedar así para siempre-
-Pero yo no lo hice-
-¡Pero tú maldito libro sí! Ahora has que esa luz salga de mi o lo que sea para volver a la normalidad-
-Te juro que no lo hice, ni siquiera estaba leyendo cuando sucedió, tú viste como simplemente salió de libro y te volvió una milf-
-¡Que no me llames así!-
Tras su grito se escuchó como alguien golpeaba la puerta, siendo ambos capaces de reconocer la voz del director.
-¿Todo bien ahí? Sus compañeros dicen que estaban peleando así que abran la puerta-
Yo estaba congelado sin idea de que hacer pero Stuar no, y se apresuró a abrí la puerta. 
-H-hola, disculpe los problemas, director ¿No es así? Soy la madre de André, estaba de visita cuando mi hijo me contó de los problemas que tiene con su compañero y se me ocurrió que ambos lo hablarán y llegarán a un acuerdo ¿No es así, hijo?-
Ella se hizo a un lado de la puerta para que el director me viera, a lo que asentí un par de veces antes de que ella siguiera hablando.
-Lamento causar problemas y que los otros chicos lo llamarán pero estoy segura de poder controlar a ellos ¿Esta bien si continúo?-
-¡Claro! Por favor, quizá usted pueda hacer entender a su hijo lo que Stuar espera de él pero no me entrometo más, si necesita algo, cualquier cosa, por muy pequeña que sea búsqueme en mi oficina y haré todo lo posible para poder ayudarla ¿Señora...?-
-Sandra, es un placer-
-Igualmente, Sandra. Yo soy el director Enrique y estoy a su servicio mientras esté aquí,  hasta luego-
Stuar cerró la puerta y nos vimos en silencio por unos segundos hasta que ella enrojeció cubriéndose el rostro pegada a la puerta y yo reía a carcajadas.
-El director pensó que era una mujer ¡Pensó que era tú madre! ¡Y me estaba coqueteando!-
-Jajajajaja fue super improvisado y aún así creyó todo, prácticamente te invitó a salir jajaja ¿En serio quieres volver a tu cuerpo, Stu? Es decir llevas unos minutos como Sandra y ya tienes un hijo y podrías tener un novio ¿Será que quieres darme el padre que nunca tuve y ser una mejor madre que la mía? Todo sería digno de ver-
-Bueno ya basta de eso, como chico o como mujer te daré algo de disciplina así que ponte a limpiar el cuarto mientras busco como volver a mí cuerpo, si no obedeces traeré al director para que te regañe o yo misma lo haré-
-¿Tú misma?-
-Si, eso dije. Soy tu madre Sandra y no te queda de otra más que obedecer, después de todo el director está de mi lado, y por la apariencia que tengo ahora, nadie dirá nada si fuera a castigarte como una madre ¿No es así?-
Ahora ella estaba tomando fuerza de la situación pues tenía razón en todo, su nuevo cuerpo le daba más autoridad y hasta el favor del director por si planeaba algo conmigo dejándome un poco acorralado.
Por muy bella que sea, esta milf gruñona me tiene atrapado así que no me queda más que obedecerla hasta volverla hombre otra vez, de lo contrario tendré una nueva madre dentro de la universidad y un padre si las cosas salen de alguna manera que ya ni se sería buena o mala.
Créditos a quien correspondan.

domingo, 8 de octubre de 2023

Anuncios

Hola, buen día, tarde o noche según me estén leyendo.
Finalmente, después de ya varios meses, he terminado con sus peticiones, con dos pequeñas excepciones a las que les dedicaré un poco más de tiempo. No soy fanática de los spoilers pero ya que son sus peticiones pendientes, puedo decir que quiero intentar algo más extenso qué lo habitual. Espero les gusten cuando las publique. 
También espero que hayan disfrutado de las peticiones ya publicadas, son una pequeña muestra de gratitud hacia todas y todos ustedes. 
Siempre qué puedo lo digo, sin ustedes como lectores y lectoras, este nuestro blog no se mantendrían. De todo corazón puedo decir, muchas gracias por su apoyo y espero que sigamos creciendo por mucho tiempo más. Al menos, hasta que así lo deseen.
Por último quería preguntarles algo, ¿les gustaría que el blog se extienda a un Discord o Telegram? Una amistad me hizo la sugerencia de hacer un servidor o grupo en dichas aplicaciones, además de darme ideas para hacerlo, pero no sé si les gustaría.
Si no es mucha molestia, me gustaría saber su opinión acerca de ello. 
De igual forma, si tienen alguna duda o comentario acerca del blog estaré encantada de responder.
Sin más por el momento, espero se encuentren bien y muchas gracias por leer.
-Nero.


sábado, 7 de octubre de 2023

Día agotador

Finalmente llegue a casa, siendo lo primero en mi lista de cosas que hacer quitarme estos horribles tacones, no entiendo como es que mi hermana puede soportar usar esas cosas todo el tiempo, a mi en poco tiempo me agotan de una forma inimaginable.
Ella tenía un pequeño problema que le impedía ir a su trabajo como modelo pero no podía faltar a sus grabaciones o sería reemplazada por alguien más en poco tiempo, así que me pidió ayuda para hacerme pasar por ella; mamá le había enseñado un truco para estas ocasiones y ya estaba familiarizado con su cuerpo, maquillarme, usar faldas y esas cosas pero no con usar esos tacones blancos con azul que iban a juego con la ropa que tenía, significaba que podía soportarlo tan bien como ella, usarlos todo el día era insoportable pero tenía que hacerlo.
-¿Cómo te sientes?-
Me pregunto ella en mi cuerpo mientras yo caía desplomada sobre el sofá.
-Muy cansada, si tu trabajo es difícil se vuelve peor con esas cosas-
-Mi cuerpo sabe andar con ellos pero claro que es cansado-
De repente sentí como mis manos comenzaban a sobar mis píes, sin duda era muy relajante tras este día tan pesado.
-Buen trabajo, hoy me ayudaste un montón, incluso usas ese nuevo atuendo así que es lo menos que puedo hacer-
-No es nada, no es la primera vez y creo que no será la ultima...aún así esta falda es más corta que de costumbre, incluso algunos chicos del set no dejaban de mirarme...¿Estas bien con eso?-
-¿Y alguno era lindo? Quizás puedas conseguirme un novio siempre y cuando no muestres tanto-
En esos momentos paso su mano por mis glúteos y luego por la falda para bajarla un poco aunque seguramente ella seguiría viendo las pantys blancas de encaje que llevaba en esos momentos, lo que me hizo sonrojar un poco y hacer una expresión de puchero.
-Muy gracioso, hermanito. Mejor sigue masajeando mis pies otro rato, por cierto ¿A que hora acaba el hechizo esta vez?-
-Al final del día ¿Por que la pregunta?-
No pude evitar soltar un suspiro para volver a hundir mi cara en el cojín del sofá, a pesar de que ahora podía descansar un rato, mi día agotador no había terminado.
-Quieren hacer grabaciones nocturnas así que descansaré un rato antes de irme-
-Lo siento mucho, no creí que fueran a hacerlas hoy pero el hechizo termina mañana ¿Puedo seguir contando contigo?-
-Sabes que sí pero de verdad tendrás que agradecerme otro día-
Aceptando su destino la rubia tendría que descansar un poco, las grabaciones nocturnas eran aún más largas y agotadoras que las del resto de día, por lo que aún quedaba mucho por lo cual esforzarse mientras estuviera en el cuerpo de su hermana.
Créditos a quien correspondan.

viernes, 6 de octubre de 2023

Un secreto familiar

-¡Esa estúpida aplicación de cambió de cuerpos se puede ir al infierno! Me ha jodido por completo... Estoy cansado de todo esto, ¡Quiero volver a mi cuerpo! No quiero quedarme como mamá ni un minuto más-
Se decía lleno de impotencia y diferentes tipos de frustración Austin, un joven que a sus 26 años había cometido un error del cual se arrepentía al oír todo el escándalo proveniente de la habitación de a lado donde una joven pareja se escuchaba muy contenta. 
-No puedo creer que mamá en serio este haciendo eso con mi novia, ¡es mi novia! Y aunque yo este en su viejo cuerpo no le da ningún derecho de usar el mío como le plazca-
Austin seguía reclamando en la solitaria habitación de su madre Layla, una hermosa y viuda mujer, cuyo cuerpo le resta unos 10 años a la edad que en verdad tiene. 
Layla es una mujer maravillosa, no solo por su cuerpo digno de ser modelo, también era muy cariñosa, delicada y atenta, algo que cambio drásticamente con el cambio de cuerpos. 
-Pero maldita sea... Es el cuerpo de mamá... Sería lo más raro e incómodo del mundo-
No obstante de sus propias palabras, el joven se recostó en la cama, inclino su espalda en el respaldo, separó las piernas y vio entre sus enormes pechos, como las bragas de su madre comenzaban a mojarse debido a todo lo que sentía en esos momentos y que parecía dispuesto a ponerle fin a esa sensación de la forma más rápida y placentera posible. 
-¿Qué me pasara? ¿Qué sucederá con ambos si hago esto?-
Se repetía con vergüenza toda clase de preguntas el chico, quien genuinamente no sabía que haría, al menos por ahora.
Créditos a: VMG
Del otro lado de la habitación, la joven y recién comprometida pareja disfrutaban de un momento de intimidad, con la excitante sensación de que en cualquier momento podía ser descubiertos. por la mujer del otro lado de la habitación, la madre de Austin y futura suegra de Summer.
-Austin, cariño, ¿Estas seguro de que tu mami esta dormida? No podría verle la cara en mi vida si descubre lo que estamos haciendo-
Summer era la hermosa novia y recién prometida de Austin, una chica amorosa e introvertida, qué incluso en esa situación, resultó fácilmente dominaba por el cuerpo de Austin gracias al gran amor y aun más grande lívido qué ambos tenían.
-No te preocupes, yo.. Yo estoy seguro que mamá estará dormida, pero si tan preocupada estas, podrías no gemir tanto, ¿imagina que todos esos ruidos la despierten? 
-Austin para~ soy tu prometida y debes respetarme, en serio no quiero que tu mami se de cuenta... Me convenciste de hacerlo aunque dormimos a lado de ella, así que hazte responsable y cuida de tu futura esposa-
El dulce y tímido sermón de Summer venía acompañado de gemidos y jadeos contenidos, la hermosa mujer se esforzaba por no hacer ruido más allá del constante movimiento de sus caderas chocando contra las de su prometido, mismo que tocaba sus puntos tan exactos para darle placer a Summer, qué a duras penas se mantiene de pie. 
-Austin... Hoy estas más fantástico de que costumbre... Pero no volveremos a intentarlo cerca de tu mami, ¿quedo claro?-
-Ya lo veremos, amor-
Austin sujeto con más fuerzas las caderas de Summer, hundiendo sus dedos sobre la delicada piel de la chica, misma que se retorcía de placer ante cada embestida precisa de su pareja, al menos el cuerpo de su pareja. 
La realidad en toda esta situación, es que Austin y su novia Summer llevan juntos ya por varios años, siendo una feliz pareja que finalmente se iba a comprometer para extender su familia en el futuro cercano.
Este importante anuncio sería dado a la madre de Austin, Layla, quien siempre los apoyo y demostraba tanto afecto por su hijo y por su novia, de la cual no se despegaba cada qué la visitaba. Solo que esta vez la madre de Austin esta tan cerca de Summer, qué es capaz de satisfacer las necesidades de una mujer, de forma que solo una mujer lo podría hacer.
Créditos a quien correspondan.
Por desgracia para Summer y para Austin en el cuerpo de su madre, todos dentro casa sabían muy bien lo que la pareja está haciendo. Y llegados ese momento, no había nada que pudieran hacer para detenerse, puesto que el único capaz de tal hazaña, ya había desistido ante la situación.
Los sonidos pervertidos del otro lado de la puerta habían llegado hasta Austin, quien no quería que su prometida lo viera en el cuerpo de su madre.
El joven sabía que provocó el cambio de cuerpos y sabía que todo fue un accidente pero no sabía que podía hacer para enmendar su error sin exponerse.
Su falta de decisión, trajo la consecuencia qué ahora escucha en la otra habitación. Y que si él se descuidaba, muy pronto la otra habitación podría escuchar lo que hace ella en su privacidad.
-¿Una mujer se siente así de bien todo el tiempo? Mamá debe sentirse increíble... Pero me siento tan sucio al hacerlo... Incluso encontré su juguete....-
Mientras una habitación tenía aún joven pareja demostrándose todo el amor que sienten el uno por el otro, en la habitación conjunta la solitaria y mayor mujer encontraba consuelo consigo misma intentando no ser descubierta por su hijo y su novia, o mejor dicho, por su madre en su cuerpo juvenil y su amada prometida.
Austin no pudo resistir mucho tiempo y con tantos y constantes sonidos saliendo de la otra habitación, llevo lentamente su mano hasta la entrepierna y comenzó; primero un par de dedos por encima de las bragas, luego un poco de contacto directo, después de eso se aventuró a utilizar un par de dedos dentro de ella y con la otra mano juguetear con los enormes pechos y pezones de mamá.
-Me siento tan sucio... Es el cuerpo de mamá... Esta mujer me crio.. Pero Sus pechos son enormes y me piden que los estruje... Sus caderas se mueven solas... El cuerpo de mamá parece que no envejece hace 10 años... ¡Y no quiero sentirme tan caliente e insatisfecha por más tiempo!-
Los toques qué Austin se daba no eran suficientes, su cuerpo pedía algo más y siguiendo esos deseos, busco en los cajones de mamá hasta encontrar ese "algo" qué su cuerpo le pedía en cierto lugar.
El joven se recostó sin pensar, quitándose casi toda la ropa y dejando el juguete muy cerca de su íntimo lugar antes de meter de golpe la mitad.
Todo su cuerpo tembló, las piernas le temblaron y el placer repentino qué Austin sintió casi le hace terminar en ese preciso momento.
-Todavía no.... Todavía no... Quiero disfrutarlo otro momento... Quiero sentirme satisfecho... Si mamá esta usando a mi novia y mi cuerpo... Haré lo mismo con el de ella y su juguetito-
Austin ya no pensaba con claridad, fue dominado por el placer qué sólo una mujer frustrada por la edad podía comprender, y que ahora no solo él sentía, también buscaba apagar aunque fuera un momento para pensar en algo más allá de estar contenta.
Créditos a quien correspondan.
El joven e inocente Austin pensó que sería rápido satisfacer esos deseos, algo que comprendió estaba equivocado al despertar a la mañana siguiente hecho un desastre, donde lo último que recuerda es haber pasado horas en el cuerpo de su madre usando su juguete sin quedar completamente satisfecha, hasta despertar por la mañana en su cuerpo y abrazado de su novia.
Austin y su madre actuaron como si nada, no cruzaron palabra del tema o mencionaron algo sobre el ruido de la noche anterior hasta el momento de irse.
Austin y Summer volverían a casa mientras que Layla se quedaba a solas en la suya.
Summer entró al auto y antes de irse, Layla le pidió a su hijo hablar un momento.
-¿Y bien?-
Preguntaba el chico sin ver a su madre, quien de inmediato le dio un golpe en la cabeza para llamar su atención.
-No he podido sentarme cómoda todo el día ¿y solo dices eso?-
La expresión de su madre era una mezcla de vergüenza y enojo, cosas a las cuales el joven Austin no estaban del todo seguro sobre cómo responder. 
Al ver que el chico no tomaba la iniciativa, su madre respiro y hablo. 
-De acuerdo, creo que ambos nos dejamos llevar. Solo que no pensé que fueras a utilizar mi cuerpo para "esas cosas" -
-Bueno, yo tampoco pensé que usarías mi cuerpo para hacer "esas cosas" con mi novia-
Madre e hijo hablaban con torpeza sobre ese tema, del cual encontraron algo que podía destacar. 
-Lo siento, Austin. Todo fue muy repentino y rápido; primero nos cambiaste de cuerpo con esa app, y antes de que pudiéramos arreglarlo llego tu novia y... Y no la veía como siempre, me sentía muy caliente, todo mi cuerpo me ardía.. Debo reconocer que como viuda, he buscado consuelo por mi misma... Pero ni en mis peores momentos me sentí tan... "dispuesta" como en tu cuerpo-
La larga y detallada confesión se Layla avergonzaba a la mujer y a su hijo, quien también tenía algo que decir sobre la situación.
-Cuando lo dices así suena terrible, mamá... En especial porque culpas a mi cuerpo. En cuanto la app nos intercambio te puedo decir que yo no estaba pensando o haciendo algo íntimo con mi cuerpo o mi novia pero al momento de tomar tu cuerpo, mi mente no dejaba de pedirme hacer algo al respecto... Y cuando Summer y tú comenzaron... No me pude resistir más tiempo-
Una vez más madre e e hijo se avergonzaron y desviaron la mirada, al menos hasta que Layla destacó una sagaz observación.
-Espera, Austin, ¿te das cuenta que ambos tenemos la misma queja?-
Austin se quedo sorprendido y antes que pudiera preguntar, su madre ya estaba respondiendo. 
-Sí. En resumen; cambiaste nuestros cuerpos por unas horas usando esa app que pensaste era una tontería, y en cuanto cambiamos de cuerpo... Nuestro.. "lívido" aumento, pero ahora que estamos en nuestros cuerpos eso volvió a la normalidad.. ¿Será un efecto secundario de la app?-
Ambos pensaron sobre eso pero el sonar de la bocina del auto y los gritos de Summer interrumpieron el momento madre e hijo. 
-Sea como sea, hemos vuelto a la normalidad y en definitiva no quiero saber nada más de esto, ¿podemos mantenerlo como un secreto?-
Preguntaba el chico a lo que su madre asintió y sonrió. 
-Por supuesto, será un secreto familiar-
Esa respuesta le hizo soltar un suspiro a Austin qué se disponía a volver al auto y a su vida normal hasta que su madre le hizo otra pregunta con una pícara sonrisa. 
-Por cierto, hijo. ¿Podrías decirme el nombre de la app?-
Créditos a quien correspondan.

jueves, 5 de octubre de 2023

Un mal deseo

Créditos a: LeraHimera
Cuando encontré una lámpara mágica en medio del desierto, no creí que en verdad al frotarla un genio saliera de esta, dispuesto a cumplirme 3 deseo que sin pensar pedí al momento para mejorar mi vida.
-Deseo tener una princesa con un castillo que disfrutar todo el tiempo, deseo tener mucho dinero para el resto de mi vida y deseo que tú seas feliz así que cumple cualquier deseo que te venga en gana genio-
Así fue como gaste mis 3 deseos que de inmediato empezaron a cumplirse, envolviéndome por completo en una bruma hasta que está despareció como muestra de que todo estaba hecho, mis deseos de habían vuelto una realidad.
Cuando ya no había bruma a la vista pude ver el fantástico castillo con luces y decorados fantásticos, era incluso mejor de lo que jamás había imaginado pero tan pronto dejé mi asombro y alegría por el palacio que ahora tenía pude darme cuenta de algo más que no tenía contemplado. 
Andaba en bragas y sujetador de encaje azules celestes, era mucho más delgado, con curvas de ensueño, suave piel y una larga cabellera atada en una coleta, envuelta en una tela delgada. Por alguna razón, ahora era una mujer y una bastante buena a decir verdad pero no era nada de lo que quería.
-¿Qué demonios me pasó?¿Por que ando con esta ropa?¿Por que soy una mujer?-
Preguntaba sin ser capaz de reconocer mi cuerpo, aunque lo movía a la perfección seguía sin entender cómo es que ahora era mujer de pies a cabeza.
Créditos a LeraHimera
-Eso es fácil, fue por tu asombroso deseo-
Oí una voz conocida y volteando a ver de quién era supe que era el genio de la lámpara quién ahora tenía un cuerpo musculoso con larga cabellera dorada, ropas elegantes y claro, lejos de su lámpara de dónde lo había sacado.
-Yo no desee ser mujer-
Afirme viendo que incluso mi cuerpo ahora tenía ademanes femeninos que de inmediato quise ocultar para verme imponente ante ese guapo hombre.
-No, deseaste tener una princesa todo el tiempo y ahí la tienes, eres una bella princesa todo el tiempo-
-Esto es ridículo y rebuscado, deseo que me regreses a la normalidad-
-Me temo que no posible, princesa. Usaste todos tus deseos y de no ser por regalarme el último, podrías volver a intentar tu deseo-
Afirmaba burlonamente mientras se acercaba a las escaleras donde yo estaba para entregarme un atuendo bastante atrevido.
-Pontelo princesa ¿O será que quieres ir de esa forma tan vergonzosa?-
-Con o sin esta ropa estaré avergonzada, digo, avergonzado además no sé quién te crees para darme órdenes-
Dije para luego arrojar el atuendo lejos y provocando las risas del antiguo genio.
-Es curioso que lo digas, pues el deseo que me regalaste lo utilice para volverme príncipe de todo un reino con mucho dinero y un gran castillo, príncipe que se enamoró de una chica cualquiera por lo linda que es y sacándola de las calles para compartir su Castillo y fortuna con ella. Claro que si mi princesa se quiere ir puedo dejarla ir sin nada de todo lo que por ley es mío, creo que a estas alturas ya sabes quien es la afortunada en volverse una princesa ¿Verdad?-
Todo eso me dejó aterrado, era claro que la princesa en cuestión era yo y si no cumplía con lo que quería, él podía arrojarme a la calle sin un lugar a donde ir como antes de encontrar su lámpara, añadiendo el peligro de lo que los hombres quisieran hacerme algo, o a este cuerpo para su propia satisfacción.
-Vamos, anímate, mientras seas una buena princesa te daré la vida que te mereces llena de lujos y caprichos, solo tienes que obedecerme ¿Lo harás?-
-...Está bien...lo haré-
Créditos a LeraHimera
Susurré en total derrota por haber cometido tan grave error en los deseos.
-¿Cómo, princesa? Ni pude oírte, además que tampoco pude oír como me llamaste-
-Dije que te obedecere, mi dulce príncipe-
-Así me gusta pero ahora date la vuelta y levanta esa ropa, quiero que te vistas delante mío con mucha sensualidad ¿Entendido?-
-Sí, mi príncipe-
Podía ver y oír la completa emoción del antiguo genio porque su malvado plan le estaba saliendo a la perfección y por más humillante que esto fuera no quería volver a las calles, menos en este aspecto como para que alguien abuse de mí, aunque aquí el príncipe también lo está haciendo, usandome como su objeto personal para poder divertiste como ahora que se deleita viendo mi apretado trasero mientras empiezo a vestirme.
No tengo idea de cuánto más podrá pasar pero a menos que consiga otra lámpara mágica, debería ir haciendome la idea de quien soy ahora y que mi única obligación es tener feliz al príncipe que me da un hogar y lujos a costa de disfrutar mi bello cuerpo de princesa.

miércoles, 4 de octubre de 2023

El inicio de una familia

Yo era un hombre viudo y muy ambicioso, amaba el dinero aún más que a mi propia hija, lo que me llevo a querer casarla con un joven apuesto y con mucho dinero para que así tanto ella como yo tuviéramos la vida resuelta por muchos años. Ese era mi plan simple pero infalible, de no ser porque mi hija odiará al sujeto.
De muchas formas intente convencerla de que era su mejor opción, que era lo mejor que ella podía tener y sin importar todos mis esfuerzos, ninguno de los métodos daba resultado volviéndose incluso rutinario que tuviéramos peleas por este tema hasta que un día la cansé. Ella estaba harta de que quisiera casarla con ese hombre y usando un conjuro que mi mujer le había enseñado me volvió una copia idéntica de ella para finalizar nuestra última discusión.
-Si tanto quieres que este con ese hombre, ve y sopórtalo tú misma, Dalia. Vuelvo en unos días cuando acabe el efecto del encanto-
Mi hija tomó algunas de sus cosas y se fue dejándome en una pésima condición, no solo era una mujer sino mi propia hija, era muy extraño pero no tenía de otra más que soportarlo hasta que volviera a ser hombre en algunos días si ella dice la verdad.
Pase gran parte del día aprendiendo a moverme en mi cuerpo temporal, lo cual no fue tan difícil ya que de alguna forma sabía como maquillarme, caminar, hablar o sentarme de la misma forma que lo haría mi hija. Pero al anochecer, inevitablemente tuve que despedirme de mi ropa, incluso el gran sostén y pantys de mi hija para bañarme. Sin embargo, momentos antes en lo que se calentaba la bañera estuve examinando mis zonas íntimas  e irresistiblemente empecé a acariciar mis buen par de pechos hasta hacerme soltar leves gemidos y humedad en mi vagina. Antes de darme cuenta lleve mi mano para meter un par de mis dedos en mi entrepierna aumentando drásticamente mi placer al punto de olvidar todo lo demás.
-Cielos, sabía que te morías por mí pero pensar en que me invitarás a tu casa por la noche y verte así, eres más fácil de lo que imagine-
Apenas empezaba a reaccionar cuando vi al que quería como esposo de mi hija desvistiéndose y mostrándome una enorme verga de la cual era obvia su intención. No quería ser penetrado pero mi cuerpo sí, ni siquiera puso resistencia e inclusive colaboro abriendo un poco las piernas en cuanto vio acercarse el miembro de aquel sujeto.
Él solo me sujetó de mis delgados brazos para poder empezar a cogerme con fuerza mientras yo gemía ante cada embestida, su verga resultaba espectacular, rápidamente me volvía adicta a ese pene y ni siquiera habíamos comenzado con la parte mas interesante. Bastó con ser mi primera vez como para no querer volver a ser hombre, mi hija podría seguir su vida como quisiera mientras me dejará aquí con este hombre que ya no me importaba por su dinero sino por su verga, ahora más que nunca estaba dispuesta a casarme y formar una familia, aún si implicaba volverme yo la esposa.
-Por favor nunca me dejes, quiero tu polla y a ti por el resto de mi vida-
-Vaya propuesta pero no estás nada mal, eres una perra sexy así que no me molestaría follarte siempre y que tuvieras a mis hijos-
-Sí, lo que sea pero tú sigue cogiéndome-
Me dio una fuerte nalgada que dejo marcada su mano en mi trasero y que soltara un grito de dolor y placer.
-Esta bien, haré que tu deseo se haga realidad-
Me empezó a arremeter con mucha más fuerza y velocidad hasta que dejo salir todo su semen dentro de mí, en esos momentos mi mente se fue por completo y quede en blanco, totalmente cansada y exhausta. Sin embargo, mi prometido no parecía estar satisfecho aún por lo que siguió metiendo y sacándome su polla.
-Cariño...no creo que sea buena idea continuar...creo que deberíamos parar...-
-Silencio, yo decido cuando parar y no pararé hasta que me asegure de que quedes embarazada-
Mi noche recién comenzaba, mi prometido me podía hacer lo que quiera usando su fuerza y aún más su pene para que yo solo gimiera de placer hasta perder la consciencia o al menos ese parecía mi destino en mi primer noche como mujer y mi primer noche con el hombre al que le daría mi vida y cuerpo para satisfacernos sexualmente, aunque sobre todo yo esperaba ser la más satisfecha en nuestra futura familia.
Créditos a quien correspondan.

martes, 3 de octubre de 2023

Gatita domestica

Nyahahaha, no puedo creer lo sorprendente que se ha vuelto mi vida. Hasta hace una semana era un chico desempleado y ahora soy una adorable mascota que solo come, duerme y recibe caricias de su ama.
Les diría mi nombre pero por alguna razón ya ni lo recuerdo, seguro es porque ya ni importa pero les hablaré de lo que sí puedo recordar. Yo estaba desempleado, sin poder pagar mi renta o comida, a decir verdad no tenía ni donde caerme muerto pero eso cambio cuando encontré aquel extraño anuncio para el cual quedaba perfecto pues prometía un hogar y comida fácil por el simple hecho de ser un "empleado" de ahí. Todo era sospechosamente favorable pero en verdad no tenía alguna opción que fuera mejor, llevándome así hasta el lugar donde buscaban personal, una enorme mansión bien cuidada y con jardines, todo resguardado por una gran cerca de metal.
Recuerdo que llamé por un micrófono desde afuera, por ese medio me dijeron todos los detalles: Los dueños adoran las mascotas pero son algo exigentes como para tener animales comunes, tú trabajo sería volverte su mascota por el resto de tus días y como pago ellos te cuidaran y mimaran por el resto de tu vida, para ello hay un proceso indoloro en el cual tendrás rasgos de algún felino o canino.
Por muy raro que fuera todo, no tenía nada mejor en mi vida, aceptando así ser su mascota por siempre...um, no recuerdo el proceso pero cuando desperté tenía tetas cubiertas por un babydoll rosa elegido por mi ama, en mi cabeza el cabello creció además de tener unas orejas rayadas con diferentes tonos de naranja. Bajando más mi mirada ya no tenía mi pene, había una vagina cubierta por una apretada tanga rosa que también eligió mi ama y por detrás además de un trasero mucho más grande, ahora tenía una cola que se movía, de los mismos colores que mis orejas.
Cuando quise preguntar porque no era un macho, mi ama me explico que ya tenía un par de perros y que le gustaría mucho una linda gatita que afortunadamente fui yo, hay más ventajas después de todo; mientras que los perros comparten un cuarto y juegan bruscamente con mi amo, yo soy mejor cuidada por mi ama. Lo admito, estas ropas me daban vergüenza al principio, pues prácticamente era andar desnuda por toda la casa pero todo el personal me mima y dicen que me veo hermosa, sobre todo mi ama quien todas las mañanas me cuidan muy bien; me da un baño rápido para luego elegir mi ropa, peina mi cabello y juega conmigo hasta quedar exhausta dejándome dormir, incluso cuando el amo tiene que estar fuera, mi ama deja que duerma con ella en su cama mientras me abraza.
Esta mañana tras el baño, mi ama me puso una calcetas negras junto con lencería morada bastante sexy pero lo más importante es que me regalo un lindo collar con campanilla, ella dijo que el collar tiene mi nombre, mi ama eligió "Lucy" y eso me hace muy feliz como para mover mi cola y orejas, pero sobre todo esto me hace feliz porque con mi collar finalmente puedo decir que soy la mascota de mi ama, su linda gatita domestica.
Créditos a quien correspondan.

lunes, 2 de octubre de 2023

Un desastre de cambio de cuerpos

-¿Acaso todo esto se trata de un sueño?-
Me hice esa pregunta al despertar de un largo sueño, uno que parecía no haber terminado, ya que en vez de despertar en mi habitación y en mi cuerpo, estoy en la sala, viéndome justo como mi amiga Aylin.
Al principio creí que todavía estaba medio dormido y cerré los ojos nuevamente pero un extraño ardor dentro de mi y sus pechos qué me estorbaban sin importar cuanto me acomodara, no me dejaban dormir tranquilo. Así que me levante, solo para darme cuenta que seguía viéndome como ella, trate de despertarme con pellizcos y algunas bofetadas pero entre más tiempo me veía frente al espejo, era más claro y sorprendente para mi, saber que no era un sueño, y que de alguna manera termine en el cuerpo de mi compañera de clases.
Cabello blanco, corto y bien peinado, un suave maquillaje qué favorecía su aguda mirada penetrante y sus ojos rojos como rubíes. Aylin vestía el uniforme blanco de la escuela, era muy bonita al usarlo pero ahora que yo lo uso, no puedo dejar de notar lo ajustado qué es el atuendo y como su ropa interior resalta por lo delgada y apretada tela.
-Me pregunto.. ¿De que color... No, no voy a hacer eso, este es el cuerpo de mi amiga-
Por un momento vi mi trasero, el de Aylin frente al espejo, mis manos se movieron a la cintura dispuesta a ver que había bajo el blanco pantalón pero me detuve. No creí que ver más allá fuera lo correcto, sería un completo abuso del cuerpo de mi amiga y no estaba listo para hacer eso. Especialmente cuando ciertos y extraños ruidos comenzaron a llamar mi atención
-¿Qué es ese sonido?-
Aquellos pensamientos tan complicados qué retumbaban sin parar en mi cabeza se detuvieron de golpe y me concentre al oír sonidos extraños del piso de arriba, los cuales me decidí por investigar.
Créditos a quien correspondan.
Al momento de subir a mi habitación, lo hice con sigilo, intentando recordar que me había sucedido.
Aylin, Maddie y yo Frank, somos compañeros de instituto y por dejar un proyecto a última hora, invite a las chicas a mi casa para terminarlo.
Creo recordar que terminamos el trabajo pero ¿Qué sucedió después? El espacio entre terminar el trabajo y despertar en el cuerpo de Aylin esta muy borroso en mi memoria, por lo que no me queda más opción que investigar, comenzando por mi habitación, lugar donde extraños sonidos no dejan de salir, y que de hecho solo aumentan de intensidad a cada momento. 
-Frank, Frank, Frank, no sabes lo feliz que me estas haciendo-
Oía decir una y otra vez a una voz femenina, acompañada de jadeos, de gemidos y un extraño pero constante ruido como si movieran mucho una cama.
-Y tú a mi, Maddie. Siempre te ame y me hace feliz poder demostrártelo-
Esa respuesta venía de mi cuerpo, sin duda era mi voz, ambas voces estaban en mi habitación a la que tímidamente me acerque, sintiendo una extraña emoción y ardor recorrer todo mi cuerpo que finalmente culminó al ver lo que ocurría en mi habitación.
-El hechizo... Debió ser muy efectivo, debí usarlo hace tiempo... Así hubiéramos estado juntos desde el principio-
Esas fueron las palabras de Maddie, quien estaba apoyando manos y rodilla contra la cama, prácticamente desnuda y teniendo un encuentro bastante íntimo con mi propio cuerpo, el cual la tomaba por su trasero mientras movía las caderas para provocar todos esos sonidos lascivos que escuchaba desde la otra habitación.
-¿Un hechizo para estar juntos? No hace falta un hechizo, Maddie. Siempre me has parecido encantadora, pero tenía miedo de que me rechazaras-
-¿Rechazarte? Imposible, siempre estuve enamorada de ti... Y hoy finalmente estamos juntos, mi amado Frank-
La escena parecía romántica y lasciva, sin duda ambas partes se estaban amando mientras hacían ese acto qué yo veía y que me dejaba con miles de dudas.
¿Maddie siempre estuvo enamorada de mi? Me siento triste por no notarlo pero yo creí que Maddie y Aylin tenían algo, su relación de mejores amigas parecía un poco más intensa qué sólo amistad así que no me quise interponer en esa relación, especialmente hacia la parte de Aylin, quien me parecía aun más linda que su amiga. 
Aún así, ¿Qué esta pasando? Por la poca conversación que pude entender, creo que las chicas intentaron un hechizo o algo así para que yo me enamore de Maddie... Solo que debió salir mal.
-Fue un hechizo de cambio de cuerpos-
Murmure sin darme cuenta y de inmediato me escondí en el pasillo, teniendo precaución de ser descubierta por la pareja que despertaba muchos sentimientos y sensaciones en mi cuerpo actual qué apenas podía controlar. 
Quería seguir mirando.
Espere unos cuantos segundos más, solo escuchando todo lo que hacían del otro lado de la habitación y disfrutando de ello hasta volverme a asomar por un rabillo de la puerta entre abierta, justo donde la mirada de mi propio cuerpo ya me estaba esperando sin decir nada.
Yo me quede de piedra sin saber que hacer a continuación ante la fortuita mirada que mi propio cuerpo me dedicaba.
Mi propio y masculino cuerpo tenía una mirada presumida y arrogante, no dejaba de mirarme con confianza, su mirada me hacia saber que en mi cuerpo estaba Aylin y que estaba disfrutando mucho de la situación. 
Apenas unos segundos después, me guiño un ojo y me lanzó un beso qué me hizo estremecer, acelerar mi corazón, y ese peculiar ardor qué sentía en lo más profundo de este cuerpo. 
-Yo..yo...-
No sé que me sucedió pero al ver como Aylin y Maddie tenían relaciones, no me molestaba que usarán mi cuerpo, me llenaba de una extraña emoción que antes de poder evitarlo, ya tenía una mano presionando uno de mis pechos y la otra buscando mi entrepierna. 
Un gemido escapó de mis labios en cuanto toque ahí abajo y me oculte. 
-¿Escuchaste eso?-
Preguntaba Maddie, a lo que Aylin en mi cuerpo apretó sus caderas y le susurro. 
-Sí, esos ruidos qué haces son encantadores, déjame oír más de ellos-
Creo que Maddie quería decir algo más, explicar que ese gemido no era de ella pero Aylin distrajo su atención al aumentar la intensidad del acto para cubrirme. 
Tras unos segundos, nuevamente me asome y ahí estaba Aylin mirándome desde mi cuerpo, con una sonrisa aun mayor que la anterior mientras yo tenia la cara roja por aquel sonido qué hice con solo tocar su intimidad, algo que quería volver a hacer. 
Aylin en mi cuerpo hizo dos señales, la primera buscaba alejarme de la habitación. Cosa que entendí y estaba de acuerdo de cierta forma. 
La segunda señal, fue llevar uno de sus dedos hasta sus labios, haciendo obvio que quería que guardará silencio. 
Pero había algo más, ambas señales no eran solo para que no les viera a esas dos. 
Me sonroje un montón y disfrute con timidez, cuando entendí que ella me estaba dando permiso de jugar con su cuerpo así como ellas están jugando con el mío, siempre y cuando este lejos y en silencio para que Maddie no se entere de nada. 
Sé que esta mal, es algo indebido pero este cuerpo y lo que estoy viendo, solo me hizo asentir mientras cerraba la puerta de mi habitación para que continuará con su acto en privado, de igual forma que yo comenzaría el mio.
Créditos a quien correspondan.
Dejando atrás los sonidos lascivos y gemidos tras la puerta, con un calor que crecía cada vez más en mi cuerpo, un mar de nuevas sensaciones y unas piernas qué me temblaban más a cada momento, finalmente había llegado a la solitaria sala de estar donde había despertado en el cuerpo de mi amiga. 
Ya no iba a pensarlo ni contenerlo más tiempo, ellas no lo están haciendo, así que no veo porque yo no puedo disfrutar del cuerpo de la chica que siempre me gustó. Tal vez no era como yo había imaginado pero... Pero eso ya no me importaba, solo quería complacer este profundo e intenso deseo de poner contento al cuerpo de Aylin, el deseo de quedar satisfecho mientras me aprovecho de su cuerpo y las insaciables ganas de actuar como una mujer necesitada de afecto que por si misma se iba a dar. 
En cosa de segundos me quite la ropa, su blanco y ajustado uniforme estaba en el suelo para revelar la ropa interior más atractiva qué jamás imagine en ella. 
-Esta vista..es algo que siempre soñé pero nunca pensé la tendría de esta forma-
La pantalla plana apagada reflejaba un poco mi cuerpo, lo utilizaría como un improvisado espejo para disfrutar de la imagen que podía darme el cuerpo de Aylin mientras la hacía contenta. 
Me subí al sillón y separe las piernas, la tanga de encaje apenas cubría su húmeda intimidad con una delgada y suave tela que con solo mover un dedo, me dejaría ver las parte más privada de ella, misma que me pedía a gritos explorar cada rincón de ella. 
Subiendo la mirada podía ver su delgada cintura, elegante y hermosa, su piel era más suave de lo que nunca imagine y que disfrutaba tanto de tocar que me erizaba por completo. 
Sus pechos son aun más grandes de lo que pensé sin el uniforme, utiliza un sostén a juego de las bragas, con un diseño tan transparente qué podía ver los pezones duros qué hasta ahora solo había podido sentir bajo la ropa pero que ahora puedo tocar y estrujar como nunca.
-Aylin... Cuanto deseo hacer esto... Tu cuerpo me ha provocado y ya que ustedes no tuvieron problemas en usar mi cuerpo, yo también utilizaré el tuyo-
Me decía sin poder dejar de ver la imagen sensual frente a mi, que solo me pedía ir más y más lejos con todo lo que quisiera. 
Esto es un desastre y por varias maneras. 
No comprendo del todo qué sucedió, pero comprendo que este cuerpo quiere que toque el cielo con mis dedos y justo eso estoy por hacer. 
No me interesa saber más de este desastre de cambio de cuerpos por el momento, lo único que quiero hacer es complacer a mi cuerpo y mis deseos. 
Ya tendré otro momento para preocuparme por saber del hechizo qué me cambio de cuerpo, qué estaban planeando Aylin y Maddie, y si podré regresar o no a mi cuerpo. 
La máxima prioridad qué tengo ahora es sentirme satisfecha con el cuerpo de Aylin, y no me detendré hasta lograrlo, o hasta que ambas chicas descubran qué yo sola estoy haciendo lo que ellas hacían en mi habitación juntas. 
A este desastroso hechizo qué me quito mi cuerpo, pienso sacarle el máximo provecho sin importar las consecuencias. Y tal como esas chicas caprichosas y perversas se aprovechan de mi cuerpo, yo pienso hacer lo mismo con el de mi amada amiga.
Créditos a: TOFUUBEAR

domingo, 1 de octubre de 2023

Aprendiendo a la mala

-¡Por favor ,cariño. Regrésame a la normalidad!-
Apenas fue capaz de decir eso aquella mujer cuando el hombre que tenía frente a ella le metió su verga en la boca, el último agujero al que le faltaba por tener uno de esos.
-Lo siento Esmeralda, aún tienes que complacer a los amigos de mi marido-
Otra mujer grababa la escena con una videocámara, esa mujer era la esposa de Esteban, quien recibía a los amigos de su esposo. Esteban había estado organizando algo para sus amigos y él, para pasar un buen rato, teniendo sexo con una hermosa mujer que obviamente era su esposa sin siquiera molestarse en preguntarle si ella quería algo así. Todo hubiese salido bien de no ser que su mujer se enteró de lo que tramaba e indignada uso un hechizo que le había enseñado su abuela para transformar a un hombre en mujer.
Apenas llegando a su casa, su fuerte y atractivo marido se había convertido en una frágil y de muy buen cuerpo mujer por unas horas. Había caído dormido desde el inicio hasta el final de su transformación, sin forma de ver su nuevo aspecto y también sin su ropa de hombre la cual fue recogida por la esposa para no levantar sospechas.
Sus colegas no tenían idea de con quien follarían pero llegaron a la casa de Esteban solamente para verla desnuda en la mitad del lugar y a su esposa con la videocámara, ella rápido les dijo que su marido salió pero que les dejó a la chica para divertirse y que solamente quería que le grabarán ese momento, pondría la cámara y se iría, a lo que no vieron problemas los hombres.
Los hombres no preguntaron más y comenzaron a desnudarse mientras "Esmeralda" despertaba para darse cuenta de su cambio pero no pudo hacer nada, sus compañeros se repartieron cada uno de sus nuevos y vírgenes agujeros haciéndola llorar del dolor pero también del placer que venía de la mano con cada embestida o movimiento de sus miembros dentro de ella, sin manera de poder resistirse fue puesta en 4 y dejándose llevar por todas las sensaciones de su cuerpo femenino.
Sería una primera vez inolvidable, sobre todo porque su amada esposa traería a Esmeralda cada que los hombres quisieran follársela y grabaría cada uno de esos encuentros, para que así aprendería su lección e inclusive a disfrutar de ser follada como mujer a la larga.
Créditos a quien correspondan.