domingo, 19 de febrero de 2023

La travesura de Alexa FINAL: Ruta Alexa Flower

 -Papi, papi, papi, ¡papi! ¡PAPI! No es justo...dijiste que me quitarías esto una semana si me portaba bien-
Me reclamaba mi pequeña Alexa de una forma tan humillante y placentera, que no podía contener mi alegría, sonriendo y acariciando su cabeza como si fuera una pequeña mascota, algo que lejos de calmarla, la alteraba aún más.
-No, yo dije que lo pensaría si te portabas bien. Te estas portando bien pero yo todavía estoy pensando si quitarte tu cinturón o no-
Digo con total confianza y una sonrisa arrogante, ante una pequeña, vulnerable y desesperada Alexa, que casi se pone de rodillas para suplicar su libertad, cosa que todavía no estaba dispuesto a otorgar.
-No, creo que hoy no te quitaré tú cinturón, después de todo sigues usando aquel traje pervertido el cual prometiste que ibas a tirar hace una semana-
-¡Pero papi! Esta ropa me gusta mucho, fue difícil encontrarla de mi tamaño, ¡además! Mami vuelve está noche-
-¿Y eso que, Alexa?-
-Que ustedes tendrán sexo toda la noche y yo ni siquiera podré masturbarme por esta cosa. Pensé que podrías quitarme el cinturón solo por hoy, ¡solo hoy hasta quedar satisfecha! Y así no tendría que sufrir tanto cuando los escuche está noche, ¡No es justo! ¡Yo también quiero divertirme!-
Alexa terminó de hablar en una rabieta total, pataleando, golpeando al aire, al borde de las lágrimas y totalmente frustrada. Algo muy cruel de mi parte pero que debo decir, disfruto de ver.
Créditos a quien corresponda.
Han pasado 6 meses desde que volví a mi cuerpo, el ritual mágico fue todo un éxito, y usando toda mi voluntad y mis deseos pude mantenerme firme en mi decisión de no masturbarme en ese joven cuerpo, regresando al cuerpo masculino de Harry Stronger y mandando de regreso a Alexa Flower a su pequeño cuerpo de niña de 9 años.
Ella inmediatamente al volver a su cuerpo, intentó hacer una vez más ese ritual pero no le funcionó; no tenía más objetos para volver a realizarlo, y tampoco tenía la fuerza de voluntad necesaria para no distraerse y masturbarse con la propia trampa que ella me colocó; lo primero que Alexa hizo una vez la regrese a su cuerpo, fue tomar su dildo y su traje de látex para masturbarse mientras me veía tener sexo con su madre y su amiga.
De esa forma, Alexa quedó exhausta y atrapada, pues por muy inteligente y malvado que haya sido su plan, sigue siendo una niña después de todo, una niña que una vez comenzó a jugar no se detuvo hasta quedar dormida y exhausta.
Cuando ella despertó, su madre y yo estábamos en su habitación y no pudo hacer nada.
Helena y yo decidimos un duro castigo para Alexa, quien sacando su lado más infantil, no tuvo de otra mas que llorar y aceptar los castigos de su mamá.
Su libro de magia y todo lo relacionado con ello, fue desechado, su dildo y atuendo de látex confiscados, no puede estar sola mucho tiempo, en sus tiempos libres tiene que trabajar como la sirvienta de su tía Camila, quien le enseña como ser una buena mujer y por supuesto, Alexa tuvo que disculparse con su futuro padrastro, quien decidió poner como castigo a su traviesa hija, un cinturón de castidad, cuya llave nunca ha sido vista por Alexa, quien durante medio año ha estado en castigo y en abstinencia sexual hasta que se olvide de esas cosas inapropiadas para una niña, y aprenda cómo ser la hija perfecta y una buena hermana mayor.
Créditos a quien correspondan.
Por mí parte, elegí quedarme con Helena; la decisión fue apresurada y muchas mujeres del vecindario, incluida Esmeralda, estaba triste porque le propuse matrimonio a Helena, la única mujer feliz con mi exclusividad, pues dicha exclusividad era para ella nada más. 
Yo me mude a la casa de Alexa y Helena, me volví el hombre de la familia Flower que una vez nos casamos, pasaría a ser la familia Stronger. Y claro, como padre de familia, la responsabilidad de criar a mi nueva hijastra también recaía sobre mí.
Alexa y yo llegamos al acuerdo de nunca hablar de nuestro intercambio de cuerpos con nadie más, es un pequeño secreto padre e hija que ella ha respetado hasta la fecha, pero que, para mi todavía resulta insuficiente como para creer que ella ha cambiado por completo. 
Y verle así de desesperada como en estos momentos no solo me da satisfacción, también me da la razón, donde la problemática y pervertida Alexa sigue estando ahí, simplemente ha aprendido más sobre cómo comportarse para no estar en problema todo el tiempo, pero que tal como cualquier niña, también comete errores y hace berrinche cuando las cosas no resultan como ella quiere. En retrospectiva, ella estaba tan segura de su plan de intercambio de cuerpos que una vez falló, no tenía otro plan o muchas más opciones, limitándose a hacer berrinche durante días. Puede que después de todo, y muy en el fondo, sólo sea una niña cualquiera que se salió de control. 
Puede que yo sea muy duro con ella, bastante estricto en realidad pero yo estuve en el cuerpo de Alexa, y nunca estuve tan seguro de decir que entiendo como es que ella se siente, yo me sentí de la misma manera. Y justo por esa razón, de conocer tan íntimamente a Alexa, es que yo me niego por completo a dejarla sin cuidado. 
Puede que en un futuro la cuide mejor y la consienta como a cualquier niña, como cualquier padre haría con su hija, pero de momento no, ella sigue siendo algo impredecible y la única forma de tenerla a raya es con una dura crianza, reglas, límites y un poco de diversión para mi a costa de ella. 
En otras palabras, Alexa tiene que vivir con sus consecuencias, y aunque lleva unos días siendo una buena niña, no es motivo suficiente para dejarla suelta. 
-Bueno, Alexa. No me importa si crees que es justo o no, es lo que se hará, y lo que NO se hará es quitarte tu cinturón de castidad, mi niñita-
Le digo de forma autoritaria mientras reviso su cinturón para luego acariciar su cabeza.
-Tan perfecto como siempre-
Digo a forma de burla, pues desde que le puse ese cinturón, más allá de para limpiezas, Alexa nunca se lo ha podido quitar. Lo cual dudo que cambien en un buen tiempo.
-Papi...papi...en serio...yo haré lo que sea pero quítame este estúpido cinturón por hoy, ¡No! ¡Por una hora! ¡Solo dame una hora de libertad y no volveré a molestarte! ¡Lo juro, papi!-
La indomable e incorregible Alexa, que también es orgullosa como pocas personas, había abandonado todas esas cosas para ponerse de rodillas al suelo y rogar por algo de libertad e intimidad que puede que yo le vaya a conceder.
-Una hora sin el cinturón de castidad cuando tu madre llegue, ¿a cambio de que?-
-¡De lo que sea!-
Gritó  Alexa de inmediato a mi propuesta.
-¿Que te parece destruir tú misma tu traje de látex? Y que en caso de no cumplir tu parte del trato, yo destruiré tu traje, el cinturón se ajustará un poco más e iras a un internado de señoritas donde ni siquiera tú podrás hacer de las tuyas-
Alexa titubeó por primera vez pero de inmediato aceptó, y ya que ella aceptó, yo haría lo prometido.
-¡NO ES JUSTO! ¡NO ES JUSTO! ¡NO ES JUSTO! PAPI ES UN TRAMPOSO-
Decía una Alexa totalmente perdida en sus deseos insatisfechos, que incluso sin su cinturón de castidad ella no podría cumplir. Ya que tan pronto como quite el cinturón de castidad, ate sus manos detrás de ella para dejarla inmovilizada.
Créditos a quien correspondan.
-¡Tramposo! ¡Tramposo! ¡TRAMPOSO! ¡Papi es un maldito tramposo!-
Gritaba desesperada y conteniendo las lágrimas, una frustrada Alexa, que por muy fuerte que jalaba su atadura no podía liberarse, algo de esperarse pues la fuerza de una niña de 9 años, nunca sería suficiente para hacerle frente a una cadena de acero con látex envolviendo por completo sus manos. 
-Ser así de grosera con tu padre hará que ganes otro castigo, Alexa-
Yo le dije como advertencia a mi rubia hijastra, quien lejos de verse asustada, parecía más que dispuesta a llevar esto al siguiente nivel. Sea cual sea este siguiente nivel.
-No me interesa que puedas decir, Harry. Eres un traicionero, yo iba a cumplir con mi parte del acuerdo pero tú no estás haciendo lo mismo, ¡eres patético! La única forma en que puedes actuar como un hombre, es contra una niña indefensa de 9 años-
Sus palabras eran molestas pero incorrectas, y eso era algo que iba a señalar de inmediato a la menor. 
-¿Espera? ¿En qué momento falle a mi acuerdo?-
-¡Solo mira como me tienes! ¡Es injusto!-
-Para nada, yo no he fallado en nuestro acuerdo; te he quitado el cinturón de castidad tal como acordamos pero nunca dije que podrías hacer cosas indebidas para alguien de tu edad. No he fallado a nuestra promesa, así que sigue en juego, y si tú fallas a tu promesa, sabes mejor que nadie que te espera en ese internado-
Acaricie la cabeza de Alexa para terminar de molestarla junto con mis palabras, estaba con una cara tan roja que no sabía si era por el enojo, frustración, o incluso algo de placer, después de todo esta niña probablemente también comenzó a disfrutar muy levemente del dominio al que es sometida. Supongo que incluso ella, en una posición de desventaja, ha encontrado como sacarle algo de provecho a cada situación, y aunque muchas cosas sobre ella las intento controlar, eso se salió de mis manos. 
Lo que no se ha salido de mis manos es nuestro acuerdo, el cual yo estoy respetando aún si ella no está de acuerdo, y que no tiene más remedio que obedecer y seguir con su parte de la promesa, a menos que quiera irse una buena temporada a ese internado del cual por varios años ha huido. 
-Pero....-
Alexa intentó forcejear y liberarse de su amarre pero no logro mucho, o más bien fue completamente inútil. Intentaba ponerse de pie y jalar con fuerza, también sacudirse, pero tras algunos momentos de intentarlo, ella terminaba por volver a su posición de rodillas maniatada.
En verdad se veía desesperada, y puede que por un leve momento me haya ablandado, o quizás yo también intentaba darle una oportunidad como ella indirectamente me la dio a mi. Ahora que lo pienso, incluso entre todas mis reglas y acuerdos que hago con Alexa, siempre intento darle una oportunidad para que ella gane algo a cambio, o al menos no le vaya tan mal. En ocasiones aprovecha las oportunidades, en otras no tanto, y si aprovecha o no la siguiente oportunidad será cosa de ella. 
-Muy bien, tu madre llega en media hora, y le diré que estas dormida-
Yo digo dejando a unos metros de distancia de Alexa, una llave con la que podría quitarse las ataduras, si encontraba la forma de alcanzar la llave y usarla claro estaba. 
Al ver la llave a varios metros de ella, mostró la más linda y pura sonrisa que jamás he visto en ella, si sonriera de esa forma más a menudo y fuera tan linda como ahora, puede que otra historia se estaría contando. 
Pero no, ella será alguien dura de lograr cambiar, o al menos disciplinar, pero no dejaré de intentarlo al mismo tiempo que le doy leves oportunidades de disfrutar o distraerse en todo esto. 
-Muy bien, Alexa. Si lograr liberarte, puedes divertirte como más quieras, solo no molestes a mamá y papá, ¿entendido?-
-¡Sí!-
Dijo bastante contenta, y que tal como una niña, aquella dura y grosera forma de hablarme había cambiado por completo a una llena de ilusión y emoción de lo que podría hacer si lograba liberarse.
-Muy bien, en ese caso. Nos vemos mañana, mi pequeña Alexa-
-Nos vemos, papi-
Tras decir eso yo cerré la puerta de su habitación y me dispuse a atender a mi preciosa esposa una vez que llegara a casa. 
-Ah, cariño, ¿me extrañaste tanto? Yo también te extrañe, y nuestro bebé también-
Decía completamente perdida en el placer mi esposa Helena, quien esperaba un bebé en los próximos meses.
Créditos a quien correspondan.
Helena quedó embarazada bastante pronto una vez que nos casamos y me mude con ella, algo de esperaras sinceramente, pues teniendo sexo todas las noches una vez que Alexa se dormía, su madre y yo nos divertíamos bastante juntos hasta quedar satisfechos y dormir juntos. Sospechamos que su embarazo se dio a los 2 o 3 meses de habernos casado pero eso no importa tanto, a lado de lo importante que es para mí tener a mi primer hija y bebé.
Que no se me malentienda, obviamente que quiero a Alexa, puede que hasta la ame como a una hija rebelde y problemática  pero sin duda es un cariño diferente el que tengo con ella, al cariño que tengo a mi bebé por nacer.
No solo por ser de mi sangre, sino que, a estas alturas es obvio que la relación con Alexa es muy rara; es una niña pero no actúa del todo como una, está aprendiendo a comportarse pero aún comete fallos, es una menor de edad que aún a su corta edad se las arregló para robar mi cuerpo unos días y eso porque fracasó su plan, ya que de haberlo logrado habría robado mi cuerpo toda mi vida y yo me hubiera quedado con el suyo viviendo como una niña pequeña. Las cosas se "calmaron" un poco, pero sin duda es una relación muy diferente a la típica de padre e hija, y puede que eso nunca vaya a cambiar.
Sí, me parece que aún hay cientos de cosas que arreglar con Alexa, y puede que no se solucionen hasta muchos años en el futuro, además que la futura pubertad que en unos años viva Alexa traiga consigo dos resultados; el primero en donde ella controle su libido y aquellos días del cinturón de castidad o de robar cuerpos masculinos sean cosa de su oscuro pasado, o bien, la pubertad aumentará todos estos deseos lascivos y perversos de una futura Alexa adolescente que será aún más complicada de tratar; si como una niña pequeña logró causar tantos problemas en mi vida, no quiero imaginar lo complicada que puede ser una señorita de 19 años en vez de 9 años, podría robar mi cuerpo otra vez, o el de algún otro chico, o bien ser una pervertida en su cuerpo de señorita o....
-¿Cariño? ¿Te encuentras bien? Te noto alterado-
Las dulces y confusas palabras de mi esposa, con quien tenía sexo, me devolvían a la realidad. 
-¿Eh? L-lo siento, querida. Estaba algo distraído, pensando en nuestro futuro-
-Ah...¿Futuro? ¿Nuestro futuro?...ah...¿A que te refieres?-
Me preguntaba ella sin parar de gemir ante cada embestida que le daba, ambos nos sentíamos bien, éramos felices de esta forma, y una pequeña distracción o nuestra charla actual no nos detendría de demostrar el amor que sentimos el uno por el otro. 
-Sí, ya sabes: Alexa todavía es algo traviesa, tú estás en tu segundo trimestre de embarazo, antes de darnos cuenta nos volvimos una familia muy amplia, y estoy feliz de haberte conocido y de casarme contigo-
Yo bese su cuello apasionadamente, algo que estremeció a mi mujer, quien a su vez sonreía y buscaba mi mano para sujetarla.
-Yo...yo...también estoy feliz de haberme casado contigo....ah.... nunca pensé que Alexa te tendría como padre... y aunque es muy traviesa contigo todavía...ella de verdad te aprecia... Ah...y estoy segura que nuestra próxima hija también lo hará...debe...deberíamos comenzar a pensar su nombre...o quizás no...todavía...ah...todavía tenemos mucho que vivir juntos-
La cálida y amorosa sonrisa se unía a la perfección con el duro momento de placer que estábamos viviendo, Helena era grandiosa y sus palabras me reconfortaban. 
Sí, creo que fui un poco egoísta al concentrarme tanto en un futuro complejo con Alexa, incluso si dicho futuro llegara a suceder, me alegra saber que no estaré solo para lidiar con esa situación. En este corto medio año que me case y estoy conociendo a Helena, cada día me demuestra la gran mujer que ella es, me hace amarla cada vez más, y por supuesto, me da la confianza de que ambos tendremos a buenas niñas en casa mientras sepas cuidarlas. 
Para cuando mi hija sea una niña de la edad de Alexa, Alexa le doblará la edad, esa imagen de una adolescente complicada en Alexa no desaparece de mi cabeza. Sin embargo, también comienzo a pensar que mi futura hija será una buena niña, y que su hermana mayor Alexa será un ejemplo para ella.
Mientras yo cuide de Alexa, de Helena y de mi futura niña, estoy seguro de que nuestra familia será maravillosa y una vida, con una renovada Alexa, será fantástico. Pero sobre todas las cosas que puedan venir, sea lo que sea que venga en un futuro, estaré preparado para afrontar los retos que como familia podamos tener; una familia, con hijas y un futuro prometedor. Tan solo de pensarlo, ya puedo imaginar más tranquilo, como será la pequeña Alexa cuando sea una adolescente. Ella y el resto de mi familia, serán mi orgullo y mi alegría.
Créditos a quien correspondan.


4 comentarios:

  1. Guau este final guau como recupera su cuerpo y se venga un poco de alexa

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    1. Muchas gracias por comentar, anónimo. Considero que cada final tiene algo especial, y de igual forma, espero que todos los finales les guste de una u otra manera. Me alegra pensar que este final ha sido de su agrado.
      -Nero.

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  2. A pesar de todo, fue un lindo final

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    1. Muchas gracias por pensar que así fue el final y por comentar, anónimo. Espero este disfrutando de la travesura de Alexa.
      -Nero.

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