viernes, 4 de abril de 2025

Raúl y Aura

-Entonces, Raúl, ¿Ya estas listo?-
-¿Para qué, señorita?-
    Me preguntaba confundido mi buen compañero de clases y aun mejor sirvienta al llevarme una taza de té hasta mi habitación, gesto que fue bien recibido de mi parte con una sonrisa y jugando con la cuchara, dándole vueltas dentro de la taza a la par que pensaba mis próximas palabras.
-Ya sabes, acerca de si ya estás listo para admitir que quieres quedarte como una chica, como mi sirvienta para siempre-
    Tras mi atrevida afirmación Raúl pareció estremecerse de inmediato, hasta un leve sonrojo apareció en su rostro. Sin embargo, pude ver como trataba como nunca de mantener la compostura y mantener su papel de sirvienta pura en un intento de ocultar sus verdaderos sentimientos.
-No sé de que me está hablando, señorita. Este es mi trabajo, yo solo hago esto por dinero-
-Cierto, recuerdo que buscabas mucho dinero para comprarte una nueva consola de videojuegos y otras cosas un tanto costosas, pero ningún trabajo de medio tiempo te daría lo suficiente. Así que yo te di una propuesta, que usaras un medallón de mi familia para volverte una linda chica y así trabajarás como sirvienta-
-Usted está en lo correcto-
-No obstante, con el sueldo que te pagamos y tomando en cuenta la meta económica que tenías, estimo que hubieras podido renunciar al empleo después de 2 meses, y ahora han pasado 8 meses desde que empezaste a trabajar como mi sirvienta; mejoraste tus modales, refinaste tu imagen, aprendiste de cocina y a la fecha eres de las mejores sirvientas de la familia, tanto así que tú eres la encargada de enseñar a las nuevas chicas cómo hay que trabajar. En otras palabras, eres todo un ejemplo a seguir-
    En respuesta a mis palabras pude ver como Raúl desviaba la mirada y hacía una reverencia, en otras circunstancias hubiera pasado como un gesto amable de su parte, pero justo en este momento, era un débil intento de su parte para que yo no mirará su cara nerviosa y sonrojada al resumir los hechos, mismos de los cuales daría una conclusión.
-Perdona si me extendí con los antecedentes, pero mi pregunta es ¿Por qué no has renunciado si ya conseguiste el dinero que querías? Incluso mucho más de lo que querías-
    Una vez que revolví azúcar en mi taza de té le di un trago, era exquisito su sabor, siendo una bebida especialmente dulce esta ocasión al poner bajo tanta presión a nuestra sirvienta estrella que estaba sin palabras.
-Una se puede acostumbrar a todo, señorita. Además, el dinero de este humilde trabajo me es útil para otros gastos. Ciertamente tengo que darle la razón, no pensaba trabajar aquí durante mucho tiempo, pero la situación lo amerita, por lo que de no haber inconveniente pensaba mantenerme en este puesto durante un poco más. Al menos unos meses-
    Su respuesta era algo nerviosa, pero lógica, lo cual solo hacía más entretenida para mi está conversación en la que buscaba poner en jaque mate a mi sirvienta.
-Ya veo, ¿Qué tipo de cosas son esos otros gastos que mencionas? Si se puede saber-
-N-nada en particular, cosas personales sin mayor importancia, señorita-
-Entiendo. Esas cosas personales de las que comentas ¿Son de Raúl o de Aura?-
    Esa última pregunta parecía dar justo en el clavo puesto que las manos de la pelinegra comenzaban a temblar descaradamente a pesar de aferrarse a la bandeja de plata donde traía mi té.
-Aura es bastante querida por mis padres, por mí y por el resto de sirvientas. No estabas presente en esa conversación, pero la idea de ofrecer un mejor contrato a Aura está siendo fuertemente barajada entre los miembros de mi familia. Dicha oferta implica trabajar los 7 días de la semana a tiempo completo, estando a mi servicio personal la mayoría de veces, es aumento considerable de trabajo al igual que también el sueldo se triplicaría, con vacaciones y días de descanso además de una recámara dentro de la residencia. Por todo eso, ¿Qué dices, Raúl? ¿Aceptarías este trabajo como Aura?-
    De forma intencionada bombardee a mi doncella con un montón de información a la que tendría que esforzarse por resistir, puesto que no solo hablábamos de que ella pudiera tener más dinero, también se hablaba de que Raúl pasará la mayor parte de su día convertido en una chica, una idea de la cual yo estoy segura él no tiene ningún problema más allá de ser sincero en cuanto sus verdaderos deseos.
-Discúlpeme, señorita. Deje otras cosas en la cocina, más tarde pensaré en su propuesta-
    No pude evitar sonreír al ver su intento de escapar de la situación, aumentando mi sonrisa al ver que en su intento de escape, Aura desencadenó mi otra trampa para ella.
-Así que una tanga violeta. El primer día te daba vergüenza usar bragas blancas, pero ahora usas eso, estoy segura que esas "cosas personales" que te generan gastos son para ti, Aura. No obstante me parecen una buena inversión, te van de maravilla, y toda chica debe ser un poco vanidosa consigo misma-
    Mi grácil risa llamó la atención de Aura quien en cuestión de segundos se puso roja como un tomate al darse cuenta de la situación, puesto que mientras ella estaba distraída, yo coloqué un pequeño gancho con hilo en el borde de su falda. Cuando mi doncella se apresuro a intentar escapar, simplemente la parte trasera de su falda se extendió por los aires, dejando a la vista cómo es que la perfecta maid se consentía a si misma con algo de ropa íntima que tuvo que comprar por su cuenta, ya que dentro de mi hogar no había recibido una prenda tan atrevida.
-Tú uniforme siempre está impecable, Aura. Sin embargo, moría de curiosidad por ver que vestías bajo tu vestido de sirvienta, y con esto que veo, ahora no tengo dudas de que debes tener ropa aún más atrevida para ser una señorita-
-¡Señorita! Le ruego por favor que libere mi ropa, es muy vergonzoso-
    Me pidió de forma nerviosa y suplicante mi doncella que por si misma no era capaz de liberar su falda, y por ende, no era capaz de cubrir tanto sus bragas como su trasero expuestos frente a mi.
-Yo diría que es muy lindo y atrevido, podría acostumbrarme a hacerlo todos los días-
-Su broma no es muy graciosa, señorita. Por favor, ya suélteme-
-Lo haré con una condición: piensa lo que te dije, porque esa oferta puede ser verdadera si Aura lo desea, ¿De acuerdo?-
    Aunque tenía la cara roja, la doncella asintió.
-De acuerdo, señorita, lo pensaré con detalle pero por favor libere mi vestido-
    Con esa respuesta por parte de mi amigo y sirvienta, liberé su falda para que volviera al sitio apropiado, quitándome la linda vista al mismo tiempo que le daba un alivio a ella.
-Sería todo, te puedes retirar y pensar en lo que dije, ya que todos estaremos encantados de recibirte aquí a tiempo completo-
    Una vez más mis palabras parecían tener un efecto sobre la doncella de cabello negro, que tras hacer una reverencia y acomodar su vestido, estaba dispuesta a salir de mi habitación.
-Sí, señorita. Le prometo que lo pensaré a consciencia-
    Con mi leal sirvienta prometiendo que pensaría en mi oferta, le di permiso de retirarse, escuchando como se alejaba con el sonido cada vez más distante de sus tacones, dejándome a solas en mi tranquila habitación para que yo también pudiera pensar a consciencia sobre cual sería su decisión: si seguir con su vida de chico como Raúl tras haber ganado mucho dinero con mi familia o si aceptaría vivir como Aura y convertirse en mi doncella para volverse parte de mi familia.
Créditos a quien correspondan.

martes, 1 de abril de 2025

Consecuencias de la tormenta

    No sé como es que las cosas se calentaron tanto que llegamos a este punto, pero una vez aquí no creo que podamos parar, tampoco es que lo queramos, solo que la mera idea de hacer lo que estamos apunto de hacer sigue siendo un tanto extraña como provocadora y sobre todo, está muy lejos de detenerse.
    Hace rato estábamos en la sala de estar, mi padre, madre y yo hablando de tonterías y el día a día después de la comida, donde para variar no hubo discusiones salvo que tan fuerte sería la tormenta eléctrica de la que llevaban hablando todo el día, y que con una fuerte lluvia anunciaba su inminente llegada, misma que nos hizo permanecer a todos juntos en la sala de estar escuchando la radio.
    Al poco tiempo de iniciar la lluvia, los truenos se escucharon, la luz se fue y dentro de la inmensa oscuridad, un imponente trueno cayó para cambiar nuestras vidas de una forma más literal de la que jamás pensé.
    Lo último que yo recuerdo es oír como un trueno caía muy cerca, luego perdí la conciencia para despertar no en mi cuerpo sino en el de mi propia madre; me sentía tan débil y confundida, pequeña e indefensa, solo llevaba una blusa sin manga y una falda que poco me resguardan del frío en aumento debido al clima fuera de casa.
    A los pocos minutos de que yo desperté en el cuerpo de mi madre, despertó mi padre, o al menos eso era lo que creía. De lo que estaba extrañamente segura era del atractivo y varonil cuerpo de mi padre que de solo mirarlo de cerca me hizo estremecer, pero en ese cuerpo no estaba él. 
    Mi mamá por alguna razón se quedó con el cuerpo de mi padre, me lo hizo saber cuando vio su propio cuerpo moverse, o sea verme a mi controlando su cuerpo. Por lo que si yo estaba en el cuerpo de mamá, y mamá estaba en el cuerpo de papá, por lógica, papá estaba en mi cuerpo y de alguna forma nos las arreglamos para cambiar de cuerpo y por muy ridículo que suene, lo único extraño que recordamos antes de estar en el cuerpo del otro, es haber oído caer un rayo.
    El pánico nos invadió y la ignorancia no ayudaba, estábamos en una situación que no queríamos en cuerpos familiares, pero a la vez tan desconocidos para los otros.
    Nuestra única opción era estar calmados y al principio lo estábamos logrando, pero todos notamos en nosotros mismos un extraño instinto o sentimiento que no se podía ignorar. Al menos yo puedo decirlo, yo deseaba.. mi cuerpo deseaba estar con mi padre, me sentía tan confundida y caliente que sin importar el resto de cosas que estaban pasando, yo quería tener sexo, dando muchas insinuaciones que rozaban en lo descarado hacia el cuerpo de mi padre, donde mamá no sabía cómo reaccionar ante la idea de tener sexo de un modo tan distinto "con su pareja de toda la vida".
    Mi padre fue quien sin dudar aceptó, él seguía siendo un hombre y sin vergüenza alguna dijo que estaba muy excitado y que no podía soportarlo durante más tiempo, y que yo, "como la única mujer" tenía que hacer algo al respecto, una responsabilidad que con gusto asumiría.
    Luego de eso me besó haciéndome sentir por las nubes, a lo que él cuerpo de mamá humedeció y se dejó llevar por la situación rozando más y más el cuerpo contra papá.
-¿Qué creen que hacen ustedes 2? ¡Ya basta! No puedo creer que-
-¿Lo hagamos sin ti?-
    Me atreví a responder a mamá que se quejaba por lo que veía, sin embargo yo podía ver su deseo y excitación así que lo más oportuno que se me ocurrió hacer fue invitarla dándole los mismos tratos que a mi padre.
    Fue cuestión de segundos para que una cosa llevara a otra y luego a otra hasta que termine sin mi falda ni tacones, recibiendo un montón de caricias en mis senos mientras mamá me besaba usando el cuerpo de papá y yo atendía ambos miembros con cada una de mis manos.
Créditos a quien correspondan.
-No puedo creer lo que estamos por hacer, ¿Estás segura de aguantar esto? Digo ¿Seguro? Ni siquiera yo he tenido a dos hombres a la vez-
    Decía mamá aun intentando retroceder sin mucho éxito, ya que ni dejaba de besarme ni tampoco de acariciarme.
-No lo pienses demasiado, querida. Solo es por esta ocasión y que no podemos controlarnos, será una nueva experiencia que podemos recordar una vez volvamos a la normalidad-
    Comentó papá en mi cuerpo para apaciguar las dudas de mamá.
-No lo sé, yo-
-Serás la primera-
-¿La primera?-
-Sí, no querías hacerlo con 2 a la vez, tú vas primero, además es el cuerpo de papá, eso debe hacerlo un poco menos raro así que adelante, subamos a su habitación y gracias a la tormenta no debemos preocuparnos ni la luz ni por el ruido-
    Aumente las caricias en mi mano derecha, ambos miembros estaban duros y calientes en cada una de mis manos y aunque siento como el mío es más grande que el de papá, quiero tener dentro al de papá cuanto antes, quizás es porque son pareja o que este cuerpo ya lo conoce, pero fuera por lo que fuera quería hacerlo al momento y con unas últimas caricias, besos y mordiscos, ambos hombres me llevaron en brazos hasta el piso de arriba donde tan pronto como mamá se recostó en la cama, yo me fui encima de ella para montar y sacudir mis caderas como toda un experta.
-Ah… No..no puedo creer que así me veía cuando lo hacía con tu padre, me veo tan indecente e impaciente, moriría de vergüenza al verme de esta forma.... pero ahora solo puedo desear que lo hagas aún más rápido... eres increíble-
    Me halagaba mamá dando un par de nalgadas en mi temporal trasero, lo cual solo me encendían más en los movimientos y pequeños brincos que hacía sobre ella, colocando mis manos en su pecho para un mejor momento.
-Gracias… No es un cumplido que imagine tener pero me hace feliz saber que te sientes tan bien como yo-
-No olvides que luego sigo yo, estoy seguro de que conmigo y tu cuerpo joven te haré gemir incluso más fuerte-
-¡Cariño, no digas eso!-
    Papá se mantenía entretenido por cuenta propia, viendo la escena que hacíamos los otros dos, dándole vergüenza a mamá pero un montón de emoción al verme sometida por un guapo, atractivo y fuerte hombre.
-Jaja..ah...estaré encantada de que me domines, papi-
-ah lo mismo digo, "mami", así que date prisa-
Créditos a quien correspondan.
    Con una sonrisa de complicidad entre "los hombres" de la casa seguimos con nuestra ilícita aventura por horas sin descanso, o al menos para mí, que tan pronto hacía tener un orgasmo a uno de ellos, el otro empezaba a cogerme como nunca imaginé.
    Nuestra transformación, cambio de cuerpos, o como sea que se le quiera llamar a lo que nos sucedió nunca se revirtió y lejos de rehusarnos a esto, cada uno se fue metiendo más y más en su nuevo papel, incluso me atrevo a decir que mamá y papá ya olvidaron quienes eran antes en realidad.
    Papá dentro de mi cuerpo fue quien la tuvo más sencilla, no cambio de sexo y sólo se hizo más joven, él sigue con mis estudios y deportes estando cada vez más cerca de graduarse para empezar a hacer de nuevo su vida, no me sorprendería que se fuera a un departamento o consiguiera novia, para ambas cosas solo es cuestión de tiempo.
    Mamá en el cuerpo de papá se lleno de ocupaciones, trabajos de aquí allá sin parar, papá trabaja en una compañía enorme pero es el único sustento para la familia así que mamá no tuvo de otra que aprender lo antes posible todo lo que hacía mi padre, volviéndose bastante buena en realidad y acostumbrándose más y más a su nueva vida, creo que estaba cansada de ser un ama de casas y tener tantas actividades otra vez la reanimó un montón por lo que ni una sola vez la he escuchado quejarse de ser el hombre de la casa.
    Yo por mi parte no tenía idea de cuánto podía agotarme el sexo, pasándome factura a la mañana siguiente con un dolor en el trasero y la espalda que no me dejaba ni mover a gusto, pero que fue disminuyendo con los días posteriores. Como mencioné, mamá no trabajaba más que cuidando de la casa y aunque yo no siempre lo hacía, cuando era chico más de una vez le ayudaba, así que más que nada fue extender mis conocimientos en cocina, limpieza además de cuidados femeninos que por la edad de mamá ya eran muchos, esas se volvieron mis cosas del día a día y ahora con mayor conocimiento y lucidez creo que esa vez durante la tormenta fueron los días previos a entrar en la menopausia con la que ahora tengo que lidiar tomando unas cuantas pastillas para las hormonas de vez en cuando, y aunque aún sigo teniendo esos deseos de sexo, hoy día están mucho más controlados.
    Digamos que lo más complicado para mí fue perder tantos años de mi vida y aprender lo que mi cuerpo me pedía como los sostenes para mis pechos o la vanidad de usar tacones todo el tiempo.
    Fuera por lo que fuera mi adaptación ha sido la más lenta entre los tres, mi padre ahora actúa como mi hijo, mi mamá se volvió mi esposo y yo por momentos no terminó de aceptar mi posición como madre y esposa. Quiero decir, es muy lindo que me abrace por la cintura o me compre cosas bonitas, pero al final es mi madre quien hace estas cosas, me cuesta creer que dejó de verme como su hijo para verme como su esposa, pero así es como se ven las cosas, todo como consecuencias de la tormenta eléctrica de esa noche y todo lo que hicimos posterior a la misma.
    Quizás yo con el tiempo corra el mismo destino y una vez que me acostumbre o abrace esta forma de vida, también olvidé mi otra vida, olvidé que ni siquiera era mujer antes del incidente y que me convertí en mi propia madre, es algo raro como por momento pienso en todas estas cosas como ahora y en otros momentos me dejó llevar tan bien en mi nuevo lugar que tardó días en recordar quien soy, o era en realidad.
    Dudo mucho que recupere mi cuerpo en algún momento, puede que si otra tormenta con ese extraño tono violeta nos tira un rayo a todos en mi familia volvamos a nuestros cuerpos o solo cambiemos a otros nuevamente, pero hasta que ese momento llegue, y si es que llega, yo debo seguir viviendo el rol de madre en el que me han dejado tras la tormenta. 
Créditos a quien correspondan.