-Entonces, Raúl, ¿Ya estas listo?-
-¿Para qué, señorita?-
Me preguntaba confundido mi buen compañero de clases y aun mejor sirvienta al llevarme una taza de té hasta mi habitación, gesto que fue bien recibido de mi parte con una sonrisa y jugando con la cuchara, dándole vueltas dentro de la taza a la par que pensaba mis próximas palabras.
-Ya sabes, acerca de si ya estás listo para admitir que quieres quedarte como una chica, como mi sirvienta para siempre-
Tras mi atrevida afirmación Raúl pareció estremecerse de inmediato, hasta un leve sonrojo apareció en su rostro. Sin embargo, pude ver como trataba como nunca de mantener la compostura y mantener su papel de sirvienta pura en un intento de ocultar sus verdaderos sentimientos.
-No sé de que me está hablando, señorita. Este es mi trabajo, yo solo hago esto por dinero-
-Cierto, recuerdo que buscabas mucho dinero para comprarte una nueva consola de videojuegos y otras cosas un tanto costosas, pero ningún trabajo de medio tiempo te daría lo suficiente. Así que yo te di una propuesta, que usaras un medallón de mi familia para volverte una linda chica y así trabajarás como sirvienta-
-Usted está en lo correcto-
-No obstante, con el sueldo que te pagamos y tomando en cuenta la meta económica que tenías, estimo que hubieras podido renunciar al empleo después de 2 meses, y ahora han pasado 8 meses desde que empezaste a trabajar como mi sirvienta; mejoraste tus modales, refinaste tu imagen, aprendiste de cocina y a la fecha eres de las mejores sirvientas de la familia, tanto así que tú eres la encargada de enseñar a las nuevas chicas cómo hay que trabajar. En otras palabras, eres todo un ejemplo a seguir-
-¿Para qué, señorita?-
Me preguntaba confundido mi buen compañero de clases y aun mejor sirvienta al llevarme una taza de té hasta mi habitación, gesto que fue bien recibido de mi parte con una sonrisa y jugando con la cuchara, dándole vueltas dentro de la taza a la par que pensaba mis próximas palabras.
-Ya sabes, acerca de si ya estás listo para admitir que quieres quedarte como una chica, como mi sirvienta para siempre-
Tras mi atrevida afirmación Raúl pareció estremecerse de inmediato, hasta un leve sonrojo apareció en su rostro. Sin embargo, pude ver como trataba como nunca de mantener la compostura y mantener su papel de sirvienta pura en un intento de ocultar sus verdaderos sentimientos.
-No sé de que me está hablando, señorita. Este es mi trabajo, yo solo hago esto por dinero-
-Cierto, recuerdo que buscabas mucho dinero para comprarte una nueva consola de videojuegos y otras cosas un tanto costosas, pero ningún trabajo de medio tiempo te daría lo suficiente. Así que yo te di una propuesta, que usaras un medallón de mi familia para volverte una linda chica y así trabajarás como sirvienta-
-Usted está en lo correcto-
-No obstante, con el sueldo que te pagamos y tomando en cuenta la meta económica que tenías, estimo que hubieras podido renunciar al empleo después de 2 meses, y ahora han pasado 8 meses desde que empezaste a trabajar como mi sirvienta; mejoraste tus modales, refinaste tu imagen, aprendiste de cocina y a la fecha eres de las mejores sirvientas de la familia, tanto así que tú eres la encargada de enseñar a las nuevas chicas cómo hay que trabajar. En otras palabras, eres todo un ejemplo a seguir-
En respuesta a mis palabras pude ver como Raúl desviaba la mirada y hacía una reverencia, en otras circunstancias hubiera pasado como un gesto amable de su parte, pero justo en este momento, era un débil intento de su parte para que yo no mirará su cara nerviosa y sonrojada al resumir los hechos, mismos de los cuales daría una conclusión.
-Perdona si me extendí con los antecedentes, pero mi pregunta es ¿Por qué no has renunciado si ya conseguiste el dinero que querías? Incluso mucho más de lo que querías-
Una vez que revolví azúcar en mi taza de té le di un trago, era exquisito su sabor, siendo una bebida especialmente dulce esta ocasión al poner bajo tanta presión a nuestra sirvienta estrella que estaba sin palabras.
-Una se puede acostumbrar a todo, señorita. Además, el dinero de este humilde trabajo me es útil para otros gastos. Ciertamente tengo que darle la razón, no pensaba trabajar aquí durante mucho tiempo, pero la situación lo amerita, por lo que de no haber inconveniente pensaba mantenerme en este puesto durante un poco más. Al menos unos meses-
Una vez que revolví azúcar en mi taza de té le di un trago, era exquisito su sabor, siendo una bebida especialmente dulce esta ocasión al poner bajo tanta presión a nuestra sirvienta estrella que estaba sin palabras.
-Una se puede acostumbrar a todo, señorita. Además, el dinero de este humilde trabajo me es útil para otros gastos. Ciertamente tengo que darle la razón, no pensaba trabajar aquí durante mucho tiempo, pero la situación lo amerita, por lo que de no haber inconveniente pensaba mantenerme en este puesto durante un poco más. Al menos unos meses-
Su respuesta era algo nerviosa, pero lógica, lo cual solo hacía más entretenida para mi está conversación en la que buscaba poner en jaque mate a mi sirvienta.
-Ya veo, ¿Qué tipo de cosas son esos otros gastos que mencionas? Si se puede saber-
-N-nada en particular, cosas personales sin mayor importancia, señorita-
-Entiendo. Esas cosas personales de las que comentas ¿Son de Raúl o de Aura?-
Esa última pregunta parecía dar justo en el clavo puesto que las manos de la pelinegra comenzaban a temblar descaradamente a pesar de aferrarse a la bandeja de plata donde traía mi té.
-Aura es bastante querida por mis padres, por mí y por el resto de sirvientas. No estabas presente en esa conversación, pero la idea de ofrecer un mejor contrato a Aura está siendo fuertemente barajada entre los miembros de mi familia. Dicha oferta implica trabajar los 7 días de la semana a tiempo completo, estando a mi servicio personal la mayoría de veces, es aumento considerable de trabajo al igual que también el sueldo se triplicaría, con vacaciones y días de descanso además de una recámara dentro de la residencia. Por todo eso, ¿Qué dices, Raúl? ¿Aceptarías este trabajo como Aura?-
-Ya veo, ¿Qué tipo de cosas son esos otros gastos que mencionas? Si se puede saber-
-N-nada en particular, cosas personales sin mayor importancia, señorita-
-Entiendo. Esas cosas personales de las que comentas ¿Son de Raúl o de Aura?-
Esa última pregunta parecía dar justo en el clavo puesto que las manos de la pelinegra comenzaban a temblar descaradamente a pesar de aferrarse a la bandeja de plata donde traía mi té.
-Aura es bastante querida por mis padres, por mí y por el resto de sirvientas. No estabas presente en esa conversación, pero la idea de ofrecer un mejor contrato a Aura está siendo fuertemente barajada entre los miembros de mi familia. Dicha oferta implica trabajar los 7 días de la semana a tiempo completo, estando a mi servicio personal la mayoría de veces, es aumento considerable de trabajo al igual que también el sueldo se triplicaría, con vacaciones y días de descanso además de una recámara dentro de la residencia. Por todo eso, ¿Qué dices, Raúl? ¿Aceptarías este trabajo como Aura?-
De forma intencionada bombardee a mi doncella con un montón de información a la que tendría que esforzarse por resistir, puesto que no solo hablábamos de que ella pudiera tener más dinero, también se hablaba de que Raúl pasará la mayor parte de su día convertido en una chica, una idea de la cual yo estoy segura él no tiene ningún problema más allá de ser sincero en cuanto sus verdaderos deseos.
-Discúlpeme, señorita. Deje otras cosas en la cocina, más tarde pensaré en su propuesta-
No pude evitar sonreír al ver su intento de escapar de la situación, aumentando mi sonrisa al ver que en su intento de escape, Aura desencadenó mi otra trampa para ella.
-Así que una tanga violeta. El primer día te daba vergüenza usar bragas blancas, pero ahora usas eso, estoy segura que esas "cosas personales" que te generan gastos son para ti, Aura. No obstante me parecen una buena inversión, te van de maravilla, y toda chica debe ser un poco vanidosa consigo misma-
Mi grácil risa llamó la atención de Aura quien en cuestión de segundos se puso roja como un tomate al darse cuenta de la situación, puesto que mientras ella estaba distraída, yo coloqué un pequeño gancho con hilo en el borde de su falda. Cuando mi doncella se apresuro a intentar escapar, simplemente la parte trasera de su falda se extendió por los aires, dejando a la vista cómo es que la perfecta maid se consentía a si misma con algo de ropa íntima que tuvo que comprar por su cuenta, ya que dentro de mi hogar no había recibido una prenda tan atrevida.
-Tú uniforme siempre está impecable, Aura. Sin embargo, moría de curiosidad por ver que vestías bajo tu vestido de sirvienta, y con esto que veo, ahora no tengo dudas de que debes tener ropa aún más atrevida para ser una señorita-
-¡Señorita! Le ruego por favor que libere mi ropa, es muy vergonzoso-
-Discúlpeme, señorita. Deje otras cosas en la cocina, más tarde pensaré en su propuesta-
No pude evitar sonreír al ver su intento de escapar de la situación, aumentando mi sonrisa al ver que en su intento de escape, Aura desencadenó mi otra trampa para ella.
-Así que una tanga violeta. El primer día te daba vergüenza usar bragas blancas, pero ahora usas eso, estoy segura que esas "cosas personales" que te generan gastos son para ti, Aura. No obstante me parecen una buena inversión, te van de maravilla, y toda chica debe ser un poco vanidosa consigo misma-
Mi grácil risa llamó la atención de Aura quien en cuestión de segundos se puso roja como un tomate al darse cuenta de la situación, puesto que mientras ella estaba distraída, yo coloqué un pequeño gancho con hilo en el borde de su falda. Cuando mi doncella se apresuro a intentar escapar, simplemente la parte trasera de su falda se extendió por los aires, dejando a la vista cómo es que la perfecta maid se consentía a si misma con algo de ropa íntima que tuvo que comprar por su cuenta, ya que dentro de mi hogar no había recibido una prenda tan atrevida.
-Tú uniforme siempre está impecable, Aura. Sin embargo, moría de curiosidad por ver que vestías bajo tu vestido de sirvienta, y con esto que veo, ahora no tengo dudas de que debes tener ropa aún más atrevida para ser una señorita-
-¡Señorita! Le ruego por favor que libere mi ropa, es muy vergonzoso-
Me pidió de forma nerviosa y suplicante mi doncella que por si misma no era capaz de liberar su falda, y por ende, no era capaz de cubrir tanto sus bragas como su trasero expuestos frente a mi.
-Yo diría que es muy lindo y atrevido, podría acostumbrarme a hacerlo todos los días-
-Su broma no es muy graciosa, señorita. Por favor, ya suélteme-
-Lo haré con una condición: piensa lo que te dije, porque esa oferta puede ser verdadera si Aura lo desea, ¿De acuerdo?-
-Yo diría que es muy lindo y atrevido, podría acostumbrarme a hacerlo todos los días-
-Su broma no es muy graciosa, señorita. Por favor, ya suélteme-
-Lo haré con una condición: piensa lo que te dije, porque esa oferta puede ser verdadera si Aura lo desea, ¿De acuerdo?-
Aunque tenía la cara roja, la doncella asintió.
-De acuerdo, señorita, lo pensaré con detalle pero por favor libere mi vestido-
Con esa respuesta por parte de mi amigo y sirvienta, liberé su falda para que volviera al sitio apropiado, quitándome la linda vista al mismo tiempo que le daba un alivio a ella.
-Sería todo, te puedes retirar y pensar en lo que dije, ya que todos estaremos encantados de recibirte aquí a tiempo completo-
-De acuerdo, señorita, lo pensaré con detalle pero por favor libere mi vestido-
Con esa respuesta por parte de mi amigo y sirvienta, liberé su falda para que volviera al sitio apropiado, quitándome la linda vista al mismo tiempo que le daba un alivio a ella.
-Sería todo, te puedes retirar y pensar en lo que dije, ya que todos estaremos encantados de recibirte aquí a tiempo completo-
Una vez más mis palabras parecían tener un efecto sobre la doncella de cabello negro, que tras hacer una reverencia y acomodar su vestido, estaba dispuesta a salir de mi habitación.
-Sí, señorita. Le prometo que lo pensaré a consciencia-
-Sí, señorita. Le prometo que lo pensaré a consciencia-
Con mi leal sirvienta prometiendo que pensaría en mi oferta, le di permiso de retirarse, escuchando como se alejaba con el sonido cada vez más distante de sus tacones, dejándome a solas en mi tranquila habitación para que yo también pudiera pensar a consciencia sobre cual sería su decisión: si seguir con su vida de chico como Raúl tras haber ganado mucho dinero con mi familia o si aceptaría vivir como Aura y convertirse en mi doncella para volverse parte de mi familia.