domingo, 6 de agosto de 2023

La leal vampiresa

Hasta hace poco, apenas unas horas, Mario era un chico que al deambular por la ciudad qué visitaba, una fuerte lluvia lo obligó a refugiarse en el primer lugar que encontró.
Se trataba de una casa enorme y de aspecto abandonado, su idea era entrar y quedarse cerca de la salida por si algo ocurría en aquel desconocido lugar; como salir corriendo lo más pronto posible si era necesario o por si sencillamente terminaba de llover.
Su plan cambio por completo al darse cuenta que aquella vieja y abandonada vivienda que se veía desde afuera, era hermosa por dentro, como si de una mansión o lugar de eventos importante se tratara.
Al momento de entrar, también encontró al residente de ese lugar, un hombre mayor de piel pálida, cabello oscuro, vistiendo un elegante traje oscuro y con una presencia enigmática.
Mario se apresuró en disculparse y explicar que solo buscaba refugio de la lluvia, algo que aquel hombre entendió y dejó a Mario estar en la casa el tiempo que fuera necesario.
La lluvia siguió por horas, toda la tarde estuvo lloviendo al punto que parecía una tormenta, y por mucho que el joven se quisiera ir, sabía que era una idea terrible salir en esas condiciones. El dueño de la casa, el sr. Daimon, también sabía lo riesgoso qué podía ser, así que invitó al chico a cenar como agradecimiento por hacerle compañía.
Mientras el tiempo pasaba, Mario se iba relajando, charlando con el sr. Daimon y viendo las antigüedades de su casa hasta que cerca de la media noche, la lluvia cesó.
Era el momento perfecto para irse, no quería seguía abusando de la amabilidad de su anfitrión, qué tras pedir al chico quedarse a pasar la noche para evitar los peligros de la ciudad y ser rechazado, finalmente se mostró como es en realidad.
El misterioso sr. Daimon, resultó ser un vampiro, cuya amabilidad solo era para conocer al chico y ver si era un buen candidato para volverlo su pertenecía, algo que aprobó Mario para su mala suerte, y que ahora le costará el volver a su hogar.
De un momento a otro, el sr. Daimon se abalanzó sobre el chico, mordiendo su cuello para chupar algo de su deliciosa sangre, y todavía más importante, empezar con la transformación.
A los pocos instantes qué el vampiro se separó de su víctima, Mario comenzó a sentir un extraño dolor que recorría todo su cuerpo, el cual a cada momento comenzaba a cambiar; su estatura se redujo, al mismo tiempo que caderas, pechos y trasero femeninos se comenzaban a formar, incluso su ropa estaba cambiando hasta volverse un traje rojo y azul bastante erótico y ajustado a su cuerpo. Por si esos cambios fueran poco, su entrepierna también se volvió la de una mujer, misma mujer que de su espalda salían unas delgadas alas de murciélago.
Su rostro también cambio un montón, se volvió más femenino y pequeño, con finos rasgos, un cabello corto y despeinado, además de tener los rasgos más importantes para una vampiresa: ojos rojos y penetrantes, unos buenos colmillos para chupar sangre, junto a una sed insaciable qué no sólo buscaba sangre, buscaba la semilla y complacer a su amo, el sr. Daimon.
Fueron largos y dolorosos minutos para Mario, quien ya no se reconocía ni física ni mentalmente. Todo lo que había ahora en su cabeza, era el deseo de Mary por complacer al generoso vampiro qué la transformó, dotándole de un precioso cuerpo con el cual buscará hacerle feliz siempre que quiera, por toda su larga inmortalidad.
La vampiresa se puso de cuclillas, abriendo las piernas y la boca con deseo a los pies de su amo, quien acarició su mejilla como si de una mascota se tratara, estando más que satisfecho por la transformación de su sirvienta, la cual nunca más sentirá la luz del sol. Todo lo que sentirá y todo lo que vivirá, será bajo el techo qué alguna vez dio cobijo a Mario, y que ahora dará felicidad y placer para el inmortal sr. Daimon y su leal vampiresa Mary.
Créditos a quien correspondan.


viernes, 4 de agosto de 2023

Una vida tras la clinicswap FINAL

Hola, Yuridia. Me encontré a mi hermano cuando iba saliendo y yo entraba, ¿Todo bien?-
-Todo bien, tal como te prometí, ese asunto tan molesto esta terminado-
Anunciaba con la sonrisa más pura, linda y perversa qué podía dar, podía ser desconcertante como había una expresión tan tierna en mi cara al mismo tiempo que una audacia y malicia en perfecta armonía, tal como la típica adolescente hermosa que es una pesadilla para todos pero es la niña de papi. 
-Ya veo, me alegra que te hicieras cargo de eso, aunque debo admitir que me hubiera encantado ver la cara de Yuridia al saber que nunca iba a recuperar su vida-
Omar, mi amado esposo, se acercaba a mi con determinación, tomando mis mejillas y levantando mi rostro con cuidado para besarme con amor en los labios, algo que respondí con un abrazo. 
-¿Querías ver mi expresión? Yo nunca he perdido mi vida, cielo. Pero, si querías ver a tu hermano, deje una cámara oculta en un rincón de la habitación-
Omar rio ante mi comentario lleno de una falsa inocencia, ya que ambos sabíamos la verdad de la situación, una qué no parecía ser su prioridad. 
-Eres asombrosa, y puede que más tarde vea esa grabación, pero justo ahora quiero verte a ti-
En ese momento me separe un poco de mi amado, posando con orgullo para que él viera cada atributo encantador de mi cuerpo, el cual resaltaba aun más por el vestido morado ajustado qué usaba; con un escote prolongado, una parte baja corta y un ajuste en la cintura y trasero qué permitía ver el contorno de mi lencería, era una elección qué había dejado babeando a mi marido al verlo, y que ahora que lo estoy usando, se ve todavía más contento. 
-Luces preciosa, amor-
Dijo mientras acariciaba suavemente mi mejilla, momento que disfrute unos segundos antes de que yo misma guiará esa mano hasta el escote de mi vestido, como una invitación a ir más lejos todavía. Era algo que yo quería, qué necesitaba, y que mi marido me había vuelto loca cada noche durante mucho tiempo para volverme una adicta a este cuerpo.
Créditos a: Sirena69
Ahora que lo recuerdo mejor, yo no estaba del todo segura con esta decisión cuando ocurrió. La de cambiar de cuerpos. Creo que fue una decisión apresurada qué tome para poder cuidar de mis sobrinas... Después de todo, si yo me negaba a cambiar de cuerpos con Yuridia, ella podría buscar a otra persona, y esa otra persona podría ser una molestia para mi hermano y sus hijas. 
Acepte cambiar de cuerpos en secreto, Yuridia tomaría mi vida y yo tomaría la suya. 
Sin embargo, ese secreto se descubrió de inmediato, ya que Yuridia no era la más lista y cuando "mi marido" me confrontó acerca de un recibo exagerado en su cuenta bancaria de una "clínicswap", mi hermano mayor Omar termino por descubrir la verdad. 
-Así que, eres Diego en el cuerpo de Yuridia, ¿Verdad? Ella te debió convencer de hacer esto, ¿O te ofreciste tú?-
-Un poco de las dos para ser honesto... No quería pero me preocupaban tus hijas y tú pero si ya sabes la verdad, tal vez podamos-
De un momento a otro, mi única esperanza para volver a la normalidad se había desvanecido cuando mi propio hermano mayor, me arrinconó contra la pared pared de la habitación y comenzó a besarme mientras me quitaba la ropa. 
-¡Omar! ¿Qué te pasa? ¿¡Qué estás haciendo!? Ya te lo dije; soy tu hermano Diego en el cuerpo de Yuridia, ¡no deberíamos hacer esto!-
-Dices eso pero tu cuerpo es muy colaborador, ¿no crees?-
-Es... Es porque todavía no me acostumbro, ¡idiota! Ya déjalo-
Mis protestas eran débiles ante sus fuertes y dominantes palabras, mi pequeño cuerpo no dejaba de estremecerse de una forma que nunca imagine cuando mi hermano me besaba y tocaba ciertos puntos exactos de mi nuevo cuerpo, qué simplemente me hacían sentir de manera extraña ahí abajo, cortando todo deseo de irme y solo querer disfrutar mucho más. De esa forma, poco a poco me arrastró hacia el sofá de la sala, donde entre besos y caricias de su parte, me contaba algo que no sabía, y que me dejaba aun más incomoda al estar en el cuerpo de su esposa. 
-¿Sabes, hermanito? Yuridia era una idiota; era una molestia, una mujer interesada en mi dinero y que una vez comenzó a tener responsabilidad, simplemente quiso huir de todo como una niña pequeña. Sus berrinches, gastos, caprichos y su pésima forma de cuidar a mis hijas y la casa mientras yo trabajaba, nos estaba llevando cada vez más cerca del divorcio-
Aquella larga historia y muy personal de mi hermano, me era revelada mientras me quitaba la ropa, mostrando como mis nuevo pezones estaban duros y mi intimidad femenina estaba cada vez más lista para algo más. 
-Honestamente, yo también quería el divorcio, ya no la aguantaba, era como un parásito en mi vida. Un parásito con el cuerpo de una super modelo, ¡Joder! Deberías mirarte, incluso tras tener cuatro hijas, luces igual de joven que cuando te conocí hace unos 10 años, apuesto que esas tetas deben verse enormes desde tu perspectiva-
Murmuró en mi oído haciéndome estremecer y bajar la mirada, donde buena parte de mis pies desaparecían gracias al abundante tamaño de mis pechos, los cuales estaban más que firmes, y que debido a los embarazos de Yuridia, todavía podían lactar, algo que para mi fortuna todavía no habían hecho delante de mi marido. 
-El único momento donde no discutíamos desde hace unos meses, es cuándo teníamos sexo. Y vaya que era buena, con una sola noche en la cama con ella, me hacia cuestionar firmar el divorcio o no-
Para este punto, mi hermano ya me había desnudado por completo, y mi cuerpo no podía estar más ansioso, en especial cuando mi hermano se desnudo también, revelando cuán contento estaba su cuerpo por la situación; era mi hermano y no quería ni verlo pero... Pero mi cuerpo se estremecía de alegría y saboreaba con deseo todo lo que venía con tan solo verlo recostarse en el sofá. 
-Hermano... Omar... No... No deberías... No deberíamos... Pero...-
Ignorando mis protestas por completo, él me sujeto por las caderas de una forma que casi me hacen gemir a todo pulmón y que hizo a mi cuerpo obedecer lo suficiente como para sentarme encima de él. 
Esto era tan atrevido, repentino y lascivo. 
Yo apenas llevaba unos días en el cuerpo de Yuridia, adaptándome a su vida... Y ahora estoy desnuda con las piernas abiertas encima de mi hermano, el cual ha provocado esta situación y que se niega a detener. 
-Supongo que Yuridia para salirse con la suya, decidió hacer este intercambio de cuerpos, ¡me alegro por ella! Ya qué me ha dejado lo que más deseo, su cuerpo-
-Hermano, hablo en serio, no creo que-
Mis protestas fueron calladas una vez más de forma súbita, al sentir como la punta de la intimidad de mi hermano, acariciaba la mía...eso era enorme, no quería verlo ni reconocerlo pero instintivamente mi cuerpo reaccionaba, se estremecía y se preparaba para tener dentro esa cosa en cualquier momento.
-Esto es lo que haremos: tú eres Yuridia. No hay más-
-No es gracioso, hermano... No quiero hacer esto...-
Mis quejas eran débiles y sumisas mientras toda mi atención se centraba en el leve movimiento de caderas qué hacia mi cuerpo, buscando que aquella cosa de mi hermano, acabará en lo más profundo de mi nuevo cuerpo.
-No me importa que quieras, se hará lo que yo quiero y lo que quiero es que tú te olvides de tu vieja vida; no eres más Diego, eres Yuridia, y a diferencia de la otra inútil qué sólo tenía buen cuerpo, tu serás un ama de casa dedicada, una buena madre y una excelente esposa que todos los días me deje contento, ¿entendido?-
A estas alturas, ya ni siquiera me podía quejar, Omar había deslizado solo unos centímetros de su virilidad en mi cuerpo, dejando mi cabeza hecha un lío con el único deseo de llegar al clímax de la forma más placentera posible.
-No me importa cuanto quieras negarte, tendremos el sexo necesario para re educarte; solo mírate, bastaron unos besos y caricias para tenerte encima mío moviendo tus caderas. Te volverás una amante del sexo, y tendremos un par de bebés más, con suerte me darás al niño que siempre he querido pero si tengo más princesas tampoco me quejo-
Yo comencé a gemir y jadear mientras más de mi hermano entraba en mi y él decía las reglas de mi nueva vida.
-Seré paciente pero duro contigo, más te vale no intentar regresar a tu vida. Ahora eres Yuridia, y haré lo necesario para que ames tu nueva vida, y sea la esposa perfecta que siempre soñé-
Desde ese día, donde tuve la primera vez con mi hermano, como su mujer, todo comenzó a cambiar.
Créditos a: Sirena69
Fue bastante rápido en realidad, bastaron algunos días para que sus cambios y reglas en mi comenzarán a surtir efecto y que poco a poco yo me olvidara de mi antigua vida para abrazar con mucho cariño, mi vida como Yuridia.
Cada día le recordaba que no era Yuridia y que no era una mujer, qué era su hermano atrapado en el cuerpo de su esposa pero poco le importaba, y con el pasar de los días, también a mi. Sus constantes palabras, besos, caricias y sobre todo, el sexo qué me daba, hacían qué volverme más femenina y acorde a lo que Omar quería, se volviera un poco más sencillo día con día. 
Comencé a usar lo que le gustaba, aprendía a maquillarme como le encantaba, jugaba y educaba a las niñas cuando estaban en casa, y sentía nervios por la incertidumbre de cuando iba a quedar embarazada. Después de todo, mi marido no usaba protección, por lo que era cuestión de tiempo quedar embarazada. No obstante, todavía estaba conociendo el cuerpo de una mujer, y no estaba seguro de muchas cosas que también tuve que aprender para ser una madre, mujer y esposa ideal. 
Esa vida tan dura y extraña de la que poco a poco me enamore, era algo que no iba a perder por culpa de la antigua Yuridia, la cual con lo molesta que es, mi amado esposo estaba seguro de que volviera a estorbar tarde o temprano. Sin embargo, mi marido también es muy inteligente, y tenía bien desarrollado un plan para ahuyentarla de nuestras felices vidas si se atrevía a regresar.
Yuridia volvió pero fracasó de una forma tan aplastante, qué no tuvo de otra más que irse derrotada para aceptar su nueva vida, mientras yo, disfruto de mi vida.
Créditos a: Sirena69
-¿Te gusta? Esto también lo compre pensando en ti-
Mi guapo marido finalmente me había quitado el elegante vestido, revelando mi atrevida lencería negra que resaltaba mis pechos y cadera, algo que a él le fascinaba. Tal como una buena esposa, he aprendido cada pequeño detalle y gusto de mi marido para volverlo realidad, y hoy que finalmente se ha quitado un horrible pasado de encima, pensé recompensarlo como mejor sabía.
-Me encanta, Yuridia. Tú si qué sabes como hacerme feliz-
Dijo al poner sus manos sobre mis caderas, llevando sus manos hasta mi trasero para dar unas suaves pero firmes nalgadas mientras me besaba, una acción qué me volvía loca.
-Es el trabajo de una buena esposa, además, las niñas están en la escuela todavía y muchos vecinos trabajan a esta hora-
Mi marido comenzó a reír cuando dije todo eso, era evidente para él que había pensado en algo más que quitar de en medio a la vieja Yuridia, también había pensando en un momento íntimo entre ambos de los que tantos nos encantan y que son difíciles de aprovechar; con 4 hijas de diferentes edades y mi marido trabajando todo el día, hoy quise recompensarlo con mi cuerpo como tanto le fascina. Y a su vez, recompensarme a mi y recordar cuanto es que amo a mi maravilloso esposo.
Él no tardó en quitarse la ropa, y fue aun más rápido en quitarme la mía para llevarme a la cama y hacerme sentir como toda una mujer, justo como el día en que me tomó como suya para volverme su pareja por primera vez.
Me tomo algo de tiempo pero, una vez disfrute del sexo, no hubo vuelta de hoja; cada día me volvía más femenina, aprendía más cosas para ser buena madre, buena esposa y mejorar en mi vida como mujer, algo de lo que me enamoraba más y más. No sólo por el sexo, cuidar de mis hijas y estar con mi marido, es fantástico. De hecho, no recuerdo cuando lo deje de hacer pero cuando comencé a llamarlo por apodos como "cariño", "cielo", "amor" y cosas así, me di cuenta que ya no veía a Omar como mi hermano, lo veía como mi esposo, el cual hacia muy feliz a su esposa Yuridia, en quien me acepte convertir por completo desde hace un tiempo. Y que cada vez que tenemos sexo, me recuerda esos profundos sentimientos que tengo hacia él, lo amo y él a mi, y lo demostramos cada que podemos en acciones, tal como en estos momentos al entregarnos al amor.
Créditos a: Sirena69
Tras ambos quedar satisfechos, después de hacer un enorme lío en la cama, yo fui la primera en levantarme para poder darme una ducha y ponerme de vuelta la lencería, en ese momento mi marido despertó.
-¿Qué haces, Yuridia? Estaba listo para otra ronda-
-Lo siento, amor. Pero debo ir por las niñas a la escuela, llevarlas a sus clases extras y luego ir de compras-
Soy una mujer, pero también soy una madre y mis niñas son mi responsabilidad, una qué no iba a desatender. Al menos hasta oír a mi marido con su fantástica idea.
-¿Y que tal si te acompaño? Vamos en el auto por las niñas, las dejamos, nos olvidamos de las compras, y tenemos una cita romántica esta noche-
Mi marido no tuvo que convencerme, asentí con alegría y dije.
-Esta bien, hace tiempo no salimos como familia, las niñas estarán contentas de vernos llegar por ellas, y una vez que estén en sus clases, podemos seguir trabajando en darles una hermanita más-
Yo dije al sacudir de forma provocativas mi trasero frente a mi marido, quien respondió.
-¿Otra niña? Me gustaría tener un hijo-
-Bueno, yo no decido esas cosas, cariño. A mi me gustaría tener una hija, ya sabes, amo a mis niñas pero no he vivido personalmente el ser madre de una princesa... Quisiera tener una hija.. Pero si tu quieres un caballero, supongo que podemos intentarlo hasta tener ambos-
Mi sonrisa atrevida e inocente enamoraba más a mi marido, qué entró a la ducha para arreglarse y tomar mi palabra como un desafío a completar por el resto del día.
Sí, ser esposa es agotador, tener 4 hijas de quienes cuidar, también una casa que mantener es mucho más complicado de lo que imaginé, y pensar en un bebé que cambie mi cuerpo está por demás mencionar todos los cambios que va a provocar en cuerpo, en mi vida y la vida de todos en mi familia. Sin embargo, estoy feliz de ser Yuridia y de la maravillosa vida que tengo gracias al clínicswap.
Esta es mi vida, estoy orgullosa de tenerla y la disfrutaré como más quiera hasta el último momento.
Créditos a: Sirena69

miércoles, 2 de agosto de 2023

Castigo divino

-Vaya, vaya. Entonces, estos son los humanos qué viven en la Tierra actualmente. No los veía de cerca desde la caída de la Antigua Grecia; los espartanos eran implacables, fuertes y guapos... Aunque algo salvajes para mi gusto, pero ahora que te veo a ti, me doy cuenta que deje pasar una mejor oportunidad-
¿Quién rayos era esta mujer? ¿Y por que habla con tanta arrogancia? Viéndola es innegable su belleza pero eso no le da derecho de sentirse por encima de cualquier persona, incluyéndome a mi, quien estaba de visita por Grecia y lo que quedaba de sus templos dedicados a los dioses antiguos, tomando fotos y notas de lo que veía.
Yo emprendí este viaje solo, y por lo temprano que es, no había visto a nadie más en todo el día. Simplemente, mientras tomaba fotografías y hacia anotaciones en mis diarios, esta mujer apareció y me comenzó a hablar.
-¿Disculpe? ¿Quién es?-
-Bueno, al menos tienes la educación de hablarme con respeto, pero antes de responder, tú debes presentarte-
Dijo con tranquilidad aquella mujer rubia, con flores en el cabello y que la viera por donde la viera, simplemente podía pensar o decir que era hermosa. Su belleza era tan abrumadora qué incluso ese "vestido" qué más bien parecía tela desgastada, la hacía ver como la mujer más hermosa del planeta. 
Seguramente ella es consciente de su belleza y por ello habla con tanta arrogancia. No obstante, sea cual es su motivo, no pienso soportarla mucho tiempo. 
-Mi nombre es Orlando, solo soy un turista qué quería conocer estos lugares, ¿Tú quien eres?-
Mi respuesta pareció no gustarle a la mujer que suspiro y señaló. 
-"Usted" quisiste decir, que sea amable, no implica que me debas rebajar a tu nivel-
La respuesta que ella me dio, me hizo apretar un poco los dientes antes de preguntar otra vez. 
-¿Y que tú te crees para exigirme tanto a cambio de tan poco?-
Una vez más ella suspiro, sus suspiros eran especialmente molestos, sonaban lleno de lastima y condescendencia, como si de un animalito tonto se tratara y que no castigaba por la misma pena que le producía el solo verlo de esa forma. 
-No me creo, soy la diosa Afrodita. Y soy consciente de que las cosas en el mundo han cambiado, ustedes humanos ya no veneran como es debido a las deidades más antiguas como yo. Si cuando compartíamos lazos con ustedes, destruyeron todo a su paso, ahora que les interesan otras cosas, es natural que sean ignorantes de su historia-
Afrodita-Record of Ragnarok
Ella habla con una arrogancia y soberbia qué rosaban lo ridículo, como si ella fuera la perfección absoluta... Bueno, incluso si su cuerpo fuera perfecto, su personalidad dejaba mucho que desear, por no mencionar los sinsentidos qué decía. 
-¿Tú? ¿Afrodita? Debes estar jugando, ¿En serio quieres que crea que estoy hablando con una diosa?-
La supuesta afrodita, con un suspiro y sonrisa arrogante volvió a hablar. 
-No, en realidad no me importa lo que quieras o creas. Lo único que importa es que tomaré prestado tu cuerpo un rato; he estado tan ocupada cuidado de la naturaleza qué ustedes arruinan, qué termine descuidando un poco del amor que puedo dar y recibir. Naturalmente, yo soy la única digna de disfrutar mi cuerpo de diosa, por lo que tomaré tu cuerpo un momento para asegurarme que sigo siendo tan buena diosa del amor como siempre lo he sido-
Para este punto, por muy confiada qué esa chica pueda sonar, simplemente la ignore y seguí con lo mío, pensando que eras un nuevo tipo de estafa o algo parecido. 
-Tú... ¿De verdad estas dándome la espalda?... Vaya insolencia-
Su tono gentil y condescendiente de hablar estaba acumulando algo de ira, pero poco me importó y la seguí ignorando hasta que fue demasiado tarde. 
-Eso me pasa por ser bondadosa con una criatura tan irrespetuosa como tú. Por ello, este es tu castigo divino-
Antes de poder voltear y pedirle que se vaya, todo se oscureció; recuerdo caer de rodillas y luego al suelo, mis ojos no veían nada más que oscuridad hasta que quede inconsciente a los pies de esa mujer. 
-Pero... ¿Qué me ha pasado?-
Pregunte al despertar en la enorme cama de un blanco palacio, era como si aquel templo en ruinas qué visite volviera a la vida, y a quien todos prestaban atención era a mi. 
Pechos tan grandes que rosaban el ridículo pero sin duda eran naturales, una delgada y perfecta cintura qué se cruzaba con un trasero y muslos de ensueño, mi estatura cambio a una más pequeña y mi rubio cabello con flores tapaba mi visión. 
No había duda alguna, yo estoy en el cuerpo desnudo de aquella misteriosa y problemática mujer. Me había convertido en una chica, y si ella decía la verdad y es la responsable de esto. 
-¿Significa que si ella es Afrodita? ¿Ahora soy Afrodita?-
Me preguntaba aun incrédulo de la verdad, pensando que todo esto era un mal sueño y que en cualquier momento iba a despertar, algo que no iba a suceder de nuevo. 
Ya he despertado, y lo hice en este cuerpo, un cuerpo digno de una diosa, en un palacio para una deidad. 
Una situación imposible y que aun no puedo asimilar, en especial porque alguien ha llamado a la puerta. No estaba seguro de que decir o hacer y todo lo que pude responder fue. 
-¿Quién es?-
La respuesta de quien es esa persona, la conocí cuando abrió la puerta.
Afrodita-Record of Ragnarok

lunes, 31 de julio de 2023

Un intercambio agobiante. FINAL

Aquel agobiante día en el cuerpo de mi tía Frida había llegado a su final, estaba agotado como nunca antes y es que llevar su rutina al pie de la letra mientras era observado y orientado de forma invasiva, le quitó por completo la magia a vivir su vida por un día. Arruinar mi experiencia había sido mi castigo, y estaba listo para no intentarlo otra vez nunca más... O al menos así fue, hasta oír lo que me prometió.
Básicamente, su oferta era interesante, tan interesante que no la podía rechazar y tras muchas negociaciones sobre su cuerpo y mi cuerpo, llegamos a una conclusión.
Sí, puede que ella haya pasado todo el día molestándome casi como una acosadora para saber que hacía a cada minuto. Sin embargo, incluso teniendo su atención sobre de mi, encontró la oportunidad de relajarse como nunca antes en mi cuerpo.
Para mi gusto, ella no hizo nada en especial en mi cuerpo; simplemente se acostó en mi cama, vio películas y hasta probó mis videojuegos, nada fuera del otro mundo para mi, pero para ella era muy valioso al ser cosas que le gustaban y que había dejado de hacer hace años cuando consiguió ese ascenso al puesto que tiene ahora. Puede que tenga mucho dinero, pero tiene muchas responsabilidades para conseguirlo y eso le quita tanto tiempo que casi olvidaba lo que significa tomar un descanso.
Así que, a cambio de "trabajar" en su cuerpo cierto número de horas, llegado a la meta, me dejara su cuerpo durante unas horas... En realidad trabajo más horas de las que yo puedo disfrutar pero, al menos puedo disfrutar de su cuerpo sin que ella parezca un mosquito sobre mi cabeza.
-¡Al fin! Tantas horas de arduo esfuerzo, han válido la pena-
Me decía con una inmensa satisfacción al estirarme en su cuerpo y sentir como todos sus grandes atributos se sacudían gracias al bikini qué vestía y que resaltaba cada minúsculo detalle del cuerpo de Frida; desde sus buenos muslos y trasero, su delgadas cintura, el piercing atrevido qué llevaba en su ombligo, incluso el collar qué tenía puesto destacaba más en el espacio abierto entre mis pechos.
-Tantas horas en el gimnasio han válido la pena en su cuerpo, tía. Eres fantástica-
Mi alegría era inmensa mientras hablaba por teléfono con mi tía, quien se quedaba en mi cuerpo mientras yo iba al parque acuático por "asuntos de la oficina". Pude haber tenido su cuerpo desde minutos hasta horas pero, apunte de inmediato a la recompensa más alta de nuestro acuerdo, y ahora puedo pasar un día entero en su cuerpo sin que ella esté molestando.
-Si lo dices como hombre, suenas como un pervertido. Y si lo dices como Frida, suenas como una pervertida arrogante-
Del otro lado del teléfono llamaba mi tía en mi cuerpo, suspirando al oír como disfrutaba de las vistas qué me daba su cuerpo, pero fiel a su palabra me lo entregó sin rechistar.
-¿Y que más da? Ambas sabemos lo duro que significa tu día a día, y este descanso es algo que tengo más que merecido-
-En eso tienes razón, además de mucha suerte. En realidad yo no quería ir a ese parque acuático pero la oficina me iba a obligar o castigar, así que, tenerte ahí todo el día también me beneficia, por eso puse un poco más de dinero en tu maleta para que gastes en lo que quieras-
-Vaya, ¿si no gasto el dinero puedo pedir algo más?-
-Por supuesto que no, así que no tientes tu suerte, acepta ese agradecimiento o quédate sin nada. Ya estoy siendo muy flexible con dejarte mi cuerpo todo ese tiempo en un sitio como esos-
No pude evitar reír ante sus propuestas y le pregunté.
-¿Te da vergüenza que vean mi asombroso cuerpo? ¿O tal vez te preocupa algo más?-
Se escucho un suspiro del otro lado del teléfono y habló.
-Me preocupa tantas cosas en realidad pero mientras no te líes con alguien y no arruines mi reputación, yo respetaré mi acuerdo-
-Justo eso es lo que quería oír-
Decía satisfecho y contento del control qué tengo en la situación, mientras terminaba de ponerme bloqueador solar por todo el cuerpo bajo los ojos de mis empleados y empleadas qué estaban sin palabras ante mi bella figura, dándoles un motivo más para sentir que la jefa Frida es inalcanzable... Algo no muy alejado de la realidad bajo los estándares de mi tía.
-Si ya acabamos, ¿Ya puedo colgar? Quiero subirme a los toboganes y las atracciones qué tengan, con tu cuerpo no tengo ningún problema por la edad, aunque los atributos pueden ser una molestia-
Una vez más mi tía suspiro y agregó.
-Solo ten cuidado, ¿si? Confiaré en ti y mañana temprano que regrese a mi cuerpo, me daré cuenta de todo lo que hayas hecho-
-No se preocupe tía, lo único que haré es divertirme y relajarme de su agobiante día a día que lleva, lo mismo que usted hará en mi cuerpo-
Con eso dicho y una plena sonrisa llena de alegría, colgué la llamada, guarde mis cosas y me prepare para pasar un día fantástico en el cuerpo de mi tía, tal como debió de suceder desde la primera vez.
Créditos a quien correspondan.


sábado, 29 de julio de 2023

Siempre juntas FINAL

En una habitación, repleta de gemidos y jadeos, había 4 mujeres hermosas siendo el centro del espectáculo para todos quienes las veían, las 4 bellas mujeres llevaban casi un año trabajando en aquel burdel, ellas estaban ahí desde que se inauguró y a la fecha, son las mejores chicas que el dinero puede pagar en aquel lugar.
Pero en uno de sus espectáculos habituales, en un día como cualquier otro, ellas "despertaron".
-¿¡Q-que demonios!? Ah... B-basta...basta por favor... Como sucedió... ¿Por qué estoy usando estas ropas?... ¿Y como rayos estoy tan gorda? Ah.... ah... No estoy gorda... ¡Estoy embarazada! ¿¡Por que estoy embarazada!? Se supone que soy un chico-
Se decía Daniel envuelto en una extraña mezcla de confusión y placer, con miedo al darse cuenta que es una mujer embarazada pero con el placer de tener un vibrador en su entrada trasera qué le hacía temblar las piernas y apenas se sostenía sobre el asiento especial en que ella estaba, rodeado de otras mujeres en su misma situación y que parecía que nadie del público era consciente de lo que decían.
-¿¡Un chico!? Oh por dios... Dios... ¿Eres Daniel? Soy yo... Ah... Soy Cristofer... ¿¡Cómo terminamos aquí!?-
Preguntaba la mujer rubia y también muy embarazada, entre gemidos y jadeos qué fueron respondidos por la chica de anteojos y cabello morado.
-¿Son ustedes? ¿Qué nos sucedió? Yo.... Yo solo recuerdo comenzar con mi investigación... Pero me volví más femenino... Mi investigación fracasó.... Cuando Cristina me convenció de salir con un chico y de unirme a esto-
-¿¡Qué yo te convencí!? ¿¡De que mierda estas hablando, Mario!? ¡Esto fue tu culpa! ¿No se supone que tu investigación... Y tu ciencia nos ibas a salvar? Mírate, ahora estas embarazada y hasta teñiste tu cabello cuando fuimos a esa plaza-
-¿D-de qué hablas? ¿De que plaza?-
-¡La plaza donde conocí al novio de Daniela!-
-¿Mi novio? ¿¡Yo tengo un novio!?-
-Más bien ex novio... O esposo... No recuero bien... Pero tú estabas muy enamorada, tal como dice Cristy-
Era un desastre, era un caos entre gritos y gemidos de las chicas que estaban tan preocupadas por saber ¿Qué pasó con sus vidas? ¿Por qué no recuerdan muy bien las cosas? ¿Cómo terminaron en ese lugar? Y muchas más preguntas que se mezclan con el placer qué sienten sus femeninos cuerpos qué al ser vistos por tantos hombres, no pueden evitar sentirse mucho más emocionadas por el acto de masturbarse mientras las veían.
La discusión del grupo de mujeres maduras entre Mario, Cristofer y Daniel, se vio interrumpida cuando la última mujer del grupo que había permanecido absorta en el placer, decidió hablar.
-Es maravilloso... Ah... Estoy tan contenta, chicas... Todo mi trabajo duro por fin tiene su recompensa... Por fin seremos chicas y estaremos siempre juntas... Tal como prometió mi ama...-
Decía con total alegría, perdida en el placer, la joven de cabello rosado, qué todos los demás del grupo sabían quien era.
-E-esteban.... ¿Qué ha pasado? ¿Recuerdas lo sucedido?-
Preguntó la castaña mientras su cuerpo se estremecía, y recibiendo una rápida respuesta de su amiga Stephanie qué asentía y movía sus caderas.
-Algo así... La ama ha jugado tanto con mi cabeza... Ah... Que siempre recuerdo algunas cosas... Y otras tantas están confusas-
La antigua chica albina, Marie, intentaba callar sus gemidos mientras ponía atención a la explicación y preguntó.
-¿Podrías decirnos con detalle todo lo que recuerdas?-
-Por supuesto... Hicimos enojar a la bruja equivocada... Y aunque me intente disculpar, la ama decidió darnos un castigo por molestar a su alumna... Ella ha usado magia en mi cabeza, ¡todo el tiempo! Y me hizo obedecer. Fue muy fácil... Fácil... Solo tuve que... Acercar unos chicos a Cristy para que la hicieran contenta... Y ella hizo lo mismo con Marie... Ellas cayeron ante el placer... Daniela cayó ante el amor... Y yo caí ante las dos gracias a mi ama-
Decía con total orgullo y satisfacción la pelirosa, quien no dejaba de disfrutar del placer qué su cuerpo recibía, aun si ignoraba la confusión y dudas de sus amigas, quienes no creían ni entendían por completo lo que ella decía.
-¡No me jodas! ¿O sea que todas nuestras vidas como chica fueron decididas por esa bruja?-
-¡Exactamente, Cristy! Me sorprende que lo entendieras, tú te volviste la más idiota de todas-
-Te voy a matar... En cuanto salga de aquí...-
El enojo de Cristofer era enorme pero el placer qué sentía su cuerpo era más, tal qué ni siquiera podía ponerse de pie debido a tanto placer, y también que Stephanie no había terminado de hablar.
-Pero no hay salida, Cristy... Tal vez no lo recuerdes pero... Pero este lugar es el burdel de tu dueño, la bruja puso esa idea en su cabeza, uno de tus dueños te convenció de aceptar, y cuando finalmente nos reunimos las 4, convenciste a todos de trabajar aquí. Entre el burdel y nuestras parejas, normal que estamos embarazadas, ¿Cómo le pondrán a sus bebés?-
-Esteban, ya basta de bromas. Si sabes todo eso y conoces a la bruja, ¿Por qué no nos ayuda a salir de esta?-
Preguntaba la castaña qué estaba a punto de volver a tener su primer orgasmo como mujer.
-¡Eso hago, Dany! Hable con mi ama, y su castigo se volvió la solución. Hoy recuperaron sus recuerdos por última vez, es la última vez que hablamos como chicos porque una vez lleguemos al orgasmo... Ninguno recordará su vida como hombre, ¡y todas seremos mujeres felices por siempre!-
-Esteban esto no es...-
Mario quiso protestar pero su cuerpo se tensó por completo, apretó los dientes y sintió un placer como nunca antes. Más bien, su cuerpo sí que lo había experimentado antes y era un orgasmo excelente, algo para lo que Mario no estaba listo y hacía aún más caos en su cabeza.
De golpe, el placer qué estaban sintiendo subió de sobremanera y Mario no lo soportó, llegando al clímax y cumpliéndose las palabras que decía Stephanie con quien ya no podían discutir, cada chico intentaba resistir inútilmente a los deseos y el placer pero tal como había planeado la bruja, ninguna lo soportaría y en cuestión de minutos, después de haberlos humillado por última vez, las cuatro chicas tendrían una vida contenta como lo habían hecho desde que se volvieron mujeres. Y a cambio de la felicidad que solo una chica al volverse madre puede conocer, la poderosa bruja de ropas escarlatas cobrará la más adecuado de sus recompensas qué ella pueda querer, un final contento y apropiado para cada una de las involucradas qué tienen toda una femenina vida por delante.
Créditos a quien correspondan.


jueves, 27 de julio de 2023

Siempre juntas. Ruta Daniela

En retrospectiva, nunca me había dado cuenta de cuanto tiempo había pasado desde que nos transformamos y como nos distanciamos un buen tiempo, antes de que todos nuestros caminos se reencontraran.
No encuentro más palabras para decirlo, simplemente una vez que todos nos transformamos en chicas, cada uno fue por su camino, algo que siempre habíamos hecho y que a pesar de no vernos en días o semanas, siempre estábamos en contacto.
Debería haberlo notado, ver como los mensajes que enviaba a Mario poco a poco se volvían más femeninos y lejos de hablarme de la investigación, me hablaba de su día a día saliendo a hacer cosas de chica.
O tal vez con Cristofer quien de un día para otro, cambió de celular y no pude volver a contactar hasta hace muy poco.
Ya ni hablar de Stephanie con quien nadie ha dado hasta la fecha, se supone que ella también nos contactaría pero desde ese día no he sabido nada de ella, y creo que las demás tampoco.
-Pero... Pero decirles como me siento ahora, no solucionará las cosas, ¿Verdad, amor?-
-No pienses mucho en eso, Daniela. Apuesto a que si seguimos así por un rato, estarás mucho más contenta al terminar. Eso si, siempre y cuando no seas tan ruidosa como para ser descubiertos-
Le preguntaba a mi antiguo novio, con quien había terminado como su novia, pero que no puedo dejar de buscarlo para tener sexo, quedando así como amigos con beneficios o algo parecido, los cuales se reúnen al menos una vez a la semana y que buscan solucionar lo que ocurrió entre nosotros, esta ocasión en unas aguas termales donde me esta follando mientras yo contengo el aliento para no ser descubierta por los demás usuarios.
Créditos a quien correspondan.
Sí, ahora que lo pienso, si a todas les ocurrió algo que distrajera, quitara el tiempo o hiciera qué ser una chica por más tiempo fuera lo que querían. Sin duda alguna, este sujeto llamado Erick, al qué todo el tiempo llamo "amor" es quien me convenció a mi de permanecer como una chica.
Cuando le conocí llevaba apenas un par de semanas como chica, cosa que dejó de ser tan entretenida con el cabo de unos días. De hecho, estaba pensando en reunir a los chicos para decirles que quería volver a la normalidad, pero con cada día que pasaba después de cambiar de sexo, el contacto empezó a perderse poco a poco.
No tenía idea de donde estaban o que hacían, ni yendo a sus casas o lugares habituales conseguía contactarlos, los mensajes cada vez tardaban más en ser respondidos y hubo un momento en que yo me sentía vagando sin rumbo con el fin de encontrarlos.
Fue ahí qué lo conocí, Erick estaba perdido y me pidió ayuda para llegar a cierto lugar. Normalmente le hubiera dado solo indicaciones pero, al verlo sonreír, sentí que mi corazón aceleró y mi rostro se sonrojó, no me quería alejar y me ofrecí a llevarlo hasta su destino.
Platicamos un montón, pude conocerlo y él a mi, me compró un helado y un collar qué guardó con recelo a la fecha, y nuestra cita terminó con una de las frases más cursis qué he oído en mi vida, pero que me hizo sentir como una auténtica mujer por primera vez: "Puede que nunca llegará a donde quería, pero me alegra mucho que tu hayas sido mi destino" ¡Maldición, qué tonto! Basta con recordar esas palabras junto a su tonta y dulce expresión para que me sienta como una chica adolescente viviendo su primer amor... En realidad, en ese entonces era una chica adolescente qué vivía su primer amor.
No obstante, desde eso ha pasado mucho tiempo, algunos meses en realidad y hace poco rompimos o algo parecido.
¿La razón? Una vieja amiga me gastó una broma espantosa, yo estaba hablando por móvil con mi novio cuando ella le estaba ofreciendo sexo por dinero, y él genuinamente lo pensó y aceptó. Fue rechazado por mi amiga pero dejó asperezas en nuestra relación, las cuales todavía no aclaramos por completo. 
Decidí cortar con él pero entonces me invito a este viaje en un intento de reconciliación, el cual esta siendo un rotundo éxito por la forma en que lo hacemos y el cariño con el que me mima, me esta haciendo sentir el amor que sentí hace tiempo cuando lo conoce, y cuando fue nuestra primera vez. Por simple qué pueda sonar, eso está siendo suficiente para hacerme dudar de ser amigos, amigos con beneficios o volver a ser novios como había sido desde que mi vida como Daniela comenzó... Siendo honesta, creo que acepte y comencé a vivir como Daniela una vez que lo conocí a él, él me dio un motivo para ser mujer, una razón para verme bonita, alguien a quien expresarle mi cariño y que hiciera sentido a mi vida. Sé muy bien que puedo vivir sin él pero también sé que perdería al amor de mi vida si me alejó de él. 
Así que, después de tener sexo en las aguas termales, ambos estamos en la habitación, conmigo acostada en la cama y viendo al techo. 
-¿Todo bien, Daniela? Pareces distraída-
-Todo lo contrario, amor. Estoy más concentrada qué nunca intentando decidir-
-Oh, ya veo. Supongo que fui muy optimista creyendo que podría arreglarlo tan fácil pero sabe que yo-
-Amor, nunca me serias infiel, ¿Verdad? Ni siquiera con Cristina, ¿Verdad?-
Pregunte de forma directa sin dejar de ver al techo, teniendo mil ideas en la cabeza que serían definidas según lo que dijera mi pareja. 
-Amor, fue una tontería. Lo lamento mucho, no sabía que era tu amiga ni tampoco que estaba pensando... Solo se que, cuando ella me habló, me hizo pensar en ti-
-¿En serio? Pero ella y yo somos de lo más diferente, yo nunca sería una chica como ella-
Proteste pero mi amor siguió hablando. 
-Lo sé, tu siempre serás mejor que ella pero... No tengo idea de que me pasó, en ese momento ella me encantó, pero nunca pasará otra vez-
-Espera, repite eso-
Dije con firmeza mientras me sentaba en la cama, mi rápida acción sorprendió a mi novio pero sin preguntar, él obedeció.
-Sé que puede sonar a una excusa pero no es esa la intención. Simplemente fue eso, en cuanto la vi y ella se me acercó, algo raro sentí, mi cabeza no pensaba muy bien y no lo sé. Me recuerda a la primera vez que te conocí pero, no era el mismo impulso qué contigo; contigo sentí amor... Pero ella, ella era como el deseo-
Mi novio siguió hablando, en realidad ya no puse atención a sus palabras desde que dijo eso y comenzó a disculparse. Sé que es muy grosero de su parte pero como él lo decía, algo hizo qué resonó en mi cabeza. 
Claro, después de todo tanto Cristina, como yo, al igual que Marie y Stephanie, somos chicas producto de la magia, una magia qué fue usada en nosotras sin conocer todos los detalles. 
Así que, tal vez, y solo tal vez, mi novio tenga la razón. Que haya tratado de ser infiel es una posibilidad pero, también está la posibilidad que como parte del hechizo qué nos cambió de sexo, también atraigamos a chicos y abracemos una identidad femenina qué se cumplió una vez que estuvimos con un chico.
Al menos eso fue lo que me sucedió, una vez que empecé a salir con Erick y después de hacer el amor con él, preocuparme por volver a ser hombre es algo que muy rara vez suelo pensar o recordar, y en menor medida, intentar recuperar. 
Puede que esta misma sensación que experimente, Cristina la haya vivido y por eso busque estar con chicos, lo mismo ocurrió con Marie y sus mensajes cada vez más femeninos, además que explica porque ninguno se ha preocupado por volver a ser hombre en todo este tiempo. 
-Lo único que queda al aire, es Stephanie-
Murmure para mi misma, dándome cuenta que mi novio me veía con mucha atención, algo que me hizo volver a la Tierra. 
-¡Lo siento, amor! Me dejaste pensando un montón, y agradezco tu sinceridad, eso hizo mucho más fácil mi decisión-
Dije con una sonrisa que llenó de curiosidad a mi novio. 
-¿En serio? ¿Cuál es la decisión?-
-Seguir con mi apuesto novio, disfrutar de mis vacaciones con él y una vez regresamos a casa, reunirme con mis amigas para ponernos al corriente, hace mucho que no las veo así que, primero hablaré con Cristina y luego le pediré que llame al resto si tiene sus números o direcciones. Las he buscado hace tiempo pero quizás ella tenga mejor suerte-
-Una reunión de viejas amigas, ¿eh? Me parece perfecto, espero te diviertas con ellas pero por ahora, ¿te molesta si entró a la cama, preciosa?-
-En lo absoluto, ven por mi, amor-
Con una respuesta clara, mis sentimientos solucionados y un plan en mi cabeza, pude mostrarme como la novia dócil y bella que soy esperando que mi novio me hiciera olvidar de todos mis problemas por un momento para ser feliz a su lado, y una vez llegado el momento, poner punto final a todo este asunto del cambio de cuerpo con mis amigas.
Todas las rutas de las 4 lindas chicas llevan a un mismo destino, pero ¿Cuál será dicho destino? ¡El caótico final de está historia llega en la próxima actualización!
Créditos en la imagen.



martes, 25 de julio de 2023

Siempre juntas. Ruta Cristina

-Muy bien, está todo perfecto. Finalmente soy mujer, tengo un cuerpo precioso y tengo muchas cosas por hacer que hasta cuesta trabajo decidir por donde empezar: podría entrar a lugares solo de mujeres como los baños privados, los vestidores y hasta algunas tiendas, también podría sacra provecho de mi físico para conseguir cosas bonitas, apuesto a que habrá algún chico tonto qué cumpla todos mis deseos a cambio de algo. Y estoy segura de cual va ser esa moneda, ¡Es emocionante!-
Con completa malicia se reía Cristina por los planes que tenía en mente y que haría realidad en cuestión de minutos, ya que si ahora era mujer, no perdería el tiempo en absoluto.
En su cabeza siempre estuvo la idea de que ser mujer es "la ruta sencilla", ya que siempre que tengas una cara bonita y sepas tener feliz a más de un hombre, puedes tener lo que quieras. En su cabeza, una mujer que cumpla con esas condiciones, puede tener todo lo que quiera, y siempre se saldría con la suya, y ahora que él es una mujer, estaba pensando seguir ese mismo principio para disfrutar de su vida como Cristina. Algo que haría sin remordimientos o preocupaciones, ya que estaba segura de que Mario o Esteban, se encargaría de volver a sus cuerpos masculinos en algún momento y ellos ayudarían al resto; ellos siempre estaban juntos, y ahora como chicas, ellas siempre estarán juntas, por lo que en su cabeza ni siquiera existía un problema del cual se debía de preocupar.
-Tch, ¡Hey, tú! ¡Sí! ¡Tú, chico guapo! ¿No quieres pasar el rato conmigo? Apuesto a que un bien culo como el mío te vendría de maravilla-
Con total descaro, la rubia chasqueaba los dedos y la lengua para llamar la atención de un joven guapo, el cual se quedó de piedra al ver que una hermosa jovencita le llamaba a gritos mientras levantaba su falda para provocarlo con su cuerpo. Cristofer, actuaba tal como si de una película porno se tratara, y por absurdo qué fuera "su plan", funcionó.
-Muy bien, grandote. No tengo un lugar ni una tarifa pero te propongo algo, si te dejo satisfecho, me pagas lo que quiero y me recomiendas, ¿estas de acuerdo? Solo ten cuidado, te daré mi primera vez así que tenlo en mente, ¿entiendes?-
Créditos a quien correspondan.
Lo que parecía un plan de lo más sencillo de ejecutar, terminó siendo un evento que cambiaría por completo la vida de Cristina.
-Vamos, muchachos, ¿no tienen más amigos que pueda conocer? ¡Puedo con todos a la vez! Y lo demostraré las veces que sea necesario-
Decía con orgullo y perdida completamente en el placer, aquella chica rubia qué estaba teniendo sexo con más de 4 hombres a la vez. 
Las cosas habían escalado demasiado rápido, y apenas empezar a besarse con aquel fornido chico, algo en Cristina le exigía a gritos ir más lejos; besos, caricias, marcas y apretones solo fueron el inicio, cuando ese hombre se la metió, ya no hubo punto de retorno en ella. 
Cristina rápidamente sucumbió al placer, el mero acto de sentir un pene dentro de ella le hizo llegar al orgasmo pero estaba muy lejos de terminar o sentirse satisfecha, quería más y más, al punto que cuando el chico estaba por llegar a su límite, decidió llamar a sus amigos en la residencia qué compartían y donde había llevado a Cristina para cogérsela. 
En cuestión de minutos llegaron los compañeros de ese chico del cual no sabe su nombre pero sí sabe y adora lo bien que se la puede coger, al punto de hacerla gemir como loca ante cada embestida, y con el profundo deseo que todos sus amigos tuvieran cuando menos, la misma habilidad qué su primer chico guapo. 
-Esta perra es insaciable, bro. ¿Dónde la conseguiste? ¿Cuánto nos va a cobrar? Es tan apretada y lo hace tan bien que me preocupa no poderle pagar-
Preguntaba entre jadeos el chico que usaba la entrada trasera de Cristina, quien gemía con más fuerzas en el momento donde los chicos se sincronizaban y embestían dentro de ella. Por si sus dos entradas fueran poca cosa, Cristina también tiene a otros dos chicos, atendiendo a cada uno con sus manos, y siendo recompensada al quedar llena de su semilla blanca por todo el cuerpo. Y tan pronto alguno se cansaba, ya había un par de chicos más haciendo fila por su turno con Cristina.
-¿Perra? ¿Yo? Que palabras tan crueles, cariño. ¡Solo sigan haciéndolo! Si se callan y continúan por mucho tiempo, les daré un buen precio, ¡se los prometo!-
Las palabras de Cristina apenas se entendían entre tantos gemidos y jadeos producto de todas las embestidas qué recibía y ser llenada de semen por dentro y por fuera, dejando tan satisfechos a los chicos que no dudaron en obedecerla y seguir cogiendo con ella hasta quedarse sin aliento. Algo que le llevaría a todo el grupo, unas cuantas horas más.
Créditos a quien correspondan.
Han pasado varias semanas desde entonces, en las cuales Cristina ha estado  más que ocupada re haciendo su increíble vida y cambiando de una forma impresionante, tanto física como mental. 
Actualmente vive en la residencia con esos chicos que conoció el primer día como mujer, y su relación es peculiar cuando menos; realmente ella no es la novia de ninguno pero le gusta estar con ellos, tener sexo y que le cumplan los caprichos qué ella tenga. A cambio de darle lo que quiere, los chicos puede utilizarla como más deseen, tanto juntos como por separado. Más que una novia, amiga o compañera de cuarto, Cristy se volvió la mascota de los chicos, y vive de lo más feliz en esa posición. 
-Veamos, ya compre las joyas qué quería, tengo un teléfono moderno, tengo lencería de lo más atrevida, el maquillaje qué necesitaba, el esmalte de uñas y su cosmetiquera, también me compré unas nuevas gafas, y también los pendientes que tanto buscaba, ¿acaso estoy olvidando otra cosa? Mis manos aun no están llenas así que debe haber cientos de cosas que también quería, ¡tengo que seguir buscando!-
Tal como hacia 3 veces por semana, Cristy salía de compras y gastaba hasta el último centavo qué tuviera disponible, y por si alguna razón el dinero no le alcanzaba, siempre podría hacer algún trabajito extra para que el encargado de la tienda le cumpliera su capricho para llevarse lo que quisiera. 
Desde que se volvió una chica, la confianza, seguridad y arrogancia de Cristina se había elevado por los cielos, había cambiado por completo al dejarse llevar por la única regla de oro qué tenía: si tenía una cara bonita y podía hacer feliz a un chico, tendría todo lo que quisiera. Lo cual con cada día demuestra ser acertado para ella.
No conforme con eso, Cristina no sólo era bonita, era hermosa como pocas mujeres en la ciudad y presumía con descaro su cuerpo al siempre usar ropa de lo más reveladora, como lo es ahora una falda tan corta qué puede verse su trasero, un abrigo de marca en su cintura, una blusa qué apenas y tenía un par de botones para cerrarla y que dejaba a la vista sus enormes tetas, su sostén a juego con la tanga de diseñador y su collar lujoso de última colección. Por si eso fuera poco, también tenía joyas en las muñecas, dedos, cuello, orejas y hasta la pierna, junto a un maquillaje atrevido pero encantado y peinados de lo más llamativos, Cristina esta en la cima de todo lo que se proponga y ella no deja de mejorar. 
Como no sólo es una cara bonita, capaz de satisfacer a un chico. Ella se dedica a verse más hermosa cada día, y tener felices a cuantos chicos guapos le den algo a cambio; usualmente hace feliz a 5 chicos de la residencia pero si cuando sale encuentra a un cajero guapo, algún padre de familia, a un chico en una cita, a quien sea, mientras cumpla con sus caprichos, Cristy hará lo que sea. Como ahora.
Créditos a quien correspondan.
-Hola, mi amor. Ya estoy aquí-
-¡Hola, corazón, muchas gracias por venir! ¿Me das dinero?-
La cínica petición, o más bien orden de Cristy había dejado en blanco al chico guapo que hablaba por celular. 
-Eh, disculpa, ¿Tú quien eres? Estoy hablando con mi novia-
El chico apuesto y de cabello rubio intentaba rechazar amablemente a la rubia pero eso poco o nada le importaba a Cristina, quien siguió abordando al chico. 
-¿Tu novia? Vaya, corazón. Me halaga qué me querías de esa forma, y estoy contenta de serlo, pero si quieres que sea tu novia, dame dinero-
La rubia extendió la mano, esperando que el chico confundido le obedeciera, algo que todavía no sucedía. 
-Oye, eres muy linda y eso pero yo estoy hablando con mi novia al teléfono y-
A la mitad de la frase, Cristina levantó su falda y abrió casi por completo su blusa, dejando a la vista su singular lencería con estampado de tigre, junto a una hermosa y pervertida sonrisa que acompañaba a la confianza que expresaba con su cuerpo. Muchas veces bastaba con hacer eso para obtener lo que quería, y haría todo lo posible para que esta vez no fuera la excepción. 
-Como te dije, ¡puedo ser tu novia! Puedo hacerte muy feliz, darte toneladas de placer y tú puedes hacerme lo que quieras, mientras cumplas mis deseos y me siga viendo muy bonita, puedes hacerme lo que sea. Apuesto a que ni siquiera has cogido con tu novia, ¿Verdad? Yo soy mejor que ella en cualquier sentido, así que no deberías desaprovechar mi oportunidad y volverte mi novio, ¡deja a esa tonta plebeya por la reina! Así que, ¿vienes conmigo? Ya vi que tu amigo esta más que listo-
La chica sonreía con una hermosa expresión, sintiéndose satisfecha de haber provocado una ereccion en el chico que se veía nervioso y avergonzado, pensando seriamente sobre la oferta de Cristina e ignorando a su novia en el móvil qué preguntaba que sucedía y con quien estaba hablando, algo que comenzó a llamar la atención de la rubia. 
-Oye, ¿esa chica es Daniela? ¡Pero si es mi vieja amiga! ¡Amiga, hace mucho que no hablamos! Perdón pero estaré con tu novio un rato, ¿Verdad?-
Apenas decir eso comenzó a reír y le arrebató el teléfono al chico, copiando el número de su amiga y hablando con ella. 
-¿Cristina? ¿Eres tú? ¿¡Qué demonios esta pasando!? Me voy enfadar mucho si-
-Dany, ¡No temas! Solo estaba bromeando, me da mucho gusto saber de ti. Acabo de copiar tu movil en mi celular así que en un rato te estaré llamando, mis amigos y yo llevamos un tiempo planeando algo y puede que te emocione estar dentro de ello, estoy contactando a las demás para que se unan así que si tienes sus teléfonos me sería muy útil. Nos vemos-
En ese momento colgó y devolvió el teléfono al chico, mientras ella comenzaba a poner toda su atención en su propio celular.
-D-disculpa, Cristina, ¿v-verdad? Me preguntaba si-
-No, gracias. Eres lindo pero ya encontré algo mucho más interesante que tú así que, ¡terminamos! Espero que hagas feliz a mi amiga mientras puedas, lo cual no creo que sea mucho tiempo-
-Espera, ¿que?-
-Nada, nos vemos, corazón-
Con una alegre sonrisa, un atrevido movimiento de su sugerente cuerpo, y moviéndose tan rápido y errático como un tornado, Cristina tenía un nuevo capricho en mente para el cual reuniría a sus viejas amigas. Después de todo, ellas estarían juntas por siempre y sería una grosería no incluirlas en sus próximos planes de vida. En especial porque si ellas se han convertido en algo similar a Cristy, la idea que tiene en mente será un éxito asegurado. Solo hace falta reunir a las demás chicas. 
Con la Ruta de Cristina, muchos huecos en las múltiples historias se comienzan a llenar, dejando una sola ruta por conocer, ¿Qué podrá aportar la última afectada por el peculiar cambio de sexo? 
Próxima actualización, la Ruta de Daniela.
Créditos a quien correspondan.