lunes, 22 de julio de 2024

Femenina apuesta

-De verdad que me la has jugado malnacido. No te creí capaz de llegar a estos extremos-
-Tú empezaste, idiota, ¿En serio creíste que no me daría cuenta?-
-¿¡A qué te refieres!?-
-Por favor, Sabrina, te vi hacerlo; vi como sacabas todo mi equipaje de mi maleta y lo reemplazabas por más de tu ropa para este viaje, aún no sé si era una broma tuya o un acto egoísta al dejarme sin nada durante estos 7 días del viaje pero fuera lo que fuera que planeabas, simplemente te pagué con la misma moneda-
-¡Pero fuiste demasiado lejos! Al menos me hubieras dejado uno de mis trajes de baño, sin problemas lo usaría todo el viaje en lugar de estas bermudas-
-¿Tú me dejaste algo a mi? No encontré nada y yo ni de broma hubiera podido usar uno de tus bikinis, deberías agradecer que esas bermudas me quedan cortas a mi, pero a ti te quedan a la perfección-
-Idiota, me las puse porque ocultaste la ropa que tenía puesta cuando me estaba cambiando, "deja que guarde tu ropa para que no se llene de arena", debí saber que planeabas algo pero nunca lo vi venir...Sabes que es cuestión de tiempo para que alguien lo descubra, ¿Verdad?-
-¿Descubrir qué cosa?-
-¡Que soy una chica! Esta playa tiene una guardia muy estricta y en cuanto vean a una chica con sus pechos al aire nos echarán de aquí-
-Nunca actúas femenina, eres grosera y con un carácter horrible, tu cabello es más corto que el mío y bueno, tus pechos pueden pasar inadvertidos mientras no hagas nada estúpido, puedes inventar cualquier mentira o excusa pero apoyarte de tu "lado femenino" ahora no servirá de nada-
-¿Y entonces qué pasará? ¿Me vas a dejar sin ropa por una semana?-
-No lo sé, ¿Qué tal si hacemos una apuesta? Si alguien descubre que eres chica me disculpare por todo lo que dije de tu poca feminidad y te comprare toda la ropa que quieras por el resto del viaje pero si nadie se da cuenta tú tendrás que disculparte por lo que me pensabas hacer y admitirás que no eres tan femenina como acabas de decir, además claro de permanecer así por el resto del viaje. Y si aceptas la apuesta, nada de repentinamente empezar a actuar como una señorita o de alguna forma para llamar la atención, si haces trampa de esa forma quedas descalificada-
-¿En serio pensaste en todo esto? Eres un verdadero fastidio cuando te lo propones...¿Y si rechazo la apuesta?-
-No pasará nada, sencillamente te quedaras con la ropa que te preste durante el resto del viaje, incluso saque tu dinero así que escabullirte tu sola de compras tampoco es una opción-
-En otras palabras, no es que tenga muchas opciones más que seguirte el juego, esta bien, acepto tu apuesta y antes de que lo notes ya habrás perdido e incluso si no pierdes, me vengare de ti cuando este viaje acabe-
Créditos a quien correspondan.

sábado, 20 de julio de 2024

Peticiones, cambios y avisos

Hola otra vez, espero que todas y todos se encuentren bien. Por aquí Nero, dispuesta a seguir con el tema de mi publicación del sábado pasado.
Lo primero que quería comentar es que estaré haciendo unos cambios al diseño del blog, por lo que si un día no encuentran el blog o no pueden acceder, es porque lo estoy remodelando. Espero que los cambios les gusten, e incluso si no, sería lindo de su parte decirlo para tomarlo en cuenta y dejarlo de la mejor manera posible.
Con eso dicho, pasó a comentar lo que quizás encuentren interesante, las peticiones.
De momento las peticiones están abiertas, pero aprendiendo de mis errores, tengo que poner ciertas reglas para su participación. Tal vez estoy exagerando, pero con la experiencia de la última vez que realice sus pedidos, prefiero anticiparme.
1-Una petición por persona: sé que pueden tener muchas ideas, lo mismo pasa con otros lectores y lectoras, así que si cada uno comenta varias ideas, yo tendría trabajo hasta el próximo año. Elijan bien que es lo que más les gustaría, ya que solo habrá una historia por persona.
2-Claridez: Por favor, sean precisos con lo que les gustaría, ya que si no comentan algún detalle o no entiendo la redacción, yo lo haré como mejor considere y que puede ser distinto a lo que ustedes esperaban pero olvidaron mencionar.
3-Orden: Tal como siempre he intentado, las historias se publicarán en el orden que fueron pedidas, por lo que a más gente comente, más tendrán que esperar algunas personas.
4-Necesaria aclaración: De antemano lamento no tener la creatividad que algunos o algunas de ustedes pueden tener, en sus peticiones hay veces que siento que puedo escribir más de una parte o hacer una historia extensas, y otras veces no, por lo que espero eso no genere un inconveniente en lo que pueda escribir para ustedes.
Bonus: No quiero obligarlos ni obligarlas a hacerse una cuenta para sus peticiones. Sin embargo, apreciaría que comenten con algún nombre o seudónimo, y que no intenten comentar varias veces de forma anónima. Me parecería injusto y descortés tomando en cuenta todo lo que comento en está publicación.
Con todo lo ya mencionado, quienes estén de acuerdo con las reglas, pueden dejarme su petición, estaré encantada de leer y escribir sus ideas a mi manera, para publicarlas en las próximas semanas. Al igual que alguna duda o comentario, también estaré encantada de responder.
Por último pero no menos importante, hay una persona con quien tengo una promesa pendiente, ya que desde la última vez no había publicado su petición hasta ahora. A partir del próximo sábado comenzaré una historia muy especial que llamé "La futura suegra", espero que la disfruten, especialmente la persona que me la pidió y que hice esperar por tanto tiempo.
Una vez más, quedó pendiente de sus comentarios, intentaré responder a la brevedad.
Posdata: Probablemente cambie la imagen de la publicación cuando cierre las peticiones además de mencionarlo en comentarios.
-Nero.

viernes, 19 de julio de 2024

Un sueño muy bizarro

-Ough... ah... Ouch... N-no me jodas...¿E-en serio...en serio debo soportar esto?-
    Me preguntaba a mi mismo cuando sentía entrar el duro pene en mi nuevo cuerpo, haciéndome sentir demasiadas cosas para describir todo de forma correcta y sin tener idea de que destacaba más; el dolor o el placer de mi primera vez haciéndolo como una mujer.
    Todavía no estoy muy seguro de que fue lo que me ocurrió, quiero creer que es un sueño muy bizarro pero todo se siente tan real como para hacerme dudar. Toda mi vida he sido un hombre, incluso estoy casado pero cuando me levanté esta mañana tenía unas medias negras, unas bragas y un sostén del mismo color que mantenían quietas las tetas de mi cuerpo, el cuerpo en donde ahora estaba y que era de mi esposa.
    Mi propio cuerpo masculino no estaba en la cama y viendo la hora, significaba que ya estaba en el trabajo. Eso por alguna razón me hizo sentir muy tranquila, dejando la idea de buscar mi cuerpo  de entender que fue lo que me sucedió para alistarme con ropa bonita; era humillante vestirme con la ropa de mi mujer pero su cuerpo no dudó en hacerlo; tomando una falda, una blusa, un par de tacones y una vez que estaba bien vestida, termine por ponerme algo de maquillaje y un peinado sencillo. Al verme de esa forma, tal como se viste mi esposa, mi cuerpo sonrió y comenzó con la rutina habitual de mi mujer como ama de casa.
    Sarahi, mi amada esposa, suele bañarse por las mañanas a menos que tengamos algo de acción por la noche, después de eso tiende la cama y comienza con la limpieza en todas las habitaciones hasta dejarlas impecables. Debo decir que yo ayudó con las tareas del hogar muy ocasionalmente, nunca imaginé la cantidad de tiempo y esfuerzo que ella dedica en mantener limpia nuestra casa, incluso barre o trapea usando estos malditos tacones sin tambalearse, algo que solo puedo hacer yo en estos momentos porque no estoy controlando del todo a su cuerpo.
    Una vez que Sarahi termina la exhaustiva limpieza, baja a la cocina para prepararse el desayuno, al mismo tiempo que hace la comida para cuando yo llegué por la tarde. Ella solo desayuno algo de fruta, a diferencia de la gran comida llena de carne y condimentos que prepara para mí. No había pensado en todo el tiempo y dedicación que ella pone para mi comida, por no mencionar que hoy la tengo "fácil" ya que la carne, verdura y condimentos estaban listos, de lo contrario hubiera tenido que ir a comprar todo lo necesario para preparar la comida.
    Cuando terminé de cocinar, pensé que podría tomarme un respiro, pero el cuerpo de mi esposa tenía otra cosa en mente, así que en vez de ver la televisión o dormir un rato, su cuerpo se cambió por ropa cómoda para ejercitar un poco en casa. No era muy fanático de la yoga, no quiero sonar horrible, pero esa cosa es deporte de nenas y tener que hacerlo yo me hacía sentir ridículo y humillado.
    De esa forma pasó mi día, haciendo ejercicio, lavando la ropa, limpiando los trastes, dándome una ducha después del ejercicio y muchas cosas más que cuando finalmente terminé con todo lo que mi esposa pudiera hacer en casa, antes de sentarme en el sofá, la puerta se abrió.
    Todo el agotamiento que sentía por mi cuerpo había desaparecido en ese momento, haciéndome recordar que yo era David, el esposo de Sarahi, y que por muy intenso que haya sido mí día en el cuerpo de mi mujer, no había forma de que me quedará como ella, yo quería volver a ser un hombre.
    En cuanto la puerta se abrió no dudé en acercarme para recibirlo, pensé que podía decirle que es lo que nos sucedió, preguntar como se siente ella, averiguar como podemos volver a la normalidad y muchas ideas más llenaba por completo mi cabeza. Sin embargo, una vez más mi cuerpo se movió solo, acercándome hasta mi cuerpo de hombre para darle un apasionado beso en los labios en cuanto él se agachó y me tomó por la cintura. Apenas podía procesar que estaba besando a mi propio cuerpo, cuando este mismo me tomó por las caderas y me llevó hasta nuestra habitación, donde sin perder el tiempo, empezó a desnudarme mientras me llenaba de besos
    A estas alturas era obvio lo que pasaba y que no importaba nada sobre quien estaba en que cuerpo, de lo único que podía estar seguro, es que ambos cuerpos estaban calientes y listos para coger como en cualquier otra noche entre nosotros.
    Cuando mi varonil cuerpo terminó de desnudarme, me dio una nalgada y se tiró de espaldas en la cama. A pesar del dolor que me hizo sentir la nalgada, mi cuerpo, o mejor dicho el cuerpo de Sarahi, estaba más emocionado que antes y no dudó en recostarse por encima de mi verdadero cuerpo. Sarahi u otro David o lo que sea que controle mi cuerpo autentico, me sujetó las piernas con firmeza y sin que yo pudiera protestar o decir algo al respecto, su enorme y duro pene ya estaba comenzando a meterse dentro de mí.
    La sensación fue dolorosa, aunque ya estaba un poco húmeda, no dejó de doler sentir como mi propio pene se abría camino dentro del cuerpo de mi esposa, un cuerpo que poseo en estos momentos y que me está haciendo temblar de una forma que nunca antes experimente. No tengo muchas formas de describirlo, pero la que destaca como la mejor y por mucho es una sensación dolorosa pero embriagante, que a pesar del dolor, te motiva a seguir experimentando.
-Lo siento, Sarahi, ¿Aun no estabas lista? Creí que lo estabas. No te preocupes, relájate que yo me encargo del resto-
    Un montón de besos invadieron mi cuello haciéndome caer más profundo en el placer, aflojando mi cuerpo y en consecuencia dando una señal a mi marido para comenzar a moverse dentro de mí.
    Mi trasero sentía todo el impacto de sus caderas y mis pechos rebotaban ante cada embestida mientras yo solo me sentía más débil a cada instante por el placer que mi cuerpo recibía, soportando cada vez mejor el grueso pene que exploraba con fuerza mi interior. 
    No sabía cómo llegué a su cuerpo ni si volvería a la normalidad pero creo que si me acostumbrara a su gran cosa, vivir la vida de mi esposa no sería algo tan malo.
Créditos a quien correspondan.

jueves, 18 de julio de 2024

Eterno y maravilloso

-Ah...ah...me estás deshaciendo...-
    Confesé con vergüenza pero segura de seguirme moviendo, de arriba a abajo, sujetando tus manos y con un ritmo suave y delicado de mis movimientos que hacían rebotar todo mi cuerpo hasta unirse lo más posible con el tuyo vez tras vez sin detenerme.
    Me había resistido todo este tiempo, no quería hacerlo, no quería quedarme como una chica para siempre, así que si tan solo soportaba un año viviendo en este cuerpo sin tener relaciones yo volvería a la normalidad.
    Pero esa idea en mi cabeza nunca sucedió, y antes de que pudiera notarlo, ya me había enamorado de ti; no tuviste que hacer nada en especial, solo tuviste que quedarte conmigo para dejarme completamente enamorada de toda tu persona: tus defectos, tus virtudes, tus sueños, tus deseos, quería estar en todo eso y tener una buena vida a tu lado, ese se volvió mi mayor deseo y lo único con lo que soñaba cada día.
    No sé si lo notaste, pero una vez supe que estaba enamorada de ti, con el tiempo intenté ser más femenina para llamar tu atención; utilizaba más faldas o vestidos, incluso aprendí sobre maquillaje y otras cosas, todo con el fin de impresionarte. En serio que fuiste muy lento para captar mis sentimientos pero después de tanto tiempo y esfuerzo, estoy feliz de que hayan dado resultados y que correspondieras lo que siento, todo lo que había sentido por tanto tiempo. No importa si había sido poco tiempo en realidad, para mí fue de lo más eterno que puedes imaginar y poder estar finalmente contigo me hacen estar segura de que mi dedicación por tu amor valió cada segundo del esfuerzo que invertí.
-De la misma forma...esto será eterno...-
    Murmure mientras rebotaba, sin darme cuenta sobre cómo mis pensamientos se habían vuelto palabras, ¿Será que me habrás escuchado? Pareces concentrado en otra cosa así que haré de cuenta que no dije nada para no arruinar el momento, este momento tan bello y perfecto que me sorprende vivir de esta forma. Nunca había imaginado ser yo quien estaba sobre un hombre, menos sobre de ti, pero supongo que eso hace aún más especial nuestra primera vez juntos.
    Hace meses lo que más quería era volver a la normalidad y tener mi vida tranquila de chico a como diera lugar, pero ahora no puedo decir lo mismo, en estos momentos mi deseo ha cambiado por completo, y justamente lo que más deseo ahora es quedarme a tu lado, quedarme como una chica y tener una maravillosa vida como tu esposa.
    ¿Esposa? Quizás me estoy emocionado, ¿Qué me dirías si te digo lo que pensé? Probablemente tú no tengas pensado una boda y no es de sorprender, pero yo en mi cabeza ya tengo elegido hasta el vestido perfecto que podría usar para ese grandioso día.
-Te amo....ah... Te amo tanto...-
    Por ahora llevemos las cosas con calma, disfrutemos de nuestras vidas como pareja antes de llevarlas todavía más lejos de lo que estamos haciendo ahora, puede que no haya muchas palabras pero si hay muchos sentimientos y eso es lo importa.
    Disfrutemos del momento, que nada lo arruine y cuando terminemos, podremos pensar en la hermosa vida e historia que tenemos por delante.
-Te prometo que será maravilloso-
Créditos a quien correspondan.

martes, 16 de julio de 2024

Una mujer tradicional

    Desde hace algunos años mi vida cambió por completo, tanto que no es exagerado decir que empecé una nueva vida de la manera más literal que te puedas imaginar.
    Antes de todo esto, yo era un joven japonés de 21 años, mi nombre era Hikari y recién comenzaba con un empleo después de la universidad, yo no era nada fuera de lo común y eso estaba bien para mí.
    Por desgracia, mi vida cambió después de una salida con mis amigos de la oficina; al terminar un ambicioso proyecto, todos decidimos ir a beber sake para celebrar, pasando de botella en botella hasta que llegó la noche; en lugar de que cada uno volviera a su hogar, decidimos continuar la celebración en algún otro lugar.
    Cielos, recordar esa noche es muy nostálgico para mí, para bien y para mal. No suelo detenerme a pensar en ese pasado que forma parte de mi, solo disfruto de mi presente de cierta manera y me emocionó con un ambicioso futuro. Debo reconocer que en está nueva vida, un cambio en mi mentalidad, al igual que una necesidad de hablar sobre como me siento, se hicieron mucho más presentes. Eso me gusta y he aprendido a cuidarlo, al igual que he aprendido a controlarlo para no irme por las ramas cuando converso.
    Por ahora me gustaría seguir contando mi historia, y de antemano me disculpo si vuelvo a divagar.
Créditos a quien correspondan.
    Dejando de lado lo afectiva y lo mucho que suelo hablar desde que empecé está vida, ¿por donde me quede? Es cierto, en el incidente después del sake.
Como estaba diciendo, tras beber y beber un montón de sake con mis colegas de la oficina, la cabeza comenzó a darme vueltas, todo es confuso y oscuro al punto que todavía hoy no recuerdo muy bien que fue lo que me sucedió. Claro que me gustaría saberlo, pero no saberlo, ya no me quita el sueño por la noche.
    Entre las últimas cosas que recuerdo de ese día fue salir del bar y caminar con mis amigos, todos estábamos cantado y diciendo tonterías, también recuerdo que intentamos luchar como samuráis usando varas de madera que encontrábamos por el camino, todo eso había sido muy divertido en realidad. Sin embargo, el comienzo del fin dio inicio cuando decidimos jugar a cumplir con retos en los cuales nadie quería salir como el perdedor.
    Puedo decir con seguridad que no eran retos fuera de lo común, al menos al inicio, pues se trataban de retos como llamadas de broma, tocar a las puertas y salir corriendo, beber o comer algo de dudosa procedencia y un gran número de tonterías digna de niños pequeños. Fueron tonterías, tonterías muy divertidas y que aún recuerdo.
Créditos a quien correspondan.
    Con un suspiró y una leve sonrisa en mi cara, me levante de mi asiento en las afueras de mi hogar, guardando mi parasol y asegurándome que mi kimono estuviera en perfectas condiciones antes de hacer algo más, como resguardarme de los cálidos rayos del sol, cada vez eran más fuertes y en estos momentos no me apetece sudar ni sentirme incomoda. Para seguir concentrada con mi relato, lo mejor fue alzar mi parasol y resguardarme en casa para continuar en un mejor lugar.
    Sobre los retos, decía que no eran más que tonterías inocentes al comienzo, subiendo su intensidad cada vez más hasta llegar a un reto para mí que en ese entonces no sabía sería mí último reto.
    Uno de mis colegas de la empresa me retó a caminar sobre la barandilla de un puente sobre un lago sin caerme, la gracia era que por todo el sake que bebí, ya me tambaleaba al caminar. 
    En ese momento pensé que sería divertido, después de todo estaban mis amigos para ayudarme si me caía, incluso si caía al lago, era lo suficientemente profundo para no lastimarme ni ahogarme, en mi cabeza sería muy divertido intentarlo y fallar, o intentarlo y mostrar que soy mejor que el resto de mis amigos, era un ganar ganar que no titubee en aceptar. En esta nueva vida y mi nueva forma de ser, esos retos me parecen una tontería, y hacerlo hubiera sido imposible para mí, sin embargo, en mi anterior vida era todo un temerario que no dudó en subir a la barandilla e intentarlo.
    Fue algo difícil subirme a la barandilla, por unos minutos pensé que perdería el reto sin siquiera haberlo intentado, pero tras varios intentos logré subirme y ponerme de pie, balanceando mis manos en los costados para mantener el equilibrio en mi deplorable condición. 
    Todo lo veía oscuro y borroso, además que las risas de mis amigos me estremecían cada que daba un tembloroso paso tras otro, logrando avanzar de forma lenta y exitosa para asombro de todos, incluso para asombro mío.
    En cuestión de minutos logré llegar hasta la mitad del camino, avancé lo suficiente como para sentirme confiado, tan confiado que anuncié mi victoria de forma premeditada, gritando y sacudiendo mis brazos con la suficiente fuerza como para perder el equilibrio y caer desde la barandilla hasta el lago.
    Asumo que morí en ese momento, y solo puedo asumirlo porque nunca tuve la forma de confirmarlo, si todo estaba oscuro y borroso antes, después fue peor, ni siquiera puedo recordar haber caído a lago pero después de caer de la barandilla, no hay nada más que recuerde de mi anterior vida; no tengo idea de si caí a lago o no, no recuerdo que sucedió con mis amigos, tampoco recuerdo donde sucedió todo eso, pero estoy seguro de haberlo vivido, por eso nunca he podido olvidarlo a pesar de los años que he pasado con mi nueva identidad.
Créditos a quien correspondan.
    Después de haber vivido ese incidente, fue comenzar algo diferente, con esa horrible sensación de caer en un sueño que te hace despertar y volver a la realidad. En mi caso "el sueño" fue caer desde el puente y "la realidad al despertar" fue cuando me levanté con pánico de un futón donde dormía usando nada más que elegante lencería digna de otra época.
    Estaba incrédulo de lo que veía; un cuerpo delgado y pequeño, con manos suaves y delgadas, con una figura modesta pero que destacaba de forma preciosa por la lencería negra que vestía, junto a un largo cabello castaño que me cubría el rostro; todo lo que veía era el cuerpo de una preciosa mujer asiática, y yo me había despertado y podía controlar el cuerpo de esa delicada y joven mujer. 
    Dentro de mi cultura no es extraño creer en múltiples dioses o en la reencarnación, a pesar de que no soy tan bueno en ello, yo mismo creía que había algo más allá de nuestra comprensión, y ver que había reencarnado como una mujer, lo encontré como un regalo de mis dioses, una oportunidad de vivir una vida más tranquila y prudente que la anterior donde termine de forma prematura en este mundo. Más bien, debería decir donde un joven llamado Hikari de 21 años, terminó su vida por un mero accidente.
    Mi nuevo nombre es Aiko, empecé a vivir en este cuerpo a los 16 años, teniendo un giro radical a mi vida con el que me siento bastante contenta. Lo menos que podía hacer para honrar a quienes me dieron esta oportunidad.
    En esa noche donde desperté asustada y preocupada por todo lo que me pasó como Hikari, la madre de esta chica, mi nueva madre, fue quien entró a calmarme y con quien he forjado una relación que nunca vislumbre.
    Madre era una dama trabajadora y muy tradicional, por lo que me impartió una dura pero amorosa crianza a la que me tuve que acostumbrar rápidamente para no levantar sospechas sobre algún cambio en su hija.
    Cuando tomé el control de este cuerpo, Aiko ya sabía hacer un montón de cosas; tenía buenos modales, una educación excelente, buen gusto por las artes, además de la enseñanza tradicional de una mujer hogareña a disposición de su futuro marido. Debo reconocer que educarme para servir a mi futuro marido no era algo que me emocionará mucho, pero eso al igual que todas sus otras actividades, fueron cosas que tuve el cuerpo de Aiko ya sabía y que simplemente yo tuve que aprender para seguir mejorando y cumplir con las expectativas que mamá tenía sobre mí.
    En retrospectiva, estoy muy agradecida con ella, por demostrarme una nueva forma de amor que antes no había experimentado, y acompañarme en el proceso de ser una chica a una mujer tradicional, aunque claro que ella nunca se enteró de todo lo que sucedió.
Créditos a quien correspondan.
    Estoy muy agradecida con madre, sin ella no hubiera sido posible para mi tomar está nueva vida de forma tan precisa, ni me hubiera convertido en una mujer ideal y no hubiera sido posible para mi tener una vida tan plena y tranquila como la que vivo ahora día con día.
    Madre fue quien me enseñó casi todo lo que sé ahora; me brindó de rica comida, una linda casa, una excelente educación y un trabajo del que me siento orgullosa continuar con su legado, pues una vez que madre murió, ella me dejó todo como su única heredera, quien no dudó en seguir con sus pasos.
    Mamá era la dueña de una tienda de Yukatas y kimonos, para poder criarme, ella trabajaba día con día en la confección de estos atuendos tradicionales para hombres y mujeres de todas las edades. Confeccionar estas prendas era un proceso lento y muy minucioso, era un trabajo detallado y agotador, que siempre hacía a mamá sonreír al terminar alguna de sus brillantes creaciones.
    Una vez que mamá me consideró lista, ella comenzó a enseñarme del negocio para ganármela vida con ello una vez que ella no pudiera seguir cuidando de mí. Crear kimonos, yukatas y otra ropa tradicional era bastante entretenido, por lo que rápidamente aprendí a hacerlo y con el pasar de los años, ahora soy yo quien sonríe con alegría al ver mis atuendos en buenas señoritas o apuestas caballeros satisfechos con mi trabajo.
Créditos a quien correspondan.
    Dando un último vistazo al cálido día fuera de casa, cerré la puerta que conecta con el patio para después quitarme mis getas, las zapatillas tradicionales de aquí, dejándolas cerca de la entrada antes de caminar descalza dentro de casa. Recuerdo que cuando niña todo el tiempo me dolían los pies por usar este calzado mucho tiempo, pero ahora no me imagino usando otra cosa en mi día a día.
    Considero que ya les hablé un poco sobre mi pasado, tanto de hombre como de mujer, además hablé de los muchos cambios en mi vida que he experimentado a lo largo de los años para convertirme en Aiko. Sin embargo, todavía hay un tema del que me gustaría hablar: el futuro. 
    Han pasado 17 años desde que me convertí en Aiko, comenzando como una joven de 16 años que vive con su madre hasta ahora que soy toda una mujer de 33 años, una edad algo avanzada para seguir soltera. Es vergonzoso decirlo pero ya no estoy en la flor de mi juventud y aunque no me arrepiento de haber cuidado del negocio de mamá para salir adelante, tampoco me puedo quitar de la cabeza que mamá me educó para ser una buena esposa, y con esta edad, cada vez me será más difícil conseguir un buen marido con quien compartir mis días.
Créditos a quien correspondan.
    Después de muchos años de esfuerzo y dedicación, tengo un enorme hogar además de un trabajo en el que soy buena y me hace feliz, me siento plena en casi todo lo relacionado a mi vida, y esa última pieza que me hace falta para sentirme realizada, es formar parte de una hermosa familia.
    Creo que es buen momento de pensar en mi futuro, recordando las palabras y enseñanzas de mamá para ser una excelente madre de muchos hijos y ser la mujer ideal que haga feliz de su marido.
    Cuando apenas me había convertido en Aiko a mis 16 años, la idea de ser mujer y vivir para ser una mujer tradicional me aterraba; no me gustaba la idea de dedicarme a las labores del hogar, ni tampoco quería estar con un hombre al ser yo otro hombre; quizás lo peor de todo era pensar en convertirme en mamá, en todos los cambios que pasaría mi cuerpo y como tendría vida dentro de mí durante 9 meses para después dedicarme durante años a disciplinarlos de la mejor forma que pudiera; todas y cada una de las ideas para las que mamá me crio me aterraban, no quería que ese momento llegara nunca, pero después de tantos años transcurridos, ahora soy yo quien añora vivir todas esas experiencias.
    Desde hace ya algunos años sueño con tener hermosos bebés, cuidar de mis hijos para que sean buenos hombres y enseñarles sobre confección y modales a mis hijas para que sean todas unas doncellas hermosas y capaces, incluso sería lindo que alguna de mis hijas siga mis pasos y se dedique a la confección de ropa tal como su madre, pero si no está en sus planes, no la obligaría, me bastaría con que mis hijos e hijas sean buenas y sanas personas. Eso me haría realmente feliz.
    Lamentablemente para mí, mi mejor edad para ser mamá puede que este llegando a su fin. A mis 33 años no soy tan joven para quedar embarazada, mis mejores años de fertilidad están terminando y la idea de no poder disfrutar la dicha de ser madre es un miedo que ha crecido en mí y que me cuesta controlar en algunas noches solitarias.
    Sentirme solitaria por las noches no ha sido del todo mi culpa, es culpa de ese caballero.
    Hace un par de meses, un apuesto caballero entró a mi tienda: un hombre alto y apuesto, con el cabello negro bien peinado, con modales impecables y dedicado al kendo; no puedo decir que conocerlo fue amor a primera vista, lo que sí puedo decir es que desde ese día no he dejado de pensar en él.
    Takagi, el apuesto espadachín, visitó mi tienda para confeccionarle un traje y desde entonces no ha dejado de visitarme con regularidad, pidiéndome más ropa diseñada para él o simplemente viniendo a conversar conmigo cada vez más tiempo o hasta que algún cliente necesitará de mis servicios. En ocasiones, el joven Takagi se ha quedado a la espera de que yo terminé de trabajar para seguir hablando o incluso intenta ayudarme a poner en orden mi tienda.
    Creo que me di cuenta de cuanto amaba su compañía, una vez que se fue de viaje por un torneo donde iba a representar a su dojo de kendo. El torneo duraría un día si perdía de inmediato, y un mes sí ganaba la final, así que juzgando por las fechas, mi apuesto caballero debe estar en las últimas etapas de su importante competencia.
    Su ausencia me hizo darme cuenta de mis sentimientos, no tenerlo a mi lado después de meses me hizo darme cuenta que lo amaba y que desearía estar siempre con él, los miedos por ser madre había desaparecido por los deseos de estar con él y cuidar de nuestros hijos, al igual que las noches se volvían solitarias cada vez que pensaba en no poder pasar las noches durmiendo a su lado.
    En su momento no podía decirlo, no podía reconocerlo, pero a estas alturas es muy claro que yo estoy perdidamente enamorada por primera vez como una mujer, y aunque no va mucho con los valores tradicionales que mamá me enseño, no quiero ser una mujer sumisa que espere una invitación, por muy desvergonzada que deba ser, quiero pedirle al joven Takagi si algún día podría aceptar una invitación de mi parte. Tradicionalmente, una mujer nunca debería ser tan directa con un hombre, sin embargo, este hombre es muy importante para mí, y antes de que alguien me lo pueda ganar, quiero decirle como es que él me hace sentir.
    Por esa razón este día es tan importante, Takagi me prometió que si ganaba el torneo, yo sería la primer persona a quien se lo contaría. Si Takagi ha ganado, debe ser cuestión de tiempo para que llamé a mi puerta y yo pueda darle una cálida bienvenida por su admirable esfuerzo y dedicación.
    Debo estar perfecta para él, quiero que se alegre de verme, tal como yo me alegraré de verlo después de lo que me pareció una eternidad.
    El joven Takagi se quedará sin palabras al mirarme; usando un suave maquillaje que asiente mis mejores rasgos, con el perfume por el cual siempre me halaga, además de un kimono hecho con sus colores favoritos y muy parecido a uno que él me solicitó; usar esta ropa me hace sentir como un matrimonio que combina su estilo de vestir, y espero de todo corazón que está emoción que siento sea bien correspondida por mi caballero.
    Puede que este siendo muy arrogante, por no decir que mamá me castigaría por verme tan perdidamente enamorada de un apuesto chico. Sin embargo, si mis sentimientos son correspondidos, prometo ser la mujer tradicional que este guapo y perfecto hombre se merece, seré una buena madre para sus hijos, seré la esposa ideal que alegre sus días, y juntos seremos una hermosa familia que continuará con su legado por generaciones.
-Él ya está aquí-
    Perdida en mi historia y pensamientos, la realidad llamó a mi puerta cuando escuché un suave golpeteo contra la puerta de mi hogar. Era él, sin duda era él, el joven Takagi estaba de vuelta y yo estaba lista para felicitarlo por su éxito, y con algo de suerte, dar mi primer paso en una relación con él para ser la mujer ideal en una hermosa familia con la que siempre soñé. Nací para este momento, y prometo que daré todo de mi para estar a la altura de la situación.
Créditos a quien correspondan.

lunes, 15 de julio de 2024

Una trampa feminizadora

-¡Eso es! ¡Al fin te atrape!-
Grite con entusiasmo al entrar al baño, donde se había escuchado una pequeña explosión y un montón de gases rosados salían de la habitación por debajo de la puerta, encontrando entre todo el humo a una hermosa y preocupada mujer de grandes atributos completamente asustada, con una marcada expresión de confusión y vergüenza por todo el resto que mostraban lo sorprendida que estaba al mirar su cuerpo.
-¿¡Prima!? ¿Qué está ocurriendo? ¿Po...porque me veo de esta forma?-
Preguntó la mujer haciendo una pequeña pose que enfatizó su asombroso cuerpo y que al darse cuenta de lo ocurrido volvió a cubrirse con las manos para ocular su belleza femenina.
-¡Qué linda~! Por no decir hermosa y natural, apuesto a que lo estas disfrutando-
Exclame con picardía para provocar más vergüenza en mi pequeño primo, quien ahora podía verse justo como mi madre en su mejor momento.
-¡No juegues con esto! ¡No quiero verme así! ¿Qué es lo que me hiciste?-
A estas alturas ya no sabía si su cara estaba roja por la vergüenza o por la furia pero sin poder evitar reírme le ordene:
-Primero que nada, siéntate-
Su cuerpo obedeció de inmediato y tras una cara de asombro, por mucho que intentaba incorporarse no se movía del suelo.
-¡Prima! Ya dime ¿Qué es lo que me pasa?, ¿Por qué cambió mi cuerpo?, ¿Y por qué no puedo moverlo?-
Di un par de palmaditas en su cabeza antes de contestar a todas sus preguntas, disfrutando por completo del momento que ya estaba ocurriendo y deleitándome por todo lo que le haría a partir de ahora.
-Verás, primo. Cuando tu mamá, o sea mi tía, me pidió que cuidara de ti, yo acepté sin ningún problema, en serio que me agradas y te conocía desde niño. Sin embargo, no pude evitar notar cómo es que algo de mi ropa íntima desaparecía cada que venías; cuando me tocaba lavar no aparecían algunas bragas, o algún sostén, hasta estoy segura de que te llevaste una minifalda y eso no está bien. No quería decirle a tu madre que su hijo era un pequeño ladrón de ropa interior, especialmente si no tenía prueba alguna pero gracias a ti, todo se confirmó, ¿Te gustó el bikini? Lo conseguí pensando en ti-
Su cara de horror me decía todo, era más que un hecho que él había sido quien tomó la ropa interior pero mi plan y explicación todavía no terminaban.
-Compré ese atractivo bikini negro y con ayuda de una chica, pude poner una pequeña trampa en el traje. Siempre pasas al baño antes de irte a casa así que deje el bikini listo desde antes de que llegaras y solo me tocaba esperar a que hicieras algo. Si tú no eras el ladrón, nada malo pasaría, pero si en verdad lo eras, bueno, espero que te guste vivir como una chica, si tanto te gustaba esa ropa, ¡Ahora tú podrás usarla! Aunque creo que deberíamos compras cosas de tu talla, nunca imagine que el cuerpo que obtendrías sería uno mucho más maduro que el mío, hasta me da un poco de envidia-
Con tonos alegres, burlones y tristes para mayor drama, estaba a punto de terminar mi explicación digna de una película, sin embargo me vi interrumpida cuando una pregunta de mi primo me hizo sonreír y facilitó todo.
-¿Piensas dejarme con este cuerpo para siempre? ¡No quiero! ¡Haré lo que sea pero no me dejes de esta manera!-
-¿No te gustó? Creo que podrías volverte una buena amiga de tu mamá, ambas parecen de la misma edad, ¿No sería emocionante volverte una señora como tu madre?-
Me burlaba de sus súplicas antes de continuar.
-Ya en serio, volver o no a la normalidad depende de ti. Ya te di un susto y perfectamente podría decirle todo esto a tu madre o dejarte con el cuerpo de una mujer pero como dije, en serio te aprecio, primo. No puedo dejarte libre como si nada pero puedo darte una oportunidad de recuperar tu cuerpo; entonces a cambio de volverte un chico otra vez y no decirle nada de esto a tu madre, tendrás que volverte mi sirvienta todo el fin de semana; harás de comer, limpiaras y me obedecerás en todo, mientras modelas ese lindo atuendo para mi-
No podía dejar de apreciar sus reacciones, su rostro me decía por completo la vergüenza, enojo, humillación y todo lo que pudiera sentir ante mis palabras, ver sus reacciones era casi tan satisfactorio como ver sus pechos, su cintura o esos muslos de su nuevo cuerpo y que eran perfectamente acentuados por el bikini negro que vestía.
-P-pero, ¿No puedo utilizar otra ropa? Más bien ¿no puedo usar ropa?, esto es solo un traje de baño-
Intento protestar mi primo una vez más, a lo que de forma precisa hice callar.
-Mismo traje que manoseaste y pensabas robar, algo que no parecía molestarte tanto como ahora. Si te sirve de algo no era una broma lo de tu nueva talla, no esperaba que tu cuerpo fuera mucho más grande que el mío así que no tengo ropa que se ajuste a tu aspecto; si te presto algo de mi ropa lo más seguro es que le arruines la parte del pecho, que las faldas te queden cortas y que los jeans nos revientes; no hay ropa mía que te quede bien con ese tremendo y sexy cuerpo que tienes ahora-
Mi primo bajó la mirada ante sus grandes pechos y atractivas caderas, parecía avergonzado, pero también parecía ansioso de poder tocar su nuevo cuerpo y comprobar todos los cambios de los que estábamos hablando.
-Si haces una buena labor con tus tareas, prometo conseguirte algo de ropa; un vestido de sirvienta por ejemplo, o tal vez un vestido de tu madre junto a unos tacones, apuesto a que te verás hermosa limpiando la casa como una sirvienta o una sexy ama de casa-
Mis burlas eran cada vez más sugerentes y descaradas, al igual que las reacciones de mi feminizado primo eran cada vez más evidentes con las mejillas completamente rosadas por mis sugerencias y halagos de su nueva apariencia.
Mi primo se veía muy pensativo, apuesto a que imaginaba lo duro que sería el fin de semana como mi sirvienta personal y que tendría que acostumbrarse a no usar nada más que un bikini ajustado en su maduro cuerpo, tal vez mi castigo era algo duro y personal, pero oír su respuesta me hizo sentir bastante satisfecha.
-No me emociona ser tu sirvienta, prima... pero es mucho peor ser una señora por el resto de mi vida. Tú ganas, seré tu sirvienta estos días-
Me respondió con la cabeza abajo para ocultar su humillación, algo que de inmediato corregí para seguir disfrutando del momento.
-En primer lugar, mírame a los ojos cuando me estés hablando. En segundo lugar deja de llamarme prima, ahora soy tu ama y lo seré durante algunos días, acostúmbrate a llamarme de esa manera, ¿entendido?-
Una vez más mi primo se veía destrozado y avergonzado por mis descaradas indicaciones, las cuales ya comenzaba a resigarnarse en obedecer si es que de verdad quería volver a la normalidad.
-Entendido... ama-
Respondió en voz baja, a lo que lanzando una orden le hice responder mejor.
-¿Cómo dijiste? Te ordeno que me mires al hablar y hables fuerte y claro-
-Entendido, mi ama-
-Eso está mejor-
Mi sonrisa llena de satisfacción era evidente, después de todo incluso si mi primo se negaba, el hechizo que tenía la ropa en él lo hacían obedecerme. Supongo que fue trampa de mi parte, pero ya sea que él estuviera de acuerdo o no, yo lo volvería mi sirvienta por algunos días. Por fortuna él aceptó así que será más fácil y divertido para mi de disfrutar la compañía de mi sirvienta.
-Sirvienta, te ordeno que ahora poses linda para mí-
-Como usted me ordene, ama-
Respondió al momento para ponerse de pie y darme una adorable pose con una enorme sonrisa, donde presumía de su lindura y sensual atractivo por partes iguales.
-¿Alguna otra duda, primo?-
-....No, ama...-
Respondió por su propia cuenta, a lo que di un par de aplausos para continuar.
-Perfecto, lo primero que quiero que hagas es que busques unos tacones y aprendas a caminar con ellos, tienes prohibido usar otra cosa en los pies que no sean tacones. Luego ve por tu teléfono y convence a tu mamá de que te quedaras conmigo el fin de semana, tienes que lograrlo o de lo contrario tú mismo le dirás porque te ves así y que estuviste haciendo para acabar convertido en una señora en bikini. Al final creo que podrías darte un baño y descansar porque mañana a primera hora quiero mi desayuno listo y que empieces con la limpieza, ¿Entendido?-
-Sí, ama-
-¡Muy bien! Si ya buscaste mi ropa interior, estoy segura de que puedes encontrar unos tacones en mi habitación sin problema, con algo de suerte eso sí lo podrás utilizar. Tu tranquila, sirvienta. Te prometo que lo pasaremos muy bien-
Con eso dicho vi como mi sirvienta se movía con torpeza y sacudiéndose por todos lados, dejándome sola en el baño con la satisfacción de que mi trampa y venganza funcionó y de lo mucho que disfrutaría de mi sirvienta personal todo el fin de semana.
Créditos a quien correspondan.

sábado, 13 de julio de 2024

1,000,000

Hola, muy buen día, tarde o noche, según tengan la oportunidad de leer. Aquí Nero.
Normalmente intento no prestarle tanta atención a los números o estadísticas de nuestro blog. Sin embargo, recién sucedió algo que me hizo sentir especial y me hizo pensar un montón.
No estoy muy segura de hace cuanto, pero desde hace ya un par de semanas, nuestro blog superó el millón de visitas, algo que no había dimensionado hasta después de pensar un buen rato acerca de ese número tan grande que aparecía en mi monitor.
Pensar que comencé esto hace tantos años cuando era más cría que ahora es algo nostálgico, también recordé la horrible temporada donde pensé en dejar de escribir, y aunque me fui por un tiempo, me alegra mucho seguir aquí compartiendo mis historias con todos y todas ustedes. Una vez más, nunca creí que llegaría tan lejos, pero estoy segura de que no lo hice estando sola, sin personas que pasen por este nuestro blog todos los días, y aquellas lindas personas que se toman la molestia de dejar un comentario, no tengo ni la menor duda que sin todos y todas ustedes, nunca hubiera llegado tan lejos. 
Muchas gracias por darme una oportunidad cuando recién comenzaba a escribir, muchas gracias por volver a leer mis historias cuando regresé de ese terrible descanso, y sobre todo, muchas gracias por seguir visitando está página que sin cada uno y una de ustedes, no sería la misma para mí.
Muchas gracias por todo.
No quiero sonar arrogante, pero aún tengo ideas por compartir, historias que escribir y futuras peticiones que realizar, aunque todavía no he llegado a esa última parte, no sé adelanten con ello, por favor.
Honestamente pensé en no decir nada de esto, pero la cursilería en mi corazón me ganó, y además de compartir esto con ustedes, estaba pensando en que podría hacer algo bonito a manera de celebración.
En teoría este mes que viene por fin iba a tomarme un respiro del caótico año que estoy viviendo, sin embargo, viendo la situación, esforzarme un poquito más valdría absolutamente la pena.
Estaba pensando en hacer sus peticiones, ya que ha pasado mucho desde la última vez, solo que siento que podría hacer algo más para hacer de esto algo especial.
¿Les gustaría una dinámica de preguntas y respuestas? Intento ser reservada sobre la escritora pero podría hacer una ligera excepción con algunos temas que involucren el blog.
En cuanto a historias podría hacer una dinámica que ustedes me sugieran, aunque siento que eso también quedaría un poco como una petición. 
Pensé que alguna de estás ideas, preguntas y respuestas o alguna dinámica podría hacerla con mi bruja y su aprendiz, pero no estoy segura de si les gustaría algo así.
También pensé en hacer un nuevo diseño del blog, un cambio del que yo misma tengo mis dudas, y que me gustaría saber que opinan todas y todos ustedes.
Y por último pensé en hacer una portada para nuestro blog, aunque siento que no llamaría mucho la atención.
Quizás le estoy dando muchas vueltas al tema, una vez que me di cuenta de ello, no pude ignorarlo y me gustaría hacer algo especial por todos y todas ustedes aunque sea una vez.
Lamento que este pequeño comunicado no sea tan pequeño como lo imagine. 
Sé que mis comunicados no suelen ser muy populares pero espero se tomen la molestia de leer está publicación, hacerme saber que es lo que piensan y si tienen alguna sugerencia o comentario estaré encantada de leerla. Siempre respondo a sus comentarios, así que aunque a veces tarde, no duden de que tendrán una respuesta de mi parte.
Una vez más, muchas gracias por su apoyo a lo largo de los años, perdonen mis errores y espero ser capaz de seguirles dando un rato de disfrute en este nuestro blog.
De momento, no comenten sus peticiones por favor. Más adelante haré una publicación para ello, la cual espero acompañar, con alguna otra idea, dinámica o tema que puedan sugerir para celebrar durante este mes.
-Nero. 

viernes, 12 de julio de 2024

Madre e hija distintas

Samy no era el mejor tipo de madre que cualquier persona quisiera tener, simplemente era impresionante lo irresponsable que podía ser; su primer hija la pasó bastante mal por ello en más de una ocasión al olvidar su cumpleaños, obligarla a prácticas cosas que no le gustaban, confundir cuales cosas preferían o eran las que la niña deseaba, y la más común de todas sus fallas como madre era dejar varada por horas en la escuela o algún otro lugar a la pequeña: Samy nunca recordaba ir por ella, y si lo llegaba a recordar, podía perderse en el camino, por lo que su hija tenía que esperar horas a que su madre llegará, al menos hasta que la pequeña aprendió a volver a casa sola y ser mucho más independiente de lo que una chica de su edad debería.
Abby soporto todas estas cosas por el cariño que tenía a su madre, su madre no era malvada, solo muy torpe y descuidada. Sin embargo, las cosas cambiaron cuando Abby descubrió que su hermana pequeña Caty pasaba por los mismos tratos bajo el cuidado de su madre, que parece no haber aprendido nada mientras criaba a su hija mayor.
Por ese motivo, Abby decidió castigar a su madre y proteger a su hermana menor en un solo movimiento con una idea simple pero eficaz, la joven cambiaría los roles de madre e hija por unos días, donde Abby sería la madre irresponsable y Samy la bebé e hija dependiente de alguien más que incompetente.
El viernes por la mañana, Samy despertó usando un sostén, unos guantes especiales en manos y pies junto a un pañal lleno de talco. Por un breve momento, Samy se preguntó qué es lo que ocurría pero todavía más rápido dejó de pensar en ello para ponerse a ver la televisión y jugar con algunos de los peluches que había en su habitación, mismo lugar del cual no podía salir por su cuenta, cuando quisiera algo tendría que gritar por ayuda a su hija, o ahora mamá, para ver si es que recibía o no algo de ayuda.
Abby esperaba que verse como una bebé y no poder hacer nada por su cuenta, sería motivo suficiente para que su madre se sintiera avergonzada, pidiera ayuda y hasta con algo de suerte, cobrará consciente de todos sus errores a lo largo de los años al criar de Abby y de su hermana menor. De hecho, Abby ni siquiera tenía corazón para ser malvada con su madre, así que en cuanto la viera avergonzada, arrepentida o preocupada, volvería todo a la normalidad.
Sin embargo pasaron los minutos y las horas y Samy nunca pidió la ayuda de su hija mayor, quien cansada de estar esperando su llamado fue hasta la habitación de su madre para ver como se encontraba.
Ahí fue que vio a su madre dando vueltas en el piso, jugando con unos osos de peluche y con un programa infantil sonando en la televisión. Parecía divertirse como nunca y lejos de estar preocupada o avergonzada, actuaba cómo si fuera lo más normal del mundo, hasta le dijo a su hija que pronto necesitaría ir al baño y que si serían tan amable de cambiarla, así como ella lo hizo muchos años.
Abby solo asintió con la cabeza y salió de la habitación, suspirando al saber que su plan de ser madre e hija distintas había fracasado pues lejos de sentirse mal, su madre lo estaba disfrutando, y lejos de que Abby le enseñará una lección, parecía que tenía que hacerse responsable de su pequeña hija Samy.
En la noche cuando Samy durmiera, Abby volvería su habitación y ropa a la normalidad, preguntándose que es lo que haría para disciplinar un poco a su muy peculiar madre. 
Créditos en la imagen.

jueves, 11 de julio de 2024

Un recuerdo de mi ex

Mi ex novia se había dedicado por mucho tiempo a posar con poca ropa para ganarse la vida, algo que realmente no me molestaba, quizás fue un poco raro descubrirlo al principio pero ella fue honesta al decirlo por lo que decidí confiar en ella antes de iniciar nuestra relación.
Se podría decir que nuestro mayor problema como pareja comenzó cuando ella no estaba conforme con el dinero que generaba en sus fotos o vídeos, cada vez quería más dinero, e incluso si mejoraban sus ganancias, aún así quería ganar más. De esa forma, empezó a hacer contenido a mis espaldas, con mayor frecuencia, personas y cosas con las que no me sentía muy cómodo, intente hablarlo con ella, pero siempre desestimaba como me sentía y toda idea que pudiera decirle. Al final no tuve más remedio que romper con ella, a pesar de lo insatisfecho que me sentía de alejarme, no parecía haber un mejor resultado, ya que ella prefería el dinero que estar conmigo, lo cual sinceramente me dolió.
De cualquier forma, intenté terminar las cosas de buena manera con ella y estaba listo para llevar a su apartamento algunas cosas que utilizamos en más de una de sus grabaciones; había un montón de maquillajes, de ropa sensual y erótica, además de un atuendo que siempre me emocionaba cada vez que ella lo utilizaba; se trataba de una peluca bicolor negra con rosa, una tiara con cuernos negros, lencería negra de encaje junto a una faja para acentuar su figura y unas botas de tacón; ella tenía atuendos mucho más elaborados o sugerentes, pero por alguna razón este siempre fue mi favorito y mi ex ya ni se molestaba en llevarlo a casa, todo el tiempo lo dejaba conmigo para cuando pasábamos la noche.
Sin importar cuantas veces lo mirará dejaba de encantarme, era un atuendo fascinante para mi, y aunque mi novia todo el tiempo se lo ponía para seducirme, ahora que tenía su ropa en mis manos, desprendía algo completamente nuevo y emocionante para mí.
De un momento a otro la idea de utilizarlo me había invadido, no podía pensar en otra cosa, incluso dejé el traje de lado para intentar distraerme, pero en todo el día, no pude quitarme de la cabeza que me gustaría utilizarlo.
Cada que vez pensaba en eso me reía de forma estúpida por la mera idea de vestir algo así, trataba de decir que me vería ridículo, que sería un bicho raro y que una idea tonta no era motivo suficiente para desechar mi orgullo como hombre. Sin embargo, no importaba cuantas veces me repitiera esas palabras, simplemente no podía deshacerme la idea de pasar el rato por mi cuenta mientras usaba ese atuendo erótico de mi novia una vez antes de devolvérselo.
Cuando llegó la noche,  me encerré en mi habitación, cerré persianas y revise de forma minuciosa toda mi habitación para estar seguro de que nadie podría ver lo que haría en la intimidad de mi alcoba. Me sentía ridículo al pensar en lo precavido que estoy siendo, ni siquiera cuando lo hacía con mi novia era tan detallista, pero por lo que estaba a punto de hacer, no tenía que verse nada de dentro hacía fuera y viceversa. Eso también era emocionante, me moriría de vergüenza si alguien me descubriera, lo cual lejos de evitar que me vistiera con la lencería de mi novia, solo me motivaba más y más a hacerlo.
Una vez que me aseguré nadie pudiera verme, me desnude por completo y tras pensarlo unos minutos más, empecé a ponerme el lindo conjunto que mi ex novia me había dejado; la peluca fue algo difícil pues nunca antes había utilizado una, pero después de algunos intentos, me sentía satisfecho por como se me veía; la tiara oscura fue sencilla de colocar y me ayudó a sujetar mi peluca en su lugar; la faja era muy apretada pero servía de maravilla para darme una silueta femenina que aprovechaba por completo; después me puse el sostén que lamentablemente no pude llenar, era de esperarse ya que no tenía tetas enormes como mi ex, pero la sensación de usar su sostén e imaginar como se sentiría tener pechos tan grandes nadie podría hacer que la olvidará; finalmente lo que más esperaba había llegado, sintiendo como la sueva y ajustada tanga se deslizaba por mis muslos hasta llegar a mi trasero, metiéndose entre mis mejillas y siendo insuficiente para contener a mi emocionado amigo de abajo; lo último fueron las botas que me tomaron más de un intento para mantener el equilibrio por los enormes tacones, lo cual una vez conseguí, me hacía sentir fabulosa.
En el momento que terminé de vestirme, di unos torpes pasos hasta llegar a mi espejo, donde toda la adrenalina y emoción que sentía estalló al ver mi reflejo.
Me veía como toda una chica; con el cabello más largo de lo que jamás había experimentado, con una linda cintura gracias a la faja, con piernas largas que se veía increíbles por los tacones y con un atuendo tan lascivo que delataba mi verdadero sexo en la parte baja. Quizás mi compañero era lo único masculino en mi en esos momentos, pero si lograba ocultarlo, cualquiera podría pensar que en realidad son una chica pervertida y lasciva, una idea que me encantaba.
Puede que este atuendo en especial no se vea perfecto en mi, después de todo no tengo las mismas medidas que mi novia, pero verme usar esta ropa, me llenaba de emoción y deseo de intentar usar más prendas como estas, verme bonita e intentar decir cosas coquetas, algo que empecé a hacer frente al espejo.
Ahora entiendo porque a mi novia le gustaba tanto usar estas cosas y dedicarse al contenido para adultos, lo que veía en el reflejo no me gustaba, me encantaba, y quería ver mucho más de mi de esta forma, una que nunca pensé experimentar pero que ahora no quiero parar de probar y conocer.
Al pensar en ello, mi mirada se dirigió a la caja llena de cosas de mi novia que se supone iba a entregar hoy, algo que pospuse para el día de mañana y que ahora pienso que quizás mi ex no se de cuenta si faltan algunas cosas; tal vez un maquillaje se pierda, o algo de su lencería no esté conmigo, además que está peluca que llevo puesta en definitiva se quedará en mis manos; tengo dinero como para comprar mis propias cosas, pero ¿Dónde quedaría lo emocionante? Tal vez más adelante me anime a comprar cosas para mí, sin embargo, quedarme ropa de mi ex, es mucho más excitante.
Está decidido, no sé como le explicaré a ella pero este atuendo no pienso devolverlo, quiero disfrutarlo y seguir modelándolo cada noche, quiero volverme buena en esto y la arrogante idea de volverme tan buena que todos pienses que soy una chica, no deja mi cabeza. Estoy segura de que si me lo propongo puedo hacerme pasar por una chica linda sin problemas, quien sabe, puede que algún día sea la competencia directa de mi novia en esas páginas para adultos, sería una justicia poética que ella me dejará por dinero, y que al final yo terminé siendo más popular y gané más dinero de lo que ella pueda conseguir, la hará retorcerse y arrepentirse por haberme dejado.
Por ahora me estoy dejando llevar por la emoción, solo el tiempo y mi esfuerzo dirán si puedo volverme una verdadera amenaza para el negocio de ella, o por el contrario, tal solo será un hermoso recuerdo y pasatiempo que habré ganado al dejar a mi malvada ex novia.
Créditos a quien correspondan.

martes, 9 de julio de 2024

Me parezco a ella

-Creo que ya son un poco más grandes... Incluso creo que uno es un poco más grande que el otro... Sea lo que sea, tendré que pedirle a mamá que me lleve al centro comercial por ropa... otra vez-
Suspire un poco al decir esas palabras mientras me veía frente al espejo, dándome cuenta que uno de mis sostenes ya no me cerraba, lo intente un par de veces más, y aunque quise negarlo, no tengo duda de que mis pechos han crecido un poco más nuevamente. Sé que ya estoy en esa edad llena de cambios por todo mi cuerpo, donde empiezo a ver más femenina que antes, solo que no esperaba ni me emocionaba volver a vivir la pubertad, mucho menos volver a vivir está etapa complicada como una niña que se volverá una mujer.
Hace algunos años mi antigua profesora me rescató de una muerte segura en un accidente automovilístico, donde por un milagro pude sobrevivir, a pesar de que mi cuerpo no corrió con la misma suerte.
Tengo entendido que las heridas fueron muy graves por todos lados, la mayoría de mis órganos estaban comprometidos y fui inducido a coma mientras decidían que pasaría conmigo; evidentemente yo no podía decir nada, y sin familiares o amigos cercanos que se interesarán en mi, un rayo de esperanza apareció cuando mi tutora escolar apareció y se hizo responsable de todo lo que yo necesitará durante mi tiempo en el hospital.
Ella fue quien firmó una carta responsiva donde no solo autorizaba las operaciones o tratamientos que yo pudiera necesitar, también ella se comprometía a hacerse cargo de mí como si de un familiar se tratará.
Muchas cosas sucedieron mientras yo dormía, muy de vez en cuando podía escuchar a mi profesora o sentir su amable tacto, siempre me repetía que ella no se alejaría de mi lado y que todo saldría bien, algo que tras mucho esfuerzo de todos los involucrados, finalmente sucedió.
Cuando me desperté después de quien sabe cuanto tiempo, la primera persona que vi fue a mi profesora, quien con lágrimas en los ojos y un montón de sentimientos encontrados, me abrazo y se disculpó, prometiendo que hizo lo mejor para salvarme y que seguiría cuidando de mi pase lo que pase.
Intenté agradecerle y decir que no era nada, que estaba muy feliz de haber sido rescatado por ella. Sin embargo, antes de que las palabras salieran de mis labios, me di cuenta que me veía como una mujer, una niña pequeña para ser exactos.
Mi maestra me explicó que debido a todas las necesidades que tenía mi cuerpo, la única forma de salvarme la vida, era con una nueva técnica experimental que requería de sangre, mucha sangre, mi profesora pensó que la sangre era para hacer algún tipo de transfusión urgente o algo así, nunca imaginó que su sangre sería utilizada para convertirme a mi en una versión más joven de ella, transformándome en alguien idéntica a mi profesora cuando era una niña con tal de salvarme la vida.
Esa noticia fue muy difícil de procesar, incluso ahora cuando lo pienso hay un montón de cosas raras o que me parecen sinsentido sobre lo que me sucedió con ese experimento. Sin embargo, no puedo cuestionar el resultado, y que aún si no es en mi antiguo cuerpo, hoy todavía puedo seguir experimentando la dicha de estar vivo como uno de los primeros casos exitosos de su método experimental.
Por si la noticia de cambiar de sexo hubiera sido poca cosa, también había un enorme cambio de roles para mí, pasando de tener 23 años a ser una niña que recién cumplió 9 años y que por lo tanto, no podía vivir o estar sola, no podía continuar viviendo de forma independiente por no mencionar que debía ir a la escuela. Todo esto serían deberes a cumplir por la persona que firmó la carta responsiva, mi maestra, o dicho de otra forma mi nueva madre que ha tomado mi custodia para cuidarme y protegerme tal como la niña menor de edad en la que me convertí.
Aún después de varios meses desde que desperté, no puedo olvidar el dolor de cabeza y confusión por toda está información que recibí apenas despertar. La última vez que había abierto los ojos yo era un estudiante universitario que tomó el autobús a casa después de clases, luego escuché la bocina de un auto y el fuerte impacto que me hizo caer inconsciente, víctima de un profundo sueño durante meses hasta que desperté en un nuevo cuerpo lleno de información, necesidades y situaciones que sin importar lo difíciles que eran, debía comenzar a solucionar a la brevedad.
Creo que en otras condiciones me hubiera rendido, no hubiera valido la pena todo el tiempo y esfuerzo que se invirtió en salvarme la vida, supongo que me hubiera vuelto loco o algo por el estilo, pero mi maestra no lo permitió; ella no me dejó solo, cuidó de mi durante meses, estuvo dispuesta a darme su sangre y cambiar su vida por completo con tal de que yo despertará, y apenas abrí los ojos, ella no dudó en abrazarme, decir que me veía hermosa y que haría todo lo que pudiera para ser que pudiera volver a tener una vida plena y emocionante como la que se me había arrebatado. Estar con ella, hizo que valiera la pena volver a esforzarme.
Todo fue muy raro al comienzo, tanto para ella como para mí, cambiando nuestra relación de alumno y maestra para convertirnos en madre e hija, tras "un repentino deseo por adoptar".
Han pasado 2 años desde entonces, donde establecimos roles y ella me ha enseñado toda clase de cosas de chicas tal como una madre haría con su hija; cuidar de mi cabello, cuidar de mis intimidades, como sentarme apropiadamente, como vestir algunas prendas y más cosas que mamá pensaba eran correctas y me serían de ayuda para mi nueva vida. De hecho mamá tuvo razón en todo, incluso cuando me habló de la pubertad y los cambios que viviría mi cuerpo, solo que no es tan sencillo hablar de este tema cuando recuerdo que alguna vez fui hombre, uno que ahora tiene el cuerpo de una niña de 11 años y empieza a experimentar la pubertad en mi nuevo cuerpo.
Hace algunas semanas mis pechos comenzaron a picarme, a picarme bastante y me di cuenta que empezaban a crecer, además pude sentir que mis caderas de ensanchaban un poco, lo suficiente para que algunas faldas y bragas ya no fueran muy cómodas de vestir. Intenté ignorarlo todo lo que pude, no quería aceptar que me volvía más y más mujer, pero hoy al estar cara a cara con el espejo, es imposible seguirlo negando, mi cuerpo esta cambiando, y estoy dejando de verme como una niña para convertirme en una adolescente gracias a la pubertad.
-Es una lastima... empezaba a acostumbrarme a mi aspecto de niña y ahora de nuevo está cambiando... algo que no dejará de hacer durante los próximos años... ¿Qué tanto cambiará todo mi cuerpo?-
Mi cabeza estaba llena de preguntas que me hacía frente al espejo, prestando atención a todo mi cuerpo, buscando desde los pies hasta mi cabeza cada pequeño cambio que pudiera presenciar en mi misma, lo cual solo me hizo pensar algo más:
-Me parezco tanto a ella, soy idéntica a mamá-
Entre más atención le ponía a mi rostro, más pensaba en esas palabras. Tengo toda la cara de mamá, quizás un poco más infantil y sin maquillaje, pero era idéntica a mamá.
-¿Acaso ella se veía así a mi edad?, espera ¿Yo me veré igual de bien que mamá a su edad? Sería raro ser una mujer idéntica a mi antigua profesora... aunque ahora soy una niña idéntica a mi profesora-
Suspire tras decir esas palabras, donde pensará lo que pensará, todos los caminos me llevan a pensar que soy y seré muy parecida a mi mamá.
Mamá se convirtió en mamá desde que entré a su casa, a nuestra casa. Aún si fue raro al comienzo, en cuestión de meses me volví su hija y ella mi mamá, muy pocas veces hablamos de toda nuestra vida previa a mi accidente, pero eso es porque nos sentimos bastante cómodas con nuestras vidas actuales. Nos apoyamos siempre que podemos, ella me suele apoyar mucho más de lo que yo puedo apoyarla a ella, mamá es sincera conmigo y siempre que quiero hablar de algo, me presta mucha atención y busca como ayudarme, la amo genuinamente, y creo que al pensar en todo lo que hemos pasado juntas, se volvió un poco más sencillo para mi tomar una decisión.
-Hija, ¿Ya despertaste?, ¿Puedo pasar?-
Oí preguntar a mamá tras llamar a la puerta de mi habitación, llenándome del suficiente valor como para ignorar la vergüenza del tema que tenía que comentar.
Ella no se burlará ni me hará sentir mal, mamá es asombrosa y no será la excepción en este tema. Solo le pediré un poco de ayuda con lo que estoy viviendo y que seguro seguiré experimentando en los próximos años. Mamá ya ha pasado por estoy, estoy segura de que puedo confiar en ella y ella va a ayudarme con todos los cambios que voy a vivir por la pubertad.
Ya no estoy solo, y aunque no pensé que me convertiría en una niña pequeña. Me alegra haberlo hecho para ser la hija de mamá.
-Sí, mamá. Ya estoy despierta. ¿Puedes pasar un momento? Hay unas cosas de las que quiero hablar, me vendría bien tu consejo-
Créditos a quien correspondan.